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   Edición 87 / Abril - Diciembre del 2003

Opinión



La Bomba "F" y los Males del Planeta


Por Ing. Carlos Omar Moreno
Fundación MAYDAY
mayday@lettera.net

Argentina


Cuando en 1886, Charles Hall y/o Paul Hercult, descubrieron el procedimiento que permitió la producción de Aluminio en gran escala, encendieron la mecha a una bomba que más tarde, nuestras futuras generaciones se encargarán de comprobar, causará los desastres ecológicos y biológicos más graves de los últimos años del siglo: "La Bomba de Flúor".


La electrólisis de sales fundidas, permitió la producción de gas Flúor, elemento. A partir de allí, se posibilitó no sólo la producción de aluminio, sino la de una gran variedad de compuestos fluorados, que comenzaron a invadir el mercado por sus cualidades excepcionales y particulares aplicaciones.

Basta con mencionar que la primer bomba atómica fue posible gracias a un fluorado que le debió la vida (o la muerte) al proceso electrolítico.

El Flúor es un elemento perteneciente a la familia de los halógenos (formadores de sales), grupo Vll de la tabla de elementos químicos. Es el más activo de esta familia y el más electronegativo de la naturaleza. Siguiendo, por lo tanto, con principios generales, forma los compuestos más estables y, por supuesto, no se lo encuentra solo o aislado.

Para la Química, la única forma de producir Gas Flúor, es mediante el proceso electrolítico, ya que su potencial de oxireducción imposibilita su producción mediante reacciones: No existe elemento o compuesto alguno, que pueda oxidar a los iones de Flúor y convertirlos en iones elementales de gas Flúor.

Para la Física, sin embargo, fue y será un paso más en la trasmutación de los elementos que constituyen nuestro Planeta, nuestro Sistema y el Universo todo.

Con un número atómico 9 y un peso de 19 (contiene nueve protones en sus núcleos y un número variable entre 9 y 11 de neutrones, si consideramos los isótopos artificiales), se encuentra muy próximo al Nitrógeno (7 protones), al Oxígeno (8 protones) y al Neón (10 protones).

Bombardeando al Oxígeno 18 con núcleos de Hidrógeno, se produce el isótopo radiactivo Flúor 18, con emisión de neutrones.

Igualmente el Neón 20, alcanzado por deutrones produce partículas Alfa (núcleos de Helio) quedando reducido a Flúor 18. Esta reacción es comúnmente utilizada.

Ambas ciencias comprueban, sin embargo, sus propiedades de reaccionar a las radiaciones. La Química dirá que se trata de fotosensibilidad (común a los halógenos y por lo tanto máxima en el Flúor, por su ubicación dentro de la familia). La Física hablará de reacciones nucleares.

Pero lo que es importante, es que ninguna negará la participación de la Bomba de Flúor en la destrucción de la Capa de Ozono estratosférica, por más que el hombre pretenda disimularlo. Fenómeno que, por otra parte, comenzó casi coincidentemente con la producción de Fluorados en gran escala.


Los agujeros de Ozono y la Bomba "F"

En Diciembre de 1994, científicos de la NASA, presentaron en rueda de Prensa, los resultados deducidos de acuerdo a investigaciones realizadas desde 1991, iniciadas con el envío del satélite UARS. El objeto era determinar la composición de los gases estratosféricos, a fin de precisar las causas del preocupante adelgazamiento de la Capa de Ozono: Se detectan gases fluorados en la misma proporción que gases clóricos.

Se deduce luego, que ambos, Clorados y Fluorados, provienen de la descomposición de los CFC (CloroFluoroCarbonos). Se descarta así a los volcanes como fuente de Clorados que darían lugar a la formación de Cloro libre (Clº). Este, como se sabe, y es lo realmente concreto, es el causante principal de la destrucción de moléculas de Ozono, ejerciendo una acción catalítica, fácilmente explicable, que permite a una sola molécula comer grandes cantidades (miles) de moléculas de Ozono.

Los CFCs son los causantes del mal llamado "Agujero de Ozono". Esta categórica afirmación lleva a reafirmar el tratado de Montreal de 1987, que llevó a 24 países a acordar la eliminación de la producción y el uso de los CFCs antes del año 2000. La Unión Europea, adelanta la prohibición de fabricación e importación, prevista para 1996, a Marzo de 1995.

Se proponen sustitutos de los CFC: Los HFCC (HidroFluoroCloroCarbonos) y los FC (FluoroCarbonos).

En 1995 se otorga el premio Nobel de Química a científicos que alertaron y trabajaron sobre las causas y consecuencias del aumento de radiaciones ultravioletas por efecto del adelgazamiento de la Capa de Ozono.

En 1997 científicos de más de 50 países, reunidos en Ginebra, en el "Congreso de la Organización Mundial Meteorológica", llegan a alarmantes conclusiones: El Agujero Antártico continua en aumento.

