Orcas ...
Ni Ballenas Ni Asesinas


Por Silvina Laura Gutiérrez
chivi@ciudad.com.ar


Argentina


 

   Las Orcas (Orcinus orca) comparten con sus primos los Delfines casi todo menos la fama. Mientras los Delfines (Dephinus delfis) son catalogados de simpáticos y cariñosos, las Orcas son las "asesinas". Pero lo que muchos ignoran es que las orcas al igual que los delfines pertenecen a un mismo grupo que es el de los cetáceos. A su vez este grupo, está incluido en uno mayor que es el de los mamíferos. Los mamíferos se caracterizan por ser vivíparos (paren sus crías con vida en lugar de poner huevos) amamantan a sus cachorros, poseen respiración pulmonar (en lugar de branquial como los peces o tener pelos en el cuerpo). Pero al observar a una Ballena o a un Delfín detenidamente no veremos pelos en ningún lugar de su cuerpo. Lo que ocurre es que los cetáceos sólo presentan pequeños pelos en el pico al nacer, que desaparecen a los pocos días.

   Al igual que todos los cetáceos, las Orcas descienden de un mamífero terrestre que sufriendo importantes modificaciones anatómicas se adaptó a la vida en el agua. Las modificaciones más importantes en tal sentido fueron la pérdida de pelaje (que opondría resistencia al agua) la estilización del cuerpo (para ser más hidrodinámico) la telescopación del cráneo que desplazó los orificios respiratorios de la parte anterior a la superior entre otras cosas), la modificación de los miembros anteriores que se convirtieron en aletas mientras que los posteriores involucionaron. En cuanto a los sentidos, el que está mejor desarrollado es el del tacto ya que los ojos son pequeños y la vista deficiente, el olfato está totalmente atrofiado y los oídos carecen de pabellones.


Ficha sistemática

 Subphillum Vertebrata 
 Clase Mammalia 
 Orden Cetacea 
 Suborden Odontoceti 
 Familia Delphinidae 
 Género Orcinus 
 Especie Orcinus orca 

 

   Pero para compensar esto, y debido la poca visibilidad existente en el agua, algunos cetáceos (entre ellos la orca), han desarrollado lo que nosotros denominaríamos un sexto sentido. Este consiste en un sonar biológico que les permite, al igual que los Murciélagos (Myotis chiloensis, Hystiotus montanus, Lasiurus borealis, etc), detectan objetos a gran distancia y en zonas de total oscuridad. El orden de los cetáceos se divide en dos subórdenes: Misticeti y Odontoceti. Los Misticeti no poseen dientes sino "barbas", que son láminas de queratina que cuelgan del maxilar superior. Tienen dos orificios respiratorios o espiráculos y no se ha comprobado que posean el sistema de sonar biológico. En este suborden están las verdaderas Ballenas como: Ballena Franca Austral (Eubalaena australis), Azul (Balaenoptera musculus), Sei (Balaenoptera borealis), Minke (Balaenoptera acuturostrata), Jorobada (Megaptera novaeangliae), etc. Los Odontoceti poseen dientes cónicos, en general su tamaño corporal es menor que el de los Misticeti, sólo presentan un orificio respiratorio y el sistema de biosonar está bien desarrollado. A este suborden pertenecen los Delfines (Dephinus delfis), los Cachalotes (Physeter macrocephalus), las Toninas (Tursiops truncatus) y las Orcas (Orcinus orca).

   Por lo tanto, la Orca no es una Ballena ya que no posee barbas. Si además consideramos que, para simplificar esta clasificación, a los cetáceos se los divide en 2 grupos: Ballenas (cetáceos con barbas) y Delfines (cetáceos con dientes), deberíamos incluir a las orcas en el grupo de los delfines.

   La orca es una criatura increíble, es el mamífero marino de más amplia distribución en el planeta y el mayor predador marino. Son animales robustos, con la cabeza redondeada donde casi no se advierte pico alguno. Su boca incluye dientes de gran tamaño.

