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   Edición 88 / Enero - Junio del 2004

Investigación



Gestión Sostenible de la Diversidad Biológica en Bolivia:
Factor Desaprovechado en el Desarrollo Nacional




Por Alain Muñoz (*)
amunoz@fan-bo.org

Bolivia



La cooperación internacional destacó que Bolivia podría jugar un rol importante en el siglo XXI en la presentación de la más extensa y englobante investigación realizada acerca de la diversidad biológica del país. La investigación, en la que participaron más de 70 científicos, proporciona una idea actualizada del estado del conocimiento y conservación de la biodiversidad boliviana, así como de los esfuerzos y desafíos existentes para conservarla.


Contenido:

  1. Introduccíon
  2. Diversidad biológica
  3. Estado de conservación de la biodiversidad
  4. El Sistema Nacional de Areas Protegidas
  5. Prioridades
  6. Importancia económica de la biodiversidad
  7. Diversidad cultural y diversidad biológica
  8. Condiciones y capacidades actuales para gestionar la biodiversidad

  • Cuadro 1.- Regiones ecológicas bolivianas
  • Cuadro 2.- Pueblos indígenas de Bolivia
  • Cuadro 3.- Impactos en la flora
  • Cuadro 4.- Impactos en la fauna terrestre
  • Cuadro 5.- Impactos en la fauna acuática
  • Cuadro 6.- Contaminación
  • Presentación del libro
1. Introducción

Bolivia podría jugar un rol importante en el siglo XXI porque es uno de los 15 países con mayor biodiversidad del mundo, destacó la Cooperación Suiza para el Desarrollo (COSUDE) en su prólogo al libro "Biodiversidad: La riqueza de Bolivia - Estado de conocimiento y conservación".

La obra es una producción conjunta del Ministerio de Desarrollo Sostenible de Bolivia y la organización no gubernamental Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), con la contribución de 72 especialistas bolivianos y extranjeros que fueron compiladas por Pierre L. Ibisch y Gonzalo Mérida.

El libro describe el medio físico y la diversidad biológica del país, así como los problemas, potencialidades y tendencias que se observan en su gestión. Luego aborda las prioridades y estrategias que se deben considerar para conservarla y concluye revisando las capacidades y condiciones que actualmente existen para gestionar y conservar la biodiversidad.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GEF/PNUD), la Embajada Real de Dinamarca, la Embajada del Gobierno de Suecia, Padrinos para la Biodiversidad (BIOPAT) y el Centro para la Migración Internacional y Desarrollo (CIM - Alemania) que junto a COSUDE financiaron la publicación del libro, reiteraron en sus respectivos prefacios el enorme potencial del país como uno de los 15 países del mundo con mayor biodiversidad, considerándola un recurso estratégico para el desarrollo nacional y la lucha contra la pobreza.

También coincidieron en la necesidad de asegurar que la población se identifique con este potencial a través de su aprovechamiento sostenible, velando por la igualdad de acceso y la distribución equitativa de los beneficios que se generen. El PNUD afirmó que Bolivia es atractivo como país megadiverso, pero no muy conocido como tal, por lo que el libro es "fundamental para dar a conocer la riqueza del país y poder gestionar recursos que nos permitan ayudar a financiar el desarrollo económico local".

El Lic. Jorge Cortés, Ministro de Desarrollo Sostenible, dijo "esperamos que el esfuerzo de sistematización y repatriación de esta información, que ha unido especialistas bolivianos y extranjeros, proporcione a investigadores, comunidades locales, municipios, autoridades políticas, organizaciones financieras e instituciones relacionadas, información técnico-científica para una toma de decisiones que orienten sus actividades de conservación y desarrollo sostenible".

Para los autores, el medio físico y la diversidad geológica es el fundamento de la diversidad biológica de Bolivia. La existencia de 20 tipos diferentes de suelos, por ejemplo, o el promedio anual de lluvias que en algunos sitios llega a casi 7.000 mm (los Yungas), mientras otros reciben menos de 100 mm (Puna Desértica del Altiplano), son condiciones muy favorables para el surgimiento de gran biodiversidad.


