![]()
· Cultura de la Paz · Informes Especiales · Diccionario Ecológico · Alimentos y Nutrición · Ecoturismo · Reservas y Parques · Sitios de Interés · Denuncias Ambientales · Publique sus Artículos · Premios y Menciones ![]() ![]()
|
Desde hace pocos años, los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) se han introducido en nuestros campos y alimentos. Estos organismos son el resultado de la ingeniería genética, rama de la biología molecular que permite la inserción de genes de una especie a otra, por ejemplo de un pez a un tomate. La aparición fulgurante en el mercado de estos productos, comúnmente llamados transgénicos, entra en contradicción con la falta de información al alcance del consumidor acerca de estos nuevos alimentos. Los seres vivos están compuestos de células, que son las unidades vivientes más pequeñas. Las células, en una planta, un animal o el ser humano, se agrupan por tipo para formar hojas, raíces, músculos, sangre, huesos, etc. Así, cada tipo de célula tiene una función en el organismo. Por ejemplo, en la sangre, los glóbulos rojos, sirven para transportar el oxígeno desde los pulmones hacía todas las partes del cuerpo. Cada célula de un ser vivo tiene en su interior una molécula muy especial, llamada ADN (ácido desoxirribonucleico). El ADN, que tiene la forma de una doble hélice, almacena toda la información para que:
Esta información contenida en el ADN se codifica gracias a los genes. Así el ADN es una sucesión de genes, cada uno de ellos siendo portador de una información específica (ejemplo: Un gen destina los glóbulos rojos al transporte del oxígeno). Un gen tiene un carácter:
En las últimas décadas, la biología molecular ha realizado avances considerables en la comprensión del material genético de los seres vivos (estructura y funcionamiento). Ahora, la ingeniería genética es capaz de cortar trozos de ADN para aislar un gen, copiarlo y reintroducirlo en el ADN de otro ser vivo. El ADN así obtenido se llama ADN recombinante y el nuevo ser es un Organismo Modificado Genéticamente (OMG) con un gen añadido o transgen. Esta técnica es muy diferente de la mejora tradicional de semillas por hibridación, que se limita a cruzar especies emparentadas. La ingeniería genética en cambio pasa por alto esta limitación de la naturaleza. Por esto de momento se desconoce cómo estos nuevos organismos pueden evolucionar una vez liberados en el ambiente. Los genes transferidos a OMG se pueden clasificar en dos categorías:
Dentro de la ingeniería genética, un campo importante es su aplicación en la agricultura y la producción de alimentos. Los cultivos transgénicos son los que se obtienen a partir de semillas que han sido modificadas genéticamente en un laboratorio. Actualmente las principales plantas transgénicas cultivadas son la Soja, el Maíz y en menor medida el Algodón, la Colza y el Tabaco. Los productos alimenticios obtenidos a partir de la ingeniería genética son numerosos:
La Catástrofe Argentina y la Biotecnología El Grupo de Reflexión Rural (GRR) argentino, en su análisis de la crisis que está viviendo este país, no duda en afirmar que la situación es resultado de la aplicación del modelo de biotecnología que impusieron las empresas transnacionales de semillas. Esta postura queda patente en una declaración en 11 puntos de la organización, titulada "La biotecnología y el modelo rural en los orígenes de la catástrofe que sufre la Argentina". El modelo rural que se nos impuso es de exportación de insumos sin valor agregado, de concentración de tierras y despoblamiento del campo. 20 millones de Has de las mejores tierras agrícolas están hoy en manos de no más de 2.000 empresas. En los años 90 se produjo la mayor transferencia de campos de toda la historia del país, siendo reemplazada la vieja oligarquía por una nueva clase empresarial oligopólica y prebendaria. Uno de los efectos del modelo es la desaparición de la mayor parte de los pequeños productores. Se registran alrededor de 300 mil productores arruinados y expulsados de sus tierras y más de 13 millones de hectáreas embargadas por deudas hipotecarias impagables. Nuestro país es un laboratorio donde se experimenta la extinción de la vida rural. Más de 500 pueblos abandonados o en vías de desaparición. Probablemente la mayor proporción en el mundo de emigración hacia los cinturones de pobreza urbana. Los efectos de esta pérdida progresiva de la cultura y del arraigo, tiene efectos directos sobre la vida política y social de la Argentina. Estamos ocupados por las transnacionales de las semillas. Cargil, Nidera y Monsanto nos convirtieron en un país inviable productor de sojas transgénicas y exportador de forrajes. Producimos lo que a todos le sobra. Y cuanto más producimos más pobres somos y menos población queda en el campo. Necesitamos hacer de la Soberanía Alimentaria un capítulo fundamental de la nueva Constitución Nacional que reclaman las Asambleas de Vecinos y los diferentes movimientos sociales de protesta. Necesitamos asimismo terminar con las regulaciones a las pequeñas Producciones agropecuarias, para establecer un escalón libre de impuestos y con respaldo municipal que posibilite y aliente los mercados y los Desarrollos Locales. Sólo de esta manera será posible para la Argentina remontar la situación en la que nos encontramos. Mientras tanto y mientras tratamos de hacer de la crisis una oportunidad para nuestras propuestas de agricultura alternativa, quisiéramos que nuestra historia de sumisión a las transnacionales de la biotecnología sea tomada como ejemplo por todos los movimientos de la Resistencia Global y en especial por los demás hermanos latinoamericanos, para no repetir el camino de dependencia a la biotecnología que nos condujo a la actual catástrofe social en que nos encontramos. @ (Fuente: grupodereflexionrural@hotmail.com). ![]() |
![]() |
![]() |
www.mae.org.ar / info@mae.org.ar |