Contaminación del Aire en Interiores

(Una Introducción para los Profesionales de la Salud)
CEPIS/OPS




Tomado de: American Lung Association / EPA Environmental Protection Agency / Consumer Product Safety Commission / American Medical Association


Contenido

Introducción
Nuevos Retos Para el Profesional de la Salud

Referencia Para el Diagnóstico Rápido
Relación de síntomas con las secciones pertinentes de este folleto.

Lista de Verificación del Diagnóstico
Preguntas adicionales para el registro de pacientes e historia médica.

Humo de Tabaco en el Ambiente
Repercusión tanto en los adultos como en los niños; descubrimientos de la EPA sobre la evaluación de riesgos

Otros Productos Combustibles
Intoxicación por monóxido de carbono, a menudo diagnosticada equívocamente como resfrío o influenza;
repercusión de los contaminantes en las vías respiratorias por el uso de dispositivos de combustión en malas condiciones

Pelo de animales, moho, ácaros del polvo, y otros factores biológicos
Un factor que contribuye a las quejas de salud relacionadas con edificaciones.

Compuestos Orgánicos Volátiles
Los productos domésticos o de oficina comunes son fuentes frecuentes

Metales Pesados: Plomo en el Aire y Vapor de Mercurio
Polvo de plomo proveniente de pintura vieja; exposición del mercurio proveniente de pinturas y algunos usos religiosos

Síndrome del Edificio Enfermo
Qué es; qué no es; qué pueden hacer los profesionales de la salud

Dos Riesgos a Largo Plazo: Asbesto y Radón
dos conocidos carcinógenos del ambiente interior

Posibles Preguntas
Criterios actuales sobre la sensibilidad química múltiple, ecólogos clínicos, ionizadores y limpiadores del aire, limpieza de ductos, alfombras y plantas

Para Obtener Asistencia e Información Adicional
Recursos tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes






Introducción

   La contaminación del aire en interiores plantea muchos retos para el profesional de la salud. Este folleto ofrece un resumen de dichos retos,enfatiza las condiciones críticas y los patrones que señalan a los agentes específicos y presenta sugerencias para una acción correctiva apropiada.

   Los individuos que presentan síntomas relacionados con el ambiente pueden haber estado expuestos a sustancias transportadas por el aire en interiores, antes que en ambientes libres. Diversos estudios realizados en los Estados Unidos y Europa muestran que los habitantes de los países industrializados pasan más del 90 por ciento de su tiempo en interiores1. Esta proporción es probablemente mayor en los lactantes, ancianos, personas con enfermedades crónicas y en la mayoría de los residentes urbanos de cualquier edad. Además, la concentración de diversos contaminantes en interiores es mayor que en los lugares abiertos. Los lugares de mayor preocupación son aquellos que involucran exposición prolongada y continua, es decir, el hogar, el colegio y el ambiente de trabajo.

   El pulmón es el órgano más afectado por los contaminantes transportados por el aire. Sus efectos agudos pueden incluir signos y síntomas no respiratorios que dependen de las características toxicológicas de las sustancias y de los factores relacionados con el huésped.

   Generalmente, los riesgos ocupacionales en la industria pesada están bajo control y son tratados por un médico u otro personal de salud que se encuentra en la propia empresa2. Este folleto trata sobre los problemas de contaminación del aire en interiores causados por contaminantes que se presentan en la vida cotidiana, tanto en los hogares como en las oficinas. Estos son los problemas que con mayor probabilidad encontrará el personal de atención primaria a la salud.

   La etiología puede ser difícil de establecer ya que muchos signos y síntomas no son específicos y esto hace que los diagnósticos diferenciales sean un reto. Es un hecho que muchos contaminantes están involucrados. El desafío es aún mayor por las manifestaciones similares de los contaminantes y por su semejanza con los efectos de la influenza, el resfriado común y alergias. Muchos efectos también pueden asociarse, independientemente o en conjunto, con el estrés, las presiones del trabajo y malestares pasajeros.

   Debido a que algunos aspectos notorios de la contaminación del aire en interiores han recibido atención pública, en particular el humo de tabaco en el ambiente y el «síndrome del edificio enfermo», las personas pueden ofrecer sugerencias sobre la conexión entre los síntomas respiratorios u otros y las condiciones en el hogar o en el trabajo especialmente. Tales sugerencias deben ser consideradas y seguidas con seriedad, teniendo en cuenta que se pueden atribuir efectos equivocados. Las preguntas enumeradas en la sección de diagnósticos ayudarán a determinar la causa del problema de salud. La probabilidad de una asociación etiológica aumenta si el individuo puede relacionar convincentemente la desaparición o reducción de los síntomas con el hecho de estar alejado del hogar o lugar de trabajo.


Cómo Usar Este Folleto

   El profesional de la salud debe usar este folleto como una herramienta para diagnosticar los signos o síntomas que podrían estar relacionados con un problema de contaminación del aire en interiores. El documento está organizado por el contaminante o grupo contaminante. Se enumeran los signos o síntomas claves de la exposición al contaminante, con posibles diagnósticos para ayudar a determinar la causa del problema. En este folleto se incluye un resumen referencial sobre esta información. Se sugiere la acción correctiva con un comentario que proporciona información más detallada en cada sección. Al final de cada sección se enumeran las referencias de la información incluida en ella.

   Debe recalcarse que algunos signos y síntomas señalados en el texto sólo se presentan asociados a exposiciones significativas y que los efectos de exposiciones menores pueden ser más leves y más vagos, lo que hace más difícil el diagnóstico. Más aún, los signos y síntomas en los lactantes y niños pueden ser atípicos (algunos han sido señalados específicamente).

   El lector debe estar consciente de que ésta no es una referencia que incluye todo, es más bien una investigación selectiva que pretende sugerir el alcance del problema. En este sentido, es necesario tener una historia médica detallada y la lista de verificación del diagnóstico puede ser útil (p. 4). A veces, la solución del problema puede requerir un enfoque multidisciplinario y el asesoramiento de otros profesionales que no sean médicos. Las referencias citadas en las notas a lo largo del folleto y en la sección de asistencia e información adicional brindarán mayor información al lector.


Referencias

  1. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina del Aire y Radiación.
    Report to Congress on indoor air quality, Volume II: Assessment and control of indoor air pollution, pp. i, 4-14. EPA-400-1-89-001C, 1989.

  2. La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) establece y hace cumplir las normas de calidad del aire sólo para el aire ambiental. La Toxic Substances Control Act, TSCA, (Acta de Control de Sustancias Tóxicas) garantiza que las autoridades de la EPA controlarán las sustancias químicas y las mezclas que presentan un riesgo razonable a la salud y al ambiente.

   El Federal Insecticide, Fungicide, and Rodenticide Act, FIFRA, (Acta Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas) autoriza a la EPA a controlar la exposición a plaguicidas y exigir que cualquier plaguicida se registre en la EPA antes de ser vendido, distribuido, o usado en este país.

   El Safe Drinking Water Act (Acta del Agua Potable Segura) autoriza a la EPA a establecer y hacer cumplir las normas referidas a contaminantes en los sistemas públicos de agua. La EPA ha fijado varias normas para los compuestos orgánicos volátiles que pueden ingresar al aire mediante la volatilización del agua usada en residencias u otras edificaciones.

   En cuanto al aire interior en los lugares de trabajo, dos organismos federales han definido la exposición a sustancias (generalmente en forma individual).

   El National Institute for Occupational Safety and Health and Human Services (NIOSH)(Instituto Nacional para la Seguridad Ocupacional y la Salud y Servicios Sociales), dependencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos, revisa la información científica, fija los límites de exposición y recomienda las medidas para proteger la salud de los trabajadores.

   La Occupational Safety and Health Administration, OSHA, (Administración de la Seguridad Ocupacional y de la Salud), dependencia del Departamentode Trabajo, establece y hace cumplir las normas en el ambiente de trabajo.

   La U.S. Consumer Product Safety Commission, CPSC, (Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de los Estados Unidos) regula los productos de consumo que pueden liberar contaminantes en el aire interior. En los Estados Unidos no hay estándares federales específicos para los contaminantes del aire de interiores en ambientes no ocupacionales. Sin embargo, existen algunas normas para fuentes de emisión que señalan las tasas máximas de contaminantes que pueden ser liberados de una fuente.

   Para mayor información, véase la publicación citada anteriormente, particularmente el capítulo 7º "Normas existentes de calidad del aire en interiores" y el capítulo 9º "Programas de Control de la contaminación del aire en interiores".






Referencia para el Diagnóstico Rápido

  1. Asociada especialmente con el formaldehído.
  2. En asma.
  3. Neumonitis hipersensible, enfermedad de los legionarios.
  4. Asociada particularmente con niveles altos de CO.
  5. Neumonitis hipersensible, fiebre de humedecedores.
  6. Con reacciones hipersensibles marcadas y enfermedad de los legionarios.

Efectos específicos en lactantes y niños






Lista de Verificación del Diagnóstico

   Es de vital importancia que el afectado y el profesional de atención a la salud realicen conjuntamente el diagnóstico para analizar los patrones diurnos y otros que puedan proporcionar indicios de una relación con la contaminación del aire en interiores. Un diario o registro cronológico de los síntomas correlacionados con el tiempo y el lugar puede resultar útil. Si el individuo no asocia los síntomas con los sucesos o condiciones que se presentan en el hogar o el lugar de trabajo, las respuestas a las siguientes preguntas, junto con la historia médica pueden ser relevantes.

   El profesional de atención a la salud podría investigar aún más si relaciona los signos y síntomas del individuo con aquellos contaminantes que pudieran asociárseles, como se detalla en las discusiones sobre las categorías de diversos contaminantes.


NOTA: Un formulario más detallado de antecedentes de exposición, desarrollada por la U.S. Public Health Service's Agency for Toxic Substances and Disease Registry, ATSDR, (Agencia para las Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos) y el National Institute for Occupational Safety and Health (Instituto Nacional para la Seguridad Ocupacional y Salud), está disponible en: Allen Jansen, ATSDR, 1600 Clifton Road, N.E., Mail Drop E33, Atlanta, Georgia 30333, (404) 639-6205. Solicite «Case Studies in Environmental Medicine # 26: Taking an Exposure History» (Estudios de caso sobre medicina ambiental # 26: Registrando una Historia de Exposición). Un Crédito Continuo de Educación Médica está disponible junto con esta monografía.






Problemas de Salud Relacionados con el Humo de Tabaco en el Ambiente

Signos / Síntomas Claves en los Adultos...


... Y en los Lactantes y Niños


Guías para el Diagnóstico


Acción Correctiva

   Mientras que una ventilación adecuada de los espacios cerrados puede disminuir el olor del humo de tabaco en el ambiente (HTA), los riesgos para la salud no se eliminan mediante los métodos de ventilación generalmente aceptados. Las investigaciones realizadas han llegado a la conclusión de que no es factible la remoción total del humo de tabaco —una mezcla compleja de componentes gaseosos y partículas— a través de la ventilación.

   La solución más efectiva es evitar que se fume en el ambiente del individuo, ya sea prohibiendo fumar o restringiéndolo en habitaciones diseñadas para ese fin. Estas habitaciones deberán ventilarse por separado al exterior.

   Algunos sistemas de limpieza de aire más eficientes, bajo condiciones selectas, pueden eliminar algunas partículas de humo de tabaco. Sin embargo, la mayoría de los limpiadores del aire, incluidos los modelos populares para escritorios, no pueden eliminar los contaminantes gaseosos provenientes de esta fuente. Aunque algunos limpiadores del aire están diseñados para eliminar contaminantes gaseosos específicos, no se espera que puedan eliminar todos estos contaminantes y no debe confiarse en que así sea.

Comentario

   El humo de tabaco en el ambiente (HTA) es un importante contaminador del aire de interiores. La naturaleza ubicua del HTA en lugares cerrados señala que es inevitable que los no fumadores inhalen algo del HTA involuntariamente. El humo de tabaco en el ambiente es una mezcla dinámica y compleja de más de 4.000 productos químicos que se encuentran tanto en su fase de vapor como en partículas. Se sabe que muchos de estos compuestos son agentes tóxicos o carcinógenos. La exposición de los no fumadores a sustancias tóxicas y carcinógenas relacionadas con el HTA ocurrirá en interiores donde se fuma.