2. Diversidad biológica

Aunque Bolivia es uno de los países menos estudiados biológicamente, los datos ya disponibles permiten apreciar que debe estar entre los 10 a 15 países más biodiversos. El país presenta 12 ecoregiones, pero con las subdivisiones llegan a reconocerse 23 unidades ecoregionales diferentes. El número puede crecer a medida que se conozca mejor las regiones ecológicas menos estudiadas.

"Bolivia es uno de los países con mayor diversidad de ecoregiones en todo el mundo", escriben los editores, antes de anunciar que el país posee una ecoregión endémica (exclusiva, no existente en ningún otro lugar del mundo): El Bosque Seco Chiquitano.

La sorpresa puede crecer cuando se desciende en la escala de análisis. Con mil especies de Musgos, el país de 1.098.581 kilómetros cuadrados, tiene casi tantas especies como toda América del Norte que posee 1.300. Las plantas superiores se estiman en 20.000, lo que ubica a Bolivia entre los diez u once países del mundo con mayor número de especies después de Brasil, Colombia, China, México, Venezuela, Estados Unidos, Indonesia, India, Ecuador y Perú. Si sólo se considera Sudamérica, Bolivia ocuparía el sexto lugar.

Se estima que podrían haber hasta dos mil especies diferentes de orquídeas en Bolivia, de las cuales hasta unas 700 podrían ser exclusivas del país. En cactus se presentan más de 200 especies y más del 70% son endémicas. Hasta cinco mil de las veinte mil especies de plantas superiores estimadas podrían tener a Bolivia como el único país del mundo donde se encuentran.

Otros indicadores son 400 especies registradas de Arañas, 950 de Mariposas nocturnas, 102 de Escarabajos Tigre y 175 de Tábanos. Estos datos corresponden a un estado de conocimiento muy incipiente, por lo que las cifras podrían incrementarse a medida que avancen las investigaciones. En cuanto a Mariposas diurnas, los científicos estiman que podrían haber 3.000 especies.

Se han inventariado 600 especies de peces en Bolivia, tema en el que hay que destacar al Lago Titicaca, compartido con el Perú, como uno de los lugares acuáticos con mayor endemismo de Suramérica, ya que más del 80% de las especies de peces que lo habitan son exclusivas, y no se han encontrado en ningún otro lugar del planeta.

El registro prosigue con 204 especies de Anfibios registradas, 266 de reptiles y 1.398 de aves, aunque se estima que éstas podrían llegar a 1.420 ó 1.430 especies. Pese a la falta de hábitats marinos, Bolivia está entre los diez países más ricos en especies de aves del mundo. Aproximadamente el 45% de todas las especies de aves del continente Sudamericano se encuentran dentro del territorio boliviano.

Los Mamíferos registran 356 especies hasta ahora, pero se considera que posiblemente haya entre 35 a 50 nuevas especies por descubrir. Entre las especies de mamíferos exclusivas del país, se encuentran dos primates, 14 roedores y, al menos, un marsupial.

La mayor diversidad de plantas y animales se concentra en los Bosques Amazónicos Preandinos, la Faja Subandina y los Yungas. Las plantas se concentran especialmente en los Yungas que abarcan solamente el 4% del territorio nacional. Las especies endémicas o exclusivas de Bolivia se concentran claramente en los Yungas, Bosques Secos Interandinos y Faja Subandina.


3. Estado de conservación de la biodiversidad

Espacialmente, el 42% del territorio nacional se encuentra en estado de conservación de muy malo a regular. El 5.5% se encuentra en estado muy crítico, con estructura de vegetación y composición de fauna muy alteradas. El 10.5% tiene sólo estado crítico, con alteraciones pero no tan agudizadas como en la categoría anterior. El 26% de la superficie del país se encuentra en estado regular, que mantiene relictos más o menos extensos de la vegetación original.

En oposición, el 58% de Bolivia está en estado de conservación de bueno a muy bueno. 36% del país se encuentra en buen estado de conservación con ecosistemas naturales mantenidos, presentando la vegetación original con cierto impacto, como perturbaciones locales, leve fragmentación y reducción de la densidad de algunas especies. Y el 22% de nuestro territorio está en excelente estado de conservación, con ecosistemas boscosos primarios y maduros.

