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   Edición 87 / Abril - Diciembre del 2003

Opinión



Generación de un Enfoque Metodológico
para la Medición de la Pobreza Subjetiva






Por Lic. Cristopherd José Alaña
y otros (*)

cristopherd@hotmail.com

Venezuela


Resumen:

Para cada uno de los conceptos de pobreza, indicamos las fuentes que se pueden utilizar, analizando sus ventajas e inconvenientes. Tomando como base los datos de las principales fuentes disponibles en el INE (Venezuela), obtenidos a través de la encuesta de hogares por muestreo y otros recursos, estudiamos la consistencia tanto entre pobreza subjetiva y objetiva, así como entre pobreza relativa y determinados aspectos de las condiciones de vida.


Entre las características de las líneas de pobreza subjetiva podemos mencionar que se basan en la percepción que los propios hogares o personas tienen de sus necesidades y que utilizan el ingreso como indicador monetario del nivel de vida. La ventaja de esta metodología es que no requieren el uso de escalas de equivalencia (el propio hogar cuando proporciona información, tiene en cuenta el tamaño).

Palabras Claves: Pobreza, pobreza objetiva, pobreza subjetiva, necesidades básicas, desigualdad, indicadores económicos, ingreso subjetivo, ingreso mínimo, líneas de pobreza, PIM (pregunta del ingreso mínimo), PHOGUE (Panel de Hogares de la Unión Europea).


INTRODUCCIÓN

En el sistema de información estadística (tanto en Venezuela como en el resto del mundo) se han venido produciendo desde los años cincuenta estudios esporádicos sobre distribución personal de la renta y del gasto. Pero ha sido a partir de la década de los 90, cuando ha tenido lugar un incremento notorio de las necesidades estadísticas en este ámbito y muy especialmente para el análisis y seguimiento de las situaciones de desigualdad, pobreza y exclusión social.

El sistema de indicadores sociales incluye entre los subcampos de interés uno dedicado a la observación y seguimiento de los fenómenos que afectan a grupos sociales especiales (ancianos, jóvenes, mujeres, población reclusa, discapacitados, etc.), mostrando en este contexto indicadores de pobreza y desigualdad. Para el seguimiento del fenómeno también se suelen realizar estudios basados en la distribución personal de la renta y el gasto. Así, se vienen presentando habitualmente las estadísticas de distribución del ingreso o el gasto por cuartiles, las curvas de Lorenz y diversos índices de desigualdad.

Concretamente, La Panorámica Social incluye capítulos sobre Población, Familia, Educación, Salud, Distribución de la renta, con diversas estadísticas de interés e indicadores para el estudio de la exclusión social, desigualdad y pobreza (sea esta real o subjetiva).

Actualmente, como principales demandantes de los datos elaborados por los análisis estadísticos en relación al tema que nos ocupa, hay que citar en un lugar destacado a los servicios gubernamentales encargados de las políticas activas dirigidas a corregir las desigualdades, con orientación hacia los colectivos o grupos sociales más desfavorecidos.

Especial referencia merece la Unión Europea, que ha estado participando en la supervisión y control de este tipo de estudios desde 1994. El panel de hogares de la Unión Europea del año 2000 realizó en Bratislava, el Seminario Internacional de Comparación de la Pobreza con la presencia de Albania, Bélgica, Brasil, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Eslovaquia, República Checa, Hungría y Rumania.

Otros usuarios muy interesados en los progresos de las estadísticas e indicadores de desigualdad y pobreza son los departamentos gubernamentales encargados de políticas sectoriales (educación, salud, vivienda, seguridad...), a los que hay que añadir los responsables de la política económica y fiscal de objetivos generales.

Al margen de la esfera del poder ejecutivo, existen instituciones públicas cuya demanda de información en este campo tiene un peso muy importante. Cabe destacar en este sentido el Congreso de los Diputados de España o el Consejo Económico y Social, en cuyo informe de 1.997 urge al INE a la producción de indicadores de pobreza con mayor frecuencia.