   Todos los compuestos encontrados en el humo del «flujo principal», humo inhalado por el fumador activo, también se encuentran en el humo del «flujo lateral», humo emanado por el cigarro, puro o pipa por el extremo que se quema. El HTA está formado tanto por el humo del flujo lateral como del flujo principal exhalado. A quien inhala HTA se le denomina a menudo «fumador de segunda mano», «fumador pasivo» o «fumador involuntario».

   Se ha establecido firmemente que la exposición al humo de tabaco por vía activa origina cáncer al pulmón y otros cánceres; enfisema y otras obstrucciones pulmonares crónicas; enfermedades cardiovasculares y otras en los adultos. Sin embargo, los fumadores no son los únicos afectados.

   La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) ha clasificado al HTA como un carcinógeno para los humanos (Grupo A) y estima que en los Estados Unidos aproximadamente 3.000 no fumadores mueren de cáncer al pulmón por su causa. La Sanidad General de los Estados Unidos, el Consejo de Investigación Nacional y el Instituto Nacional para la Seguridad Ocupacional y Salud también concluyeron que el tabaquismo pasivo puede causar cáncer al pulmón en los adultos sanos que nunca han fumado.

   Los pulmones de los niños son más susceptibles a los efectos nocivos del HTA. En los lactantes y niños menores de tres años, la exposición al HTA aproximadamente duplica la incidencia de neumonía, bronquitis y bronquiolitis. También existen pruebas sólidas de una mayor efusión del oído medio, reducción de la función pulmonar y disminución del crecimiento de los pulmones. Varios estudios recientes vinculan al HTA con la mayor incidencia y prevalencia del asma y mayor gravedadde los síntomas asmáticos en los hijos de mujeres con alto consumo de tabaco. Estas enfermedades respiratorias en la niñez pueden contribuir con la pequeña pero significativa reducción del funcionamiento pulmonar asociada con la exposición al HTA en los adultos. Los efectos adversos del HTA en la salud, especialmente en los niños, se relaciona con la incidencia de tabaquismo en el hogar y es mayor cuando ambos padres fuman.

   La conexión de los síntomas del niño con el HTA puede no ser evidente de inmediato para los clínicos y solo puede evidenciarse luego de un cuestionario. La medición de marcadores bioquímicos como la cotinina (un derivado metabólico de la nicotina) en fluidos corporales (comúnmente orina) puede brindar pruebas de la exposición de un niño al HTA.

   La repercusión del tabaquismo materno en el desarrollo del feto también ha sido bien documentada. El tabaquismo materno también se asocia con una mayor incidencia del síndrome de muerte súbita del recién nacido, aunque no se ha determinado en qué grado este aumento se debe a una exposición dentro del útero o postnatal (lactancia y el HTA).

   La inhalación de partículas del HTA se ha asociado a dificultades en la respiración, enfermedades pulmonares, empeoramiento de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares existentes, cambios en el sistema inmunológico y disminución de defensas. Se ha demostrado que los no fumadores, niños y cónyuges en particular que se exponen directamente al HTA y que pasan un tiempo considerable con fumadores sufren molestias, irritación y efectos adversos a la salud. Los efectos cardiovasculares agudos del HTA incluyen el aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial, y carboxihemoglobina en la sangre; y disminución de la resistencia física en las personas sanas y con angina estable. Los estudios también han encontrado una mayor incidencia de cardiopatía no mortal entre los no fumadores expuestos al HTA; se piensa que es probable que el HTA también aumente el riesgo de una enfermedad vascular periférica.


Referencias

  1. Leaderer, P.E., Cain, W.S., Isseroff, R., Berglund, L.G. «Ventilation Requirements in Buildings II» Atmos. Environ. 18:99-106. Véase también: Repace, J.L. y Lowrey, A.H. «An indoor air quality standard for ambient tobacco smoke based on carcinogenic risk». New York State Journal of Medicine 1985; 85:381-83.
  2. American Society of Heating, Refrigeration and Air Conditioning Engineers (Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado). Ventilation for Acceptable Air Quality; Norma ASHRAE 62-1989.
  3. International Agency for Research on Cancer (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer). IARC Monographs on the Evaluation of the Carcinogenic Risk of Chemicals to Man (Monografías del CIIC sobre la Evaluación del Riesgo Carcinógeno de los Productos Químicos en el Hombre), Vol. 38: Tobacco Smoking (Fumar Tabaco). Organización Mundial de la Salud, 1986.
  4. U.S. Department of Health and Human Services. Reducing the Health Consequences of Smoking: 25 Years of Progress, A Report of the Surgeon General. Publicación del DHHS Nº (CDC) 89-8411, 1989.
  5. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Benefits of Smoking Cessation, a Report of the Surgeon General. Publicación del DHHS Nº (CDC) 90-8416, 1990.
  6. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina de Aire y Radiación y Oficina de Investigación y Desarrollo. Respiratory Health Effects of Passive Smoking: Lung Cancer and Other Disorders. EPA 600-6-90-006f. 1992.
  7. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Involuntary Smoking, A Report of the Surgeon General. Publicación del DHHS Nº (PHES)87-8398, 1986.
  8. National Research Council. Environmental Tobacco Smoke: Measuring Exposures and Assessing Health Effects. National Academic Press. 1986.
  9. National Institute for Occupational Safety and Health. Environmental Tobacco Smoke in the Workplace: Lung Cancer and Other Health Effects. Department of Health and Human Services, Current Intelligence Bulletin 54. 1991.
  10. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Respiratory Health Effects of Passive Smoking: Lung Cancer and Other Disorders.
  11. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Respiratory Health Effects of Passive Smoking: Lung Cancer and Other Disorders.
  12. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Respiratory Health Effects of Passive Smoking: Lung Cancer and Other Disorders.
  13. Pope, C.A. III, Schwartz, J. y Ransom, M.R. «Daily Mortality and PM 10 Pollution in Utah, Salt Lake, and Cache Valleys» Archives of Environmental Health 1992: 46:90-96.
  14. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Involuntary Smoking, A Report of the Surgeon General.
  15. National Research Council. Environmental Tobacco Smoke: Measuring Exposures and Assessing Health Effects.
  16. American Heart Association Council on Cardiopulmonary and Critical Care. «Environmental Tobacco Smoke and Cardiovascular Disease.» Circulation 1992; 86:1-4.




Problemas de Salud Ocasionados por Otros Productos Combustibles
(cocinas, estufas, calderas y chimeneas)

Signos / Síntomas Claves


Guías Para el Diagnóstico


Acción Correctiva

   Se recomienda mantener e inspeccionar profesional y periódicamente el equipo instalado, tales como las calderas, calentadores de agua y secadoras de ropa. Tal equipo debe ventilar directamente al aire libre. Las chimeneas y las estufas de leña o carbón deben limpiarse e inspeccionarse con regularidad antes de cada estación en la que se utilice la calefacción. Los extractores de la cocina deben eliminar el aire al exterior. Los artefactos de ventilación deben emplearse siempre que sea posible. El carbón vegetal nunca debe quemarse en el interior. Los individuos que se exponen a las fuentes de combustión deben considerar el instalar detectores de monóxido de carbono que reúnan los requerimientos del estándar 2034 de Underwrites Laboratory (UL). Ningún detector es 100% confiable y algunas personas pueden experimentar problemas de salud por monóxido de carbono en niveles que no pueden ser detectados por estos dispositivos.

Comentario

   Además del humo de tabaco en el ambiente, los principales contaminantes derivados de la combustión que pueden presentarse en niveles nocivos en el hogar o lugar de trabajo son el humo de los aparatos de calefacción que tienen desperfectos o se utilizan de manera inadecuada. Los incidentes son en su mayor parte estacionales. Las emisiones de vehículos automotores o la proximidad a un garage (o un muelle de carga ubicado cerca de tomas de aire de ventiladores) pueden ser otras fuentes contaminantes.

   Una variedad de partículas que actúan como irritantes o, en algunos casos, los carcinógenos, también pueden ser liberados durante la combustión. Aunque la ventilación defectuosa en los edificios de oficinas y otras estructuras no residenciales han generado problemas de combustión, la mayoría de los casos ocurre en el hogar o en actividades no relacionadas con el trabajo. Entre las posibles fuentes de contaminantes se encuentran los aparatos a gas que no funcionan correctamente o que se utilizan como fuentes de calor; chimeneas con mala ventilación, calderas, estufas de carbón o leña, calentadores de agua, secadoras de ropa a gas y calentadores de ambiente a gas o querosene mal utilizados o sin ventilación.

   Los contaminantes gaseosos de las fuentes de combustión incluyen los llamados contaminantes atmosféricos prominentes —monóxido de carbono (CO), el dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2).

   El monóxido de carbono produce asfixia. Una acumulación de este gas inodoro e incoloro puede dar lugar a una variedad de síntomas que derivan de la afinidad de los compuestos y su combinación con la hemoglobina, formando carboxihemoglobina (COHb) e interrumpiendo el transporte de oxígeNº Los ancianos, el feto y las personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares son particularmente sensibles a los niveles elevados de CO. El cloruro de metileno, encontrado en algunos productos domésticos comunes, como en la pintura, puede metabolizarse para formar monóxido de carbono en combinación con la hemoglobina y producir COHb. El siguiente cuadro muestra la relación entre la concentración de CO y los niveles de COHb en la sangre.

   Los tejidos con más necesidad de oxígeno "miocardio, cerebro y músculos que se ejercitan" son los más afectados. Los síntomas se parecen a la influenza e incluyen fatiga, dolor de cabeza, mareo, náuseas, vómitos, deficiencia cognoscitiva y taquicardia. La hemorragia retinal en el examen de fondo de ojos es un signo de diagnóstico importante, pero debe haber presencia de COHb y el diagnóstico no es exclusivo. Los estudios que incluyen la exposición controlada también han revelado que la exposición al CO acorta el tiempo de inicio de la angina en las personas que tienen cardiopatía isquémica y disminuye la tolerancia al ejercicio en aquellos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).


Nota: Como la intoxicación por CO puede parecerse a la influenza, quien brinde atención a la salud debe sospechar cuando una familia entera presenta síntomas de intoxicación al inicio de la estación de calefacción y si los síntomas persisten a pesar del tratamiento médico y el tiempo.






Niveles de carboxihemoglobina y sus efectos relacionados con la salud

% de COHb - Efectos asociados con en la sangre este nivel de COHb


Fuente:
a EPA Estados Unidos (1979); b EPA Estados Unidos (1985)


   El dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre actúan principalmente como irritantes y afectan la mucosa de los ojos, la nariz, la garganta y las vías respiratorias. La constricción bronquial aguda relacionada con el SO2 también puede darse en personas con asma o como una reacción de hipersensibilidad. La exposición a dosis sumamente altas al NO2 (como en un edificio en fuego) puede dar lugar a edema pulmonar y lesión pulmonar difusa. Una exposición continua a niveles altos de NO2 puede contribuir al desarrollo de bronquitis aguda o crónica.

   La solubilidad relativamente baja del NO2 en agua produce leve irritación de la mucosa de la vía respiratoria superior. El principal lugar de toxicidad es el tracto respiratorio inferior. Estudios recientes señalan que la exposición a niveles bajos de NO2 puede causar mayor reacción bronquial en algunos asmáticos, reducir la función pulmonar en los pacientes con enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y un mayor riesgo de infecciones respiratorias, especialmente en los niños pequeños.

   Por ser el SO2 altamente soluble en el agua, éste es sumamente irritante para los ojos y las vías respiratorias superiores. Una concentración por encima de seis partes por millón irrita las mucosas. Los estudios epidemiológicos indican que la exposición crónica al SO2 se asocia con un aumento de síntomas respiratorios y una disminución de la capacidad pulmonar. Los estudios clínicos han encontrado que algunos asmáticos responden con broncoconstricción aún a la exposición breve de 0,4 partes por millón de SO2.



Referencias

  1. 19 Samet, J.M., Marbury, Marian C. y Spengler, J.D. «Health Effects and Sources of Indoor Air Pollution, Part I.» American Review of Respiratory Disease 1987; 136:1486-1508.

  2. 20 American Thoracic Society. «Report of the ATS Workshop on Environmental Controls and Lung Diseases, Santa Fe, New México, 24-26 de Marzo, 1988» American Review of Respiratory Disease 1990; 142:915-39.

  3. 21 Lipsett, M. «Oxides of Nitrogen and Sulfur» Hazardous Material Technology 1992; 000:964-69.

  4. 22 Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Review of the National Ambient Air Quality Standards for Sulfur Oxides: Updated Assessment of Scientific and Technical Information; Supplement to the 1986 Staff Paper Addendum (julio 1993).