Un 40% del país está cubierto por bosques bastante intactos, en su mayoría utilizados pero sin cambios graves en su estructura y composición. Representa un área de alta prioridad para la conservación a través de usos sostenibles (como el aprovechamiento forestal sostenible) o áreas protegidas. El 18% son bosques degradados y fragmentados con agricultura pequeña, mediana y uso forestal artesanal. En esta superficie se debe garantizar mayor sostenibilidad para asegurar buen rendimiento agrícola, mediante sistemas agroforestales. Más del 15% del territorio es apto para reforestación, pudiendo restaurarse el potencial natural o generar servicios ambientales. Estos pueden comercializarse internacionalmente o captar financiamiento externo, como el caso de proyectos de mitigación de Carbono.

La ganadería extensiva a semi-intensiva ocupa más del 40% de la superficie nacional. Esta actividad puede tener uso compatible con la conservación de ecosistemas actuales, cuando se realiza en áreas ya deforestadas o naturalmente abiertas, como las sabanas. En un 10% del territorio la ganadería sobrepasa el potencial natural de los ecosistemas y contribuye significativamente a su degradación, como ocurre en los valles secos, Puna y Prepuna.


4. El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)

El sistema tiene 40 áreas creadas legalmente, pero menos del 50% tiene límites, superficie y gestión consolidada. El núcleo principal lo constituyen 21 áreas protegidas activas que constituyen el 17% del territorio boliviano. Entre ellas hay seis gigantescas áreas o complejos de varias de ellas colindantes que superan el millón de hectáreas. Tres de las seis se aproximan o superan los tres millones de hectáreas: El complejo Madidi-Apolobamba-Pilón Lajas (aprox. 2.8 millones de Ha), San Matías (aprox. 3 millones) y Gran Chaco (aprox. 3.5 millones).

Sin embargo el sistema tiene alta vulnerabilidad financiera, ya que dependió en un 85% del financiamiento internacional durante 1990 a 1998. Para afrontarlo se creó el FUNDESNAP, una fundación privada destinada exclusivamente a apoyar el sistema.

El SNAP contiene una buena representación de los diferentes ecosistemas del país, aunque existen vacío críticos y baja representación de ecosistemas valiosos, sensibles y amenazados. Estos se están analizando en un estudio nacional de vacíos destinado a redefinir el sistema. También se está considerando la aplicación de conceptos y metodologías modernos de conservación como planificación ecoregional y corredores bio-ecológicos.


5. Prioridades

En Bolivia existe la oportunidad de encaminar procesos de conservación en grandes ecosistemas naturales con especies y poblaciones sanas, a escala de grandes paisajes. Sin embargo esta oportunidad permanecerá vigente sólo por cinco a diez años más, considerando la dinámica y tendencias actuales.

Los criterios propuestos por los autores para identificar los lugares prioritarios son: los ecosistemas grandes y más intactos; los que cumplen funciones hidroclimáticas como los bosques húmedos; los corredores altitudinales y latitudinales que aseguran el desplazamiento o migración de ejemplares, diáspora, polinizadores, dispersores, etc.; y finalmente los que representan ecosistemas y especies muy fragmentados.

A nivel de especies resultan prioritarias las amenazadas por la caza, pesca y actividad forestal. También los mamíferos carnívoros grandes y medianos, relativamente más importantes para la manutención de la diversidad de ecosistemas. A nivel de amenazas se encuentra la perturbación y destrucción de los últimos bosques intactos, en manos de la expansión agrícola y colonización no planificada, catalizada por la continua expansión de la red vial secundaria y terciaria producida por actividades hidrocarburíferas, mineras y forestales.

A nivel de la planificación del uso de la tierra urge elaborar un mapa nacional de sensibilidad bio-ecológica que oriente a todos los actores sociales y sectores económicos acerca de la magnitud de riesgos y costos al intervenir áreas sensibles.

En investigación científica es prioritario proseguir con la inventariación de las especies de la diversidad biológica boliviana; aprovechar mejor los datos científicos existentes mediante métodos y enfoques de elaboración de modelos de predicción y extrapolación; estimar la sensibilidad real de la biodiversidad ante las amenazas, para no sobredimensionar los riesgos, evitando así erosionar la credibilidad del sector conservacionista; y hacer esfuerzos para valorar económicamente los servicios ambientales que la biodiversidad no cobra a las personas.