Aparecen agujeros en la zona polar Ártica, en crecimiento. Es notable el adelgazamiento de la Capa de Ozono en todo el Planeta y preocupante en el norte de Europa, Groenlandia y Canadá. Si, allí donde se firmó el tratado.

La causa (o la excusa): El incumplimiento del Pacto de Montreal, por parte de países en desarrollo. Utilizados por los países desarrollados para efectuar las producciones que les estaban prohibidas. Hacen un agónico y desesperado llamado a salvar el Planeta: "Terminar con las producciones de CFCs".

¿Pero si acabamos con los CFC y los agujeros continúan? ¿A quién le echaremos la culpa? ¿Estaremos a tiempo de revisar los errores cometidos? ¿Serán tan categóricas las afirmaciones? ¿Estaremos a tiempo de parar con las bombas de Flúor?

Los volcanes desde hace miles de años y las actividades biológicas e Industriales (desde hace cientos) arrojan a la atmósfera gases clóricos capaces de llegar a la estratosfera. Y así lo han hecho sin causar problema alguno, en tanto no existía un elemento o compuesto capaz de oxidar a los clóricos y producir Cloro libre en ausencia de radiaciones. Con rayos solares, los ultravioletas eran capaces de actuar sobre el Oxígeno para formar Ozono y Oxígeno naciente. Este si es capaz de oxidar a los clóricos y producir Cloro libre (Clº) , que a su vez reacciona con el Ozono para producir Oxígeno y monóxido de Cloro o Cloruro de Oxígeno, como lo quieran llamar.

UVc
2 02 - - - - - - - - -à 03 + O~
Cl O + O~ - - - - - - à Cl~ + O2
Cl~ + O3 - - - - - - -à Cl O + O2

UVb
O3 - - - - - - - - - -à O2 + O~


Esto explica la acción catalítica, en un ciclo equilibrado y tendiente a brindar una acción protectora contra los UV (rayos ultravioletas) cada vez mayor.

Desde luego, no eran los únicos gases que intervenían en la acción de la capa protectora. Algunos bromuros, Fluoruros y óxidos del Nitrógeno tenían posibilidad de producirse en la superficie y llegar a la estratosfera. Pero esas posibilidades eran tan mínimas e insignificantes, que no incidían en el proceso de formación de la Capa. Que se llamó Ozono, por ser este, en su síntesis y descomposición, el mayor "absorbedor " de radiaciones Ultravioletas (UV).

Los Fluoruros permanecían en el suelo y en las entrañas de la Tierra, formando principalmente minerales escasos: Fluorita (Fluoruro de Calcio), Criolita (Fluoruro doble de Sodio y Aluminio), y algunas Apatitas (Fluorfosfato de Calcio). Escasos (el Flúor es el menos abundante de los halógenos, exceptuando el Astatino) y muy estables.

Hasta que el Hombre pensó en la "Electrólisis de Sales Fundidas" como método para producir Flúor. Logrando así algo que químicamente, la naturaleza no podía producir. Poniendo en marcha la "Bomba de Flúor" y detrás la producción y uso de compuestos Fluorados. Cada vez mayor y con nuevas aplicaciones.

Desde el "Hexafluoruro de Uranio" al Teflón, muchos son compuestos gaseosos, o volátiles a bajas temperaturas, capaces de llegar a la estratosfera.

Y apareció el fenómeno del adelgazamiento de la Capa de Ozono. Luego el "Agujero Antártico" y más tarde se declara que también existe en el Ártico. Se culpó y aún se lo sigue haciendo, casi exclusivamente a los CFCs, explicando que estos sufren rupturas fotoquímicas, liberando Cloro naciente.

En las largas y heladas noches polares se forma un gigantesco recipiente estanco, en donde en ausencia de radiaciones, comienza la acción catalítica de las nubes de Cloro, destruyendo al Ozono, formando los agujeros.

Aquí, es donde la Teoría tiene sus agujeros. El Cloro necesita de Oxígeno Naciente para ejercer su acción catalítica, y éste se forma en la Ozogénesis producida por los Uvc. Se debe agregar además que la fotosensibilidad de los CFC se debe más al Flúor que al Cloro.

Muchos científicos no comparten estas teorías que cargan tintas sobre los CFCs. Creen en el Cloro naciente como destructor del Ozono, pero aseveran que proceden fundamentalmente de los Clóricos emitidos por volcanes y actividades industriales.

La NASA los desvirtuó, proclamando la igualdad de Fluorados y Clorados. Pero ignorando u ocultando la existencia de las bombas de Flúor, capaces de igualar las emisiones de Clóricos con Fluorados puros en cantidades equivalentes. Y sumándoles las emisiones de CFCs.