Problemas de salud ocasionados por pelo de animales, moho, ácaros del polvo y otros factores biológicos

Signos / Síntomas Claves


Guías Para el Diagnóstico

Enfermedad Infecciosa:


Enfermedad Hipersensible:


Toxicosis y/o Irritación:


Acción Correctiva

   Contar con una ventilación de aire exterior adecuada para disminuir las fuentes de aerosoles. Mantener los reservorios de agua limpios y los sistemas de agua potable clorados, de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Asegurarse de que no haya agua estancada en el aire acondicionado. Dar mantenimiento a los humedecedores y deshumedecedores de acuerdo a las instrucciones del fabricante.

   Reparar las fugas e infiltración. Limpiar y secar completamente las alfombras y materiales de construcción dañados por agua durante las 24 horas siguientes al daño sufrido o considerar su reemplazo.

   Mantener la humedad relativa por debajo de 50 por ciento. Emplear extractores en los baños y cocinas, y ventilar las secadoras de ropa al exterior.

   Controlar la exposición a las mascotas.

   Aspirar con regularidad las alfombras y muebles tapizados.

Nota: Si bien es importante mantener un área con el menor polvo posible, la limpieza levanta finas partículas durante e inmediatamente después de esta actividad. Los individuos sensibles deben ser advertidos para evitar tal exposición. Deben pedir a otras personas que aspiren o utilizar una aspiradora con filtro HEPA (High Efficiency Particulate Air) que esté disponible en el mercado.

   Cubrir los colchones. Lavar con frecuencia la ropa de cama y juguetes delicados con agua a temperatura mayor de 130 °F para matar los ácaros del polvo.

Comentarios

   Los contaminantes biológicos del aire se encuentran en todo hogar, escuela y lugar de trabajo. Las fuentes incluyen el aire exterior y las personas que dejan virus y bacterias, los animales (insectos y otros artrópodos, y mamíferos) que eliminan alergenos, y las superficies interiores y reservorios de agua donde los hongos y bacterias pueden crecer, como en los deshumedecedores. Varios factores permiten que los agentes biológicos crezcan y se liberen al aire. Una humedad relativa alta es muy importante ya que ayuda al crecimiento de las poblaciones de ácaros del polvo en el hogar y al crecimiento de hongos en las superficies húmedas. La contaminación por ácaros y hongos puede originarse debido a inundaciones, alfombras que están continuamente húmedas (ocurre cuando se instala en suelos de concreto con mala ventilación), mala ventilación en los baños o humedad generada por la cocina. Los aparatos como los humedecedores, deshumedecedores, aire acondicionado y fuentes para recoger agua bajo espirales de enfriamiento (como en las refrigeradoras) ayudan al crecimiento de bacterias y hongos.

   Los componentes de los sistemas mecánicos de calefacción, ventilación y aire acondicionado también pueden servir como reservorios o lugares de multiplicación microbiana. Entre ellos están las tomas de aire cerca de fuentes de contaminación como el agua estancada, desperdicios orgánicos o excremento de aves, o las mismas partes del sistema mecánico de los humedecedores, espirales de enfriamiento o fuente de drenaje condensadas. El polvo y los desperdicios pueden depositarse en los ductos o cajas mezcladoras de la unidad de ventilación.

   Los agentes biológicos del aire en los interiores producen tres tipos de enfermedades humana: infecciones, en las que los agentes patógenos invaden el tejido humano; enfermedades hipersensibles, en las que una activación específica del sistema inmunológico origina una enfermedad; y toxicosis, en la que toxinas químicas producidas biológicamente causan efectos tóxicos directos.

   Además, existe una relación entre la exposición a condiciones que favorecen la contaminación biológica (como humedad, daños por agua) y los síntomas de respiración superior e inferior no específicos. Las pruebas existentes muestran que algunos episodios del grupo de síntomas no específicos conocido como «síndrome del edificio enfermo» (véase p. 18) pueden relacionarse con las contaminación microbiológica que se presenta en las edificaciones.

Tuberculosis

   En los interiores con aire de mala calidad se incrementa la transmisión de enfermedades infecciosas transportadas por el aire27, 28. La creciente incidencia de la tuberculosis es, al menos en parte, un problema relacionado con la aglomeración y la ventilación inadecuada. Cada vez es más evidente que un sistema de ventilación inadecuado o inapropiado en los entornos de atención a la salud o la aglomeración de poblaciones de alto riesgo pueden aumentar el riesgo de exposición29

   Luego de una disminución constante, la incidencia de la tuberculosis empezó a aumentar a mediados de los años ochenta. El aumento de 4,7 por ciento en 1989 con un total de 23.495 casos en los Estados Unidos fue el más alto desde que la enfermedad empezó a notificarse a nivel nacional en 1953. El número de casos sigue creciendo cada año30. La ventilación de aire fresco es un factor importante para controlar el contagio. Los procedimientos como inducción y colección de esputo, broncoscopia y tratamiento con pentamidina en aerosol en personas con riesgo de tuberculosis (por ejemplo, pacientes con SIDA) deben realizarse en áreas de presión atmosférica negativa, con aire expulsado directamente al exterior, lejos de cualquier toma de aire31. Lamentablemente, muchos establecimientos de atención a la salud no están bien equipados. La instalación de radiación ultravioleta mantenida adecuadamente, sobre todo en los niveles superiores del aire en interiores, es también un desinfectante útil32.

Enfermedad de los Legionarios

   Es una neumonía asociada a la contaminación del aire de interiores que ataca principalmente a las personas expuestas mayores de 50 años, especialmente a los inmunosupresivos y a los que fuman o abusan del alcohol. La xposición a cepas especialmente virulentas también puede causar la enfermedad en otras poblaciones susceptibles. La tasa de letalidad es alta y varía de 5 a 25%. La eritromicina constituye el tratamiento más eficiente. El agente, Legionella pneumophila, se asocia con los sistemas de enfriamiento, baños de masajes, humedecedores, rociadores de vegetales en los mercados y otras fuentes, incluidos los grifos de agua en las casas33. Esta bacteria o especie muy relacionada produce también una enfermedad controlada (de dos a cinco días), sin neumonía, parecida a la gripe que a veces se denomina fiebre de Pontiac, por el brote de 1968 en la ciudad de Michigan.

Reacciones alérgicas

   Las reacciones alérgicas constituyen una preocupación primordial relacionada con la exposición a contaminantes biológicos. Estas reacciones alérgicas van desde la rinitis, congestión nasal, inflamación de la conjuntiva y urticaria hasta el asma. Los factores que desencadenan estas enfermedades son los alergenos derivados de los ácaros del polvo de los hogares; otros artrópodos, incluidas las cucarachas; mascotas (gatos, perros, aves, roedores); y artículos con proteínas, incluidas las plumas, material de relleno, etc. En los ambientes laborales, los alergenos más inusuales (por ejemplo: enzimas de bacterias, algas) han ocasionado epidemias de asma. Es probable que la mayoría de proteínas de origen no humano puedan provocar asma en subgrupos de cualquier población expuesta34.

   Desde hace 20 años los ácaros son conocidos como fuente de alergenos en el polvo de la casa34,35. Actualmente, mediante técnicas y protocolos estandarizados es posible medir los alergenos de los ácaros en el ambiente y los niveles de anticuerpos IgE en los pacientes. Los expertos han propuesto estándares provisionales para los niveles de alergenos de los ácaros del polvo que pueden producir sensibilización y síntomas. Un nivel riesgoso de exposición crónica que puede ocasionar sensibilización es 2µg Der pI (alergeno Dermatophagoides pteronysinus I) por gramo de polvo (o 100 ácaros/g o 0,6 mg de quanina/g de polvo). Un nivel de riesgo de asma aguda en individuos alérgicos a los ácaros es Ioµg (Der pI) de alergeno por gramo de polvo (o 500 ácaros/g de polvo).

   Para controlar la infestación de ácaros de polvo de la casa se debe cubrir los colchones, lavar con agua caliente la ropa de cama y retirar las alfombras de las habitaciones. Se recomienda que la humedad relativa de las casas de los individuos alérgicos a los ácaros sea menor de 45 por ciento. Los ácaros se desecan en ambientes secos (humedad absoluta bajo 7 kg). La limpieza con aspiradora y el uso de acariciadas pueden ser medidas efectivas a corto plazo. Acarosan es un acaricida registrado en la EPA para tratar alfombras, muebles y camas contra los ácaros del polvo.

Neumonía Hipersensitiva

   Otra clase de enfermedad hipersensible es la neumonía hipersensible, la cual incluye la fiebre de humedecedores. La neumonía hipersensible, también llamada alveolitis alérgica, es una enfermedad pulmonar granulomatosa intersticial ocasionada por la exposición a los antígenos transportados por el aire. Esta enfermedad puede afectar a cinco por ciento o más de una población expuesta a los antígenos (por ejemplo, granjeros y criadores de palomas)37. La exposición continua a los antígenos puede producir una fibrosis pulmonar de última etapa. La neumonía hipersensible se confunde frecuentemente con una neumonía de etiología infecciosa.

   Se desconoce la prevalencia de la neumonía hipersensible en la población en general. Se ha descubierto que los brotes de neumonía hipersensible en edificios de oficinas se deben a los sistemas de aire acondicionado y a los humedecedores contaminados con bacterias y mohos38. En los hogares, la neumonía hipersensible se origina frecuentemente por los humedecedores contaminados o por los antígenos de palomas y aves mascotas. El período de sensibilización previo a la reacción puede ser de meses o incluso años. Los síntomas agudos se producen cuatro o seis horas después de la exposición y se repiten cuando se enfrenta al agente ofensor. Estos síntomas incluyen tos, disnea, escalofríos, mialgia, fatiga y fiebre alta. Los nódulos o infiltraciones no específicos pueden notarse en las radiografías del pecho. La cuenta de células blancas en la sangre se eleva con un IgG específico contra el antígeno ofensor. La neumonía hipersensitiva responde generalmente a corticosteroides o cuando cesa la exposición (ya sea manteniendo a las personas con síntomas lejos de ambientes contaminados o removiendo los agentes ofensores).

Fiebre de humedecedores

   La fiebre de humedecedores es una enfermedad de etiología incierta39. Comparte síntomas con la neumonía hipersensible, pero la alta tasa de casos y los efectos de corto plazo pueden indicar el tipo de toxinas involucradas (por ejemplo, endotoxinas bacterianas). El ataque ocurre unas horas después de la exposición. Es una enfermedad parecida a la gripe, marcada por fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, mialgia y malestar general pero sin síntomas pulmonares importantes. Normalmente disminuye en 24 horas sin dejar efectos residuales y raramente se consulta a un médico. Se ha relacionado la fiebre de humedecedores con la exposición a amebas, bacterias y hongos que se encuentran en los reservorios de los humedecedores, acondicionadores de aire y acuarios. La tasa de casos en un área de trabajo puede ser un poco elevada, algunas veces supera el 25 por ciento.

   Las bacterias y hongos pueden ser emitidos de humedecedores de vapor frío y de ultrasonido. Los hongos mesofílicos, las bacterias termofílicas y actinomices termofílicos, asociados al desarrollo de respuestas alérgicas se han aislado de humedecedores incorporados al sistema de calefacción de aire forzado y en unidades de consolas separadas. Durante la operación de unidades ultrasónicas o de vapor frío se han observado concentraciones de microorganismos transportados por el aire que pueden ser bastante elevados para determinados individuos. El secado o la desinfección química con lejía o 3% de solución de peróxido de hidrógeno son remedios efectivos a corto plazo, pero no pueden considerarse como un mantenimiento confiable. Sólo son efectivos los regímenes de limpieza rigurosa diaria y a finales de estación, junto con la desinfección. La limpieza manual de reservorios contaminados puede ocasionar una exposición a alergenos y patógenos.

Micotoxinas

   Otra clase de agentes que puede ocasionar enfermedades relacionadas con exposiciones transportadas por el aire en interiores son las micotoxinas. Estos agentes son metabolitos fungales que tienen efectos tóxicos que van desde las irritaciones a corto plazo hasta la inmunosupresión y cáncer. Virtualmente toda la información relacionada con enfermedades ocasionadas por micotoxinas se refiere a la ingestión de alimentos contaminados40. Sin embargo, las micotoxinas se presentan en algunos tipos de esporas fungales que pueden ingresar al cuerpo por la vía respiratoria. Se ha registrado por lo menos un caso de síntomas neurotóxicos posiblemente relacionados con la exposición a micotoxinas transportadas por el aire en un ambiente altamente contaminado41. La piel es otra vía potencial de exposición a las micotoxinas. Las toxinas de diversos hongos han producido casos de dermatosis severa. En vista de los serios efectos tóxicos registrados por las micotoxinas, debería minimizarse la exposición a los agentes que dan lugar a las micotoxinas.






