Reflexiones ...

¿Qué es un individuo?
¿Qué es una especie?



Por Prof. Dr. Alejandro Rodolfo Malpartida
Director del Consejo Editorial del MAE
arm@ambiente-ecologico.com

Argentina


Coloquialmente al referirse a un animal o a una planta que se conoce, se suele decir que "es" tal o cual especie, sin embargo no siempre resulta clara la distinción entre la idea de individuo (que observamos) y el concepto de clase (la especie) al cual lo referimos. Esta nota invita a una reflexión imposible de agotar en la lectura de su texto


La condición de individual tiene que ver con lo único. Sin enbargo un individuo es considerado en parte también como igual a sus congéneres. Un individuo combina entonces dos niveles: el de lo igual y el de lo distinto. Por este motivo en la práctica los argumentos se generan a partir de la observación de uno o varios individuos. En muchos de los casos, esos argumentos remiten a una evaluación estadística de las observaciones aunque, muchas veces esto no es así ya sea por impedimentos inherentes a la metodología de observación o por carecer para la misma de un lenguaje descriptivo que haga compatible las observaciones de diferentes observadores.

Desde la Historia Natural, a las actuales metodologías de clasificación se ha generado un nexo entre él o los individuos que se estudian hasta el concepto de "clase" que llamamos categoría taxonómica de rango especie.

Es importante recordar que luego de las primeras descripciones zoológicas o botánicas, fue creándose la necesidad de "resumir" bajo un mismo rótulo todas las notas discordantes que aparecián (y aparecen) en las colecciones de ejemplares que se estudiaban . La situación en principio confusa en la que cada individuo aportaba notas distintivas a las descripciones que distintos autores realizaban de ellos, fue mediatizada por un concepto muchas veces cuestionado en todas las disciplinas científcas, esto es; el concepto de "tipo".

La palabra tipo (del griego tipos - modelo) se refiere a un ejemplar modelo, un ideal que resume en cierto grado los caracteres de un conjunto de individuos. En Ciencias Naturales, un tipo es además un "ejemplar modelo conservado" los restos de un organismo (por embalsamamiemto de piel, o herborización) que se utiliza para designar a otros ejemplares preparados y por extensión a organismos vivos. Es entonces un espécimen que se emplea como patrón para la descripción de una especie.

A partir de esta mediatización respecto de la elaboración de la categoría de especie, es que se ha venido ubicando a tal o cual individuo dentro de esa categoria de acuerdo su alejamiento o cercanía en términos de similitud con el individuo patrón llamado tipo.

Dentro de las grandes discusiones de las Ciencias Naturales se encuenra los conceptos de especie real y especie nominal, para el primer caso se puede decir que la especie es considerada solamente como un nombre impuesto como categoría a los fines de agrupar un conjunto de individuos. En el segundo se considera que la especie es una entidad real y tangible.

No es que los nominalistas de la especie digan que no existen los individuos, sino que dicen que la especie como categoría es nominal, mientras que los otros argumentan que además de los individuos, la especie como categoría es real.

Creo que podemos estar de acuerdo en que no habría que confundir el criterio práctico que la necesidad impone con una "necesidad" ontológica que la justifique. Siguiendo a Alvarado (1976) "Una cosa es un concepto que podamos tener de lo que es especie y otra muy distinta es pretender dar una definición, o sea una delimitación de esa identidad esencialmente múltiple". Más adelante indica "Rara vez límites tajantes, en los aspectos morfológico, genético y fisiológico u otros que podamos considerar, nos permitirán diferenciar claramente una especie de sus vecinas".

Si asumimos que el mundo se encuentra en constante cambio y que la evolución biológica es un hecho ¿cómo podemos creer que una idea, un concepto de clase como es la categoría de rango especie tenga correlato con la realidad ontológica?

Haekel en su "Generelle Morfologie des organismes" (1866), enunció que la única realidad es la de la estirpe y que los taxa introducen cortaduras artificiosas en el devenir de las generaciones. En otro lugar indicó: "Muchos zoólogos parecen estar convencidos de que en sus museos guardan conceptos disecados y opiniones en alcohol; del mismo modo ciertos botánicos viven con la ilusión de que en sus herbarios no hay individuos vegetales concretos, sino que bajo sus prensas han captado conceptos y juicios secos".

Alvarado, por su parte, comenta: "vemos inmediatamente que cada taxón está representado por algo a la vez concreto (los individuos que lo integran) y abstracto (el conjunto de caracteres que hemos seleccionado para delimitar dicho taxón) tal como se dice, hay algo objetivo en los grupos taxonómicos; justamente, los caracteres concretos que utilizamos para su reconocimiento; hay, a su vez, algo subjetivo; la selección, hasta cierto punto arbitraria, que nos sirve para entresacar del inmenso número de caracteres diferenciales, aquellos que consideramos de mayor valor diagnóstico" (Alvarado, 1976).

Haeckel, al discutir la idea de que todas las especies fueron creadas y son unidades independientes escribió: "Colocan en una misma especie todos los individuos organizados que tiene una conformación muy análoga, casi idéntica a todos aquellos que se distinguen unos de otros solamente por diferencias de forma casi insignificante. Por el contrario, consideran como especies distintas a los individuos que presentan entre sí diferencias esenciales de conformación. Este procedimiento ha dado por resultado entronizar la arbitrariedad más completa en la clasificación sistemática. En efecto como jamás hay absoluta paridad de forma entre los individuos de una misma especie, más aún, como cada especie se modifica ó varía, nadie puede determinar que grado de variación caracteriza a una verdadera especie, "una buena especie", y que otro caracteriza una variedad o una raza.

Esta manera dogmática de entender la idea de especie y la arbitrariedad que determina, conducen necesariamente a insolubles contradicciones y a hipótesis insostenibles" (Haeckel, 1947:49).

Todas las tipologías y categorizaciónes en todos los ámbitos, si bien útiles, no han permitido más que olvidar los valores individuales. La discusión dentro de las Ciencias Naturales no parece haber concluido. Como lo señalan Maturana y Varela: "... los individuos, aunque transitorios, son esenciales, no dispensables porque constituyen una condición necesaria para la existencia de la red histórica que ellos definen. La especie tiene un carácter puramente descriptivo y aunque representa un fenómeno histórico, no constituyen un componente causal en la fenomenología de la evolución." (Maturana et Varela, 1982).

Finalmente, la reflexión puede extenderse más aún. Podemos pensar en el individuo biológico no sólo ya como unidad organizada, en su sentido de unicidad. La unidad mínima para pensar en el "individuo biológico", por lo menos para muchos casos, sería en rigor la pareja que se reproduce.

Dejando de lado lo poco claro que parece quedar la cuestión de cual es la noción de individuo que coloquialmente usamos y que también se utilizan en los estudios etológicos, ecológicos, zoológicos, fisiológicos, etc. Habría que agregar la cuestión siguiente: cualquiera sea nuestro individuo, este deberá ir acompañado de su entorno, es decir, abordar la complejidad desde la autoecoorganización (Morín, 1983), y no desde la simplificación y aislamiento de los organismos, por que esto ha conducido y conduce siempre a un absurdo ecológicos. @






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