Editorial
Columnistas
Opinión
Investigación
Información General
Salud
Fauna
Flora
Publicaciones
Carta de los Lectores


   · GRESA
   · Cultura de la Paz
   · Informes Especiales
   · Diccionario Ecológico
   · Alimentos y Nutrición
   · Ecoturismo
   · Reservas y Parques
   · Sitios de Interés
   · Denuncias
     Ambientales

   · Publique sus
     Artículos

   · Premios y Menciones









"El Homo sapiens"



"... No me avergonzaría de tener un mono como antepasado, pero sí me avergonzaría de estar emparentado con un hombre que utiliza grandes dones para ocultar la verdad...". Esta frase, fue expresada tan claramente por Thomas Henry Huxley, (1825-1895) un naturalista británico, que salió en defensa de la teoría darwiniana contra los ataques a ésta por parte del obispo anglicano Samuel Wilberforce.

La bomba lanzada por Charles Darwin con la publicación de su teoría en 1859, a la que tituló: "On the Origen of Species by Means of Natural Selection", produjo tal colapso en la sociedad de la época, tanto que, muchos teólogos, eruditos paleoantropólogos, como así también numerosos profanos, criticaron, repudiaron y rechazaron las teorías de tan prestigioso naturalista expresadas en esa publicación. Hoy, todavía, existen religiones y sectas que las consideran blasfemas y diabólicas.

Es muy difícil aceptar para algunos nuestra cadena evolutiva. Para éstos, hablar del Australopithecus afarensis, y definirlo como uno de nuestros ancestros es casi imposible. Más fácil termina aceptándose en la teoría de Darwin que de éste salieron dos ramas, el Australopithecus africanus y que los siguieron el Robustus y el Boisei, terminando así con los últimos Australopitécidos que se extinguieron hace más de un millón de años en África.

Lo difícil de digerir para muchos, es que la otra rama de los Australopithecus afarensis, continuó primero con el Homo habilis, luego con el Homo erectus, para concluir al final del ciclo evolutivo en el Homo sapiens actual: "Esos somos nosotros". Que horror..., descendemos de un mono. Y eso ¿es bueno o es malo?.

El Homo sapiens convivió durante 10.000 años con otra especie que se extinguió, el hombre de Neanderthal que se situó en Europa. Este último, si bien soportó parte de la última glaciación, se cree que no pudo superarla y se extinguió. En Francia, de acuerdo a los últimos descubrimientos realizados con scanners tridimensionales sobre huesos que se creían de "humanos modernos" y, resultaron ser de hombre de Neanderthal, hay indicios que éstos realizaban amuletos con dientes de animales y armas para cazar.

Lo que no definió Darwin es que el Homo sapiens actual que apareció hace casi 100.000 años, se divide en innumerables sub-especies. Algunas de estas sub-especies son cada vez más temidas o temerarias. En ellas podemos encontrar, como ejemplo, al Homo contaminantis, al Homo asesinus, al Homo sanguinarius, al Homo conquistadorus, etc, etc, etc y más etc.

Estas sub-especies, que se mezclan y simulan ser Homo sapiens, pasan completamente desapercibidas y realizan sus malévolas y nefastas acciones en contra de la humanidad y el ambiente. Estas sub-especies, no escatiman si es necesario llegar al asesinato en masa para lograr sus objetivos. Estas sub-especies tienen parámetros y valores distintos sobre el patrimonio universal y pretenden para sí, lo que es de toda la humanidad.

Estas sub-especies, no se arrepienten que la mayoría de las veces, sus inmensas riquezas y poderío, son alimentados con la sangre de millones de Homo sapiens. África, es ejemplo de ello, proveedora de Diamantes, Oro, Petróleo, Gas, Uranio, Tungsteno, Iridio, Cobalto, Columbio y Tantalio entre los elementos más codiciados por estas sub-especies, son puesta en el mercado sin importarles el origen y las consecuencias por el Homo especulativus, y entregadas al mejor postor, normalmente, al Homo avarisius.

Desde el siglo XVI, ese continente fue proveedor hasta hace pocas décadas de dos elementos muy utilizados por el "hombre blanco": Marfil y mano de obra muy barata. La costa oeste de África proveyó a América y a Europa de dos elementos muy codiciados como moneda de cambio. Irónicamente, el Homo sapiens africano, obligado, transportaba hasta la costa los miles de enormes colmillos de elefantes que eran masacrados para abastecer la cuantiosa demanda de marfil, y una vez depositados éstos en los barcos de los traficantes, los mismos que transportaron a los restos tan valiosos de ese animal, eran tomados prisioneros y transformados en "esclavos" por el Homo esclavisadorus para cubrir la otra demanda tan de moda de "bienes y servicios".

Estas sub-especies, no se preocupan que para conseguir mantener su permanencia y en alza sus negocios deban arrasar con millones de árboles, inundar miles de hectáreas, contaminar con herbicidas y biocidas cada vez más potentes a grandes extensiones y sin importarles las consecuencias futuras. Estas sub-especies, lo único que les interesa son sus propios intereses y no se conforman con lo que tienen, sino que, ambicionan con tener también lo que tiene su vecino, aunque éste, sea un mísero y pobre superviviente de esta sociedad.

Estas sub-especies, en la gran mayoría de los casos, se asocian para delinquir, lo que se llamaría en el vulgo de las leyes: Asociación Ilícita. Esta actividad, en todos los casos son avalados por el Homo corruptus, éste puede ser tanto funcionario gubernamental, como empresario, financista, político o cualquier otra actividad, que ocupada en el momento justo y preciso, se aprovechan del oportunismo para violar las leyes, los preceptos morales y éticos de una sociedad que se precie de civilizada.

Hace unos meses, conversando con un sacerdote católico y un rabino que somos amigos personales y compañeros de juegos desde la infancia, me comentaban que les resultaba cada vez más difícil poder "hablarle de Dios" a la gente, y no era porque habían perdido su capacidad de expresión ni su fe, si no porque creen que la gente está metida y enquistada en su propio mundo y no abre su corazón y extiende su mano al semejante.

Mi opinión, no del punto de vista teológico, les comenté que en el tema ambiental, en el cultural, en lo deportivo, en cada una de las actividades mundanas y profesiones pasa lo mismo. La humanidad, está contaminada y minados sus principios que hasta hace unos decenios eran los puntales de una sociedad justa, libre y equitativa, mientras que hoy, la sobrevivencia del más fuerte parecería que quisiera imponerse, patrocinadas por las sub-especies de Homo reinantis y el Homo corruptus.

Como en los trasfondos de todas guerras hay poderosas razones que responden al celebre aforismo de Clausewitz: "... La guerra es la continuación de la política por otros medios. Pero una sola guerra es justa y necesaria: La guerra a la miseria, al hambre y a la ignorancia...".

¿Habrá una sub-especie de Homo sapiens inteligentis para comenzarla? @

Hasta el próximo número.


Ing. Antonio Nicolás Gillari
director@ambiente-ecologico.com
Director General
Multimedios Ambiente Ecológico - MAE







 

© Copyright 1996 - 2017, Fundación Multimedios Ambiente Ecológico - MAE. ISSN 1668-3358
www.mae.org.ar / info@mae.org.ar