Referencias:

  1. Burge, Harriet A. y Reely, J.C. «Indoor Air Pollution and Infectious Diseases.» En: Samet, J. M. y Spengler, J.D. eds., Indoor Air Pollution, A Health Perspective (Baltimore MD: Johns Hopkins University Press, 1991) pp. 273-84.
  2. Brunekreeff, B., Dockery, D.W. et al. «Home Dampness and Respiratory Morbidity in Children». American Review of Respiratory Disease 1989; 140:1363-67.
  3. Berstein, R.S., Sorenson, W.G. et al. «Exposures to Respirable Airborne Penicillium from a Contaminated Ventilation System: Clinical, Environmental, and Epidemiological Aspects.» American Industrial Hygiene Association Journal 1983;44;161-69.
  4. Burge, Harriet A. «Bioaerosols: Prevalence and Health Effects in the Indoor Environment.» Journal of Allergy and Clinical Immunology 1990; 86:687-704.
  5. Burge, Harriet A. «Risks Associated With Indoor Infectious Aerosols.» Toxicology and Industrial Health 1990;6:263-73.
  6. Brundage, J.F, Scott, R. et al. «Building-Associated Risk of Febrile Acute Respiratory Disease in Army Trainees.» Journal of the American Medical Association 1988;259:2108-12.
  7. Nolan, C.M., Elarth, A.M. et al. «An Outbreak of Tuberculosis in a Shelter for Homeless Men: A Description of Its Evolution and Control.» American Review of Respiratory Disease 1991;143:257-61.
  8. American Lung Association. Lung Disease Data 1993. Publication Nº 0456, 1993.
  9. Centers for Disease Control and American Thoracic Society (Centros para el Control de Enfermedades y la Sociedad Americana del Tórax). Core Curriculum On Tuberculosis. Segunda Edición, 1991.
  10. Nardell, E.A., Keegan, Joann et al. «Airborne Infection: Theoretical Limits of Protection Achievable By Building Ventilation» American Review of Respiratory Disease 1991;144:302-06.
  11. Lee, T.C., Stout, Janet E. y Yu, V.L. «Factors Predisposing to Legionella pneumophila Colonization in Residential Water Systems.» Archives of Environmental Health 1988;43:59-62.
  12. Weissman, D.N. y Schuyler, M.R. «Biological Agents and Allergic Diseases.» En: Samet, J.M. y Spengler, J.D. eds., Indoor Air Pollution, A Health Perspective (Baltimore MD: Johns Hopkins University Press, 1991), pp. 285-305.
  13. Arlian, L.G. «Biology and Ecology of House Dust Mite, Dermatophagoldes spp. and Euroglyphus spp.» Immunology and Allergy Clinics of North America 1989;9:399-56.
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  15. Fink, J.N. «Hypersensitivity Pneumonitis.» En: Middleton, E., Reed, C.E. y Ellis, E.F. eds., Allergy Principles and Practice (St. Louis: C.V. Mosby, 19XX), pp.1085-1100.
  16. Fink, J.N. «Hypersensitivity Pneumonitis.» En: Middleton, E., Reed, C.E. y Ellis, E.F. eds., Allergy Principles and Practice (St. Louis: C.V. Mosby, 19XX), pp. 1085-1100.
  17. Burge, Garriet A., Solomon, W.r. y Boise, J.R. «Microbial Prevalence in Domestic Humidifiers.» Applied and Environmental Microbiology 1980;39:840-44.
  18. Baxter, C.S., Wey, H.E. y Burg, W.R. «A Prospective Analysis of the Potential Risk Associated with Inhalation of Aflatoxin-Contaminated Grain Dusts.» Food and Cosmetics Toxicology 1981;19:763-69.
  19. Croft, W.A., Jarvia, B.B., Yatawara, C.S. 1986. Airborne outbreak of trichothecene toxicosis. Atmosph. Envirn. 20:549-552. Véase también Baxter, C.S. Wey, H.E., Burg, W.E. 1981. A prospective analysis of the potential risk assciated with inhalation of aflatoxin-contaminated grain dusts. Food Cosmet Toxicol. 19:763-769.





Problema de Salud Ocasionados por Compuestos Orgánicos Volátiles
(Formaldehído, plaguicidas, solventes y agentes de limpieza)

Signos claves/síntomas


Guías Para el Diagnóstico


Acción correctiva

   Aumente la ventilación cuando utilice productos que emitan compuestos orgánicos volátiles y cumpla o exceda toda precaución que aparezca en las etiquetas. No guarde envases abiertos de pintura sin usar o materiales parecidos dentro de la casa u oficina. Vea la nota especial sobre plaguicidas.

   El formaldehído es uno de los compuestos orgánicos volátiles contaminantes más conocidos (COV) y es uno de los pocos contaminantes del aire interior que puede medirse. Identifique, y si es posible, retire la fuente si el formaldehído es la causa potencial del problema. Si no es posible, reduzca la exposición: use poliuretano u otros solventes en armarios, paneles y otros muebles. Para ser efectivo, cualquier revestimiento de este tipo debe cubrir todas las superficies y permanecer intacto. El formaldehído también se utiliza en telas que no necesitan planchado y relleno de colchones. Los individuos sensibles pueden evitar el uso de estos productos.

Comentario

   En temperatura ambiental, los compuestos orgánicos se emiten de algunos sólidos y líquidos en forma de gases. Los compuestos orgánicos volátiles (COV) incluyen una variedad de compuestos químicos (por ejemplo, formaldehído, bencenos, percloroetileno), algunos de los cuales pueden tener efectos a corto y largo plazo. Las concentraciones de muchos COV son mucho mayores en interiores que al aire libre. Un estudio de la EPA que cubría seis comunidades en diversos lugares de los Estados Unidos, mostró en interiores niveles hasta 10 veces mayores que los del aire libre —incluso en lugares con fuentes significativas de contaminación del aire, como las plantas petroquímicas48.

   Una serie de compuestos orgánicos volátiles son emitidos por productos utilizados en el hogar, oficina, escuela y en las actividades artísticas, artesanales y de recreación. Estos productos, cuyo número es alrededor de 100, incluye:


   Muchos de estos productos llevan etiquetas preventivas que especifican los riesgos y los procedimientos para su uso seguro; algunos no llevan estas etiquetas. Los signos y síntomas de la exposición a COV pueden incluir irritación ocular y de la respiración superior, rinitis, congestión nasal, erupción, prurito, dolor de cabeza, náusea, vómitos, disnea y, en el caso de vapor de formaldehído, epistaxis.

Formaldehído

   El formaldehído ha sido clasificado por la EPA como un probable carcinógeno humano45. El aislamiento con espuma de la úrea-formaldehído, una fuente de formaldehído usada en la construcción de casas hasta principios de 1980, se utiliza muy poco en la actualidad, pero las resinas basadas en formaldehído son componentes de los acabados, madera contrachapada, paneles, fibras de fibra y tabla particulada son muy utilizadas como materiales de construcción de casas móviles y convencionales (falso piso, entablado) y como componentes de muebles y armarios, telas que no necesitan planchado, tapices y relleno de colchones.

   El formaldehído transportado por aire actúa como un irritante del ducto respiratorio superior e inferior. Los síntomas son temporales y, dependiendo del nivel y magnitud de la exposición, puede variar de quemadura o sensación de picazón ocular, nasal y de garganta hasta silbidos y presión del pecho. Las reacciones severas y agudas al vapor del formaldehído —el cual tiene un olor distintivo y cáustico— puede asociarse con hipersensibilidad. Se estima que 10 a 20 por ciento de la población estadounidense, incluidos los asmáticos, tienen vías respiratorias hiperreactivas que los hace más susceptibles a los efectos del formaldehído46.

Plaguicidas

   Los plaguicidas que se venden para uso casero, especialmente las tiras impregnadas y las «bombas», las cuales están técnicamente clasificadas como compuestos orgánicos semivolátiles, incluyen una variedad de compuestos químicos en diversas formas. La exposición a los plaguicidas puede ocasionar daños si se utilizan de manera inadecuada. Sin embargo, la exposición a los plaguicidas por inhalación de rociadores puede ocurrir durante el uso normal. La exposición también puede ocurrir a través de la inhalación de vapores y polvos contaminados luego de ser utilizados (particularmente en los niños que pueden tener un contacto cercano con superficies contaminadas). Los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, mareo, debilidad muscular y náuseas. Además, algunos componentes activos e inertes de los plaguicidas están considerados como carcinógenos humanos. Las indicaciones de las etiquetas deben ser seguidas estrictamente47.


Referencias

  1. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina de Deposición de Ácidos, Monitoreo Ambiental y Seguridad de la Calidad. Project Summary: The Total Exposure Assessment Methodology (TEAM) Study. EPA-600-S6-87-002, 1987.
  2. Marks, J.G., Jr. Trautelein. J.J. et al. «Contact Urticaria and Airway Obstruction From Carbonless Copy Paper.» Journal of the American Medical Association 1984;252:1038-40.
  3. La Marte, F.P., Merchant, J.A. y Casale, T.B. «Acute Systemic Reactions to Carbonless Copy Paper Associated With Histamine Release.» Journal of the American Medical Association 1988;260:242-43.
  4. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina del Aire y Radiación. Report to Congress on Indoor Air quality, Volume II: Assessment and Control of Indoor Air Pollution, pp. i,4-14. EPA-400-1-89-00IC, 1989.
  5. Agencia de Protección Ambienta de los Estados Unidos, Servicio de Salud Pública y Asociación Nacional de Salud Ambiental. Introduction to Indoor Air Quality: A Reference Manual, p. 87. EPA-400-3-91-003, 1991.
  6. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina de Investigación y Desarrollo. Final Report: Nonoccupational Pesticide Exposure Study (SOPES), p. 60 EPA-600-3-90-003, 1990.





Problemas de salud causados por metales pesados: plomo en el aire y vapor de mercurio

Signos/síntomas clave de la intoxicación por plomo en los adultos...


... Y en los lactantes y niños pequeños


Signos / Síntomas Claves de la Intoxicación por Mercurio


Guías para el Diagnóstico


Acción correctiva

   Humedecer y limpiar los muebles con frecuencia para controlar el polvo de plomo. Las pinturas que contienen plomo deben ser retiradas o encapsuladas por un profesional; los individuos que se involucren en estas y otras actividades de alta exposición deben usar el equipo de protección adecuado y trabajar en áreas bien ventiladas. No quemar madera pintada o tratada.

Comentario

Plomo transportado por el aire

   La mayoría de los profesionales de la salud son conscientes de la amenaza que significa la toxicidad por plomo, especialmente su repercusión a largo plazo en los niños en forma de deficiencia cognoscitiva y de desarrollo que a menudo son acumulativas y sutiles. Tales deficiencias pueden persistir en os adultos48. Según la American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría), de cada tres a cuatro millones de niños menores de edad en los Estados Unidos, seis tienen niveles de plomo en la sangre que podrían limitar su desarrollo y 400.000 fetos corren un riesgo similar49.

   La toxicidad del plomo se presenta alternativamente como enfermedad aguda. Los signos y síntomas en los niños pueden incluir: irritabilidad, dolor abdominal, náuseas, ataxia marcada y crisis convulsiva o pérdida del conocimiento. En los adultos, las quejas difundidas —como el dolor de cabeza, náuseas, anorexia (pérdida de peso), estreñimiento, fatiga, cambios en la personalidad y pérdida de la audición— junto con las oportunidades de exposición puede hacernos sospechar de una intoxicación por plomo.

   El plomo inhibe la síntesis de la sangre. Dado que la interrupción de tal proceso produce acumulación de protoporfirina en el nivel celular, el método de identificación estándar es la investigación de los niveles de plomo en la sangre (PbB), los que revelan una exposición reciente. La sintomatología aguda en los adultos a menudo se asocia con PbB a niveles de 40 µg/dl o mayores. Existe evidencia de los efectos adversos del plomo a niveles mucho menores en los niños muy pequeños50,51. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades consideran que 10 µg/dl es un nivel que requiere atención52.

