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Desde que se produjo el colapso de la Merluza Hubbsi se temió que se propagara al Calamar, que es la otra especie Demersal de gran volumen en nuestras aguas. En un reciente informe del INIDEP se puntualiza para la zona común de pesca argentino-uruguaya una disminución porcentual de la Hubbsi, a través de 7 años, del 45 a 12% mientras que las especies acompañantes -Calamar entre ellas- aumentaron su proporción. Durante el mes de febrero el INIDEP efectuó su campaña anual de "evaluación de pre-reclutas" de Calamar. El resultado fue que prácticamente no hay pre-reclutas. Este temido resultado, corroboró lo que se venía observando. En efecto, la pesca temprana fuera de las 200 millas fue un fracaso total (la mayoría de los buques han abandonado la zona), como igualmente está fracasando ahora la pesca dentro de la ZEE Continental y en Malvinas. Las evaluaciones de abundancia del INIDEP, al sur del paralelo 44º a partir de 1999 en que hubo gran abundancia, son muy significativas (al norte del 44º, salvo un año no hubo evaluaciones, pero la biomasa en el sur es normalmente muy superior)
Si bien todos estos valores son aleatorios (el INIDEP considera que un nivel de incertidumbre del 30% en estas evaluaciones, en más o en menos, es esperable en el mejor de los casos) resultan suficientemente significativos. Durante los últimos tres años, 2001, 2002 y 2003, la Autoridad de Aplicación cortó anticipadamente la zafra en procura de la conservación del recurso. El último de esos años, en particular, produjo un fuerte impacto negativo en las empresas, debido a que en el norte tampoco se encontró pesca y la mayoría de los buques debió permanecer en puerto desde fecha muy temprana. Como es sabido, la protección del recurso se procura tratando de asegurar un apropiado escape de ejemplares desovantes. El escape está definido por el INIDEP como la proporción de desovantes sobrevivientes a la temporada de pesca, respecto de los que hubiesen estado vivos en el caso de no existir la pesquería. Contrariamente, la Comisión Mixta argentino-británica de pesca en el Atlántico Sur sostiene que el escape mínimo debe ser de 40.000 toneladas, en lugar de una proporción como maneja el INIDEP. Una proporción fija (está establecido que es del 40%) es criticable porque la cantidad de desovantes sobrevivientes dependerá de la biomasa inicial, que es muy variable. Pero el valor de 40.000 Tn propugnado por la Comisión Mixta también es criticable, por ser escaso en virtud de:
En efecto, en la fórmula del cálculo intervienen la numerosidad inicial (30% de error en el mejor de los casos), las capturas en peso que se van registrando, que también tienen un grado apreciable de demoras e incertidumbres, el peso del ejemplar promedio al momento del cálculo, que también puede tener error y un coeficiente teórico de mortalidad natural, que igualmente puede no corresponder a la realidad del momento. Por estas razones, el 40% de escape que se utiliza es un valor razonable. Ahora bien. El año pasado -2003- por primera vez en la década - no se realizó la campaña de investigación de pre-reclutas en el sur (tampoco se realizó la del norte). En su defecto, el INIDEP, sobre la base de la información de pesca comercial, efectuó un cálculo de escape con dos métodos matemáticos distintos: Uno indicó, al momento del cierre anticipado de la zafra, un escape del 24.87% y el otro del 5.69%. En su informe el INIDEP destaca que este último corresponde a una biomasa de 8.845 Tn que, comparada con las 40.000 Tn preconizadas por la Comisión Mixta, es un valor ínfimo. En el citado informe, el INIDEP manifiesta: " Lamentablemente, la falta del crucero de evaluación nos impide saber cuál de las dos pruebas representa un mejor ajuste a la realidad". Y explicando porqué no efectuó estos cálculos para el sector norte, dice: "El abandono de la actividad por la mayoría de los buques de la flota impidió la aplicación del método. Lo cierto es que, tanto en el sur como en el norte, los buques abandonaron la pesca el año pasado porque no se encontraba Calamar. Ahora, la pesca es un fracaso en todo el mar y el INIDEP informa que no encuentra prácticamente pre-reclutas. Surge entonces la grave inquietud de si no estamos frente a un desastre ecológico irreversible, originado fundamentalmente en excesos de capturas. Eso es posible, de haber sido realmente el escape del orden del 5%. Al momento de buscar causas que expliquen la situación que se vive, habría que computar (en la cuenta del Gobierno):
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