![]()
· Cultura de la Paz · Informes Especiales · Diccionario Ecológico · Alimentos y Nutrición · Ecoturismo · Reservas y Parques · Sitios de Interés · Denuncias Ambientales · Publique sus Artículos · Ecopaedia · Premios y Menciones ![]() ![]()
|
Contenido:
La ENCB fue elaborada y aprobada por casi mil doscientas personas representantes de los sectores Académico, Campesino, Científico, Colonizador, Empresarial, Gubernamental, Indígena y No-gubernamental, que aportaron su visión y experiencia local, departamental, sectorial y nacional, durante dos años de trabajo y será refrendada por el Gobierno mediante un instrumento legal. Su elaboración fue financiada por las Naciones Unidas, la Comunidad Andina de Naciones, Dinamarca y Alemania e incorpora la gestión de la biodiversidad al desarrollo nacional, a través de su articulación con la estrategia de Desarrollo Sostenible y su contribución a la Estrategia para la Reducción de la Pobreza. Esencialmente propone aprovechar de manera competitiva las oportunidades de la diversidad biológica, que considera subutilizadas, y modificar las tendencias negativas de erosión y extinción de ecosistemas, especies y genes, a través de la conservación del patrimonio natural, la atracción de inversiones, el mejoramiento del régimen fiscal y legal, la distribución equitativa de beneficios y el fortalecimiento de las capacidades públicas y privadas de gestión, incluyendo recíprocamente en la diversidad biológica en la diversidad cultural. 2. Actual modelo de Conservación de la Biodiversidad Según el diagnóstico de la ENCB, se caracteriza por:
Físicamente se presentan cuatro biomas en Bolivia: selva o bosque (49% del territorio), puna (30%), sabana (20%), y humedales (1%), que también se pueden agrupar en 8 provincias fisiográficas, 14 ecorregiones, 199 ecosistemas y 208 sistemas de tierra. En el reino vegetal, se estima que hay alrededor de 20.000 especies de plantas en Bolivia, 4.000 inferiores (Hepáticas 750; Musgos 850; líquenes entre 1.000 y 1.500; Helechos 1.700) y más de 16.000 superiores. Entre ellas se conocen 822 especies medicinales; 111 alimenticias; 87 colorantes; 54 que producen látex, resinas, taninos, goma, bálsamo y ceras; 31 insecticidas y raticidas; 28 que producen aceites, cera, velas y lubricantes; 5 que producen fibras; 5 que producen condimentos; 4 que se pueden fumar o masticar; y 4 alucinógenas y narcóticas. En el reino animal se han inventariado 2.700 especies de fauna:
Aunque no se cuenta con inventarios de invertebrados, se estima que contamos con 3.000 especies de mariposas, lo que nos convertiría en el cuarto país con mayor riqueza de las mismas; 102 especies de Escarabajo Tigre y 50 especies de Lombrices de Tierra. Nuestro país posee altos índices de endemismo, o especies exclusivas de Bolivia que no se encuentran en ninguna otra nación:
El Sistema Nacional de Áreas Protegidas está constituido por cuarenta áreas legalmente creadas, pero sólo veinte tienen avances en su gestión, son representativas de ecosistemas amenazados o únicos y poseen altos valores biológicos o culturales. Estas veinte áreas suman 176.000 Km2 y representan el 16% de la superficie país. Diecisiete de las veinte áreas se encuentran en funcionamiento y sólo diez cuentan con Comités de Gestión trabajando, que son el mecanismo de participación y control social, encargado de la definición de políticas, planificación, fiscalización. El sistema contiene muestras del 68% de especies de plantas del país y del 80% de animales. 4. Amenazas y tendencias La superficie erosionada de suelos en Bolivia incrementó en 86%, pasando de 236.833 Km2 a 487.700 Km2, en las regiones árida, semiárida y subhúmeda seca, entre 1.954 y 1.996; mientras que 254 especies de plantas y 289 de animales están amenazadas con distintos grados de intensidad. Zonas claves para la conservación de vida silvestre coinciden con áreas pobres, densamente pobladas y con alta presión sobre los hábitats. El 7% de la superficie cultivable y de pastoreo del país se encuentra en manos de 490.000 familias, mientras que el 93% pertenece a 40.000 empresas. Por otra parte, del 5% al 30% de la propiedad rural tiene de dos o más propietarios en conflicto, por el caos histórico del régimen agrario boliviano. El 90% de la población rural todavía depende del consumo de leña para satisfacer su necesidad de energía, mientras que el 3.5% utiliza derivados de petróleo y sólo el 0.5% tiene acceso a la electricidad. Otras amenazas son la pérdida de conocimientos tradicionales, marco legal débil e insuficiente, tecnología agropecuaria inadecuada, y colisión entre normas conexas, como el Reglamento Ambiental Minero que contiene procedimientos e instrumentos contrarios a la Ley del Ambiente, por ejemplo. 5. Oportunidades El aprovechamiento de la biodiversidad, incluyendo agricultura contribuyó en un 4% en la formación del PIB (1988-1996), mientras hidrocarburos en 4.72% y minería en 6.17%. Por ecoturismo se recibieron 700.000 visitantes en 1.999, actividad que aportó entre el 1.53% al 1.62% al PIB, en el período de 1.988 a 1.996, a pesar de la infraestructura precaria, acceso críticamente restringido, deficiente o inexistente señalización y una oferta poco desarrollada. Bolivia cuenta con especies de peces alimenticios que aportan de 50 a 150 proteínas más que la ganadería extensiva y especies amazónicas con gran potencial comercial por sus características ornamentales. Ya hay experiencias exitosas de cría en cautiverio de especies acuáticas, como la del lagarto Caimán yacaré, con cuotas de cosecha sostenible 45.000 ejemplares anuales, que incrementan los beneficios económico de comunidades originarias, sin afectar especie. La ENCB considera que existen oportunidades para la cría en cautiverio y en semi-cautividad de especies terrestres; el uso sostenible de especies forestales maderables, y productos no maderables derivados del bosque; cien especies de frutas nativas con potencial económico; recursos silvestres medicinales; utilización de plantas forrajeras; y vida silvestre con fines eco-turístico. La ENCB priorizó los siguientes recursos naturales para uso sostenible:
6. Políticas La ENCB considera que conservar la diversidad biológica es estratégico para el Desarrollo Nacional y, por lo tanto, su planificación debe estar integrada a la del desarrollo. Se debe aplicar a partir de espacios regionales integrados, articulándose con estrategias de desarrollo rural, conservando no sólo lo que tiene importancia ecológica, sino también lo que tiene importancia cultural o económica. Otorga a la participación social el papel de factor esencial para la conservación y el desarrollo sostenible, incluyendo el aporte de las culturas originarias a la gestión de la biodiversidad. Reconoce la necesidad de aumentar la conciencia pública para asumir los retos de la conservación de la biodiversidad y de equidad en su aprovechamiento y en la distribución de sus beneficios. La viabilidad del nuevo modelo de conservación propuesto depende de la generación de mecanismos de sostenibilidad financiera del mismo y de la atracción de Inversiones para desarrollar el potencial económico de la biodiversidad; del desarrollo de nuevas capacidades políticas, técnicas y administrativas en Bolivia; del fortalecimiento de la aplicación nacional de convenios internacionales; de la consolidación de la gestión de áreas protegidas nacionales, departamentales, municipales y privadas, incluyendo corredores biológicos; y de su articulación con el sector minero e hidrocarburífero. 7. Plan de Acción
Para la Fundación Amigos de la Naturaleza - FAN fue un honor haber recibido la invitación para contribuir en la elaboración de la Estrategia Nacional de Conservación de la Biodiversidad. Colaborar en la organización de la consulta departamental participativa y en la elaboración y revisión del diagnóstico, a cargo de un equipo multidisciplinario de especialistas, nos permitió tener una óptica especial y, consecuentemente, valorar con mayor amplitud el proceso. Quizás lo primero que debemos destacar, es el gran y paciente esfuerzo democrático realizado por el Gobierno, para que el proceso resulte lo más participativo posible. Podemos atestiguar giras por todos los departamentos, llegando hasta niveles municipales, para recoger percepciones, opiniones e información, que en algunos casos resultó en un volumen de datos mucho mayor de lo manejable en el corto plazo, pero que sin duda constituye un conjunto de información pre-elaborada muy valioso, susceptible de posteriores investigaciones que la aprovechen al máximo. También podemos atestiguar que, en este esfuerzo, se hizo especial énfasis en lograr la participación plena de sectores que hasta ahora estaban involucrados parcialmente o totalmente ausentes en las instancias formales generadoras de políticas para la diversidad biológica. Es el caso de las cámaras de industria y comercio, del sector turístico, municipios, indígenas y otras organizaciones de base. El resultado es excepcional porque muy pocas veces el Gobierno, los empresarios privados, indígenas, campesinos, colonizadores, académicos y el sector no gubernamental, logran alcanzar puntos básicos de acuerdo, sin renunciar a sus diferencias y reivindicaciones sectoriales, como ocurrió con esta Estrategia y que está reflejado en la "Declaración de Piñami". En esa declaración, la sociedad civil boliviana llama al Gobierno a incorporar la Estrategia como política de Estado, a garantizar la participación civil en su implementación, a promoverla, procurar financiamiento y facilitar su implementación. Por otra parte, las instituciones de la sociedad civil asumen como propia la Estrategia, se comprometen a actuar en ese marco, a ejercer control social durante su ejecución y solicitan a la Cooperación Internacional que la tomen como marco de financiamiento. Este auspicioso panorama nacional se multiplica si consideramos el escenario internacional, pues esta estrategia tendrá vida internacional propia, por decirlo de alguna manera. Será el documento oficial y embajador del país ante las Naciones Unidas, en lo referente al Convenio de Diversidad Biológica y, por lo tanto, definirá la óptica con que nos verá el mundo y será la referencia oficial desde la cual se apreciará la contribución de nuestro país al esfuerzo mundial de conservación del patrimonio natural. En ese sentido, sólo queda apelar al más alto sentido de responsabilidad de los actores políticos y sociales, para que la implementación de la Estrategia Nacional de Conservación de la Biodiversidad sea tan expedita, continua y exitosa, como lo fue su elaboración. Lo que hagamos nosotros mismos, todos los habitantes de Bolivia, nos convertirá en los inmediatos beneficiados o perjudicados. Con el agregado que transferiremos los beneficios o los perjuicios a nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos y las generaciones siguientes. @ (*) Alain Muñoz. Coordinador de Comunicación. Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN). Tel.: (++591-3) 355-6800. Fax.: 354-7383. E-mail: amunoz@fan-bo.org . Web: www.fan-bo.org . Casilla Postal 2241. Kilómetro 7,5 , Carretera Antigua a Cochabamba. Santa Cruz - Bolivia. ![]()
|