   El aumento de la exposición materna al PbB también ha sido considerado significativo en el embarazo, ya que un PbB mayor que 10 µg/dl en el cordón umbilical se correlaciona con una deficiencia del desarrollo tempraNº Si se confirman niveles de PbB suficientemente altos, se aconseja la terapia de quelación. Una contaminación aparente de plomo de un nivel bajo no puede identificarse con exactitud mediante una prueba de protoporfirina de eritrocitos (EP), sino que requiere de un análisis de plomo en la sangre.

   La intoxicación por ingestión de plomo ha sido difundida ampliamente y se ha recalcado el papel que juegan las partículas de pintura en los lactantes y niños pequeños y el uso de envases que contienen plomo (vasos y recipientes de cerámica con soldadura de metal) en los adultos. Las partículas de plomo que se desprenden por fricción de las paredes con pintura de plomo son una gran preocupación. De igual modo, el plomo transportado por el aire es también una fuente de toxicidad. No existe absorción de la piel que se asocie con el plomo inorgánico.

   El plomo transportado por el aire en lugares abiertos, originado principalmente por los aditivos de la gasolina, se ha controlado eficazmente desde los años ochenta mediante reglamentos federales. Sin embargo, gran parte de este plomo aún permanece en la tierra cerca a las carreteras muy transitadas y en las zonas urbanas, y a veces puede transportarse por el aire y entra a las viviendas a través de las ventanas y puertas. La tierra contaminada también puede ingresar en los hogares.

   En los interiores, la fuente principal es la pintura. Los niveles de plomo en las pinturas de uso interior se han restringido cada vez más desde los años cincuenta y actualmente muchas pinturas no contienen plomo. Pero las viviendas y los muebles antiguos pueden estar aún cubiertos de pintura con plomo. La pintura sin plomo se descascara o sale por la restauración o renovación dejando salir a la superficie esta pintura con plomo. En estas circunstancias, el polvo y los gases de plomo pueden infiltrarse en el aire respirado por los adultos y niños.

   Otras fuentes de plomo transportado por el aire son los materiales de arte y artesanía, en los que no se prohíbe el plomo; la U.S. Consumer Product Safety Commission exige que su presencia en cantidades tóxicas se indique en la etiqueta. En muchas pinturas y vidriados, vidrios pintados y en algunas soldaduras, el plomo se presenta en cantidades significativas. Entre los policías y civiles que usan armas se han encontrado niveles peligrosos de plomo atmosférico. La reparación y limpieza de radiadores de automóviles en lugares mal ventilados puede exponer a los trabajadores a niveles peligrosos de plomo transportado por el aire. El uso de madera pintada o tratada en chimeneas u hornos mal ventilados puede eliminar al aire una serie de sustancias, incluido el plomo y otros metales pesados.

b>Vapor de mercurio

   Si bien la pintura vieja ha sido la fuente más difundida de metal pesado transportado por el aire (por ejemplo, el plomo), la pintura nueva también se ha convertido en una preocupación. Un informe de 1990 detalló niveles elevados de mercurio en las personas expuestas a la pintura látex (con base de agua) que contiene acetato fenilmercúrico (PMA)53. El PMA fue un preservativo que se empleó para prolongar el período de almacenamiento del producto.

   En agosto de 1990, la acción inicial de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos eliminó los compuestos de mercurio en la fabricación de las pinturas látex de interiores y exigió que las pinturas que contenían mercurio, incluidas las que ya existían en almacén para uso interior, tengan una etiqueta con la indicación «Sólo para uso exterior». En setiembre de 1991, también se prohibió el acetato fenilmercúrico en la fabricación de pinturas látex para exteriores. Sin embargo, puede ser que aún existan pinturas látex con niveles peligrosos de mercurio en las estanterías de las tiendas o en los hogares donde no se eliminó esta pintura.

   Otro asunto preocupante descubierto recientemente por la CPSC es el esparcimiento de mercurio en los hogares de algunos grupos étnicos/religiosos54. De acuerdo con la CPSC, el mercurio para este propósito se adquiere en tiendas de hierbas medicinales o botánicas, las cuales venden estos productos a consumidores que desconocen el peligro de esta sustancia.


Referencias

  1. Needleman, H.L. Schell, A. et al. «The Long-Term Effects of Exposure to Low Doses of Lead in Childhood: An II-Year Follow-up Report.» The New England Journal of Medicine 1990; 322:83-88.
  2. American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría). «Lead Poisoning: Next Focus of Environmental Action.» Enero de 1991.
  3. Bellinger, D., Sloman, J. et al. «Low-Level Lead Exposure and Children’s Cognitive Function in the Preschool Years.» Pediatrics 1991; 87:219-27.
  4. «Lower Threshold of Concern for Children’s Lead Levels». FDA Consumer, diciembre de 1991. p.6.
  5. Centers for Disease Control (Centros para el Control de Enfermedades). «Preventing Lead Poisoning in Young Children». Octubre de 1991.
  6. Agocs, Mary M., Etzel, Ruth A. et al. «Mercury Exposure from Latex Interior Paint.» The New England Journal of Medicine. 1990;323:1096-IIOI.
  7. U.S. Consumer Product Safety Commission. Safety Alert: Mercury Vapors (Alerta de Seguridad: Vapores de Mercurio).





Problemas de Salud Ocasionados por el Síndrome del Edificio Enfermo

Signos / Síntomas Claves


Guías para el Diagnóstico


Acción correctiva

   El personal adecuado -empleador, propietario o gerente del local, especialista en investigación de edificios, si fuera necesario epidemiólogos de una agencia de gobierno estatal o local- debe emprender una investigación y análisis del local implicado, particularmente sobre el diseño y operación de los sistemas de calefacción y aire acondicionado, y corregir las condiciones que contribuyen a este problema. La participación del individuo(s) o consultor(es) de salud puede requerirse para diagnosticar y remediar los problemas del edificio.

Comentarios

   El término "síndrome del edificio enfermo" (SEE), usado por primera vez en los años setenta, describe una situación en la que los síntomas informados por los ocupantes de un local pueden asociarse temporalmente con su presencia en ese local. Típicamente, pero no siempre, la estructura es un edificio de oficinas.

   Generalmente, se da un espectro de quejas específicas y no específicas. Las quejas típicas, además de los signos y los síntomas ya enumerados, pueden incluir la irritación ocular y/o nasofaríngea, rinitis o congestión nasal, incapacidad de concentración y malestar general —quejas que pueden sugerir una serie de dolencias comunes, algunas ubicuas y fácilmente transmisibles. Los factores claves son los síntomas comunes y la ausencia de éstos entre los ocupantes de un local cuando no se encuentran en él.

   Debe pensarse que se trata del síndrome del edificio enfermo cuando una gran proporción de sus ocupantes (como los trabajadores) informan o sienten gran incomodidad en el local. Sin embargo, es importante distinguir el SEE de los problemas de la enfermedad relacionada con el local. Este último término se reserva para aquellas situaciones en las que el diagnóstico de los signos y síntomas de una enfermedad se identifican y se atribuyen directamente a contaminantes específicos transportados por el aire. La enfermedad de los legionarios y la neumonitis hipersensible, por ejemplo, son enfermedades relacionadas con el local.

   Existe gran especulación sobre la causa o causas del SEE. Un mal diseño o deficiente mantenimiento y operación de la estructura del sistema de ventilación puede ser el culpable. El sistema de ventilación en sí mismo puede ser una fuente de irritantes. El rediseñar un interior, así como reordenar una oficina o instalar divisiones, también puede interferir con el funcionamiento de dicho sistema.

   Otra teoría indica que los niveles muy bajos de contaminantes específicos, incluidos algunos tratados en las páginas anteriores, pueden estar presentes y actuar sinérgicamente o al menos en combinación para causar efectos en la salud. La humedad también puede ser un factor, si bien la humedad relativa alta puede contribuir con los problemas de contaminación biológica, un nivel bajo inusual -bajo 20 ó 30 por ciento- puede aumentar los efectos de los irritantes de la mucosa e incluso puede ocasionar irritación por sí mismo. Otros elementos son la poca iluminación y condiciones ergonómicas adversas, temperaturas extremas, ruido y estrés psicológico que puede tener impactos individuales e interpersonales.

   Se desconoce la prevalencia del problema. Un informe de la Organización Mundial de la Salud de 1984 indicó que hasta 30 por ciento de los locales nuevos y remodelados en todo el mundo pueden generar quejas excesivas relacionadas con la calidad del aire interior56. En los Estados Unidos, un muestreo aleatorio a nivel nacional de los trabajadores de oficina, mostró que 24 por ciento percibió problemas de calidad del aire en sus ambientes de trabajo, y 20 por ciento creía que su desempeño laboral se obstaculizaba por este motivo57.

   Cuando se sospecha de un SEE, el médico individual u otra persona que brinde atención a la salud puede aunar esfuerzos con otros (por ejemplo, médicos consultados por los compañeros de trabajo de un individuo, así como higienistas industriales y funcionarios de salud pública) para investigar adecuadamente el problema y desarrollar soluciones apropiadas.


Referencias

  1. Una agrupación profesional, la American Society of Heating, Refrigerating, and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE) (Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado), ha establecido normas de ventilación para lograr una calidad aceptable del aire en interiores. Estos criterios no tienen carácter legal, generalmente se invocan solo para la construcción nueva o renovada e incluso cuando se cumplen, no aseguran que la calidad del aire será cómoda y saludable bajo toda condición y circunstancia.

  2. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina del Aire y Radiación. Indoor Air Facts Nº 4: Sick Building Syndrome, revisado en 1991.

  3. Kreiss, Kathleen. «The Sick Building Syndrome: Where Is the Epidemiologic Basis?» American Journal of Public Health 1990;80: 1172-73






Problemas de salud ocasionados por dos riesgos a largo plazo:

Asbesto y Radón

   El asbesto y el radón se encuentran entre los contaminantes de aire de interiores más divulgados. Ambos son carcinógenos humanos conocidos. Sus efectos carcinogénicos no son inmediatos, solo son evidentes después de una exposición prolongada de años, incluso décadas.

Asbesto

   Empleado anteriormente como material incombustible, el asbesto se encuentra principalmente en los sistemas de calefacción y aislamiento acústico, en los pisos y tejados de muchas casas antiguas. Se empleó también en guantes para chimenea, cobertores para la tabla de planchar y algunas secadoras de cabello.

   Las fibras microscópicas pueden dispersarse en el aire cuando un material que contiene asbesto se daña o desintegra con el tiempo. La presencia de estas fibras en los pulmones por un período de veinte, treinta o más años puede producir asbestosis (fibrosis pulmonar ocasionada por el asbesto, resultado de la exposición)58, cáncer al pulmón y cáncer pleural o peritoneal o mesotelioma59. En lo que se refiere al cáncer al pulmón, el humo del tabaco junto con la exposición al asbesto parece ser sinérgico en aproximadamente 5 veces60. La exposición ocupacional también puede asociarse con un riesgo mayor de enfermedades gastrointestinales. Se debe prestar atención a aquellas poblaciones que se exponen continuamente y han registrado efectos en la salud, por ejemplo los trabajadores de mantenimiento.

   Los productos y materiales que contienen asbesto no lo indican necesariamente en sus etiquetas. Los profesionales de la construcción o los organismos ambientales estatales o locales pueden inspeccionar y analizar los materiales sospechosos. Los fabricantes de productos específicos pueden brindar información.

   El riesgo de las enfermedades depende de la exposición a las fibras de asbesto transportadas por el aire. Los niveles promedio en las construcciones son bajos, y por lo tanto, el riesgo de los ocupantes de estos locales es bajo.

   La mejor alternativa para reducir la exposición al asbesto no siempre es su remoción. La EPA solo exige la remoción de asbesto para prevenir una exposición pública considerable y generalmente cuando se ha descubierto asbesto en buenas condiciones, recomienda un programa de manejo local61.

Radón

   Después del cigarro, el radón es la segunda causa principal del cáncer al pulmón. El radón es inodoro, incoloro y sin sabor. Es un gas radiactivo que se produce naturalmente como resultado del decaimiento del radio, el cual a su vez proviene del decaimiento del uranio. El radón a su vez se descompone en radionucleidos de corta vida que provienen de su decaimiento. Estos productos del decaimiento, ya sea que se encuentren libres o unidos a las partículas transportadas por el aire, se inhalan y pueden producir un decaimiento mayor en los pulmones antes que puedan ser retirados mediante mecanismos de limpieza.

