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   Edición 86 / Enero - Marzo del 2003

Información General



Las Sorpresas Celestiales

El Gran Hermano de Plutón


Aportado por El Arca Digital
elarcadigital.com.ar
Artículo de Mariano Ribas
Periodista de Página12

Argentina


Hace un par de años el astrónomo norteamericano Robert Mc Millan, de la Universidad de Arizona, detectó un curioso haz de luz que se movía entre las estrellas. Con el tiempo la novedad resultó ser el llamado "hermanito" del planeta Plutón. El cielo nos sigue dando sorpresas.


Plutón 1

Hay una región del Sistema Solar poblada por una enorme colección de objetos oscuros y misteriosos. Allí, el Sol no es más que un destello lejano e inofensivo. Esa zona marginal y helada -a unos 6 o 7 mil millones de kilómetros de nuestra estrella- también es el hogar de un mundo mucho más familiar: Plutón, el noveno planeta, y su luna, Caronte. No es mucho lo que se sabe sobre Plutón, pero mucho menos se sabe de sus vecinos, que recién comenzaron a ser descubiertos a principios de la pasada década.

Todos ellos forman el "Cinturón de Kuiper", un gigantesco anillo de materia que rodea a nuestro barrio planetario. En general, son objetos chicos, de apenas 200 o 300 kilómetros de diámetro. Sin embargo, a fines del año pasado, los astrónomos descubrieron un nuevo habitante del cinturón que parecía ser bastante más grande. Y hace muy poco, al afinar el lápiz, se dieron cuenta que se trata de un verdadero peso pesado dentro de su categoría: De hecho, su tamaño lo acerca bastante a Plutón. Ese dato abre un abanico de implicancias de lo más interesantes.

El descubrimiento

El 28 de noviembre del 2000, con la ayuda de uno de los telescopios del programa Spacewatch, de la Universidad de Arizona, el astrónomo norteamericano Robert McMillan detectó un pequeño punto de luz que apenas se movía con respecto al fondo de estrellas. A partir de ese movimiento, McMillan dedujo que el objeto debía estar más o menos a la misma distancia que Plutón, o tal vez un poco más lejos. En los días siguientes, otros astrónomos comenzaron a seguirle el rastro, y a principios de diciembre ya se sabía que estaba a casi 6500 millones de kilómetros del Sol (unas 43 veces más lejos que la Tierra); que su órbita era aceptablemente circular, y que debía tardar unos 285 años en completarla.

Por otra parte, teniendo en cuenta su considerable distancia (está algo más lejos que Plutón), su brillo era relativamente alto. De hecho, 2000 WR106 -tal como fue bautizado en un principio- es el más brillante de los casi trescientos cincuenta objetos conocidos del Cinturón de Kuiper. Y a partir de ahí surgieron las primeras estimaciones de su tamaño: Esa "cosa" debía medir, por lo menos, 500 o 600 kilómetros de diámetro.

Plutón 2

Descubierto en 1978, Plutón fue bautizado con el nombre del dios griego del Olimpo. En la imagen, una escultura del gran Bernini (1598-1680)


El veredicto

Eso sí que ya no era poco. De hecho, con esas dimensiones, 2000 WR106 parecía despegarse del lote de sus demás compañeros trans-neptunianos (como también se conoce a estos objetos, porque, claro, están más allá de Neptuno). Pero las mediciones continuaron, y a fines del año pasado algunos astrónomos comenzaron a sospechar que el recién llegado a sus catálogos era aún más grande. Y recientemente, las sospechas se convirtieron en certezas.

Durante los últimos meses, dos grupos de astrónomos juntaron fuerzas para tomarle las medidas a 2000 WR106. Por un lado, David Jewitt y Hervé Aussel de la Universidad de Hawai trabajaron con un sofisticado telescopio infrarrojo; y por el otro, Aaron Evans y sus colegas de la Universidad de Nueva York, que lo espiaron con un enorme telescopio óptico (ambos instrumentos forman parte del mega-observatorio instalado en la cima del volcán Mauna Kea, en Hawai)

Al combinar las observaciones, los científicos determinaron que el albedo del objeto (la cantidad de luz solar que refleja) es del 7 por ciento. Sobre la base de este dato clave, y teniendo en cuenta su brillo aparente, los científicos dieron el gran veredicto: 2000 WR106 mide unos 900 kilómetros. Y así ocupa un cómodo tercer lugar en la región del Cinturón de Kuiper, sólo superado por Plutón (2300 Km) y su luna, Caronte (1200 Km).

"El gran hermano de Plutón es mucho más grande que el resto
de sus fríos y oscuros compañeros. Tan así es que en los últimos
tiempos ya se ha ganado un nombre propio, ha sido oficialmente
bautizado 'Varuna'."



Se llama "Varuna"

Efectivamente: El gran hermano de Plutón es mucho más grande que el resto de sus fríos y oscuros compañeros (el que le sigue es 2000 EB173, con 600 kilómetros de diámetro, y el resto viene mucho más atrás). Tan así es que en los últimos tiempos ya se ha ganado un nombre propio, lo cual es sumamente significativo: Los astrónomos ya casi no lo llaman 2000 WR106, una fría entrada en un catálogo, sino que ha sido oficialmente bautizado "Varuna", un nombre como la gente (Varuna es una de las más antiguas y más importantes deidades védicas: Nada más y nada menos que el creador y sostenedor del cielo y la Tierra)

La flamante medición de Varuna va mucho más allá de la determinación precisa de un número, en este caso, su diámetro. Por empezar, este objeto cierra un poco el bache que había entre Plutón, Caronte y los demás miembros del Cinturón de Kuiper. De esa manera parece surgir una suerte de continuidad en la gama de los tamaños de esta enorme familia (podrían ser decenas de miles de objetos) comandada por el noveno planeta.

Estos resultados alientan las esperanzas de encontrar otros objetos tan o más grandes que Varuna en los suburbios del Sistema Solar. E incluso más grandes y más lejanos que el propio Plutón. Si así fuera, el desgastado título de planeta, que todavía defiende el lejano mundo descubierto por Clyde Tombaugh, volvería a tambalear. O tal vez no, y simplemente se agregarán nuevos casilleros en la lista de planetas oficiales. Quién sabe. Por ahora, Varuna, el gran hermano de Plutón, nos ha demostrado, una vez más, que nuestro barrio es pequeño, pero está lleno de sorpresas. @








 

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