6. Importancia económica de la biodiversidad

El Producto Interno Bruto (PIB) de la biodiversidad fluctúa alrededor del 4% del PIB nacional, según cálculos preliminares, incluyendo valores generados por silvicultura, caza y pesca, eco-etno-turismo y agrobiodiversidad. En términos de ingreso representó aproximadamente el 75% del producido por petróleo crudo y gas natural durante el período 1988 - 1996. En el mismo período representó el 65% de los ingresos producidos por la minería metálica y no metálica. Además la intensidad de empleo en biodiversidad es muy superior al promedio de los sectores de la economía. El incremento de un dólar de exportaciones en turismo receptivo durante 1996 generó 1,22 dólares en otros sectores de la economía. El mismo dólar, en el mismo año, por exportación de madera sólo generó 0,42 dólares en el resto de la economía y 0,29 por exportación de quinua.


7. Importancia

Bolivia tiene 8.274.325 habitantes, según el último censo (2.001). El 62% habita en ciudades y el 38% (más de tres millones de personas) en el área rural. El 20% de la población rural (más de 600.000 habitantes) reside en las tierras bajas de Santa Cruz, Beni y Pando; mientras que el 80% (casi dos millones y medio de habitantes) está asentada en la región andina del país.

El 77% de la población rural (casi 2.400.000 personas) pertenecen a uno de los 30 pueblos indígenas, según fuentes gubernamentales. La enorme diversidad cultural del país es una fortaleza desde el punto de vista del conocimiento y uso sostenible de la diversidad biológica.

Por relacionarse durante siglos con un hábitat específico, cada pueblo indígena desarrolló formas de vida, consumo, destrezas, conocimientos y una cultura adaptados a las particularidades de la diversidad biológica local.

Los pueblos indígenas actualmente atraviesan una situación de crisis, expresada en el empobrecimiento creciente de su población, su biodiversidad y las condiciones ambientales de sus hábitats. Pero existe una enorme capacidad organizativa en la población indígena, alimentada en gran medida por la vigencia de estructuras organizativas tradicionales y también un gran potencial de readecuación. Por eso constituyen un verdadero "capital social" y base fundamental para implementar una estrategia nacional de conservación y uso sostenible de la biodiversidad.


8. Condiciones y capacidades actuales para gestionar la biodiversidad

La elaboración de la Estrategia Nacional de Conservación de la Biodiversidad (2000-2002), en un proceso ampliamente participativo, con 1.200 representantes de los diferentes sectores de la sociedad boliviana, significó el inicio de la apropiación social e incorporación de la temática al desarrollo nacional. También significó la posibilidad de establecer un cambio de paradigma, hacia un nuevo modelo de conservación y desarrollo sostenible de los recursos biológicos.

Sin embargo, la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica aún no está integrada a los planes nacionales, departamentales y sectoriales de desarrollo económico y social. El principal conflicto legal se presenta con la superposición de diferentes intereses sobre un mismo espacio territorial, mientras que el principal vacío legal es la ausencia de una Ley de la Diversidad Biológica. Socialmente, representa una oportunidad la recuperación y readecuación del saber indígena y el crecimiento de iniciativas locales o privadas de conservación.

El fortalecimiento de los gobiernos municipales de Bolivia, ocurrida desde mediados de la década pasada, trasladó la responsabilidad de la gestión a la población y gobiernos locales, que conocen y aprecian mejor su biodiversidad. Sin embargo el traslado de responsabilidades no estuvo acompañado de un proceso sistemático de generación de capacidades, por lo que éstas actualmente son muy variables y heterogéneas de un municipio a otro.

Aún así el espacio municipal y su agregación voluntaria por afinidades e intereses compartidos, a través de la figura de la "Mancomunidad" de municipios representan también una valiosa oportunidad para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica boliviana.