Pensemos que solamente más de ½ millón de toneladas de Criolita y Fluorita son transformadas anualmente en gases y polvos Fluorados por las Plantas de Aluminio Primario que utilizan el proceso de Hall.

Por último digamos que los Fluorados y Clorados, reaccionan o se descomponen, aún en ausencia de radiaciones, dando lugar a la formación de Cloro libre, por una ley química natural, que los Halógenos cumplen rigurosamente: El elemento de menor peso atómico, reemplaza al de mayor peso atómico.

Hoy las evidencias son aplastantes. A pesar de la disminución efectiva de la producción y uso de los CFCs (difícilmente se pueda conseguir en el mercado un aerosol con CFC), el problema continúa en crecimiento y por eso el alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Paralelamente los países desarrollados comienzan (o continúan) a trasladar sus Bombas de Flúor al hemisferio Sur, a países en desarrollo, a donde se disponga de energía barata, en donde se puedan ocultar entre otras Industrias Sucias, en donde se pueda hablar de otros males futuros distrayendo la atención de los males presentes, en donde se pueda comprar salud y vidas con unos pocos billetes, en donde se pueda cobrar por instalarlas y operarlas.


Conviviendo con la Bomba "F"

A partir de la puesta en marcha de las "Bombas de Flúor", comenzaron a aparecer en el Mercado una gran variedad de compuestos Fluorados, que permitieron reemplazar materiales tradicionales y compuestos químicos en diversas disciplinas.

Obteniéndose importantes avances Tecnológicos, Biológicos y Estratégicos, mejorando el confort y colaborando con la destrucción del Ambiente y la involución del Hombre.

Hoy se habla de equipos de refrigeración que funcionan con freones, de fluoración de agua potable, de aerosoles, de colutorios y dentífricos con doble Flúor, de plásticos, espumas aislantes y teflones, de osteogeneradores y anestesias, de germicidas, de agroquímicos y gases neurotóxicos.

Los Fluorados sin pasar por las Bombas, siguen teniendo aplicación en Metalurgia, Cerámicas, y, como convidados, en la producción de fertilizantes fosforados.

Si bien estos compuestos tienen ventajas y particulares aplicaciones, no son irreemplazables y, algo que resulta fundamental, no son necesarios para que la vida continúe en este Planeta.

En cambio, por aplicaciones intencionales (armas químicas) o sobredosis (por uso incorrecto o por efecto de las poluciones) resultan nocivas y perjudiciales para la salud y las diversidades biológicas.

Los seres vivos (todos) toman Flúor de los compuestos hidro o liposolubles, incorporándolos a sus organismos como "elementos trazas", es decir, en cantidades muy, muy pequeñas. El Hombre, por ejemplo, tolera (lo que no significa que lo necesite), una dosis diaria de entre 5 y 10 miligramos de Fluoruros solubles, que incorpora con el agua y los alimentos.

La naturaleza, sabia, preparó a los ecosistemas para que los ciclos biológicos pudieran proveerse y tolerar Fluoruros solubles en cantidades mínimas y justas. Porque sabía de la peligrosidad de estos elementos. Sabía que si la dosis superaba esas cantidades mínimas se transformaban en tóxico, capaz de provocar alteraciones en los organismos, afecciones crónicas, intoxicaciones agudas e incluso, finalmente y sin dificultad, la muerte.

Cometió algunos errores, como por ejemplo, aguas subterráneas, pasibles de ser utilizadas como potables, con 4 ppm de fluoruros. Lo traducimos: 4 gramos por tonelada de agua.

Aparecieron algunas zonas con fluorósis crónica, como por ejemplo la Provincia de la Pampa.

Las bombas de Flúor se encargaron de contaminar el ambiente (suelos, aire y aguas) amén de poner a disposición los innumerables compuestos fluorados que aparecieron en el mercado.

"Las zonas aledañas a los yacimientos de fluorados, las Plantas fluorhídricas, las Productoras de Aluminio que emplean Criolita y las productoras de fertilizantes fosforados, muestran un ambiente gravemente afectado por poluciones de Fluoruros."

"Estudios realizados en las poblaciones vecinas, mostraron efectos agudos y locales de los fluoruros en la piel, ojos, mucosas, tracto respiratorio y gastrointestinal."

"La muerte por intoxicación de Fluoruros se produce por un paro respiratorio o un infarto de miocardio."

De nuevo las evidencias son aplastantes. Aunque los dueños de las Bombas se encarguen de ocultarlas, aunque nieguen las estadísticas, aunque se compren voluntades, aunque se persista en mantener la ignorancia sobre el tema. @


Fundación MAYDAY
Puerto Madryn - Chubut
Patagonia Argentina
Telefax: 54-2965-451925


"Paremos con las Bombas de Flúor"






 

© Copyright 1996 - 2010, Multimedios Ambiente Ecológico - MAE. ISSN 1668-3358
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