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   Edición 87 / Abril - Diciembre del 2003

Salud



Fumar También Predispone
al Infarto Cerebral



Por Redacción Pharus.Info
www.Pharus.info

España


De acuerdo con un estudio realizado por el equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard (EE.UU.) dirigido por el doctor Tobias Kurth, los hombres que fuman incrementan su riesgo de sufrir un ictus hemorrágico cada vez que encienden un cigarrillo. El riesgo se dobla para quienes fuman más de un paquete diario, en comparación con quienes nunca han fumado o con quienes han dejado el hábito. El ictus hemorrágico se produce por la rotura de los vasos sanguíneos que riegan el cerebro y, según la Asociación Americana del Corazón, supone un 12% de todos los infartos cerebrales, causando en un 37,5% de los casos la muerte del paciente en el plazo de 30 días.


Fumar ya había sido identificado como uno de los factores de riesgo del ictus isquémico, el tipo más común de infarto cerebral, que se produce cuando se bloquea el suministro sanguíneo del cerebro. También se sabía que está relacionado con la hemorragia subaracnoidea, un tipo de ictus que se caracteriza por la acumulación de sangre en el espacio entre el cerebro y el cráneo. Sólo la relación entre tabaquismo y hemorragia intracerebral (cuando la sangre inunda el cerebro) no había sido claramente establecida.

En este estudio, de los 22.022 médicos varones seguidos durante casi 18 años, los fumadores habituales eran los que tenían un riesgo mayor de sufrir cualquier tipo de ictus hemorrágico: La probabilidad de que les ocurriera esto, comparada con la de los no fumadores, era 1,7 veces mayor si fumaban menos de 20 cigarrillos al día y 2,4 veces si fumaban más de 20.

En particular, el riesgo de hemorragia intracerebral era significativamente alto, del orden del doble. Además, en este caso, cuanto más se fumaba, más riesgo se corría: El riesgo aumentaba de las 1,6 veces más que los no fumadores de quienes fumaban menos de un paquete diario a las 2,1 veces de quienes fumaban 20 o más cigarrillos al día. Según estos investigadores, el riesgo para quien nunca ha fumado y para los ex fumadores es el mismo, por lo que tan sólo dejando de fumar el riesgo decrece, aunque aún no se sabe en qué medida.

Los sujetos de este estudio eran médicos participantes en otro estudio en el que se estaba probando el efecto que tienen pequeñas dosis de aspirina sobre el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. La selección de sujetos empezó en 1982, cuando éstos tenían entre 40 y 84 años, y su seguimiento continuó hasta marzo de 2002. La línea base se estableció a partir de la información recogida gracias a unos cuestionarios enviados por correo; luego, los participantes recibieron cuestionarios de seguimiento cada año.

La información sobre el hábito de fumar se registró en la línea base y a los 24, 60 y 144 meses. En la línea base, un 49,6% de los participantes afirmaron no haber fumado nunca y un 39,4% haberlo dejado. Casi un 4% aseguró ser fumadores habituales de menos de un paquete diario y el restante 7,1%, de al menos un paquete al día.

Transcurridos 17,8 años, se habían producido 1.069 infartos cerebrales, incluyendo 139 ictus hemorrágicos, 108 intracerebrales y 31 subaracnoideos.

Si se comparaba a los ex fumadores con los que nunca habían fumado, no había un riesgo mayor de ictus hemorrágico en aquellos que en éstos. Sin embargo, al comparar estos dos grupos con el de los fumadores habituales, tomando en cuenta los ajustes pertinentes relacionados con la edad, el riesgo relativo de estos últimos de sufrir ictus hemorrágico era de 2,33 (1,95 cuando se trataba de intracerebrales y 3,61, cuando de subaracnoideos).

Los investigadores han sugerido que fumar podría dañar las paredes de las arterias, haciéndolas más propensas a romperse. @





 

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