Cuadro 1. Regiones ecológicas bolivianas

En Tierras Bajas: 1.- Bosques Amazónicos (1.1. de Inundación. 1.2. Subandinos. 1.3. Preandinos. 1.4. de Pando. 1.5. de Beni y Santa Cruz). 2.- Cerrado (2.1. Paceño. 2.2. Beniano. 2.3. Chiquitano. 2.4. Chaqueño). 3.- Sabanas Inundables (3.1. de los Llanos de Moxos. 3.2. del Pantanal). 4.- Bosque Seco Chiquitano. 5.- Gran Chaco

En la Vertiente Oriental de la Cordillera de los Andes y Valles Interandinos: 6.- Yungas. 7.- Bosque Tucumano-Boliviano. 8.- Chaco Serrano. 9.- Bosques Secos Interandinos. 10.- Prepuna.

En las Cordilleras Altas y Altiplano de los Andes: 11.- Puna Norteña (11.1 Húmeda. 11.2 Semihúmeda. 11.3 Vegetación Altoandina de la Cordillera Oriental). 12.- Puna Sureña (12.1. Puna Seca. 12.2. Puna Desértica de la Cordillera Occidental)


Cuadro 2. Pueblos Indígenas de Bolivia

Del Area Andina: 1.- Aymaras. 2.- Quechuas. 3.- Urus.

Del Oriente: 4.- Chiquitanos. 5.- Guarayos. 6.- Ayoreos.

Del Chaco: 7.- Guaraníes (una minoría también se encuentra en el Oriente). 8. Weenhayek (Matacos). 9.- Tapietes.

De la Amazonía Norte: 10.- Araona. 11.- Cavineños. 12.- Esse Ejja. 13.- Chacobo. 14. Yaminawa. 15.- Pacahuara. 16.- Tacana.

De la Amazonía Sud (región con mayor diversidad étnica y linguística de Bolivia): 17.- Moxeños (ignacianos, trinitarios y javerianos). 18.- Baure. 19.- Movima. 20.- Chimán. 21.- Yuracaré. 22.- Mosetén. 23.- Sirionó. 24.- Tacana. 25.- Canichana. 26.- Cayuvaba. 27.- Itonama. 28.- Moré. 29.- Leco.


Cuadro 3. Impactos en la flora

  • Es preocupante el impacto de plantas que tienen gran demanda de mercado y ésta es abastecida con ejemplares extraídos de la población natural, en vez de establecer cultivos para satisfacer la demanda. Algunos casos son:
    • La Jatata (Geonoma deversa), con gran demanda urbana para la construcción de techos lujosos de viviendas
    • El Asaí (Euterpe precatoria), para la comercialización masiva del Palmito (corazón de palmera) como producto comestible
    • La Uña de Gato (Uncaria tomentosa) y Sangre de Drago (Croton lechleri), comercializadas a gran escala como medicinas tradicionales en Bolivia, con potencial demanda internacional futura
    • Orquídeas y Cactus, comercializadas a pequeña escala en carreteras turísticas, pero que pueden llevar a sobreexplotación y extinción local (Ej: Orquídea Chiquitana Cattleya nobilior)
    • La Mara (Swietenia macrophylla), extinguida comercialmente a nivel local. (En la zona del Choré existían 6 ejemplares de mara por hectárea en 1980. En 1990, la densidad se redujo a 3 ejemplares/ha).
  • Uso forestal, como leña y carbón: En los Andes semiáridos y áridos hay especies arbóreas que están localmente extintas o con serios problemas de conservación (Ej: Polylepis, Kageneckia lanceolata, Escallonia, Azorella compacta).
  • Creciente aprovechamiento artesanal, como el caso del Nogal (Juglans australis) y el Guayacán (Bulnesia sarmentoi), en los que son probables futuros problemas de conservación.
  • Uso múltiple y no sostenible de una especie, sumado a la disminución de la disponibilidad y la calidad de hábitat que necesita esa especie, como el caso de la Parajubaea, una palmera endémica interandina. Tienen uso humano hojas y semillas, pero además el pastoreo y la expansión de la frontera agrícola disminuyen cuantitativa y cualitativamente su hábitat. Probablemente las Parajubaeas sean las plantas bolivianas más amenazadas.
  • Cambios de la densidad poblacional de una especie que afectan a otras especies, como la extinción de plantas por sobrepoblación de hormigas sepes, debido a la eliminación de sus depredadores naturales.
  • Introducción de especies "invasoras", un problema que es mayor en vegetales que en animales. Las gramíneas (pastos) es uno de los grupos más relevantes de plantas invasoras. En Bolivia hay 90 especies de gramíneas introducidas. Un grave problema se presenta con el Sujo (Imperata brasiliensis), que no es fácilmente eliminable con el fuego y prospera en barbechos, los que posteriormente no pueden ser recuperados para cultivos.
  • Extinción local de hierbas palatables por pastoreo, que también genera erosión de suelos. La conversión de hábitats de especies silvestres en cultivos y potreros causa fragmentación y hasta desaparición de hábitats remanentes.
  • La deforestación que en algunas zonas es muy dinámica, pero en otras se mantienen bloques muy grandes de bosques naturales. La tasa de deforestación creció más del 200% después de 1980. Existe el riesgo que por deforestación se hayan extinguido algunas especies de distribución restringida, como cierto tipo de orquídeas.
  • El fuego es otro factor de degradación, la mayoría causados por la ganadería, por manejo barato de praderas, que ocurren en casi todas las sabanas.
Cuadro 4. Impactos en la fauna terrestre

