![]() · GRESA · Cultura de la Paz · Informes Especiales · Diccionario Ecológico · Alimentos y Nutrición · Ecoturismo · Reservas y Parques · Sitios de Interés · Denuncias Ambientales · Publique sus Artículos · Premios y Menciones ![]() ![]()
|
Aunque la frecuencia con que se propagan y la cantidad de casos cada año aparenten lo contrario, las enfermedades transmitidas a través de los alimentos son fácilmente evitables y su control está, como ocurre con muchos de los problemas sanitarios, al alcance de la mano de cada miembro de la comunidad. Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA, es la sigla tal como se la reconoce en los distintos ámbitos vinculados a la alimentación) son aquellas que se originan por la ingestión de alimentos infectados con agentes contaminantes en cantidades suficientes para afectar la salud del consumidor. Sean sólidos naturales, preparados, o bebidas simples como el agua, los alimentos pueden originar dolencias provocadas por patógenos, tales como bacterias, virus, hongos, parásitos o componentes químicos, que se encuentran en su interior. Los síntomas varían -entre diversos factores- de acuerdo al tipo de contaminación, así como también según la cantidad del alimento contaminado consumido. Los signos más comunes son diarreas y vómitos, también pueden presentar: Dolores abdominales, dolor de cabeza, fiebre, síntomas neurológicos, visión doble, ojos hinchados, dificultades renales, etc. También ciertas enfermedades transmitidas por alimentos pueden llevar a una enfermedad de largo plazo. Por ejemplo, la Escherichia coli O157:H7 puede provocar fallas en el riñón en niños y bebés, la Salmonella puede provocar artritis y serias infecciones, y la Listeria Monocytogenes puede generar meningitis, o un aborto en las mujeres embarazadas. Sin embargo, existen malestares provocados por los alimentos que no se consideran ETA, como las alergias que se manifiestan a los mariscos y pescados, o a la leche, por ejemplo. Para algunas personas, la mayoría de las ETA pueden representar enfermedades pasajeras, que sólo duran un par de días y sin ningún tipo de complicación. Pero, en ciertos casos, las ETA pueden llegar a ser muy severas, dejar graves secuelas o incluso hasta provocar la muerte en personas susceptibles como son los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y las personas con las defensas bajas. La Organización Mundial de la Salud ha desarrollado las 5 claves de la Inocuidad de los Alimentos, cuya implementación constituyen una accesible manera de evitar las ETA. Las 5 claves se presentan cada una con una misión especial:
Como primera medida preventiva que garantiza un consumo seguro de los alimentos, la OMS aconseja que las personas que manipulan alimentos, presenten una adecuada higiene. Un intenso lavado de manos -antes de preparar o cocinar un alimento- reduce los riesgos de infección que causan los microorganismos presentes. Luego, durante la preparación de los alimentos, es necesario que los productos crudos se mantengan en recipientes separados de los que ya han sido cocidos o que ya están listos para comer. Es importante no usar, para alimentos cocidos, utensilios como cuchillos o tablas para cortar que se hayan utilizado en la preparación de los alimentos crudos, o que no hayan sido debidamente higienizados. También es necesario asegurar la completa cocción de los alimentos, sobre todo de aquellos -como los grandes trozos de carne y pollo- que requieren una mayor cocción. Cuidar especialmente que estén totalmente cocidos en su interior. Además, se recomienda no exponer alimentos cocidos a la temperatura ambiente por más de dos horas. Para evitar la reproducción de las bacterias se sugiere que se refrigeren los alimentos cocidos y los que son perecederos, preferentemente bajo los 5ºC. Por último, la OMS recomienda no consumir alimentos luego de su fecha de vencimiento, así como también aconseja el consumo de agua potable de red. De no contar con ella, propone potabilizarla con 2 gotas de lavandina por litro, o bien, hervirla durante 5 minutos. Luego, si se va a consumir, enfriarla y conservarla tapada. Entonces, es importante considerar que el papel de las comunidades, y especialmente el de cada persona, cobra un valor fundamental en la tarea de prevenir las enfermedades que son transmitidas por los alimentos. @ (*) SAGPyA/Programa Calidad de los Alimentos Argentinos. Fuente: Instituto Panamericano de Protección de Alimentos y Zoonosis (PANALIMENTOS) www.panalimentos.org Consultas y entrevistas: Sra. Carola Dantiacq calidaddifusion@sagyp.minproduccion.gov.ar Teléfonos: (54 11) 4349-2186 / 2044 ![]()
|