Movilidad Sostenible

Por Dr. Carlos César Parrado Delgado
cacepa@bages.eupm.upc.es


España


   Actualmente mucho se ha hablado de sostenibilidad y se le ha ido encausando con otros términos, desarrollo sostenible, crecimiento sostenible, agricultura sostenible, etc. Ahora les pretendo dar una orientación de lo que es movilidad sostenible y como intentarla alcanzar.

   Los sucesivos avances tecnológicos que se han producido en las últimas décadas, han traído consigo una serie de efectos positivos y negativos. Por una parte el avance tecnológico en el mundo del transporte, ha hecho posible que el hombre se desplace con mayor rapidez, frecuencia y a mayores distancias, haciendo así posible la progresiva reducción de las barreras económicas, sociales, étnicas y geográficas; pero por otra parte, estos avances han llevado a una potenciación de los desplazamientos en masa y a un cambio en los comportamientos humanos y en el modo de vida en general, es decir se ha potenciado la movilidad.

   El hombre ha sido consciente de los efectos y de los cambios que han propiciado en su vida normal, reaccionando a estos síntomas que están apareciendo hoy en día, ha optado por tomar una serie de decisiones para solucionar o minimizar dichos problemas que conlleva la potencialización de la movilidad.

   Como una alternativa muy viable ante este problema, después de una serie de estudios y análisis muy exhaustivos, se ha llegado a, que gran parte de la solución a esta problemática está introducido en el término MOVILIDAD SOSTENIBLE, dicho término envuelve una serie de alternativas desarrolladas desde punto de vista tan complejos como el cambio que debe haber en la mentalidad de cada uno de los usuarios de los distintos modos de transporte, hasta una actuación muy concreta en el parque automotor usuario de la infraestructura causante de dicha problemática.


La Movilidad

   La realización de múltiples actividades, los contactos entre personas, el acceso a bienes culturales, de recreo, de consumo, la distribución de materias y productos de todo tipo, o la recogida de desechos y desperdicios, en la mayoría de los casos, requiere el traslado de un lugar a otro de personas o cosas. Es decir, requiere movilidad.

   Visto de esta forma, parecería que la justificación de movilidad queda atrapada al ámbito de una población o ciudad, pero la movilidad adquiere un concepto más complejo, puesto que está vinculado a una serie de parámetros asociados como personas y/o mercancía que desean desplazarse o que se desplazan, teniendo en cuenta todo lo que este proceso puede implicar.

   Por tanto, la movilidad en su aspecto más general, significa la facilidad con la que las personas realizan desplazamientos para satisfacer sus necesidades o realizar sus actividades.

Tipos de movilidad: movilidad obligada y movilidad no obligada

   Varios son los elementos que intervienen en la movilidad de las personas, a la hora de realizar una división de ésta, pero cuando se trata de un área metropolitana, los elementos que condicionan de manera más estrecha la movilidad de las personas son:


   El nivel y la intensidad de la interacción entre estos elementos fijos, dependen de sus características y de su contenido, es decir de elementos como:



   Dados todos estos elementos condicionantes, la movilidad resultante en un ámbito metropolitano (urbano) se puede dividir en dos grandes familias: la movilidad obligada y la movilidad no obligada.

   La movilidad obligada, se entiende todos aquellos desplazamientos que sea cual sea su origen, su destino es el trabajo o el estudio, y, aquellos desplazamientos en que el origen del mismo sea el trabajo o el estudio y tengan por destino el domicilio.

   Por lo tanto el término de movilidad obligada hace referencia a todos aquellos desplazamientos diarios que las personas que tienen trabajo o estudian realizan desde su residencia hasta el lugar de trabajo o estudio. Esta movilidad, se transforma en viajes diarios en diferentes sentidos según el número de veces que cada persona realiza el trayecto y también para los viajes que tienen origen y destino el trabajo.

   En cambio, la movilidad no obligada, corresponde a los desplazamientos con finalidades diferentes a las de trabajo y estudio, y se caracteriza por tener una frecuencia y dirección no necesariamente diaria o fija. Son los desplazamientos por motivos de compras comerciales, servicios y ocio.

   A un nivel urbano, la movilidad sostenible la podemos definir como implementar un sistema en el que el vehículo privado, el transporte colectivo, las infraestructuras viarias y el aparcamiento formen un modelo integrado, en el que se interrrelacionen unas partes con otras, a fin de conseguir un cambio modal en los desplazamientos dando prioridad al transporte colectivo y a los modelos alternativos: bicicleta, moto y la movilidad a pie.

   Es muy importante para el planteamiento de la movilidad sostenible, tener datos muy exactos o de gran confiabilidad acerca de dos parámetros fundamentales: la oferta de infraestructura para realizar la movilidad, y la demanda hacia dicha oferta, ya que su desigualdad produce los efectos que estamos padeciendo hoy en día.


La oferta

   Se debe realizar un inventario detallado de la infraestructura vial urbana, tanto físicamente como de gestión actual (direcciones, carriles, aparcamientos, etc.). También se propone un inventario de puntos de atracción (actividades terciarias, equipamientos, industria, etc. ). Otro aspecto a analizar debe ser la señalización, tanto normativa como informativa.

   Para evaluar la demanda del aparcamiento será necesario realizar un inventario completo de plazas de calzada incluyendo carga/descarga, plazas reguladas y libres y fuera de calzada como aparcamientos privados y públicos.

   La amplitud del inventario de la red vial, varía el estudio hacia los objetivos perseguidos, tanto del punto de vista político como técnico.