  • Cacería comercial y deportiva especialmente de mamíferos medianos y grandes.
  • Caza indiscriminada y colecta de huevos de aves y destrucción o degradación de sus hábitats naturales.
  • En Bolivia 63 especies de aves experimentan algún grado de amenaza (27 amenazadas y 36 casi amenazadas). Se encuentran distribuidas en todos los departamentos y 16 de las 63 son endémicas.
  • La especie de ave más amenazada de Bolivia quizás sea la Paraba Barba Azul (Ara glaucogularis), de la que posiblemente quedan menos de 200 individuos silvestres.
  • Tráfico de mascotas o de pieles, a nivel nacional e internacionalmente, que en el pasado ya produjo la extinción de la Chinchila por su piel.
  • Utilización de reptiles, anfibios, mamíferos acuáticos y ribereños por diversos usos:
    • La Londra (Pteronura brasiliensis), que sigue siendo rara, aunque en recuperación en algunas zonas remotas
    • El Lobito de Río (Lontra longicaudis) que tiene distribución amplia pero poco abundante, pero del que no se tienen datos suficientes
    • El Bufeo (Inia geoffrensis) reducido por pérdida de hábitat y mortandad en redes de pesca
    • El Caimán Negro (Melanosuchus niger), en recuperación a pesar que presenta mortandad en redes de pesca y es cazado para extracción de aceite
    • El Lagarto (Caiman yacare), recuperando y fuera de peligro;
    • La Sicurí (Eunectes murinus), cazada por el peligro que representa y de la cual hay datos insuficientes;
    • La Tortuga (Podocnemis. unifilis), con distribución amplia, pero poco abundante; y
    • La Podocnemis expansa, que se encuentra en peligro.
  • Daño a la viabilidad de poblaciones o especies por sobre-explotación y modificación de hábitats, como el caso de los diferentes tipos de ciervos que disminuyeron significativamente, lo que produjo mayor consumo de armadillos, roedores y aves pequeñas.
  • Vulnerabilidad a epidemias por debilitamiento del sistema inmunológico, debido a la fragmentación de bosques y sobre-explotación de fauna. Resulta más devastadora en especies que requieren mayor territorio, como el Tigre (Panthera onca) y el Tropero (Tayasu pecari), más vulnerables a la desestabilización de la especie por debilitamiento de su capacidad de recuperación.
Cuadro 5. Impactos en fauna acuática