   Para muchos es además, el cetáceo más hermoso y en esto influye su impactante coloración blanca y negra. El dorso y los laterales son completamente negros, a excepción de 2 manchas blancas situadas por detrás de cada uno de los ojos (denominadas "posoculares") y una mancha blanco grisácea ("montura") ubicada por detrás de la aleta dorsal y que varía considerablemente de individuo a individuo. La base de la aleta caudal y la zona ventral es blanca uniforme, extendiéndose hasta la zona genital y abrazando en forma convergente los flancos, tomando forma de tridente. Las Orcas poseen un marcado dimorfismo sexual. Los machos adultos llegan a superar los 12 metros de longitud y las 9,5 toneladas de peso, presentando una aleta dorsal recta y alta que se eleva cerca de los 2 m por encima del lomo. Por su parte las hembras adultas no superan los 9 m y las 6 tn, su aleta dorsal es curva hacia atrás y no supera el metro de altura. Sus crías al nacer miden 2,5 m y pesan 180 Kg.

   Las Orcas viven al igual que otras especies de Delfines en grupos altamente organizados. Las familias son matriarcales ya que la prole no abandona a la madre. Sus miembros raramente se dispersan y colaboran activamente en la protección de las crías y en la captura de presas grandes, las cuales comparten.

   A pesar de ser el cetáceo de más amplia distribución geográfica se lo ha registrado desde el Ártico hasta la Antártida, existe poca información acerca de las áreas precisas de concentración de las poblaciones de esta especie. En el Mar Argentino se tienen registros desde el estuario del Río de la Plata hasta la Antártida, presentando hábitos tanto costeros como netamente oceánicos. La Península Valdés (Chubut) es un lugar privilegiado para estudiar a estos animales, ya que las orcas están establecidas en un radio de aproximadamente 40.000 km2 dentro del Golfo San Matías y mar adentro. Por otra parte en esta zona las orcas se acercan mucho a la costa, por lo que se facilita su observación.

   Los estudios en nuestro país se iniciaron en 1975 cuando, el entonces guardafauna de la Reserva Faunística Provincial de Punta Norte (Península Valdés), Juan Carlos López comenzó a realizar observaciones sistemáticas sobre los individuos avistados en el área. Junto con Diana López, individualizaron dos ejemplares utilizando la técnica de fotoidentificación. Esta técnica consiste en tomar fotografías de los diversos individuos, en las que se registren con claridad la aleta dorsal, la montura y la mancha posocular. Las dos últimas son equivalentes a nuestras huellas digitales. Además, la forma y los contornos de la aleta dorsal suelen ser característicos, ya que las diversas heridas dejan marcas imborrables en la gruesa piel de estos animales. De esta forma se pueden identificar e individualizar a cada uno de los ejemplares que integran una población. Lograda la identificación de un ejemplar se le asigna un código que indique en que zona ha sido avistado y el grupo poblacional al que pertenece. Pero además de este código, cada orca posee nombre de pila como por ejemplo "Bernd". Este individuo y su hermano "Mel" son los dos machos más populares que visitan Punta Norte.

   Juan Carlos y Diana estuvieron entre 1971 y 1986 en la Reserva de Punta Norte y luego de 93 horas de observación del mayor carnívoro marino, se convirtieron en los primeros en describir la técnica de varamiento intencional empleada para capturar: Lobos (Otaria flavescens) y Elefantes Marinos del Sur (Mirounga leonina) en la región.

   En la actualidad es Miguel Iñíguez quien además de continuar con los trabajos pioneros de Juan Carlos López en la Península Valdés, ha iniciado estudios en la Reserva Provincial de Punta Bermeja (Río Negro) también conocida como "La Lobería". Miguel ha investigado sobre las relaciones sociales y las estrategias de cacería de las Orcas Patagónicas.

   Dado que la Orca es el máximo predador marino, la lista de especies encontradas en el estómago de ejemplares capturados en diferentes partes del mundo para la industria ballenera es enorme, yendo desde cefalópodos: Calamares (Illex argentinus); hasta mamíferos marinos: Focas (Otaridae), Lobos de Dos Pelos (Arctocephalus australis), y aves marinas: Pingüinos (Spheniscus magellanicus y otros) y Cormoranes (Phalacrocorax albiventer). Además de una gran variedad de peces que incluyen desde Rayas (Raja flavirostris, Bathyraja brachyurops, Psamnobatis scobina y la Discopyge tschudii) hasta Falsos Salmones de Mar (Pinguipes somnambula). Para atrapar a cada una de estas especies, las Orcas utilizan diferentes técnicas.

