Parque Ecológico y Cultural
Guillermo Enrique Hudson


Antecedentes, Generalidades y
Descripción Básica


Por Carolina A. Salem Bersais
Analista en Contaminación
Analista Ecológico
caro31@sinectis.com.ar


Argentina


   El parque G. E. Hudson está ubicado en Av. Hudson a 7 km de la Estación de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, Argentina.

   El parque abarca el museo (su casa natal, que lleva el mismo nombre), donde vivió sus primeros años el eminente escritor, naturalista y autodidacta y su entorno natural, convirtiéndose en un reservorio invalorable donde puede observarse la dinámica natural en pleno funcionamiento, junto a varias hectáreas circundantes en las que actualmente se acuña un proyecto integral de conservación y educación, dentro del marco conceptual del desarrollo sostenible.

   Este escritor nació el 4 de Agosto de 1841 en la estancia "Los 25 ombúes", actual partido de Florencio Varela. A esta estancia, Hudson la inmortalizó en su obra escrita en 1918 "Allá lejos y hace tiempo". Escribió alrededor de 30 libros, combinando ciencia y folklore, dejando un importante legado científico y literario y contribuyendo al conocimiento de la pampa húmeda bonaerense, su gente, costumbres y fundamentalmente de sus vida autóctona.

   Precursor de la protección de aves, realizó estudios, primero cazándolas y luego enviándolas a Estados Unidos para que las identificaran.

   En 1874, a la edad de 33 años se estableció definitivamente en Inglaterra, debido a tres motivos : rechazo a la colonización y depredación sistemática de los recursos naturales de la zona, difusión de su obra, buscando una cura a su enfermedad.

   En 1929, Fernando Pozzo, admirador de Hudson, descubre la citada zona. En 1957, la provincia de Buenos Aires la declara "Monumento Histórico".

   En 1958, comienza a funcionar este Monumento Histórico al mando de la sobrina del escritor y quien actualmente vive.

   En 1985, asume como Director Rubén Ravera, quien aún permanece en dicho cargo. Se inicia la gestión de la Asociación de Amigos del Museo Guillermo Enrique Hudson, para comprar tierras con motivos estratégicos :

   En 1991, a través de los lectores de Hudson provenientes del Japón y el embajador de ese país, la "Suntory Fundation." canalizó una donación en base a tres subsidios para comprar el resto de las hectáreas.

   En un lapso de diez años, el área protegida pasó de cuatro hectáreas a cincuenticinco hectáreas.

   Con respecto a su dominio podemos mencionar que es mixto, o sea que cuatro hectáreas pertenecen a la Dirección de Museos, Sitios y Lugares Históricos (Ministerio de Educación), y el resto es propiedad de la Asociación de Amigos del Museo.


El ente administrador es la Asociación de Amigos.

   La Municipalidad de Florencio Varela ha declarado este lugar como "Area de Interés Municipal", no obstante actualmente se está gestionando para que se declare Reserva de Interés Provincial.

   Se pueden observar ambientes tales como el sotobosque, talares autóctonos, pastizal pampeano y un arroyo donde numerosas especies de aves, peces, anfibios y reptiles se refugian encontrando alimento y nidificación. Se han determinado hasta el momento, nueve especies de mamíferos, once de reptiles, siete de anfibios, y veinte especies de peces. En cuanto a la flora, hay determinadas ciento trece especies, además de las especies introducidas de la Selva Ribereña, con alto valor biológico por provenir de la zona selvática subtropical.


Distribución de ambientes que se reproducen dentro del parque:

   Se intentó recrear la composición paisajística de la zona, a su estado original. En el caso del pastizal de esta pampa ondulada, casi ha desaparecido en la provincia debido a la intervención del hombre blanco, desde tiempos de la colonización, ha través de actividades agropecuarias, desarrollo de población rural e invasión de plantas exóticas que contribuyeron a modificar la flora autóctona.

   Hoy sólo quedan relictos, en hectáreas inutilizadas de las grandes estancias de la provincia.

   En consecuencia, se advierten diversos mecanismos de deterioro de estos ecosistemas y su correspondiente biodiversidad.

   Se intenta erradicar gradualmente la cría de ganado y la explotación insostenible de la tierra, para que los pastos vuelvan ha tener gran altura, de manera tal que sea necesario subirse al lomo de un caballo para ver el horizonte.

   Esta situación de deterioro, no sólo se relaciona con problemas propios del ambiente de pastizal. Algunas de las causas que han contribuido a través del tiempo son : sistemas socio-políticos que promovieron una explotación no sostenible de los recursos naturales, falta de conocimiento y fallas en la aplicación de los mismos, subestimación del valor que posee el medio.

   Se prevé el reciclado de un monte de tres hectáreas, que originalmente estaba conformado por talas y actualmente está modificado, debido entre otras causas a la invasión de ligustros y hiedras que se trepan por el tronco de los árboles y compiten verticalmente por la luz, además, estas especies invasoras cuentan con las condiciones locales propicias para su crecimiento en libertad, sumado a la ausencia de sus predadores naturales.