  • La introducción de especies exóticas, como la Trucha y el Pejerrey ya llevó a la extinción de una especie de Orestias en lagos del Altiplano y la reducción de abundancia del "Boga" y extinción del "Humanto".
  • La pesca en Bolivia tuvo intensidad creciente desde 1978 hasta alcanzar un pico máximo en 1990. Posteriormente experimentó un descenso brusco por el colapso de la pesca en el Lago Poopó en 1991-92.
  • Después de 1992 la principal zona pesquera se trasladó a la Amazonía y al Pilcomayo.
  • En el Pilcomayo se extraían 1.400 toneladas métricas de Sábalo en 1988, cantidad que se redujo a 40 toneladas diez años más tarde, en 1998.
  • Hay 10 especies principales sujetas a pesca comercial en la cuenca del Amazonas, 7 en el Altiplano y 3 en el Plata, de las cuales sólo dos son especies exóticas (introducidas) y 18 son nativas.
  • No hay datos suficientes del impacto de la pesca comercial. Generalmente, el mayor impacto es por prácticas no sostenibles, como dinamita, mallas de arrastre, mallas agalleras de rombo pequeño, barbasco (veneno). Estas prácticas extinguen localmente el recurso o provocan daños irreversibles en el hábitat acuático. Se observa disminución del tamaño de los peces en zonas de pesca intensiva.
Cuadro 6. Contaminación

  • En orden de importancia, la contaminación en Bolivia se debe a desechos mineros (en Oruro y Potosí) y por oro (en La Paz, Potosí y Beni), aguas servidas domésticas (en los ríos que atraviesan o pasan cerca de las grandes ciudades como La Paz, El Alto, Cochabamba, Santa Cruz), aguas industriales, pesticidas (Santa Cruz y trópico de Cochabamba) e hidrocarburos.
  • La minería es la mayor fuente de impactos hídricos. Por ejemplo, la contaminación de metales pesados es el principal problema del lago Poopó, que recibe anualmente 40.000 toneladas de fosfatos, 1.800 toneladas de Zinc, 57 toneladas de Cobre, 24 toneladas de Cadmio y 2.3 toneladas de Plomo.
  • La contaminación con mercurio, usado para la extracción del oro, es uno de los problemas más graves de la cuenca amazónica. El 72% de los peces piscívoros (los que se alimentan de otros peces) y carnívoros colectados en los tributarios del río Beni sobrepasaron hasta en cinco veces el valor límite de mercurio establecido por la Organización Mundial para la Salud (OMS). Sólo en Pando, entre 1979 y 1997 se desecharon 300 toneladas de Mercurio.
  • Las aguas servidas y la contaminación industrial causan la ausencia o escasez de peces en los ríos cercanos a las ciudades más grandes de Bolivia. Es particularmente visible en los ríos de las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Generalmente presentan cadenas tróficas perturbadas y ya no se encuentran las especies de alto orden.
  • La contaminación con pesticidas no ha sido estudiada en detalle en Bolivia. La zona de la que se dispone mayor información es el Chapare, en la que se analizó la Dosis Letal 50 (DL50) de dos pesticidas en especies nativas de peces. Esos pesticidas, combinados con estrés natural producido por la presencia de predadores, resultan de dos a cuatro veces más letal que la acción aislada del plaguicida.
  • Se necesitan más estudios para la contaminación por hidrocarburos. El pasivo ambiental de YPFB (la anterior empresa estatal del petróleo) no está cuantificado. El único caso documentado fue el relativamente reciente derrame en el río Desaguadero, cuando las operaciones ya estaban en manos de empresas privadas. Tuvo un impacto moderado en flora y fauna, pero negativo para la agricultura afectando, por lo tanto, el medio socio-económico.
Presentación del libro

El Ministerio de Desarrollo Sostenible, el Viceministerio de Ambiente y Recursos Naturales, la Dirección General de Biodiversidad y la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) hicieron la presentación del libro "Biodiversidad: La riqueza de Bolivia. Estado de conocimiento y conservación", el día miércoles 3 de Diciembre del 2003, en el Auditorium de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia.

Mayor información, Teresa Gutiérrez, Coordinadora de Proyectos de Ciencias, tgutierrez@fan-bo.org

Para comercialización, Silvia Añez, Responsable de Editorial FAN, sanez@fan-bo.org @


(*) Alain Muñoz. Coordinador de Comunicación. Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN). Tel.: (++591-3) 355-6800. Fax.: 354-7383. E-Mail: amunoz@fan-bo.org . Web: www.fan-bo.org . Casilla Postal 2241. Kilómetro 7,5 , Carretera Antigua a Cochabamba. Santa Cruz - Bolivia.







 

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