   Lo que aumenta el riesgo de cáncer al pulmón es la emisión de partículas con alta energía alfa durante el proceso de decaimiento del radón. Mientras que el riesgo de los mineros subterráneos se conoce desde hace tiempo, el peligro potencial de la contaminación por radón residencial se conoce tan solo desde fines de los años setenta, registrándose altos niveles en interiores. Cuando los productos de decaimiento del radón se inhalan y se depositan en los pulmones, las emisiones alfa penetran en las células del epitelio que reviste el pulmón. Se piensa que la energía que se deposita en estas células inicia el proceso de carcinogenesis.

   Basados en los datos de estudios epidemiológicos de miles de mineros subterráneos y de estudios animales, la EPA, el National Cancer Institute, los Centers for Disease Control and Prevention y otras entidades estiman que miles de personas mueren de cáncer al pulmón cada año debido al radón. Actualmente, el cáncer al pulmón es el único riesgo aceptado de enfermedad asociado al radón.

   El humo del tabaco en combinación con la exposición al radón tiene un efecto sinérgico. Se cree que tanto los fumadores como aquellos que dejaron de fumar corren un riesgo muy alto. Los científicos estiman que en los fumadores, el riesgo de cáncer al pulmón por exposición al radón es diez a veinte veces mayor que en las personas que nunca han fumado.

   La EPA calcula que hasta seis millones de hogares en todo el país tienen niveles altos de radón. Desde 1988, la EPA y la Oficina de Inspección General de Sanidad han recomendado que los hogares que se encuentren en un piso inferior al tercero deben ser examinados para conocer sus niveles de radón.

   El examen a corto plazo es la manera más rápida de determinar si existe un problema potencial y dura de dos a noventa días. Los exámenes de radón de bajo precio pueden ordenarse por correo, pueden encontrarse en ferreterías y otros distribuidores al por menor61.

   Los dispositivos de medición deben estar certificados por el Estado o mostrar la frase «Reúne los requisitos de la EPA». Los contratistas capacitados que cumplen los requisitos de la EPA también pueden proporcionar servicios de examen. Los dispositivos de uso más frecuente son las latas de carbón vegetal, detectores del ión electret, detectores de trazas alfa y monitores continuos colocados por los contratistas. Las pruebas de corto plazo deben conducirse en el área menos habitada del hogar, con las puertas y ventanas cerradas. Las pruebas a largo plazo pueden durar un año, pues reflejan mejor el nivel de radón promedio durante todo el año. Los detectores de trazas alfa y los detectores del ión electrect son los dispositivos de prueba a largo plazo más comunes.

   Las medidas correctivas incluyen el sellado de las grietas y orificios de los cimientos y la ventilación del aire cargado de radón que se encuentra bajo los cimientos. Debe buscarse la pericia profesional para ejecutar eficazmente estas medidas.


Referencias

  1. La primera muerte atribuida a la exposición ocupacional al asbesto ocurrió en 1924; los detalles han sido compilados recientemente: Selikoff, I.j. y Greenberg, M. «A Landmark Case in Asbestosis». Journal of the American Medial Association 1991; 256:898-901.
  2. Para una discusión detallada de enfermedades pulmonares relacionada con el asbesto, véase: Rom, W.N., Travis, W.N., Travis, W.D., y Brody, A.R. «Cellular and Molecular Basis of the Asbestos-related Diseases.» American Review of Respiratory Disease 1991;143:408-22.
  3. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina de Investigación y Desarrollo. Airborne Asbestos Health Assessment Update. EPA-600-8-84-003F. Junio de 1986.
  4. «Asbestos in Your Home», American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón), U.S. Consumer Product Safety Commission, Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Setiembre de 1990 ALA Publication Nº 3716.
  5. Véase Samet, J.M., Marbury, Marian C. y Spengler, J.D. «Health Effects and Sources of Indoor Air Pollution, Part II.» American Review of Respiratory Disease 1988;137:221-42. Esta continuación de la revisión mencionada anteriormente proporciona un cuadro de fuentes comerciales de equipos de prueba para el muestreo y monitoreo de los niveles de una variedad de contaminantes del aire interior, incluido el radón.





Posibles preguntas

   Existen algunas controversias sobre el tema de la contaminación del aire en interiores. La calidad del aire en interiores es un tema en evolución; es importante estar informado sobre los avances en esta área. Los médicos y otros profesionales de la salud pueden realizar las siguientes preguntas.

¿Qué es "sensibilidad química múltiple" o "alergia total"?

   El diagnóstico «sensibilidad química múltiple» (SQM)- también llamada «hipersensibilidad química» o «enfermedad ambiental» se usa cada vez más, aunque la definición del fenómeno es elusiva y no se ha confirmado su patogenesis como una entidad distintiva. A medida que este diagnóstico se aplica a más pacientes, la sensibilidad química múltiple es más conocida y más comercial.

Se dice que las personas a las que se les ha diagnosticado sensibilidad química múltiple sufren de una enfermedad multisistémica como resultado del contacto o proximidad con un espectro de sustancias, incluidos los agentes transportados por el aire. Estos pueden ser contaminantes conocidos, discutidos anteriormente (tales como el humo del tabaco, formaldehído, etc.) así como contaminantes considerados inocuos. Algunas personas que adoptan el concepto de SQM creen que éste puede explicar enfermedades crónicas como algunas formas de artritis y colitis, además de tipos de reacciones hipersensitivas generalmente reconocidas.

   Algunos médicos creen que tal condición tiene una base puramente psicológica. Un estudio63 reportó una incidencia de 65 por ciento de depresión clínica actual o pasada, trastornos de ansiedad o algunos trastornos somáticos en sujetos con este diagnóstico comparados con 28 por ciento en una población de control. Sin embargo, otros piensan que los trastornos en sí pueden causar tales problemas64 ya que los afectados no pueden llevar una vida normal o que estas condiciones surgen de efectos del sistema nervioso65.

   Actualmente todos concuerdan en que las quejas en los casos de SQM diagnosticados o sospechados no deben tomarse como psicogénicas y que un examen minucioso es esencial. Aquellos que brindan atención primaria deben determinar que el individuo no tiene un problema fisiológico fundamental y deben tomar en cuenta la importancia de consultar a un especialista en alergias y otras especialidades.

¿Quiénes son los «ecólogos clínicos»?

   Aunque la «ecología clínica» no es una espn los casos de SQM diagnosticados o sospechados no deben tomarse como psicogénicas y que un examen minucioso es esencial. Aquellos que brindan atención primaria deben determinar que el individuo no tiene un problema fisiológico fundamental y deben tomar en cuenta la importancia de consultar a un especialista en alergias y otras especialidades.

¿Quiénes son los «ecólogos clínicos»?

   Aunque la «ecología clínica» no es una especialidad médica convencional reconocida ha llamado la atención de los profesionales de atención a la salud y de los legos. La organización de los ecólogos clínicos-médicos que tratan a los individuos que parecen sufrir de «alergia total» o de «sensibilidad química múltiple» se fundó como la «Society for Clinical Ecology» (Sociedad para la Ecología Clínica) y se conoce actualmente como la «American Academy of Environmental Medicine» (Academia Americana de Medicina Ambiental). Esta asociación ha atraído a especialistas en alergias y a médicos de otras especialidades tradicionales61.

¿Qué son los ionizadores y otros limpiadores del aire generadores de ozono?

   Los generadores de iones actúan al cargar las partículas en una habitación de modo que se adhieran a las paredes, pisos, parte superior de las mesas, tapices, ocupantes, etc. La abrasión de estas partículas puede ocasionar que se vuelvan a suspender en el aire. En algunos casos estos dispositivos contienen un colector que atrae a las partículas cargadas a la unidad. Mientras los generadores del ión pueden eliminar las partículas pequeñas (por ejemplo, las del humo del tabaco) del aire de interiores, no pueden eliminar los gases u olores y son relativamente inefectivos en la remoción de partículas grandes como el polen y los alergenos del polvo de la casa. Aunque algunos han sugerido que estas unidades proporcionan un beneficio al rectificar un desajuste hipotético del ión, ningún estudio controlado ha demostrado este efecto.

   El ozono, un irritante del pulmón, se produce indirectamente por los generadores de iones y otros limpiadores de aire electrónicos y directamente por los generadores de ozoNº Si bien la producción indirecta de ozono es preocupante, existe una inquietud aún mayor con respecto a la producción directa e introducción de un irritante del pulmón en el aire de interiores. No existe ninguna diferencia, a pesar de los reclamos de algunos vendedores, entre el ozono del smog y el ozono producido por estos dispositivos. Bajo ciertas condiciones de uso, los generadores de iones y otros limpiadores de aire que generan ozono pueden producir este irritante en niveles dañinos para la salud humana. Un pequeño porcentaje de limpiadores de aire que declaran algún beneficio para la salud pueden estar reglamentados por la FDA como un dispositivo médico. La Food and Drug Administration de los Estados Unidos (Administración de Alimentos y Medicamentos) ha fijado un límite de 0,05 partes por millón de ozono para los dispositivo médicos. Aunque el ozono puede ser útil para reducir los olores y contaminantes en lugares deshabitados (como la remoción de olores de humo de casas incendiadas), los niveles necesarios para alcanzar este límite están por encima de aquellos que generalmente se estima como seguros para el hombre.

¿Pueden ayudar otros limpiadores del aire?

   Los generadores de iones y generadores de ozono son tipos de limpiadores del aire; otros son los limpiadores con filtro mecánico, limpiadores electrónicos (por ejemplo, los precipitadores electrostáticos) y los híbridos que utilizan dos o más técnicas. En general, los limpiadores de aire existentes no son las soluciones únicas apropiadas para los problemas de calidad del aire de interiores, pero pueden ser útiles como complemento del control de las fuentes efectivas y la ventilación adecuada. La limpieza del aire por sí sola no puede eliminar adecuadamente todos los contaminantes que típicamente se encuentran en el aire de interiores.

   El valor de cualquier limpiador del aire depende de un número de factores, incluida su eficiencia básica, selección adecuada para el tipo de contaminante que va a ser removido, instalación apropiada con relación al espacio y el mantenimiento constante. Los inconvenientes, que varían con el tipo, pueden incluir la remoción inadecuada de los contaminantes, la redispersión de los contaminantes, el encubrimiento engañoso en lugar de la remoción, la generación de ozono y los niveles de ruido inaceptables.

   La EPA y la CPSC no han tomado una posición a favor o en contra del uso de estos dispositivos en el hogar67.

¿Se deben limpiar los conductos?

   A medida que aumenta la conciencia sobre la importancia de la calidad del aire en interiores, más personas están considerando la limpieza de los conductos como una manera de resolver el problema de la calidad del aire en interiores. Los individuos que piensan limpiar sus conductos deben asegurarse que los ductos contaminados son la causa de sus problemas de salud. Incluso cuando los contaminantes se encuentren en los ductos, la fuente puede encontrarse en cualquier otro lugar y limpiar los conductos puede no resolver el problema permanentemente. La industria de limpieza de conductos se está expandiendo para satisfacer la demanda y utilizan gran publicidad para alentar a la gente a utilizar sus servicios. Quienes los utilizan deben verificar que el proveedor del servicio tome los pasos necesarios para proteger a los individuos de la exposición a contaminantes sueltos y a los compuestos químicos utilizados durante la limpieza. Tales pasos pueden incluir el uso de filtros HEPA en los equipos de limpieza, proporcionar respiradores a los trabajadores y hacer que los ocupantes desalojen el área durante la limpieza.

¿Las alfombras pueden producir enfermedades?

   Como muchos otros productos domésticos y muebles, una alfombra nueva puede ser una fuente de emisiones químicas. Las alfombras emiten compuestos orgánicos volátiles, así como lo hacen los productos utilizados en su instalación, tales como los adhesivos y cubiertas. Algunas personas presentan síntomas de irritación de los ojos, nariz y garganta, dolor de cabeza, irritaciones en la piel, respiración agitada o tos y fatiga; los que pueden asociarse con la instalación de una alfombra nueva. La alfombra también puede actuar como un «vertedero» para los químicos y contaminantes biológicos, incluidos los plaguicidas, ácaros del polvo y hongos.