En los últimos años se observa un incremento significativo del papel de las organizaciones no gubernamentales (ONG) en la demanda de estas estadísticas. Estas organizaciones disponen de equipos de investigadores de la realidad social, que plantean fuertes exigencias de calidad y plazos a la estadística oficial. Algunas ONG desarrollan por su cuenta operaciones de captura de datos, aunque normalmente en ámbitos restringidos y más orientados a medir la pobreza extrema o la exclusión social.

Por otra parte, el mundo académico, principalmente el especializado en diversas ramas de las ciencias sociales y de la estadística, genera una fuerte demanda de información estadística, cuyos análisis utiliza en seminarios, tesis doctórales y publicaciones en revistas especializadas.

En efecto, las respuestas a la PIM se interpretan a veces como puntos en la función de costo del consumidor (dado el gasto mínimo necesario para asegurar un nivel determinado de utilidad) en un punto de utilidad mínima, interpretado como la línea de pobreza en el espacio de la utilidad. Según esta interpretación, las evaluaciones subjetivas del bienestar proporcionan un medio de superar el bien conocido problema de la identificación de la utilidad exclusivamente a partir del comportamiento de la demanda cuando los atributos de los hogares varían.


ACERCA DE UNA PRECISIÓN CONCEPTUAL

"Pobreza es la falta de una o varias garantías, principalmente la del trabajo, que permiten a las personas y a las familias asumir sus obligaciones profesionales, familiares y sociales y gozar de sus derechos fundamentales. La inseguridad que produce esta situación puede ser más o menos importante y puede tener consecuencias más o menos graves y definitivas. Se convierte en pobreza extrema cuando afecta a varios sectores de existencia, cuando adquiere carácter persistente o cuando compromete las posibilidades de que la persona asuma de nuevo sus propias responsabilidades y de que reconquiste por sí misma sus propios derechos por la obtención de un provenir más seguro" (Informe del Parlamento Europeo sobre el programa Pobreza, resolución 216.089 de fecha 23 de marzo de 1996).

"Definimos la exclusión social en relación, ante todo, con los derechos sociales. Verificamos cuáles son los derechos sociales de los ciudadanos con respecto al empleo, la vivienda, el derecho a la salud, etc., cuál es la eficacia de las políticas nacionales que garantizan estos derechos a los ciudadanos, cuáles son los obstáculos y las disposiciones que excluyen de ellos a ciertas personas. Esta es la primera etapa. La segunda tarea consiste en estudiar los elementos demostrativos de que, cuando los ciudadanos son incapaces de obtener sus derechos sociales, tienden a padecer un proceso general y persistente de privación de sus derechos adquiridos, a la vez que va declinando su participación social y profesional", según lo publicado en II° Rapport (Cabezalí, 2002).

En efecto, las respuestas a la PIM se interpretan a veces como puntos en la función de costo del consumidor (dado el gasto mínimo necesario para asegurar un nivel determinado de utilidad) en un punto de utilidad mínima, interpretado como la línea de pobreza en el espacio de la utilidad. Según esta interpretación, las evaluaciones subjetivas del bienestar proporcionan un medio de superar el bien conocido problema de la identificación de la utilidad exclusivamente a partir del comportamiento de la demanda cuando los atributos de lo hogares varían.

Pobreza objetiva que detecta los hogares menos favorecidos desde el punto de vista de los ingresos que perciben o los gastos que realizan; pobreza subjetiva basada en cómo perciben los propios hogares su situación, la pobreza carencial detecta a los hogares que no pueden cubrir unas necesidades mínimas y pobreza permanente o pobreza de larga duración.

La pobreza objetiva se define a partir de la información proporcionada por el hogar, generalmente su nivel de ingreso o de gasto, y puede enfocarse desde dos puntos de vista: Absoluto y relativo. La pobreza absoluta supone carencia de bienes y servicios considerados esenciales, tales como alimentación, vivienda o vestido; está asociada al concepto de privación o miseria. La pobreza relativa estudia la no posesión o disfrute de bienes y/o servicios considerados habituales en la población a la que pertenece el hogar; este concepto está muy relacionado con la desigualdad. De acuerdo con estos dos puntos de vista podrían construirse líneas de pobreza absoluta y relativa.

