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   Edición 86 / Enero - Marzo del 2003

Opinión



Mensaje de un Agricultor Costarricense
al Doctor Franklin Chang Díaz



Por Sergio Zúñiga Aguilar
Fundación Bosques Nuevos por la Vida
Esparza, Costa Rica
bosquesnuevos@yahoo.es

Costa Rica


Una propuesta que sí resultaría viable, sensata, sencilla, económica, factible y humanitaria de un agricultor orgánico y ganadero ecologista preocupado por la destrucción del bosque, la pérdida mundial de veinte mil millones de toneladas anuales de suelo, el calentamiento global, la contaminación del aire y el daño a los ecosistemas hídricos que ponen en peligro el futuro de la humanidad.


Todos sabemos que en el Universo, nuestra Madre Tierra, este bello planeta es el único lugar que tiene todos los elementos y condiciones para la vida. También sabemos que el desperdicio, el derroche, el despilfarro, así como la sobreexplotación de esos recursos, más el consumismo desbocado, ponen en peligro a la humanidad, razón por la que tenemos que hacer algo y muy pronto por revertir ese fatal proceso de destrucción, si es que queremos asegurar a las presentes y futuras generaciones, a nuestros hijos, nietos y los nietos de nuestros nietos, un lugar seguro, tranquilo y agradable donde puedan vivir en paz, ya que la Tierra es y será por siempre el único hogar que disponemos y no podemos abandonarla: Esto está claro.

Doctor Chang, pronostica usted que en cincuenta o cien años, "un suspiro para el planeta," la Tierra se tornará un lugar inhabitable, lo achaca a las guerras y conflictos, a la escasez de agua, al agujero en la capa de ozono y algunas enfermedades persistentes; problemas todos factibles de corregir a corto plazo si existiera voluntad de quienes tienen en sus manos el poder político y económico, que siempre son los mismos.

Afirma que el futuro de la humanidad está en lograr colonizar Marte, las lunas de Júpiter y Saturno, lugares estos donde no hay agua ni aire, tampoco suelos, mares, no hay vida del todo. Lo curioso es que le preocupa la escasez de agua en la Tierra, donde hay miles de lagos y caudalosos ríos, glaciares que acumulan miles de kilómetros cúbicos de agua congelada, mares que cubren tres cuartas partes del planeta, pero no le preocupa el que en Marte no haya nada de agua.

Lo cierto es que en la Tierra existe mucha agua pero se derrocha, desperdicia y se contamina en aras de un cuestionado desarrollo, del progreso elitista, del consumismo que promueven quienes acumulan dinero a montones a costa de los recursos naturales. Dice también, que veremos fábricas y módulos habitacionales flotando en el espacio. Me pregunto: ¿A quienes les tocará estar metidos en estas burbujas estrechas sin ríos, bosques, lagos? Y. ¿A quienes les tocará quedarse a disfrutar de playas, una caminata por el bosque, un chapuzón en un río y el ascender a una alta montaña?

Doctor Chang, nada de lo que propone puede considerarse justicia humana como lo afirma. En 1961 Gagarin orbitó la Tierra, 41 años después todo lo que hay en el espacio es una pequeña estación incapaz de alojar más de 12 personas. ¿Cuánto tiempo requerirá poner a flotar en el espacio fábricas y vivienda por decenas de millares? Recuerde que son cincuenta o cien años de vida que le queda a la Tierra y que por ahora somos 6 mil millones y en el 2040 unos nueve mil millones de personas.

Tengo en Nances de Esparza, Puntarenas una pequeña finca donde practico con buen éxito una agricultura a partir de materiales orgánicos y orgánicos verdes prescindiendo del uso de agroquímicos, también una ganadería ecológica amigable con el ambiente de pastoreo intensivo practicada en reducidos espacios de terreno apropiados para tal fin, con lo que se logra más de doce veces la carga animal promedio por hectárea que existe en el país.

En Costa Rica, tres millones de hectáreas, el 60% del territorio lo ocupa la ganadería extensiva. Si se diseminara por todo el país esta forma de producción pecuaria se podría liberar de ganado al menos 2.5 millones de hectáreas (el 50% del territorio) para que en éstas crezcan en forma natural, sin mediar mano humana, bosques nuevos que traerían nueva vida. Así se combate el desperdicio, el derroche, la miseria, el hambre, la injusticia para alcanzar el desarrollo integral sostenible.

La gran mayoría de la humanidad sólo quiere comida, agua, techo, abrigo, salud, educación, aire puro, paz y seguridad, lo demás poco le importa. A pesar de los deterioros causados, la Tierra, esta Madre Generosa, está en capacidad de alimentar a todos sus hijos, pero hay que combatir la injusticia, el egoísmo y la avaricia de quienes se consideran dueños del planeta.

Doctor Franklin Chang Díaz: Le propongo que se una, sume fuerzas y conocimientos a quienes estamos luchando porque la Tierra sea por siempre el dulce hogar de toda la humanidad. Desde luego, que esto es infinitamente más seguro, económico, factible de realizar y rápido de alcanzar que llegar a Marte.

Esto sí es justicia humana. @










 

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