![]()
· Cultura de la Paz · Informes Especiales · Diccionario Ecológico · Alimentos y Nutrición · Ecoturismo · Reservas y Parques · Sitios de Interés · Denuncias Ambientales · Publique sus Artículos · Ecopaedia · Premios y Menciones ![]() ![]()
|
Nuestra Constitución Nacional en sus Arts. 41 y 43 dicen "Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y tienen el deber de preservarlo mediante recurso de amparo". El Riachuelo tiene la longitud de un río, la forma de un río y lleva el nombre de un río. Pero no huele como un río, ni tiene el aspecto de un río, y ni siquiera cumple con uno de los usos y costumbres más comunes en los ríos: Tener peces. No es fuente de esparcimiento para los habitantes de su ribera, ni es navegable, y lo que es peor: No tiene agua, tiene cualquier otra cosa. Agua: Líquido transparente, insípido e indoloro que posee dos partes de hidrógeno y una de oxígeno. Este abandono es una vergonzosa afrenta que está afectando la vida de tres millones y medio de habitantes que pretenden vivir en su cuenca, y configura delito de violación de los deberes de funcionario público. Esto pone en evidencia una espuria asociación ilícita entre el poder económico contaminante y el poder político encargado de ejercer el poder de policía de su jurisdicción. Arrojar metales pesados venenosos al río es delito cuyo castigo es prisión de cumplimiento efectivo, pero no existen casos ejemplificadores. Hay aguda sospecha de malversación de caudales públicos con impunidades persistentes, venalidad de funcionarios, chantaje de empresarios que amenazan con cerrar las fuentes de trabajo, etc. El nauseabundo y pestilente olor que desprende esta masa verdinegra de aspecto revulsivo, no es otra cosa que vapores que manejados por los vientos, llegan a las vías respiratorias de los habitantes del lugar produciendo muchas graves dolencias, incluso el cáncer. Pululan infinidad de bacterias de temibles enfermedades. Este desastre ecológico, patética cloaca a cielo abierto con pútridas miasmas, degrada 2300 Km2 que lo entornan (11 veces la superficie de la Capital Federal), troncha vidas, contraría las normas de Salud Pública y desvirtúa las más elementales normas urbanísticas con un epicentro como es La Boca, designado "lugar turístico de interés general". Esta enorme perversidad es directamente proporcional a la excesiva mediocridad de los responsables que la consintieron y la consienten. Hasta cuando este hediondo río va a alardear, con pecado de soberbia, sus miserias y la impunidad que lo destruye y nos destruye, debido a la codicia del poder económico y al negligente poder político. Nuestro Riachuelo está muy enfermo de pudrición, pero ¿qué patología padece nuestro sistema administrativo y nuestra clase dirigente que en más de 120 años no pudieron revertir tan horrenda y lacerante problemática? La incuria de los desaprensivos es cada vez mayor. La inconducta es netamente cruel y abyecta. La hipócrita consigna siempre fue: Hagamos como que hacemos. La lucha por el saneamiento y el dragado son batallas contra la corrupción, la burocracia, la incapacidad, la apatía y la mentira; es en definitiva una lucha emblemática contra la mediocridad. Lentitud e ineptitud, son signos de decrepitud. La vieja clase dirigente no está demostrando la capacidad que nuestra mínima expectativa reclama. Es hora de transformar lo gastado por consultorías, estudios técnicos, análisis internacionales, investigaciones de factibilidad, censos, ambientología, lecturas de estratos profundos, etc. en inversión, concretando los objetivos que le dieron origen. Los habitantes de la citada cuenca tenemos un profundo cansancio moral respecto de las terribles dilaciones a que históricamente fueron sometidos los más de 150 proyectos de ejecución para su limpieza y saneamiento. El ambiente, la calidad de vida y la vida deben formar parte de la agenda política de los funcionarios. Negar la realidad sería tan absurdo como claudicar ante ella, pero convivir hoy con el Riachuelo genera una desgarradora congoja, los boquenses nunca vamos a perder sensibilidad ni conciencia respecto de este criminal abandono. Somos testigos sufrientes de cómo el corrompido y mefítico río ha soportado el peor de los castigos: La indiferencia y el olvido de los dirigentes políticos. Pecar por omisión fue siempre el lema, pues no se dragó, no se limpió, ni se controló el vertido de desechos industriales y cloacales. Las autoridades y el sistema en general parecen sordos, ciegos e inconmovibles ante tan graves, precisas y reiteradas denuncias. Los ciudadanos tenemos derecho también a la información de todo lo concerniente al ambiente y sus recursos, por lo cual solicitamos:
La historia acredita que distintas utopías fueron anticipos de realidades. En la utopía está la inteligencia de los sueños, está la esperanza, la creatividad, el progreso y la lucha que son signos de vida. En la resignación está el alma de los escépticos, de los esclavos y de los que marchan precozmente hacia la muerte. "Las grandes obras los sueños de santos locos los hacen los luchadores natos las aprueban los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos". Sería vergonzoso y lamentable que debamos recurrir a foros internacionales para hacer valer nuestro derecho a la vida, y que tengamos que cortar todos los puentes que cruzan el oprobioso Matanza-Riachuelo en desesperada acción de protesta. La postergación y el riesgo al que estamos siendo sometidos no tienen parangón y no resiste más dilaciones. El Gobierno nacional, el de la provincia de Buenos Aires con algunos de sus municipios y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires nos adeudan históricamente muchísimo respeto. Señores funcionarios, necesitamos hechos y soluciones inmediatas y concretas. @ (*) Firman: Alfredo Alberti - Presidente; Cristina Fins - Vicepresidente; Juan Carlos Penco - Secretario. Asociación Vecinos La Boca. Domicilio Real y Legal: Wenceslao Villafañe 454 (Buenos Aires). Domicilio Postal: Aristóbulo del Valle 282 (1161 - Buenos Aires). Teléfono: (54 11) 4361-9687; Telefax: (54 11) 4301-4014 / 6313. E-mail: asociacionvecinoslaboca@speedy.com.ar . . ![]() |
![]() |
![]() |
www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com |