Una línea de pobreza es una frontera o línea divisoria que separa dentro de una determinada población a los pobres de los que no lo son, y que viene generalmente expresada en valores de un determinado indicador monetario. Digamos que es un umbral tal que todo individuo que se encuentre por debajo de él queda clasificado como pobre. Una vez fijado el indicador monetario y la unidad de medida (ingreso o gasto equivalente) la ordenación entre hogares permanece invariable.

Las líneas de pobreza subjetivas están basadas en la percepción que los propios hogares tienen de sus necesidades. Utilizan como indicador monetario el ingreso (en relación a las rentas anuales). Estas líneas tienen la ventaja respecto a las objetivas de que no requieren el uso de escalas de equivalencia. Para estimarlas se requiere información subjetiva. Un estudio sobre pobreza debe identificar a los pobres dentro de la población y también cuantificar el grado de pobreza en que estos pobres se encuentran. La identificación se lleva a cabo a través de las líneas de pobreza y su medida a través de los índices de pobreza (Renes, 1999).


LA POBREZA SUBJETIVA

Un estudio de pobreza gana en profundidad si además de detectar a los hogares o a las personas menos favorecidos desde el punto de vista de los ingresos que perciben o los gastos que efectúen, ofrece información sobre cómo perciben los propios hogares o personas su situación.

Las líneas de pobreza subjetivas se basan en la percepción que los propios hogares o personas tienen de sus necesidades. Utilizan el ingreso como indicador monetario del nivel de vida, y tienen la ventaja frente a las objetivas de no requerir el uso de escalas de equivalencia (el propio hogar, cuando proporciona información tiene en cuenta el tamaño).


Líneas de pobreza subjetiva

Hay una subjetividad y una especificidad social inherentes en cualquier noción de necesidades básicas, incluidos los requerimientos nutricionales. Psicólogos, sociólogos y economistas han argumentado que las circunstancias del individuo en relación con los otros en algún grupo de referencia influyen en las percepciones del bienestar en cualquier nivel dado de control individual de las mercancías. Según esta perspectiva y como lo afirma Scitovsky (1978), "la línea divisoria [...] entre necesidades y lujos no resulta objetiva e inmutable, sino socialmente determinada y en constante cambio". Algunos llevaron esta concepción al extremo de abandonar todo intento de cuantificar rigurosamente la pobreza (O' Higgins M. y Serking S., 1990).

El análisis de ésta perspectiva de Scitovsky (en particular pero no únicamente en los países en desarrollo) se polarizó entre las escuelas Objetivo Cuantitativas y Subjetivo Cualitativas, y fueron muy escasos los esfuerzos por lograr una fertilización cruzada.


La pregunta sobre el ingreso mínimo

Las Líneas de Pobreza Subjetiva se basaron en respuestas a preguntas, formuladas por Kapteyn, Ary y B.M.S Van Praag. (1976), sobre el ingreso mínimo (PIM), como la siguiente: "¿Qué nivel de ingresos considera personalmente como absolutamente mínimo? Vale decir, por debajo del cual no podría vivir". Se podría definir como pobre a cualquiera cuyo ingreso real fuera inferior al monto que diera como respuesta a esta pregunta. Sin embargo, esto llevaría casi con certeza a inconsistencias en las medidas de la pobreza resultantes, en el sentido de que se trataría de manera diferente a personas con los mismos ingresos o alguna otra medida aceptada de bienestar económico.

Es notorio que debe hacerse lugar a la heterogeneidad, de manera tal que personas del mismo nivel de vida bien puedan dar diferentes respuestas a la PIM, pero haya que considerarlas igualmente Pobres en bien de la consistencia. Pasados trabajos empíricos comprobaron que el valor esperado de la respuesta a la PIM dependiente del ingreso real tiende a ser una función creciente de éste.