Los individuos que compran alfombras nuevas deben solicitar a los vendedores información que los ayude a elegir la alfombra, cojines y adhesivos que produzcan una emisión menor. Antes de instalar la alfombra nueva deben solicitar a su vendedor que desenrrolle y ventile la alfombra en un área limpia y bien ventilada. Deben considerar el retirarse del lugar durante e inmediatamente después de la instalación de la alfombra o programar la instalación cuando el espacio aun no haya sido ocupado. La exposición a la mayoría de los químicos liberados por la instalación de una nueva alfombra se reducirá si se abren las puertas y ventanas y si se aumenta la cantidad de aire fresco en el interior. Durante y después de la instalación en el hogar, se recomienda utilizar los ventiladores de ventana y el aire acondicionado para eliminar los humos al exterior. Los sistemas de ventilación deben funcionar adecuadamente y deben operar por un período de 48 a 72 horas después de la instalación.

   Los individuos deben solicitar al instalador que cumpla las normas de instalación del Carpet and Rug Institute (Instituto de Tapices y Alfombras). Si una alfombra nueva tiene un olor objetable, deben contactar a su vendedor. Finalmente, los propietarios de la alfombra deben seguir las instrucciones del fabricante para el mantenimiento adecuado de la misma.

¿Las plantas pueden controlar la contaminación del aire en interiores?

   Los informes recientes de los medios de comunicación y las promociones de la industria decorativa de plantas caseras caracterizan a las plantas como «máquinas naturales limpiadoras del aire» y proclaman que la investigación de la NASA (National Aeronautics and Space Administration) demuestra que las plantas eliminan el dióxido de carbono del aire. Si bien es cierto que las plantas remueven el dióxido de carbono del aire y que la capacidad de las plantas para eliminar otros contaminantes del agua son la base para algunos métodos de control de contaminantes; la capacidad de las plantas para controlar la contaminación de aire en interiores no está tan bien establecida. La mayoría de investigaciones hasta el momento utilizan pequeñas cámaras sin ningún tipo de intercambio de aire, por lo que la extrapolación en ambientes del mundo real es muy incierta. El único estudio disponible del uso de plantas para controlar a contaminación del aire en interiores realizado en un edificio real no puede determinar ningún beneficio del uso de las plantas69. El mecanismo de eliminación de la planta como un medio práctico de controlar la contaminación parece ser insignificante si se compara con la ventilación común y las tasas de intercambio de aire. En otras palabras, la capacidad de las plantas para mejorar verdaderamente la calidad del aire en interiores es limitada si se compara con la provisión de una ventilación adecuada.

   Si bien las plantas decorativas de follaje pueden ser estéticamente agradables, debe notarse que las condiciones de humedad de la tierra pueden promover el crecimiento de microorganismos no saludables.


Referencias

  1. Black, D.W. Rathe, Ann y Goldstein, Rise B. «Environmental Illness: A Controlled Study of 26 Subjects With `20th Century Disease’ Journal of the American Medical Association 1990;264:3166-70.
  2. Fiedler, N., Maccia, C., Mpen, H. «Evaluation of Chemically Sensitive Patients». Journal of Occupational Medicine 1992,34:529-538.
  3. Heuser, G., Wojdani, A., Heuser, S. «Diagnostic Markers of Multiple Chemical Sensitivity». Multiple Chemical Sensitivities: Addendum to Biologic Markers in Immunotoxicology. 1992. pp.117-National Research Council. National Academy Press. Washington D.C.
  4. Ver Ducataman et al. «What is Environmental Medicine?» Journal of Occupational Medicine 1990;32:1180-32. Véase también American College of Physicians Health and Public Policy Committee. «Occupational and Environmental Medicine: The Internist’s Role». Annals of Internal Medicine 1990;113:974-82.
  5. Para obtener datos específicos adicionales, véase: Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Oficina del Aire y Radiación Residential Air Cleaning Devises - A summary of Available Information. EPA-400-1-90-002, 1990.
  6. Residential Carpet Installation Standard. The Carpet and Rug Institute. Primera Edición. 1990. CRI Publicación Nº 105-1990.
  7. National Aeronautics and Space Administration (NASA). Interior Landscape Plants for Indoor Air Pollution Abatement. 15 de setiembre de 1989.

Para obtener asistencia e información adicional

Para obtener asistencia y orientación sobre cómo tratar los efectos adversos conocidos o sospechados de la contaminación del aire en interiores, contactar al Centro de Distribución de Información sobre Calidad del Aire en Interiores (Indoor Air Quality Information Clearinghouse) de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (1-800-438-4318), las oficinas regionales de la EPA y los departamentos estatales o locales de salud y calidad ambiental y la American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón) local (1-800-LUNG-USA).

Para obtener información sobre los riesgos de productos específicos, contactar la U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad Productos del Consumidor de los Estados Unidos) (1-800-638-CPSC). Los fabricantes individuales, así como las asociaciones de comercio también pueden brindar información pertinente.

Para obtener información sobre el reglamento de contaminantes específicos, llamar al Servicio de Información Asistencial sobre la Ley de Control de Sustancias Tóxicas de la EPA (TSCA) (EPA Toxic Substances Control Act, Assistance Information Service) (202-554-1404).

Para obtener información relacionada con las exposiciones ocupacionales, contactar la Occupational Safety and Health Administration (Administración de Seguridad Ocupacional y Salud) (202-523-6091) o el National Institute of Occupational Safety and Health (Instituto Nacional para la Seguridad Ocupacional y Salud) (1-800-35-NIOSH).

Para obtener información sobre el plomo, contactar el Centro Nacional de Información sobre Plomo (National Lead Information Center) (1-800-LEAD FYI)). Para obtener información sobre los plaguicidas, contactar la Red Nacional de Telecomunicaciones de Plaguicidas (National Pesticides Telecommunication Network) (1-800-858-PEST).

En las referencias al final de cada capítulo se presentan varias fuentes de información. Las siguientes publicaciones también pueden ser útiles para los profesionales de la salud y para los pacientes.

General

Para los profesionales de la salud:

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Building Air Quality: A Guide for Building Owners and Facility Managers». (Calidad del Aire en las Edificaciones: Una Guía para los Propietarios de Edificios y Administradores de Locales). Government Printing Office. Washington, D.C. EPA-055-000-00390-4. Diciembre de 1991.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «EPA Indoor Environmental Quality Survey» (Estudio de la EPA sobre la Calidad Ambiental de Interiores). 1992. OMB Nº 2060-0244.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos, Asociación Nacional de Salud Ambiental. «Introduction to Indoor Air Quality: A Self-Paced Learning Module» (Introducción a la Calidad del Aire en Interiores: Un Módulo de Aprendizaje Autocontrolado). EPA-400-3-91-002. Julio de 1991.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. The Total Exposure Assessment Methodology (TEAM) Study (Estudio de la Metodología de Evaluación de la Exposición Total (EQUIPO)); Resumen del Proyecto. 1987. EPA-60O-56-87-002.

American Lung Association. «Health Effects and Sources of Indoor Air Pollution, Part I and II» (Efectos en la Salud y Fuentes de la Contaminación del Aire en Interiores, Parte I y II). 1989. Publicación Nº 0857C.

American Thoracic Society (Sociedad Torácica Americana) «Environmental Controls and Lung Disease» (Controles Ambientales y Enfermedades Pulmonares). American Review of Respiratory Disease. 1990. 142: 915-939.

Gammage, R. B., Kaye, S.V, Indoor Air and Human Health (Aire de Interiores y Salud Humana). Lewis Publishers, Inc. Chelsea, MI.

Gergan, P.J., Weiss, K.B. «The Increasing Problem of Asthma in the United States» (El Problema Creciente de Asma en los Estados Unidos). American Review of Respiratory Disease 1992. 146(4): 823-824.

Gold, D.R. «Indoor Air Pollution» (Contaminación del Aire en Interiores). Clinics en Chest Medicine. Junio de 1992. 13(2):215-229.

Samet,J.M., Spengler, J.D., eds. Indoor Air Pollution - A Health Perspective (Contaminación del Aire en Interiores - Una Perspectiva de la Salud). Johns Hopkins University Press. Baltimore, MD. 1991.

Turiel, I. Indoor Air Quality and Human Health (Calidad del Aire en Interiores y Salud Humana). 1985. Prensa de Stanford University. Stanford, CA.

Wadden, R.A., Scheff, P.A. Indoor Air Pollution - Characterization, Prediction, and Control (Contaminación del Aire en Interiores - Caracterización, Predicción y Control). 1983. John Wiley & Sons, Inc. Nueva York, NY.

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de los Estados Unidos. «The Inside Story: A Guide To Indoor Air Quality» (La Historia Interna: Una Guía para la Calidad del Aire en Interiores). 1993. EPA-402-R-93-013.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Targeting Indoor Air Pollution - EPA’s Approach and Progress» (Apuntando Hacia la Contaminación del Aire en Interiores - Propuesta y Progreso de la EPA). Setiembre de 1992. EPA-400-R-92-012.

American Lung Association «Air Pollution In Your Home?» ¿Contaminación del Aire en su Hogar?). 1990. Publicación Nº 1001C.

American Lung Association. «Home Indoor Air Quality Checklist» (Lista de Verificación de la Calidad Interior del Hogar). 1992. Publicación Nº 0679C.

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Household Products» (Hoja de Hechos sobre Contaminación del Aire en Interiores - Productos del Hogar). 1990. Publicación Nº 1187C.

Humo de tabaco en el ambiente

Para el profesional de la salud:

Bascom, R., Kulle T., Kagey-Sobotka A., Proud, D. «Upper Respiratory Tract Environmental Tobacco Smoke Sensitivity» (Sensibilidad de las Vías Respiratorias Superiores al Humo del Tabaco en el Ambiente). American Review of Respiratory Disease. 1990. 143:1304-1311.

International Cancer Information Center (Centro Internacional de Información sobre el Cáncer). «Selected Abstracts on Environmental Tobacco Smoke and Cancer» (Resúmenes Seleccionados sobre el Humo de Tabaco en el Ambiente y Cáncer). National Cancer Institute. Oncology Reviews Series. Octubre de 1989.

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Respiratory Health Effects of Passive Smoking» (Efectos Respiratorios en los Fumadores Pasivos). Fact Sheet. Enero de 1993.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «What You Can Do About Secondhand Smoke» (Lo que Puede Hacer Respecto a los Fumadores de Segunda Mano). Julio de 1993. EPA-404-F-93-004.

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Secondhand Smoke» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación del Aire en Interiores - Fumadores de Segunda Mano). 1992. Publicación Nº 1185C.

American Lung Association. «Reducing the Health Risks of Secondhand Smoke» (Reducir los Riesgos de Salud de los Fumadores de Segunda Mano). 1992. Publicación Nº 1085C.

Productos combustibles

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Combustion Products» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación del Aire en Interiores - Productos Combustibles). 1992. Publicación Nº 1182C.

U.S. Consumer Product Safety Commission, Agencia de Protección Ambiental, American Lung Association. «What You Should Know About Combustion Appliances and Indoor Air Pollution» (Lo que Debe Conocer Sobre los Artefactos de Combustión y la Contaminación del Aire en Interiores). 1991. ALA Publication Nº 3717C.

Monóxido de carbono

Para el profesional de la salud:

Chaitman, B.R., Dahms, T.E., Byers, S., Carroll, L.W., Younis, L.T., Wiens, R.D. «Carbon Monoxide Exposure of Subjects With Documented Cardiac Arrhythmias» (Exposición al Monóxido de Carbono en Sujetos con Arritmia Cardíaca Documentada). Health Effects Institute Research Report Nº 52. 1992.

Kirkpatrick, J.N. «Occult Carbon Monoxide Poisoning» Envenenamiento por Monóxido de Carbono Oculto). Western Journal of Medicine. 1987. 147:52-56.

U.S. Consumer Product Safety Commission. «The Senseless Killer» (El Asesino Imperceptible). 1993. Publicación GPO Nº 1993-0-356-764.

Pelo de animales, mohos, ácaros del polvo y otros factores biológicos

Para el profesional de la salud:

Burge, Harriet A. «Indoor Air and Infectious Disease» Aire en Interiores y Enfermedad Infecciosa). En: Cone, J.E., Hodgson, M.J. Problem Buildings: Building-Associated Illnes and the Sick Building Syndrome. State of the Art Reviews in Occupational Medicine (Edificaciones Problemáticas: Enfermedades Relacionadas con el Edificio y el Síndrome del Edificio Enfermo). State of the Art Reviews in Occupational Medicine. 1989. 4(4):713-721.