   Como dijimos anteriormente las orcas de Punta Norte se especializan en la de "varamiento intencional". Durante la pleamar, una Orca nada activa y perpendicularmente hacia la costa hasta quedar varada sobre el pedregullo costero con casi todo su cuerpo fuera del agua. En su trayecto y aún sobre la costa intenta capturar a su ocasional presa (Lobo o Elefante Marino). Inmediatamente con bruscas sacudidas de cabeza y cola y arqueando su cuerpo, se orienta de modo de quedar paralela a la costa; para que las olas la ayuden a volver al mar. Si el ataque fue exitoso, se dirige mar adentro en donde comparte la presa con su grupo. Esta técnica es efectiva en un 30% de los intentos.



   La mayor actividad de caza hacia Lobos y Elefantes Marinos se produce sobre los ejemplares cachorros y juveniles, con lo cual la mayor presencia de Orcas se registra durante el período de ingreso de éstos al agua, febrero - marzo para el lobo marino; y septiembre ­ octubre en el caso del elefante.

   También existen registros de ataques hacia grandes Ballenas, pero esto es poco frecuente. Aún no existen estudios fehacientes que demuestren que Ballenas en buen estado de salud y en condiciones normales sean atacadas por Orcas.

   Cierta fantasía sensacionalista adjudica a las Orcas la fama de animal voraz y asesino, por el simple hecho de matar para alimentarse. La versión más popular data de 1962, cuando ciertas investigaciones confirmaron el hallazgo de once Focas y trece Marsopas dentro del estómago de una Orca. Estudios posteriores demostraron que la Orca no había ingerido estos animales completos ni en un único día, ya que el volumen que ocuparían once Focas y trece Marsopas enteras es mucho mayor a su capacidad estomacal.

   Esta errónea interpretación lleva a incrementar su mala reputación y a efectivizar su persecución. Así fue como en nuestro país, en el año 1977, las Orcas fueron baleadas por la Prefectura Naval frente a la lobería de Punta Bermeja. En este fatídico encuentro "Mel" recibió un disparo de Mauser que hizo impacto en su aleta dorsal y provocó que la misma se inclinara hacia la izquierda. "Bernd" también fue herido en el dorso pero sin importantes consecuencias. La razón casi insólita para este ataque, fue que las Orcas podrían llegar a comerse a todos los Lobos de la Reserva y hacer desaparecer el recurso turístico que representa este apostadero. Evidentemente quienes dieron la orden de disparar desconocían que desde hace miles de años estas dos especies conviven en la zona y que la mayor amenaza para las colonias de Lobos, no son justamente sus predadores naturales que simplemente regulan sus poblaciones como integrantes de la cadena alimentaria. Estudios realizados en Punta Norte demostraron que las Orcas capturan de 3 a 4 crías de Lobos Marinos por día, lo cual implica una muy baja incidencia de predación (2.4 %), ya que la población de Lobos Marinos en este apostadero se incrementa en un número de 1.000 ejemplares por año. Además, hay que tener en cuenta que las Orcas pueden pasar hasta 4 días sin efectuar ataques en el área.

   Las Orcas no suelen atacar al hombre, Juan Carlos López buceó junto a ellas en la Península y no se mostraron agresivas. Igualmente hay que manejarse con cuidado, sobre todo en zonas donde habitan sus potenciales presas. Sólo existe un caso registrado de un "ataque hacia un humano", fue en California en el año 1972. Un surfista de 18 años se encontraba sobre su tabla buscando la ola, cuando una Orca lo tomó de su muslo izquierdo, lo soltó rápidamente y se alejó a gran velocidad. Se le aplicaron 100 puntos de sutura. Sobre este hecho hay que aclarar dos cosas, o este joven se encontraba en una zona donde abundan las Focas, o que una tabla de surf con una persona acostada sobre ella y vista desde abajo es muy similar a una Foca. Evidentemente la Orca (supuestamente un juvenil) al apoyar sus potentes mandíbulas sobre el surfista se percató de su error ya que se alejó rápidamente del lugar.

   Al parecer, no existen registros de otros ataques por lo que el apelativo de asesina le queda un poco grande.

   Las Orcas no poseen enemigos naturales, su única amenaza es el hombre que las caza o las captura para mantenerlas en los acuarios. La última gran matanza de Orcas fue en 1971 en la Antártida, cuando buques soviéticos faenaron 900 de ellas.

   Si además consideramos que la longevidad de las Orcas en libertad se ha estimado entre 60 a más de 80 años, mientras que en cautividad el promedio de vida es de sólo 12 años, cabe preguntarse entonces... ¿Quién es el asesino?






  Volver Volver al Principio  
Si tiene alguna duda o sugerencia, comuníquese con nosotros!