Por otra parte, estos estudios hallaron por lo general una relación como la descrita en la Figura Nº 1, que da una representación estilizada de la función de regresión al ingreso para respuestas a la PIM. El punto z* en la figura es un candidato evidente para una línea de pobreza; las personas con ingresos por encima de él tienden a sentir que éstos son adecuados, en tanto quienes los tienen por debajo perciben que no lo son. De conformidad con la literatura, denominaremos Línea de Pobreza Subjetiva (LPS) a z*.

Figura Nº 1. La línea de pobreza subjetiva (z*)

Figura Nº1

En la literatura también se reconoce que hay otros determinantes del bienestar económico que deberían modificar la LPS, como el tamaño de la familia y su composición demográfica.


MÉTODOS PARA EL TRAZADO DE LÍNEAS DE POBREZA

(Referido únicamente al ingreso)

Relación Gasto / energía.


Criterio para Extrema Pobreza

1.2 Basadas en conjuntos de necesidades básicas

1.3 Multidimensionales


Indicadores de Insuficiencia de Recursos para satisfacer las Necesidades Básicas (NBI)

2. Líneas de pobreza Relativas.

Propuesta para la Determinación del Instrumento de Medición para ser anexado a la Encuesta de Hogares por Muestreo (INE-Venezuela, adaptadas a nuestra circunstancias reales)

1. En relación con el total de ingresos netos mensuales que percibe regularmente su hogar en la actualidad, ¿Cómo suele llegar a fin de mes?

  • Con mucha dificultad.
  • Con dificultad.
  • Con cierta dificultad.
  • Con cierta facilidad.
  • Con facilidad.
  • Con mucha facilidad.

2. Considerando los ingresos y gastos del hogar, ¿ha podido dedicar el hogar: Algún dinero sobrante al ahorro durante el último trimestre?

  • Si.
  • No.

3. Comparando la situación económica actual de su hogar con la de un año, usted diría que:

  • Ha mejorado mucho.
  • Ha mejorado poco.
  • Ha permanecido igual.
  • Ha empeorado un poco.
  • Ha empeorado mucho.

4. Para cada uno de los bienes que se relacionan, indique si el hogar o alguno de sus miembros disponen de ellos, independientemente de que sean de su propiedad, alquilados o de alguna manera puestos a su disposición. Si no dispone de alguno de los bienes indique el motivo.

  • Automóvil o moto (para uso privado).
  • Televisor a color.
  • Vídeo.
  • Microondas.
  • Celular.
  • Teléfono de línea.
  • Vivienda secundaria.
  • Computadora.

CONSTRUCCIÓN DEL INDICADOR

Pradhan y Ravallion (1997) proponen un método para calcular la LPS (Línea de Pobreza Subjetiva) basado en datos cualitativos sobre la adecuación del consumo. El procedimiento supone que cada individuo tiene sus propias normas de consumo razonablemente bien definidas en el momento de ser encuestado. A los ingresos y precios prevalecientes, no puede presumirse que estas necesidades serán satisfechas en el vector de consumo maximizador de utilidad del consumidor. Simbolícese el vector de consumo de un individuo dado como y, y como z el vector comparable de normas de consumo de ese mismo individuo.


Metodología

La necesidad básica subjetiva para el bien k y el hogar i está dada por:

zki = f k (yi, xi) + e ki (k = 1,..., m; i = 1,..., n) (1)

donde f k (k = 1,..., m) son funciones continuas y x es un vector de indicadores de bienestar en un vector de consumo dado (como el tamaño y la composición demográfica del hogar). Supongo que cada f k tiene un límite inferior positivo cuando los consumos reales se acercan a cero, y que la función está limitada por encima cuando los consumos se acercan al infinito. Se supone que los términos de error, e ki tienen término medio cero y están distribuidos normalmente de manera independiente e idéntica con la desviación d 2k . Las funciones de distribución acumulativa de los términos de error normal estándar (e ki/ d k) se simbolizan Fk (k = 1,..., m).

