Editorial
Columnistas
Opinión
Investigación
Información General
Salud
Fauna
Flora
Publicaciones
Carta de los Lectores



   · Cultura de la Paz

   · Informes Especiales

   · Diccionario Ecológico

   · Alimentos y Nutrición

   · Ecoturismo

   · Reservas y Parques

   · Sitios de Interés

   · Denuncias
     Ambientales


   · Publique sus
     Artículos


   · Premios y Menciones






   Edición 88 / Enero - Junio del 2004

Investigación



Guía para el Diseño de Rellenos
de Seguridad en América Latina


CEPIS / OPS / OMS

Por Química Livia Benavides
CEPIS - Auspicio GTZ
info@cepis.org.pe

Perú


Pretratamiento y tratamiento de residuos peligrosos

Una de las metas de un sistema de gestión de residuos peligrosos debe ser disponer en el suelo la menor cantidad posible de residuos, optándose preferiblemente por la minimización y reciclaje en el proceso productivo, y en segunda instancia por el tratamiento para reducir la toxicidad y/o el volumen. En lo que se refiere al tratamiento, existen múltiples tecnologías de tratamiento y se van desarrollando nuevas, lo que posibilita más opciones para los generadores.

La selección de un sistema de tratamiento depende de una serie de factores tales como costo, efectividad y la situación específica, los cuales merecen una discusión mucho más detallada de la que se puede presentar en esta sección. Sin embargo, se ha considerado necesario resaltar algunos sistemas de pretratamiento que pueden ser viables en términos de costos y que en ciertos casos son indispensables para prevenir la disposición de residuos con un alto potencial de contaminación.

En esta guía, se diferencia el pretratamiento del tratamiento. Este último tiene como fin la transformación de los residuos y frecuentemente se lleva a cabo utilizando tecnologías complejas. Por otro lado, el pretratamiento se lleva a cabo con el fin de estabilizar los residuos antes de su disposición, minimizando así el posible impacto ambiental.

Los sistemas de pretratamiento se aplican principalmente a los lodos, los que generalmente contienen hasta un 95% de agua y pueden generar un alto riesgo ambiental si son dispuestos directamente en un relleno de seguridad. Se han seleccionado el desecado, la solidificación y el encapsulamiento de lodos como ejemplos de pretratamiento. En algunos casos, es recomendable el pretratamiento de cenizas volátiles y otros residuos que pueden dispersarse en el aire fácilmente.


Desecado

Tal como su nombre lo indica, el desecado tiene como propósito reducir el contenido de agua en el lodo. Los procesos de desecado requieren que se lleve a cabo un acondicionamiento previo de los lodos. El acondicionamiento implica generalmente la adición de sustancias químicas tales como Cloruro Férrico (utilizado en lodos biológicos), Cal (utilizada en lodos primarios), o Polielectrolitos orgánicos. Los Polielectrolitos son coagulantes orgánicos y pueden tener características aniónicas, catiónicas o no iónicas. Los dos primeros pueden ser utilizados con coagulantes inorgánicos (WB/UNEP/WHO, 1989).

Se utilizan cada vez más los coagulantes orgánicos porque requieren de poco espacio para su almacenamiento, por su alta efectividad y facilidad de manejo. Por otro lado, los inorgánicos, aunque son más baratos y accesibles, requieren de mayor espacio y por sus características corrosivas son difíciles de manipular y además aumentan el peso del lodo.

Existen métodos estáticos y mecánicos para el desecado de lodos. Los procesos estáticos incluyen los lechos de secado y las lagunas. En ambos casos los lodos, si son orgánicos, deben ser predigeridos para evitar malos olores. En el caso de los lechos de secado, los lodos se colocan sobre lechos de arena para que drenen y sequen. La remoción de las torta de lodos puede ser mecánica o manual.

Por otro lado, en el caso de las lagunas de secado, los lodos se depositan dentro de la laguna para que sequen naturalmente. Es de primordial importancia tomar en cuenta la posible infiltración de líquidos de las lagunas y la consecuente contaminación de las aguas subterráneas.

Entre los sistemas mecánicos de desecado se encuentran la filtración al vacío, la centrifugación y los filtro prensa de correas o placas. Todos éstos requieren que se lleve a cabo la floculación de los lodos previo a su aplicación. Estos sistemas son más eficientes que los lechos y lagunas de secado, sin embargo son más costosos ya que implican inversión de capital y también costos mayores de operación (principalmente por consumo de energía) y mantenimiento.


Fijación química y solidificación (FQS)

La fijación química es un proceso a través del cual se detoxifica, inmoviliza, insolubiliza o se reduce la peligrosidad de un residuo (Conner, 1986). Se logra este efecto generalmente a través de una reacción química entre uno o más componentes del residuo y una matriz sólida. Se utiliza este proceso para tratar residuos peligrosos que se encuentran en forma líquida o en lodos para producir un sólido apto para su disposición en el suelo.

Los sistemas más comunes de FQS involucran el uso de cemento solo, cemento con cenizas volátiles, cal con cenizas volátiles, y cemento con silicato de Sodio. El mecanismo químico de fijación no es conocido del todo, sin embargo existen indicaciones que en el pH relativamente alcalino del cemento, los metales pesados se precipitan como hidróxidos insolubles, los que son inmovilizados dentro de la matriz sólida (Roy et. al., 1992).

El problema principal identificado con los sistemas de FQS es que son generalmente específicos para un residuo bajo determinadas condiciones (Conner, 1986). Es por esto que su aplicación debe estar precedida de pruebas piloto para determinar exactamente los parámetros de diseño. Asimismo, es importante tomar en cuenta que estos procesos requieren la adición de grandes cantidades de materiales solidificantes por lo cual el volumen del residuo se incrementa.


Encapsulamiento

El encapsulamiento es un proceso por medio del cual el residuo es incorporado dentro de un material que lo aísla del ambiente, sin que los componentes del residuo se fijen químicamente al material utilizado. Entre los materiales de encapsulamiento están el vidrio, el metal, el concreto y el plástico. El vidrio es inerte a la agresión de muchas sustancias químicas, pero es bastante frágil y el proceso de encapsulamiento requiere altas temperaturas. El metal, principalmente en forma de cilindros, es más práctico; sin embargo, se corroe fácilmente. El concreto armado ha sido utilizado para el encapsulamiento de residuos con PCBs y otras sustancias orgánicas altamente tóxicas en casos donde no ha sido posible incinerarlos (WB/UNEP/WHO, 1989).

El plástico, también utilizado como material de encapsulamiento, ha demostrado resultados positivos y mínimo incremento de volumen de los residuos a disponerse. Por ejemplo, Unger y Lubowitz (1990) han desarrollado un proceso en el cual se solidifican los lodos mezclándolos con Cal, posteriormente se aglomeran con Polibutadieno y finalmente se les encapsula con Polietileno.

El encapsulamiento es un proceso más costoso y complejo que el de la fijación química y solidificación. Sin embargo, no incrementa el volumen del residuo, por lo que se recomienda cuando el espacio dentro del relleno es restringido. @








 

© Copyright 1996 - 2008, Multimedios Ambiente Ecológico - MAE. ISSN 1668-3358
www.mae.org.ar / info@mae.org.ar