El Pino...
Constancia y Vitalidad

Por Miguel Herrero Uceda
Corresponsal en España

hu@nexo.es


España


   Donde quiera que paro, Platero, me parece que paro bajo el pino de la Corona. A donde quiera que llego -ciudad, amor, gloria- me parece que llego a su plenitud verde y derramada bajo el gran cielo azul de nubes blancas.
   La palabra "magno" le cuadra como al mar, como al cielo y como a mi corazón. Cuando, en el descuido de mis pensamientos, las imágenes arbitrarias se colocan donde quieren, o en estos instantes en que hay cosas que se ven cual en una visión segunda y a un lado de lo distinto, el pino de la Corona, transfigurado en no sé qué cuadro de eternidad, se me presenta, más rumoroso y más gigante aún, en la duda, llamándome a descansar a su paz, como el término verdadero y eterno de mi viaje por la vida.

(Juan Ramón Jiménez, El pino de la corona, Platero y yo)

   Por las zonas templadas y frías del planeta, excepto en América del Sur y en Oceanía. se distribuyen noventa especies de pinos, Como es un árbol tan extendido y su madera muy utilizada desde épocas remotas, el término castellano de "pino" procede de toda la historia genealógica del idioma, pues deriva del latín pinus, este del griego pitus, que a su vez proviene de una antiquísima palabra indoeuropea, de un pueblo neolítico que vivió de alrededor del 4000 al 2000 a.C. y de la cual también procede la voz sánscrita pitu.

   En nuestro país -España-, el pino es muy abundante, destacando desde antiguo la cantidad de estos árboles que enriquecían nuestros paisajes. Plinio llamó Pitiussae a las islas de Ibiza y Formentera, por el enorme número de pinos que allí crecían. Por todo ello, el pino es uno de los árboles que más frecuentemente se emplea en el habla cotidiano, prueba de la ancestral relación del hombre con este árbol, que siempre ha maravillado por su altura y esplendor, así existen conceptos como "empinarse" y "pináculo", o las expresiones "como la copa de un pino" o "estar en el quinto pino".

    Yo me subí a un pino verde,
por a ver si la divisaba
y solo divisé el polvo
del coche que la llevaba.

(F.G. Lorca, Canciones populares)

   En ambientes de fuerte erosión, como las cimas de montañas, sus raíces son capaces de agarrarse fuertemente a las últimas piedras, en un intento desesperado de supervivencia, por este motivo y por ser árbol perenne, el pino es símbolo de inmortalidad y de fuerza vital. Su fortaleza se puede transmitir al hombre, por el mero hecho de pasear por un bosque de pinos, pues al aspirar sus alcoholes esenciales, se estimula el sistema respiratorio. Es especialmente recomendado para aliviar la bronquitis, la sinusitis e incluso el insomnio.

    En la luz celeste y tibia
de la madrugada lenta,
por estos pinos iré
a un pino eterno que espera.
No con buque sino en onda
suave, callada, serena
que deshaga el leonar
de las olas batalleras.
En la luz templada y una.
llegaré con alma llena,
el pinar rumoreará
firme en la arena primera.

(J.R. Jiménez, El pinar de la eternidad)



Acuarela de Antonio Herrero Uceda

   En la cuenca mediterránea y en toda Europa el pino es un elemento característico del paisaje. Ottorino Respighi debe su fama fundamentalmente a sus tres poemas sinfónicos realistas: Fuentes de Roma (1917), Pinos de Roma (1924) y Fiestas romanas (1928), que describían su ciudad adoptiva. El segundo de ellos estaba dedicados a estos árboles que tanto abundan en los parques forestales de la colinas y alrededores de Roma.

   Dos o tres años tardan en madurar los piñones, según las especies, hasta entonces están las semillas muy bien protegidas. Pasado este tiempo, la piña se abre, liberando su contenido. La cantidad de semillas es superior a lo que un animal pequeño del bosque puede comer de una vez, como ocurre con el ave cascanueces o trincapiñones, que entierra parte del botín, pero tiene mala memoria, como bien sabe el pino que permite que se coma impunemente una buena parte de los producción. Así, de muchos de estos escondites secretos nacerá la siguiente generación, que por coevolución entre pinos y aves, son sitios idóneos para el desarrollo de la nueva planta.


   En las zonas rurales se aprecia y se considera a los árboles en función directa de los productos alimenticios que de ellos se obtengan, por tanto no es de extrañar que la especie más querida de pinos sea el piñonero (Pinus pinea), este árbol se encuentra por toda la región mediterránea, en formando pequeños bosques sobre suelos arenosos o pobres, con buena insolación, desde el nivel del mar hasta el piso montano. Es peculiar el porte de este pino, en la juventud exhibe una copa esférica, mientras que en su madurez cambia hacia una forma aparasolada. Florece de marzo a mayo. Las piñas son grandes, ovoides o redondeadas, con escudetes romos. Da piñones grandes y comestibles.

   Como todos los frutos secos, fueron muy apreciados desde la antigüedad, especialmente por los romanos, por su facilidad en el transporte y conservación, ideal para los desplazamientos de las legiones y colonos, motivo por el que difundieron su cultivo por todo el imperio, siendo actualmente difícil fijar el lugar de origen de la especie, aunque se piensa que procede del mediterráneo oriental, quizás de Creta.