De manera coherente con la literatura sobre la PIM, definimos la línea de pobreza subjetiva como el nivel del gasto en el cual los mínimos subjetivos para todos los k se alcanzan de acuerdo con lo esperado, para un x dado. Un hogar es pobre si y solo si sus gastos totales son inferiores a la LPS apropiada para un hogar con sus características.

Así, la LPS satisface:

donde z*k (x) es implícitamente definido por la relación de punto fijo:

zk* (x) = f k (z1* (x), ..., zm* (x), x) (k = 1, ..., m)

Habrá una solución de esta ecuación en la medida en que las funciones f k sean continuas para todo k.

Esto proporciona una ampliación multidimensional al caso unidimensional basado en la PIM, como lo ilustra la figura 1. La LPS es el nivel de gasto total por encima del cual los participantes dicen (en promedio) que sus gastos son adecuados a sus necesidades. Sin embargo, no suponemos que la PIM sea contestable, de modo que no podemos observar zki directamente. Antes bien, a partir de una pregunta de un estudio puramente cualitativo sabemos si el gasto real en el bien k por el i-ésimo hogar de la muestra (yki) está por debajo de zki. La probabilidad de que el i-ésimo hogar responda que el consumo real del k-ésimo bien es adecuado estará dada entonces por:

Prob (yki > zki) = Fk [yk/ d k - f k (yi , xi)/ d k] (2)

Mientras las parametrizaciones específicas de la función f k sean lineales en los parámetros (aunque posiblemente no lineales en las variables), podemos considerar el modelo como un probit estándar. Sigamos la literatura sobre la PIM y supongamos una especificación lineal logarítmica para las líneas de pobreza subjetiva individual. Si definimos y' = (lny, ...., lnym), la ecuación (1) se convierte en:

lnzki = a k + ß 'k yi + p 'k xi + e ki (k = 1,..., m; i = 1,..., n) (3)

Si observáramos los valores de zki, podríamos obtener entonces una única solución para la línea de pobreza subjetiva calculando directamente la ecuación (3) y resolviendo (si suponemos que la matriz del coeficiente pertinente es no singular para los detalles, véase Pradhan y Ravallion, 1997).

Los parámetros no se identifican sólo con datos cualitativos sobre la adecuación del consumo en relación con las normas (latentes). Con la especificación en (3), la ecuación (2) se convierte en:

Prob (yki > zki) = Fk [(lnyki)/ s k - (a k + ß 'k yi + p 'k xi)/s k] (4)

Como en cualquier probit, no identificamos los parámetros del modelo subyacente que generan la variable continua latente (ecuación 3), sino únicamente sus valores normalizados por s k. Así, sólo armados con las evaluaciones cualitativas del bienestar (que nos dicen que Prob (yki > zki)) no podemos identificar los parámetros del modelo que determinan las necesidades básicas individuales.

Sin embargo, ese hecho no limita nuestra aptitud para identificar la LPS. Para ver por qué, consideremos ante todo el caso especial de un bien con lnz = a + ß lny + e . La LPS es a /(1 - ß ). La probabilidad de informar que el consumo real es adecuado es F[lny(1 - ß )/a - a /s] que sólo nos permite identificar (1 - ß)/s y a/s . No obstante, a /(l - ß) aún está identificada. Esta propiedad se traslada fácilmente al modelo más general con más de un bien, y otras fuentes de heterogeneidad en el bienestar, como en (3), (Pradhan y Ravallion, 1997).

Así, podemos resolver la línea de pobreza subjetiva sin la PIM, en la medida en que tengamos los datos cualitativos para determinar Prob (yki > zki) para todo i y k. En vez de preguntar a los participantes cuál es exactamente el consumo mínimo que necesitan, podemos preguntarles simplemente si consideran o no que su consumo actual es adecuado. Estos resultados parecen dar acceso a futuras aplicaciones potenciales de este enfoque en el marco de los países en desarrollo respecto a la medición de pobreza subjetiva.