La demanda

   Incluye la realización de aforos y contemos, tanto de peatones, vehículos y usuarios de transporte público. Los aforos automáticos de 24 horas a vehículos proporcionan los indicadores de los volúmenes de tráfico que, junto con los aforos direccionales realizados en las principales intersecciones, permiten confeccionar la araña del tráfico y definir las cargas de turismos y camiones.

   También se incluyen las encuestas de los diferentes tipos de usuarios de la vía, mediciones de velocidad y contaminación acústica, estas encuestas proporcionarán información sobre las demandas de movilidad, tanto desde el punto de vista cuantitativo, como cualitativo. Estos datos completados con la encuesta de movilidad obligada, permitirán conocer la distribución modal.

   La demanda de estacionamiento en calzada se conoce a partir de control de rotación de vehículos en diferentes áreas muestrales escogidas.

   Con la información obtenida a partir de las encuestas se elaboraran las matrices origen destino que aplicadas a la zonificación realizada previamente permitirán definir los volúmenes de desplazamientos para cada uno de los modos de transporte.

   El ruido producido por los vehículos es el principal responsable de la contaminación sonora de las ciudades. Con el objetivo de evaluar el nivel sonoro general de la ciudad se planteará una recogida de datos mediante sonómetro en diferentes puntos de la red básica.

   Por último, las velocidades desarrolladas en las vías urbanas tienen una incidencia muy directa sobre la siniestralidad en el tráfico de una ciudad. Una velocidad inadecuada no sólo aumenta el riesgo de accidentas sino que comporta una serie de efectos negativos sobre la calidad de vida de los ciudadanos. A mayor velocidad, mayor consumo energético, y niveles mas elevados de contaminación atmosférica y acústica. Las mediciones de velocidad servirán para detectar en qué puntos de la ciudad se circula a velocidades inadecuadas, ya sea por encima o por debajo del límite, además de conocer las consecuencias que puede generar este hecho y las soluciones que pueden aplicarse.


Objetivo de la Movilidad Sostenible

   En el ámbito urbano, las diferencias conceptuales sobre movilidad, hacen que los objetivos sean bastante complejos. La movilidad sostenible, presenta como objetivo principal la reducción del impacto ambiental y social de la movilidad existente, es decir, la búsqueda de la mejora en la eficiencia ambiental y social de los desplazamientos motorizados que se realizan en las ciudades.

   Entre los objetivos de las políticas que conforman las estrategias de sustitución de desplazamientos en automóvil privado por desplazamientos en transporte colectivo se destacan:

   Para el Banco Mundial, la articulación de una movilidad sostenible, implica la consecución de los siguientes objetivos globales:

   Para el alcance de estos objetivos, se proponen como herramientas, el control de los niveles de contaminación, la gestión de la demanda, y la integración de modos.

   La Unión Europea, por su parte, sigue una política que está en plena sintonía con la del Banco Mundial que se acaba de exponer. Sin embargo, sus acciones más importantes se centran en países desarrollados, por lo que las estrategias, y sobre todo, las tácticas necesarias para implementar una movilidad sostenible, difieren un poco.


La comunidad Europea y el concepto de movilidad sostenible

   La Comunidad Europea es consciente, que la demanda del transporte y el tránsito se incrementarán de forma significativa con la conclusión del mercado interior, la evolución política y económica de la Europa central y oriental y con el concepto de Área Económica Europea. Por ello, supone que la eficacia y la sostenibilidad de la calidad de la política de transporte en el futuro, será proporcional a la calidad de la relación entre el transporte y el ambiente. Entre otras palabras, será fundamental seguir una estrategia dirigida a la reducción o como mínimo a la contención del impacto general del transporte sobre el ambiente. Y la estrategia propuesta por la Unión Europea, no es más que dirigirse hacia una movilidad sostenible.


Estrategias para la Movilidad Sostenible

   Con esta idea, la comisión ha publicado una comunicación sobre transporte y el ambiente en que, entre otras cosas, propone una estrategia para una movilidad sostenible que combine:


Definición:

   La Movilidad Sostenible es una manera de desplazarse, de viajar, que tiene un profundo respeto por todos los vecinos de las calles y carreteras. Este respeto debe ir dirigido a residentes, peatones, ciclistas, pasajeros del transporte público, así como a los demás conductores. Ello implica que, conduciendo el coche o la moto (extensible a transportistas y conductores de vehículos comerciales), hay que producir el mínimo costo energético, contaminar lo menos posible, hacer menos ruido y dar preferencia al otro usuario de la vía.

   La movilidad sostenible es una situación en la que hay un mínimo absolutamente necesario de kilómetros conducidos en coche privado, pero en la que también se conjugan un respeto a los demás y unas velocidades más contenidas.

   Una movilidad sostenible es también un conjunto de viajes donde el costo energético se minimiza, tanto en la elección del modo de transporte como disminuyendo el número de viajes realizados y su longitud.

   Para poder ejercer esta movilidad respetuosa es necesario que los modos de mayor sostenibilidad tengan prioridad sobre los más contaminantes y con un mayor costo energético. Es necesario planificar las ciudades para que proporcionen suficiente comodidad y seguridad en los movimientos de los peatones y ciclistas, en primer lugar, y para los pasajeros del transporte colectivo, en segundo lugar.

   Bueno es una tarea compleja y esta en nuestras autoridades civiles, en la comunidad y desde luego en nosotros mismo el intentar alcanzarla, sobre todo en nuestras grandes urbes que la necesita imperiosamente.


Referencias:




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