    Ahí viene, por el sol de la calle Nueva, la chiquilla de los piñones. Los trae crudos y tostados. Voy a comprarle, para ti y para mí, una perra gorda de piñones tostados, Platero... Y, lenta, pegada a la pared, pintando con cisco, en larga raya, la cal, doblada con su espuerta, la niña de la Arena, que pregona larga y sentidamente: ¡A loj tojtaiiitoooj piñoneee ... ! ¡Qué gusto tan bueno dejan en la boca los piñones tostados, Platero! ¡Dan un brío, un optimismo!. Se siente uno con ellos seguro en el sol de la estación fría, como hecho ya monumento inmortal, y se anda con ruido, y se lleva sin peso la ropa de invierno, y hasta echaría uno un pulso con León. (J.R. Jiménez, Piñones, Platero y yo)


   Con desigual acierto, frecuentemente se utilizan pinos para repoblaciones forestales, por ser pocos exigentes en suelos y por el poder de sus raíces para evitar la erosión. El aspecto negativo es el abuso que se realiza, desplazando a otras especies forestales propias del terreno, de ciclo vital más lento. En algunas zonas, se han tenido que reducir el crecimiento de las nuevas poblaciones, como ocurre en la isla de La Gomera, donde los pinos canarios plantados han arraigado con tanta fuerza que actualmente se les están desangrando porque son una amenaza para la vegetación autóctona circundante: la laurisilva, de gran valor botánico.

   Entre todas las maderas que se emplean, destacan las de pino por la dureza, resistencia, la diversidad entre variedades distintas y por la resina, que la hace resistente a los ataques de los microorganismos. La importancia del pino en la construcción es difícilmente exagerable, figura como la más utilizada para hacer vigas, pies rectos, puertas, ventanas y muebles. Son muchas las variedades que se comercializan con característica muy marcadas, como el pino Oregón, resistente al agua, con nerviaciones muy poco pronunciadas. El gigantesco pino Melis, de madera dura y compacta. El pino Valsaín, que es uno de los más apreciados, por su colorido, rectitud, uniformidad y ausencia de nudos. Pero quizás, el que haya jugado un papel más preeminente sea el pino Canario, la madera de los ejemplares añosos se denomina tea y constituye la base de la arquitectura popular canaria, desde los tradicionales balcones canarios, hasta los artesonados.

   También se utilizan industrialmente otros pinos, como el Cembro, que a partir de su resina se obtiene, por destilación, la esencia de trementina.

   En la mitología helénica, Rea, la madre de Zeus, se enamoró de Atis, pero este no guardó la virginidad prometida, por lo que la diosa lo castigó con la locura. Atis, en un arrebato se castró y murió. Rea pronto se arrepintió de haberle castigado y le resucitó en forma de pino. En Roma, donde su culto alcanzó gran popularidad, se talaba un pino, que la cofradía de los dendróforos (los portaárboles) transportaba hasta el templo del Palatino, este pino se le revestía como un cadáver, representaba a Atis muerto. El día siguiente era de luto y ayuno.

    Cuando le cortaron aquella rama que el huracán le tronchó, me pareció que me habían arrancado un miembro; y, a veces, cuando cualquier dolor me coge de improviso, me parece que le duele al pino de la Corona. (J.R. Jiménez, El pino de la corona)

   En otra parte del mundo, en China, el pino se encuentra a menudo asociado con el concepto de la longevidad. Para los orientales, la dicha suprema es vivir muchos años; cualquier otra cosa, el dinero, los honores, el amor o los hijos, no se conciben realmente gratos, a menos de estar convencidos de tener el suficiente tiempo para disfrutarlos.

   La tradición popular taoístas aseguraba que la resina de pino, si se deja escurrir a lo largo del tronco y penetra en el suelo, llega a producir, al cabo de mil años de espera, una especie de hongo milagroso, llamado " Fu-ling", que proporciona la inmortalidad. Una vez alcanzada, los inmortales ya sólo se alimentan de piñones, hojas y resina de pino, para que les mantuviera el cuerpo eternamente liviano y capaz de volar.

   En Japón, el pino evoca la fuerza vital, forjada a todo lo largo de una vida de continuos combates cotidianos, contra vientos y adversidades. Según una tradición sintoísta, las múltiples divinidades o Kami viven en ramas de los pinos, que por ser de hoja perenne los prefieren a los demás. Así, durante las fiestas de año nuevo, los japoneses ponen a cada lado de la entrada de sus casas dos pinos, para atraer a los Kami y colmarles de favores. Actualmente, en la vida corriente japonesa, se le sigue considerando al pino como un portador de buena suerte o simplemente como un buen augurio. Constancia y dicha, dos pinos recuerdan la leyenda japonesa de Takasago, que simboliza el amor eterno y la fidelidad conyugal.

    El pino es el mar y el cielo
y la montaña: el planeta.

(A. Machado)
  Volver Volver al Principio  
Si tiene alguna duda o sugerencia, comuníquese con nosotros!