Indicador

"Ingreso mínimo necesario para vivir" según la percepción del jefe del hogar. Este ingreso mínimo subjetivo (IMS) podría estar, como lo señala Gardes y Loisy, reflejando dos nociones muy distintas. Por un lado, los hogares estarían haciendo una evaluación de las necesidades fundamentales, independiente de los niveles de ingreso de los declarantes. Conceptualmente, dicho IMS es cercano a la línea de noción de pobreza absoluta (Gardes, F., Ch. Loisy, 1997).

Por otro lado, el IMS podría estar traduciendo reivindicaciones y aspiraciones en materia de niveles de vida, lo cual nos aleja de la noción de "mínimo vital". Una manera de dilucidar entre estas dos alternativas es examinando el vínculo entre IMS e ingresos o gastos. Si existe una fuerte asociación positiva entre ambas, es decir, el IMS está indexado sobre el ingreso observado, entonces el IMS tiene un sentido relativo antes que absoluto. Si por el contrario, el IMS no depende del nivel de vida del hogar entrevistado (elasticidad ingreso del IMS cercana a 0) entonces los hogares se están refiriendo a una noción próxima al ingreso mínimo de su existencia, a un umbral absoluto de pobreza.

Estimar la línea de pobreza subjetiva social sólo con una sub-población plantea problemas insalvables de coherencia metodológica, debido en particular al fenómeno de auto-limitación de las preferencias de los pobres.

Poco se sabe sobre la percepción de los montos mínimos para vivir tal cual son percibidos subjetivamente por parte de la población. La ausencia de preguntas relativas a la dimensión subjetiva del bienestar ha impedido analizar sus determinantes socio-económicos y sus vínculos con sus otras dimensiones de la pobreza (monetaria objetiva y necesidades básicas en particular). Como señala Ravallion y Lokhin, es una paradoja que los economistas asuman por un lado, que los individuos son los mejores jueces para apreciar el impacto de las políticas económicas sobre su bienestar y por otro lado, se resistan a preguntarle a dicha persona si su bienestar ha mejorado o no. Ese margen de percepción es el que nos da un concepto significativo de pobreza subjetiva.

IMSi = a + ß Yi + ?Z + d Xi

En donde IMS es el logaritmo del ingreso mínimo subjetivo del hogar i; Yi es el ingreso per cápita deflactado en relación a un año base y Z es un vector de variables geográficas indicativas (que puede ser considerado como variable dicotómica) y Xi es un vector de características socioeconómicas de los hogares.

En relación a Xi, Yi, Zi: Podemos desglosar esta variable a partir de los bancos de información que nos arrojan tanto las encuestas: De hogares por muestreo (INE), como la encuesta de presupuesto familiar del BCV.

Con respecto a la construcción de Indicador para la medición de la Pobreza Subjetiva en Venezuela, consideramos las variables extraídas de los organismos tales como el INE por medio de la Encuesta de Hogares por Muestreo, la Encuesta Social y el Censo de Población y Vivienda, y la EPF del BCV, identificamos y se distingue en estas variables de las siguientes maneras medibles:

    * Xi: Ingresos: Ingreso mensual.
    * Xi Gastos: En alimentación, recreación, medicinas y demás gastos generales mensuales.
    * Zi: Vivienda: Tipo de vivienda (casa, quinta, apartamento, rancho, etc,), tenencia de la vivienda (propia pagada totalmente, alquilada, prestada o pagándose), características físicas (tipos de pared, piso, techo) y el hacinamiento en la vivienda.
    * Zi: Servicios: Acceso a luz eléctrica, cloacas, agua corriente, recolección de basura, teléfono fijo o móvil, acceso a Internet y televisión por cable.
    * Xi: Bienes durables: Nevera, equipos de sonido, televisión, cocina, horno de microondas, lavadora, VHS, computador personal.
    * Xi: Educación: Nivel educativo del jefe del hogar y ausentismo escolar entre 7 y 12 años.
    * Xi: Laboral: Dependencia económica en el hogar.
EN SÍNTESIS

Medición de la pobreza subjetiva:

  • El ingreso mínimo necesario subjetivo.
  • La línea de pobreza sujetiva social.
  • Perfiles incondicionales y condicionales de pobreza subjetiva y objetiva.
  • Multidimensionalidad de la pobreza.