Burge, Harriet A. «Toxigenic Potential of Indoor Microbial Aerosols» (Potencial Tóxico de los Aerosoles Microbiano para Interiores). En: Sandhu, S.S., MeMarini, D.M., Mass, M.J., Moore, M.M., Mumford, J.L. Short-Term Bioassays in the Analysis of Complex Environmental Mixtures (V. Plenum Publishing, Inc. 1987:391-721.

Gallup, J., Kozak, P., Cummins, L., Gillman, S. 1987. «Indoor Mold Spore Exposure: Characteristics of 127 Homes in Southern California with Endogenous Mold Problems» (Exposición a la Esporas del Moho en Interiores: Características de 127 Casas en California del Sur con Problemas de Moho Endógeno). Experientia Suppl. 51:139-142.

Health Department Victoria (Departamento de Salud Victoria). 1989. «Guidelines for Control of Legionnaire’s Disease» (Pautas para el Control de la Enfermedad de los Legionarios). Health Department Victoria. Melbourne, Australia.

Morey, P.H., Feeley, J.C. Sr., Otten J.A. «Biological Contaminants In Indoor Environments» (Contaminantes Biológicos de Ambientes Interiores). STP1071, Philadelphia: ASTM, 1990.

Platts-Mills, T.A.E., de Weck, A.L. 1989. «Dust Mite Allergens and Asthma - A Worldwide Problem (International Workshop)» (Alergenos de los Ácaros del Polvo y el Asma - Un Problema Mundial (Taller Internacional). Journal Allergy Clinical Immunology. 83:416-427.

Pope, A.M., Patterson, R., Burge, Harriet A. «Indoor Allergens: Assessing and Controlling Adverse Health Effects» (Alergenos Internos: Estudio y Control de los Efectos Adversos a la Salud). 1993. National Academy Press.

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Indoor Air Fact Sheet: Use and Care of Home Humidifiers» (Hoja de Hechos sobre el Aire en Interiores: Uso y Cuidado de Humedecedores Caseros). Febrero de 1991.

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Biological Agents» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación del Aire en Interiores - Agentes Biológicos). 1991. Publicación Nº 1186C.

National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud), National Institute of Allergy and Infectious Diseases (Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas). «Something in the Air: Airborne Allergens» (Algo en el Aire: Alergenos Transportados por el Aire). Marzo de 1993. HIH Publicación Nº 93-493.

U.S. Consumer Product Safety Commission. «News from CPSC- Portable Humidifiers Need Regular Cleaning During Winter Months» (Noticias de la CPSC - Los Humedecedores Portátiles Necesitan una Limpieza Regular Durante los Meses de Invierno). Enero de 1992. Publicación Nº 92-48.

U.S. Consumer Product Safety Commission. American Lung Association. «Biological Pollutants In Your Home» (Contaminantes Biológicos en su Hogar). 1990. ALA Publicación Nº 3715C.

Tuberculosis

Para el profesional de la salud:

«Diagnostic Standards and Classification of Tuberculosis» (Estándares de Diagnóstico y Clasificación de la Tuberculosis). American Review of Respiratory Disease. 1990.142:426-35.

«Prevention and Control of Tuberculosis Among Homeless Persons: Recommendations of the Advisory Committee for Elimination of Tuberculosis» (Prevención y Control de la Tuberculosis entre los Desamparados: Recomendaciones del Comité Asesor para la Eliminación de la Tuberculosis). Morbidity and Mortality Weekly Report. Centers for Disease Control and Prevention. 1992.41 (Nº RR-5): 13-23.

«Prevention and Control of Tuberculosis in Facilities Providing Long-Term Care to the Elderly: Recommendations of the Advisory Committee for Elimination of Tuberculosis» (Prevención y Control de la Tuberculosis en los Locales que Brindan Cuidado por Largos Períodos a los Mayores: Recomendaciones del Comité Asesor para la Eliminación de la Tuberculosis). Morbidity and Mortality Weekly Report. Centers for Disease Control and Prevention. 1990.39 (Nº RR-10): 7-20.

«Prevention and Control of Tuberculosis in U.S. Communities with At-Risk Minority Populations: Recommendations of the Advisory Committee for the Elimination of Tuberculosis» (Prevención y Control de la Tuberculosis en las Comunidades de los Estados Unidos con Poblaciones Menores en Riesgo: Recomendaciones del Comité Asesor para el Control de la Tuberculosis). Morbidity and Mortality Weekly Report. Centers for Disease Control and Prevention. 1992.41 (Nº RR-5): 1-12.

«Screening for Tuberculosis and Tuberculosis Infection In High-Risk Populations: Recommendations of the Advisory Committee for the Elimination of Tuberculosis» (Defensa contra la Tuberculosis y Poblaciones en Alto Riesgo de Contraer Infecciones de Tuberculosis: Recomendaciones del Comité Asesor para la Eliminación de la Tuberculosis). Morbidity and Mortality Weekly Report. Centers for Disease Control and Prevention. 1990.39 (Nº RR-8):8-12.

«Tuberculosis Among Foreign-Born Persons Entering the United States: Recomnmendations of the Advisory Committee for Elimination of Tuberculosis» (La Tuberculosis entre las Personas Nacidas en el Extranjero que Ingresan a los Estados Unidos: Recomendaciones del Comité Asesor para la Eliminación de la Tuberculosis). Morbidity and Mortality Weekly Report. Centers for Disease Control and Prevention. 1990.39 (Nº R-18):I-21.

«Tuberculosis and Human Immunodeficiency Virus Infection: Recommendations of the Advisory Committee for elimination of Tuberculosis» (La Tuberculosis y la Infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana: Recomendaciones del Comité Asesor para la Eliminación de la Tuberculosis). Morbidity and Mortality Weekly Report. Centers for Disease Control and Prevention. 1989.38(14):236-238,243-250.

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

American Lung Association. «Facts About The TB Skin Test» (Hechos sobre la Prueba de Piel TB). 1992. Publicación Nº 0178. (Versión en español, Publicación Nº 0177).

American Lung Association. «Facts About Tuberculosis» (Hechos sobre la Tuberculosis). 1991. Publicación Nº 1091.

Compuestos orgánicos volátiles

Para el profesional de la salud:

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Nonoccupational Pesticide Exposure Study (NOPES): Project Summary (Estudio de Exposición No Ocupacional a Plaguicidas (NOPES); Resumen del Proyecto). Publicación Nº IAQ-0028.

Harving, H., Dahl, R., Molhave, L. «Lung Function and Bronchial Activity in Asthmatics During Exposure to Volatile Organic Compounds» (Función Pulmonar y Actividad Bronquial en los Asmáticos durante la Exposición a Compuestos Orgánicos Volátiles). American Review of Respiratory Disease. 143:751-754.

Molhave, L., Bach, B., Pederson, O.F. 1986. «Human Reactions to Low Concentrations of Volatile Organic Compounds» (Reacciones Humanas a Concentraciones Bajas de Compuestos Orgánicos Volátiles). Environmental International. 12:157-176.

Norback, D. et al. 1990. «Volatile Organic Compounds, Respirable Dust, and Personal Factors Related to the Prevalence and Incidence of the Sick Building Syndrome in Primary Schools» (Compuestos Orgánicos Volátiles, Polvo Respirable y Factores Personales Relacionados con la Prevalencia e Incidencia del Síndrome del Edificio Enfermo en las Escuelas Primarias). Brit.J. Ind.Med. 47:733-774.

Otto, D.A. et al. 1990. «Neurobehavioral and Sensory Irritant Effects of Controlled Exposure to a Complex Mixture of Volatile Organic Compounds» (Efectos al Neurocomportamiento y Efectos Sensoriales irritantes de la Exposición Controlada a Mezclas Complejas de Compuestos Orgánicos Volátiles). Neurotox. and Texatol. 12:1-4.

Formaldehído

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Formaldehyde» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación del Aire en Interiores - Formaldehído). 1989. Publicación Nº 1184C.

U.S. Consumer Product Safety Commission. «An Update On Formaldehyde» (Una Actualización sobre el Formaldehído). Octubre de 1990.

Síndrome del edificio enfermo

Para el profesional de la salud:

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Indoor Air Quality and Work Environment Study» (Estudio sobre la Calidad del Aire en Interiores y el Ambiente de Trabajo). EPA-21-M-3004. Junio de 1991.

Berney, B.W., Light, E.N., Bennett, «Medical Evaluation of "Building Related" Symptoms» (Evaluación Médica de los Síntomas Relacionados con la Edificación). Actas de la Séptima Conferencia Anual Internacional sobre el Manejo de Materiales Peligrosos. 1989.

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Finnegan, M.J. et al. 1984. «The Sick Building Syndrome Prevalence Studies» (Estudios sobre la Prevalencia del Síndrome del Edificio Enfermo). Brit. Medical Journal. 289:1573-1575.

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Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

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Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Indoor Air Fact Sheet: Ventilation and Air Quality In Offices» (Hoja de Hechos sobre el Aire en Interiores: Ventilación y Calidad del Aire en las Oficinas). Julio de 1990.

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American Lung Association. «Office Indoor Air Quality Checklist» (Lista de Verificación de la Calidad del Aire en Oficinas). 1992. Publicación Nº1003C.

Asbesto

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Asbestos» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación de Aire en Interiores - Asbesto). 1991. Publicación Nº 1188C.

Radón

Para el profesional:

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. National Residential Radon Survey: Summary Report (Encuesta Nacional de Radón Residencial: Informe Resumen). EPA-402-R-91-0111. 1992.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Technical Support Document for the 1992 Citizens Guide to Radon (Documento de Apoyo Técnico para la Guía de Ciudadanos sobre el Radón de 1992). 1992.

American Medical Association, Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Radon: The Health Threat with a Simple Solution. A Physician’s Guide» (Radón: La Amenaza para la Salud con una Solución Simple. Una Guía para el Médico). AMA. EPA-402-K-93-008. 1993.

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Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «A Citizens Guide to Radon (second edition)» (Una Guía para el Ciudadano sobre el Radón (segunda edición)). EPA-402-K-02-001. 1992.

American Lung Association. «Indoor Air Pollution fact Sheet - Radon» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación de Aire en Interiores - Radón). 1992. Publicación Nº 1183C.

American Lung Association. «Facts About Radon: The Health Risk Indoors» (Hechos sobre el Radón: Los Riesgos a la Salud en Interiores). Publicación Nº 0174C.

Para el profesional de la salud:

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Brooks, B.D. y Davis, W.F. 1991. Understanding Indoor Air Quality (Comprender la Calidad del Aire en Interiores). CRC Press. Boca Ratón.

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Miller, Claudia S. «Chemical Sensitivity: History and Phenomenology» (Sensibilidad Química: Historia y Fenomenología). Conference on Low Level Exposure to Chemicals and Neurobiologic Sensitivity, Agency for Toxic Substances and Diseases Registry, Baltimore, MD, Abril 6-7, 1994. Para ser impreso en el Journal of Toxicity and Public Health.

Terr, A. «Clinical Ecology» (Ecología Clínica). Annals of Internal Medicine. III(2):168-I78.

U.S. National Research Council «Biologic Markers in Immunotoxicology» (Marcadores Biológicos en Inmunotoxicología). 1992. National Academy Press. Washington, DC.

U.S. National Research Council. «Multiple Chemical Sensitivities - Addendum to Biologic Markers in Immunotoxicology» (Sensibilidad Química Múltiple - Addendum a los Marcadores Biológicos en Inmunotoxicología). 1992. National Academy Press. Washington, D.C.

Limpiadores del aire

Para el paciente (también puede ser útil para el profesional):

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Indoor Air Fact Sheet: Residential Air Cleaners» (Hoja de Hechos sobre el Aire de en Interiores: Limpiadores del Aire Residencial). Febrero de 1990.

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Residential Air Cleaning Devices: A Summary of Available Information» (Dispositivos de Limpieza de Aire Residencial: Un Resumen de la Información Disponible). Febrero de 1990. Publicación Nº EPA-400 - I- 90-002.

Alfombras

Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. «Carpet and Indoor Air Quality» (Las Alfombras y la Calidad del Aire en Interiores). Fact Sheet. Octubre de 1992.

American Lung Association. «Indoor Air Pollution Fact Sheet - Carpet» (Hoja de Hechos sobre la Contaminación del Aire en Interiores - Alfombra). 1992. Publicación Nº 1189.

U.S. Consumer Product Safety Commission. «Tips for Purchasing and Installing New Carpet» (Pautas para Comprar e Instalar una Nueva Alfombra). Fact Sheet. Octubre de 1992. @




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