   El propósito es transformar este espacio en una selva semejante a la de la costa, recreando el ambiente presente en la zona de Punta Lara (que próximamente podría sufrir el impacto de la construcción del puente Colonia - Buenos Aires) con alrededor de 33 especies arbóreas.


Problemática:

   En cuanto a las amenazas principales del parque, se han mencionado las actividades agropecuarias y el pastoreo (aunque este último cada vez con menor intensidad).

   El control de este manejo es delicado, ya que las culturas locales no facilitan la tarea, motivo por el cual se debe obrar con cautela, ya que se observa que a medida que la presencia de los conservacionistas avanza sobre la zona, los involucrados se desplazan espontáneamente. De esta forma se evitan situaciones que puedan interferir negativamente, tales como venganzas reflejadas en el parque (anteriormente manifestadas), incendios frecuentes que se producen intencionalmente para que el ganado pueda comer los brotes, situación esta que como consecuencia genera un desarrollo exuberante de especies foráneas, en otros casos simplemente se producen incendios por visitantes imprudentes ocasionando el mismo daño.


Peligros:

   Algunas de las especies en vías de extinción advertidas de la zona son : Federal, Macá Grande, Cardenal, Jilguero Común y Mixto, Corbatitas, Cabecitas Negras, Macá de Pico Grueso y Varillero Cabeza Roja.


Emprendimientos realizados:

   Este emprendimiento se logra gracias a una red de intercambio de plantines y semillas.

   Esta idea de permacultura, tiene como objetivo fines didácticos educativos, pero no sólo centralizado en el área del parque Hudson, sino que intenta trasladarse a los hogares para que los pobladores (en especial los más carenciados) realicen miniecosistemas que sirvan de sustento para sus familias.


Estrategias de conservación:

   El plan de conservación que propone la gente que maneja el parque es salvar conservando, estudiar a través de investigaciones y generar usos múltiples y sustentables. Para comprender la biodiversidad deben mantenerse muestras representativas y viables de ecosistemas, especies y poblaciones. Es fundamental que la humanidad comprenda el valor de la biodiversidad para que los beneficios potenciales que nos brindan los recursos naturales permanezcan, ésto se logrará si mantenemos la base de los recursos biológicos.

   En cuanto al diseño actual del área se observa en el croquis una forma irregular, que pretende ser mejorada, para evitar el efecto borde y poseer mayor representatividad. Se proyecta una zona intangible y otra intermedia, que actúe como zona buffer.

   El Río de la Plata actúa de corredor incrementando de esta manera la tasa de inmigración de muchas especies de aves y semillas. El parque Pereyra Iraola actúa también como un posible corredor que ayuda al restablecimiento de las poblaciones extintas. Es el mismo caso para la Reserva Punta Lara.


Conclusiones:

   La destrucción de los ecosistemas es el comienzo de un proceso que va en aumento.

   Preservar las pocas áreas que aún pueden revertirse naturalmente, es uno de los fines que persigue la Asociación de Amigos del parque ecológico y cultural G. E. Hudson. O sea, mostrar en forma práctica que se deben mantener zonas intangibles y zonas intermedias, donde pueda compatibilizarse el turismo de forma sustentable, y donde con fines didácticos educativos funcionen el uso de distintas energías alternativas (energía de la biomasa, eólica y solar), además de cerrar un círculo en el que intervienen la huerta orgánica, la granja y los fertilizantes naturales.

   Se predice que en el futuro la evolución natural proveerá de una zona de inundación (bañados, lagunas) en la zona de influencia entre el pastizal pampeano y el arroyo "Las Conchitas", tal como se observaba en tiempos anteriores. Esta zona funcionará como área intangible.

   El problema quizás, es el grado control (casi inexistente) que presenta el área a conservar, por lo que se extrae de lo expuesto que el bajo presupuesto con el que se cuenta, interfiere en dicho objetivo.

   Se espera que los esfuerzos para que el parque sea designado Reserva Provincial con trescientas hectáreas sean inmediatos. Actualmente se cuenta con media sanción en el Congreso de la Pcia. De Buenos Aires. Una vez sancionada, se designarán guardaparques que puedan decididamente contribuir a un correcto control del área.

   Una de las obras en ejecución es la concreción de un Centro Especializado de Documentación con las obras de Hudson. También se cuenta con material inédito en el país proveniente de la "Eco 92", clasificado y catalogado, para consultas de los visitantes, junto con temas generales como aquellos específicos de ecología.

   Otra de las obras en ejecución, casi terminada, es la Sala de Paleontología que se inició en 1995 con el objetivo de detenerse en un pasado de miles de años y transportar al visitante a épocas anteriores en las que nuestras pampas estaban habitadas por gliptodontes (mamíferos similares al tatú carreta o la mulita), elefantes, osos, megaterios y otros animales semejantes a los camélidos. Además, se cuenta con muestras de utensilios de los aborígenes querandíes.

   Otra obra inmediata es diseñar un programa de senderos para las visitas guiadas.

   Próximamente se incorporará al parque, el área ocupada por la tosquera.


Problemas sin solución en corto o mediano plazo:




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