Línea de pobreza subjetiva "social" IMSi= a + b Yi + g Z +d Xi.

Esto implica resolver la ecuación precedente tomando:

Línea de pobreza subjetiva (LPS) = IMS = Y

Considerando los parámetros estimados, reemplazando y resolviendo la ecuación obtenemos:

LPS= exp (a + g Z + d Xi) / (1-b).

En conclusión, la comparación de los perfiles de la pobreza objetiva y subjetiva, los posibles resultados entre los modelos econométricos de la pobreza así como la no perfecta intersección entre las poblaciones de pobres subjetivos, pobres objetivos monetarios y pobres objetivos por condiciones materiales de vida no solo revelaran que los factores de riesgo juegan con diferente intensidad sino que también en muchos casos tienen un efecto opuesto.

Poblaciones objetivo diferentes en cada dimensión de la pobreza y dimensiones de pobreza con distintos determinantes se conjugan y requieren por ende políticas diferenciadas. @

Referencias Bibliográficas

  • Casado Pérez, Demetrio (1971), Introducción a la sociología de la pobreza, Foessa/Suramérica, Madrid.
  • Eurostat INSEE (2002), International Comparisons of Proverty, Seminar,Slovaquia, Bratislava.
  • Gardes, F., Ch. Loisy (1997),"La Pauvreté selon les ménages: Une évaluation subjetive indexée sur leur revenu", Economie et Statistique, Nº 308-310, INSEE París.
  • Herrera, Javier (2001), La pobreza en el Perú. Una visión departamental, INEI IRD, Lima.
  • Kapteyin, Ary y B.M.S Van Praag, (1976), "A new approach to the construction of family equivalence scales", European Economic Review, Vol. 7.
  • Mateo, M. Ángel y Espinar Ruiz, Eva (2001), "Dinámicas de empobrecimiento desde la perspectiva de género", Revista RIS, Nº 28, enero-abril.
  • Cabezalí M., Inmaculada (2002), "Las encuestas de presupuestos familiares como fuente de información para el estudio de la pobreza", Revista Nº 63, Fuentes Españolas.
  • O´Higgins M. y Senkings. S. (1990), Poverty in the EC, 1975, 1980, 1985. Patterson, J.T. La lucha contra la pobreza en los Estados Unidos de América. 1990-1985, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Madrid.
  • Pradhan M., Ravallion M. (1997), "Measuring poverty using qualitative perceptions of welfare", Banco Mundial, Development Research Group, Washington, DC.
  • Ravallion, M., M. Lokhin (1999), "Subjective economic welfare", Policy Research Paper Nº 2106.
  • Renes, Víctor (1999), Lucha conceptual y operativa contra la pobreza, Servicios de estudios, Cáritas Españolas.
  • Reunión del Grupo Río Lisboa (1999), Contraste entre medidas objetivas y subjetivas de Pobreza, 22-24 de noviembre, Carmen Ureña, INE.
  • Scitovsky T. (1978), The Joyless Economy, Oxford University Press, Oxford.
  • Taller Regional del MECOVI (1999), "La medición de la pobreza: El método de las líneas de pobreza", 16-19 noviembre, Buenos Aires.

(*) Cristopherd José Alaña es Licenciado en Ciencias Estadísticas en la Universidad Central de Venezuela, profesor en la Facultad de Humanidades y Educación, en la Escuela de Geografía en la UCV. María T. Salomón y José F. Salinas, han colaborado en este trabajo.





 

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