Ríos Contaminados... Causas

Ing. Juan Nicolás Faña Batista
Corresponsal en República Dominicana
j.n.fana@codetel.net.do
Grupo Hidro-ecológico Nacional, Inc. (G.H.e.N)

República Dominicana



   Hace algunas semanas, un periodista que trata asiduamente el tema de la degradación ambiental en uno de los medios de comunicación escrita en la República Dominicana, nos pidió que resumiéramos en varias páginas las causas que han originado la contaminación de nuestros ríos; pues piensa, igual que nosotros, que conociendo las causas de un mal, es más sencillo proceder a eliminar la razón de su existencia, que tratar de hacerlo a ciegas u olvidando su origen.

   No obstante creer que todos los funcionarios y agentes del sector "ambiental" (tanto del área oficial, como no gubernamental) saben muy bien las causas de la contaminación crónica que padecen los principales ríos nacionales, por ser este un tema investigado desde 1940 por el Ing. José Luna, e incluso, encontrar referencias al respecto de épocas anteriores; hemos considerado oportuno hacer dicho resumen, porque muchos que hoy tienen en sus manos el poder requerido para revertir el problema, se limitan a denunciarlo, como si no fueran ellos los encargados de poner en acción la voluntad política y los recursos para mitigar la agresión hidro-ecológica o su empeoramiento.

   En otros casos esas mismas personas, se dedican a combatir los efectos de la contaminación, peleando contra "destartalados molinos" haciéndonos creer que son quijotescos gigantes; lo cual les brinda excelente oportunidad para publicitar su imagen, en vez de atacar a las causas, para arrancar la raíz del problema.

   Como un ejemplo supera mil palabras, he aquí algunos:

  1. Todos sabemos que la contaminación doméstica y la industrial, son las más importantes causas de las cargas contaminantes que reciben nuestros ríos; y que en nuestro país sólo se da tratamiento al 5% de las aguas residuales totales (3,2% en Santo Domingo, según un estudio OEA-INDRHI, 1994), sin embargo hemos visto que para supuestamente combatir el exceso de nutrientes, se procedió a cortar las lilas (el efecto) que cubre una gran superficie del río Isabela; a sabiendas de que, si no se "corta" la causa (los residuales), el problema permanece latente y recurrente.
  2. Todos sabemos que cuando no existe una ley adecuada y bien definida, es imposible imputar como delito lo que esa ley prohibiría, sin embargo observamos que en vez de promover el conocimiento, las modificaciones (si fueren necesarias) y la aprobación de la "Ley de Protección Ambiental y Calidad de Vida", que duerme "el sueño de los justos" desde hace unos cinco años en las cámaras legislativas, los honorables congresistas, los funcionarios del sector y los partidos políticos (tan diligentes cuando deben reclamar sus intereses) se hacen de la vista gorda para no ver en esa dirección. Prefieren que esporádicamente se use la educación en vez de la represión y cuando les conviene o cuando la sociedad les ataca, reprimir y olvidar la educación. Sabiendo que la obsolescencia de las normas judiciales al respecto, impedirían aplicar los correctivos definitivos de lugar; y que en un juicio a las supuestos "violadores ambientales" no progresaría en los tribunales.
  3. Recientemente las autoridades de Foresta anunciaron con gran despliegue que expertos nacionales y un nutrido grupo de extranjeros estudiarían la completa desaparición de los peces de la cuenca alta del río Yaque del Norte a fin de recomendar la reintroducción de algunas especies. Esto es comenzar por el final.

   Sabemos que desde el mismo origen de ese río y otros que nacen en la Cordillera Central, se realiza una agricultura intensiva en la que se utilizan, según hemos comprobado: insecticidas, acaricidas, nematicidas, moluscocidas, rodenticidas, anticriptogamicos, desinfectantes, antibióticos agrícolas, herbicidas, esterilizantes y repelentes; cuyos principios básicos por ejemplo, se fundamentan en sustancias anticuagulantes (como Warfarina e Indandiona), órganomercuriales (como los compuestos alquimercúricos), órganoclorados (como Clordano), fumigantes (como Dibromoetileno), bipiridilos (como Diquat), nitrofenoles clorados (como el PCP), ácidos fenoxiacéticos (como dioxinas), piretroides (como Cipermetrina), órganofosforados (como Diazinón) y carbamatos (como Carbofuran) "lista no extensiva".

   Para evitar la degradación de la calidad de vida acuática se debería promover el uso racional de estos plaguicidas y sus residuos; y el incremento de la agricultura orgánica en zonas delicadas; y el esfuerzo, tiempo y recursos de esos distinguidos visitantes, gastarlos en actividades menos obvias.

   Así podríamos seguir ejemplificando la gestión ambiental incorrecta... el acondicionamiento de cañadas sin plantas de tratamiento aunque sea primario, el visto bueno a los desechos industriales a cambio de una exagerada cuota de las empresas para cubrir unos simples análisis (DBO o DQO), el desconocimiento de la tasa de regeneración de agregados de los ríos, etcetera.

   En fin, las causas de la contaminación de nuestros recursos hídricos las clasificaríamos en:

   Directas, indirectas y subyacentes.

  1. Las directas pueden ser: primarias o secundarias;
  2. Las indirectas: consetudinarias o circunstanciales, y
  3. Las subyacentes: sociales y economicas.

   La única forma de evitar un cataclismo hidro-ecológico en nuestro país y otros en circunstancias semejantes, es reduciendo y luego eliminando esas causas.

   Cualquier otra solución sería "a medias".




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