La Capa de Ozono

Dr. Luis Reinaldo Fernández eco@senado.gov.ar



Algunos Antecedentes

   Cuando, en 1958, comenzaron a realizarse las primeras mediciones de la concentración de ozono sobre la Antártida, no se asociaba la disminución de la capa de ozono con la emisión a la estratosfera de halocarburos de origen antropogénico. En los años 70, científicos advierten que las fluctuaciones en la concentración del ozono estratosférico eran mucho mas pronunciadas que las que se esperaban por mediciones y pronósticos previos. Desde entonces, se empezó a hablar de la presencia de un "agujero de ozono" mal llamado, ya que se trata en realidad de una disminución en la concentración del ozono, provocada por la incidencia negativa de ciertos compuestos derivados de la actividad industrial.

   A más de 20 años, nadie puede ponerlo en duda, los clorofluorocarbonos (CFCs) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFCs) son los mayores causantes de la degradación de la capa de ozono. Libre de obstáculos, la radiación ultravioleta causa estragos: aumenta las posibilidades de desarrollar cánceres de piel y de cataratas en los ojos, daña el sistema inmunológico y amenaza a especies vegetales y animales

   La capa de ozono ubicada a una altura entre 15 y 40 km de la Tierra, es una parte importante de un sistema natural que controla muchas propiedades biológicas. Al absorber las radiaciones ultravioletas del sol, no sólo evita daños en los organismos vivos sino que también calienta la estratosfera e influye en la regulación de la temperatura del planeta.

   Es pertinente resaltar que la problemática de la capa de ozono ha despertado debates, convenios, programas, tratados, encuentros y jornadas científicas con el objeto de diseñar estrategias y propuestas efectivas para amortiguar los efectos perjudiciales de los gases clorados y florados emitidos a la atmósfera.

   La consecuencia más significativa fue un primer acuerdo, suscrito por 24 países industrializados, para realizar acciones de reducción y eliminación de gases dañinos. El acuerdo, firmado en septiembre de 1987, conocido como "Protocolo de Montreal" forzó a buscar productos alternativos o sustitutos.

   La revisión del Protocolo de Montreal, en junio de 1990, y a la vista de nuevos datos sobre la reducción de la concentración de ozono, dió como resultado un compromiso para la eliminación del uso de los CFCs y los HCFCs antes del año 2000. No hay otra salida; la cantidad de energía solar involucrada en la formación del ozono es mayor que la que usa toda la humanidad; no hay manera de reparar el daño hecho y la única solución es no emitir esos gases.

   En diciembre de 1994, científicos de la NASA, presentaron en conferencia de prensa, los resultados deducidos de acuerdo a las investigaciones realizadas desde 1991, destinadas a determinar la composición de los gases estratosféricos y precisar las causas del preocupante adelgazamiento de la capa de ozono. Se detectan gases fluorados en la misma proporción que gases clóricos.

   Los fluorados siguen teniendo aplicación en la metalúrgica, en la producción de cerámicas y de fertilizantes fosforados. También en la mira de las reducciones, debemos incluir el bromuto de metilo (fumigante).

   Hoy se conoce que la emisión de polifluorocarbonos puede llegar a la estratósfera y permanecer allí por mucho tiempo. Fueron incluídos entre los gases de efecto invernadero (no controlados por el Protocolo de Montreal) en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

   A principios de 1996, científicos de más de 50 países, reunidos en Ginebra, en el Congreso de la Organización Mundial Meteorológica, llegan a preocupantes conclusiones: el agujero Antártico continúa en aumento y aparecen agujeros en la zona Polar Ártica en crecimiento. Es notable el adelgazamiento de la capa de Ozono en todo el planeta y preocupante en el norte de Europa, Groenlandia y Canadá.

   Mucho queda por investigar y definir en el tema reducción de capa de ozono, pero debemos admitir, con alta probabilidad, que en la Argentina más específicamente en el sur de nuestro país, las repercusiones serán más directas por el aumento considerable de radiaciones en los últimos años.

   Nuestro país a tomado serios compromisos en los acuerdos internacionales para la reducción de gases de efecto invernadero y destructores de la capa de ozono.

   Así, suscribió: el Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono de 1985 (aprobado por ley 23.724); el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono en 1987 (aprobado por Ley 23.778) y su posterior enmienda (aprobados por las Leyes 24.167 y 24.418); la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre Cambio Climático en 1992 (aprobada por Ley 24.295).

   Por ley 24.040, de diciembre de 1991 se ratifica el Protocolo de Montreal y se regula la utilización y comercialización de las sustancias controladas en el Protocolo. El decreto 177/92 establece que la actual Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable será la autoridad de aplicación.

   Por intermedio de la Oficina Programa de Ozono (OPROZ), formada por representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, de la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable, de la Secretaría de Industria y la apoyatura técnica del Instituto de Tecnología Industrial, se ha implementado el "Programa País", que, de acuerdo a las normativas establecidas por el Protocolo de Montreal, permita eliminar el uso de sustancias que agotan la capa de ozono.

   Cabe recordar que el adelgazamiento de la capa de ozono más significativo se proyecta sobre todo el extremo austral de nuestro territorio, lo que nos obliga a encarar rápidamente las acciones necesarias para mitigar los efectos perjudiciales.

   Por todo lo que antecede, es bueno hacerse algunas preguntas:

   1) Cuáles fueron los resultados de los estudios científicos realizados en Patagones (Provincia de Buenos Aires), por personal de la Prefectura Naval Argentina de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la Provincia de Buenos Aires y de la Sociedad Argentina de Dermatología.

   2) Si se ha detectado un aumento de la intensidad de la radiación ultravioleta sobre la costa patagónica a consecuencia de una disminución en la concentración del ozono.

   3) Si han aumentado las distintas afecciones de la piel (desde eczemas y quemaduras, hasta cáncer de piel), en las localidades de la costa patagónica como consecuencia de la mayor exposición a la radiación ultravioleta (denominado U V-B).

   4) Si entre las causas del preocupante adelgazamiento o degradación de la capa de ozono se incluyen los gases fluorados (derivados de la industria), y en que proporción, con relación a los clorados.

   5) Si se han iniciado una campaña de prevención, por parte de las autoridades sanitarias, a fin de advertir sobre los riesgos, daños y alteraciones, producen las exposiciones directas a los rayos del sol y las recomendaciones pertinentes.




  Volver Volver al Principio  
Si tiene alguna duda o sugerencia, comuníquese con nosotros!