![]() |
![]() |
Se Necesitan Ingenieros Nucleares capaces de trabajar codo a codo con Ecologistas Se desprecian unos a otros pero juntos tendrán una misión histórica: enfrentar al efecto invernadero. |
![]() Lic. Eduardo Calvo Sans Físico - Periodista Científico calvosans@percal.edu.ar ![]() |
"You may say I`m a dreamer, but I`m not the only one ...." Lennon
Al no tener un proyecto que la vincule con la realidad, en poco tiempo la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) corre peligro de convertirse en UN ORGANISMO DEL MONTÓN, sin razón para merecer un presupuesto especial. En función del momento, necesita reorientarse; pero, sostenida por una historia de grandes realizaciones, la inercia impide a sus dirigentes reconocer quiénes son ahora los compañeros de ruta.
El Gobierno Nacional está por cambiar, pero la CNEA no puede esperar. Es hora de reclamar políticas de Estado respecto a la problemática ambiental/energética y lo nuclear debería estar en el centro del nuevo esquema, dándole a la CNEA una nueva oportunidad.
Un momento distinto
Mientras las potencias ya no corren una loca carrera armamentista, la actividad humana dejó de ser un detalle sin importancia dentro del ecosistema. Ocupa ahora demasiado lugar y la naturaleza tiende a no compensarla. El sistema puede evolucionar rápidamente hacia nuevos equilibrios, dejándonos mal parados.
Con el aumento en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, no queda otra que ser responsables con el uso de la energía. Esto recrea un lugar para los atómicos, justo cuando estaban por quedarse sin laburo porque el delirio de la bomba pierde significación en todo el mundo y Greenpeace impone -en gran parte de Occidente- el pánico a las centrales nucleares.
Como si no hubiera transcurrido este último siglo, seguimos jugando a vivir en aquel mundo capaz de absorber todos los subproductos de la actividad humana. Lo único peligroso parece ser lo radiactivo. Pero llegó la era del pragmatismo, de nuevos valores y caminos novedosos.
A todo esto, LA SOCIEDAD SOSPECHA DE ECOLOGISTAS E INGENIEROS NUCLEARES. En muchos casos, los primeros despiertan simpatías, pero no dejan de ser catalogados como "exagerados", "dogmáticos" y hasta de "fundamentalistas". Los segundos, más por las bombas atómicas que por Chernobyl, son sospechosos de manipular "engendros diabólicos", capaces de liquidar a la humanidad en un rato ante el menor descuido.
Mutua necedad
Ecologistas y atómicos se desprecian mutuamente, mostrándose incompatibles como el agua y el aceite que nunca pueden mezclarse, que a lo sumo logran emulsiones donde cada parte mantiene su identidad y pureza. Pero, en el futuro, sus intereses confluyen. Tendrán que APRENDER A CONVIVIR, a trabajar juntos, a lavar mutuamente sus culpas.
Los ecologistas terminarán resignando posturas, asumiendo a la energía nuclear como LA ÚNICA DISPONIBLE para frenar al efecto invernadero sin resignar las banderas del desarrollo, que nadie está dispuesto a entregar.
Se terminaron las "buenas épocas" durante las cuales, "por si las moscas", los gobiernos invertían en tecnología nuclear. Ahora esta industria necesita el control de ecologistas "inchapelotas", para garantizar "buena letra" a la sociedad, que se portará bien, no esconderá residuos radiactivos debajo de la alfombra, ni alimentará una nueva carrera armamentista.
A pesar de los Ultras
La alianza es posible, aunque "ultras" y prejuiciosos siguen dominando el mercado. Ecologistas y nucleares tendrán en el futuro inmediato una oportunidad histórica: encontrar juntos un caminos para enfrentar al efecto invernadero, el verdadero peligro de los próximos años.
Es buena fórmula juntarlos, porque los ecologistas se mueven en el campo de los temores, y pueden así despertar la conciencia del problema en la población, y los nucleares saben como substituir al petróleo.
Hoy, cuando se termina el siglo, quizás como siempre aunque ahora los medios de comunicación han alterado las velocidades y todo puede cambiar en un segundo, LO IMPORTANTE TODAVÍA NO SE VE. No podrá seguir así por mucho tiempo.
Mientras tanto, en la CNEA se trabaja en temas cada vez menos nucleares y se mira a "lo ecológico" como "una moda que pasará". Los intereses de sus profesionales divergen, al desaparecer los objetivos comunes para un grupo que fue orgullo para el país y sería ESTÚPIDO terminar de liquidar.
![]() |
Volver | Volver al Principio |
![]() |
|
Si tiene alguna duda o sugerencia, comuníquese con nosotros! |