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   Edición 85 / Septiembre - Diciembre del 2002

Información General



¿Quién es Más Animal?


Por Marcos Chumpitaz
chumpitazmarcos@hotmail.com

Perú


Hace unas semanas, el mundo quedó horrorizado al presenciar las imágenes de un pequeño perro que iba muriendo lentamente en el interior de una cámara de gas, como parte de un experimento para detectar los efectos de un posible ataque con armas químicas. Dichas imágenes no sólo provocaron la repulsión de gran parte de la opinión pública internacional, sino que advirtieron que en el mundo, aún existen personas que no valoran la muerte de un animal inocente y maravilloso, más aún si esta vida se pierde en provecho de ciertos intereses.


Pero si usted creyó que esta clase de crímenes sólo sucede a millones de kilómetros de nuestra realidad, se equivoca. La ciudad de Lima fue testigo, el jueves pasado (29 de agosto del 2002), del exterminio de más de 700 palomas en los alrededores de la Plaza de Armas del distrito de Magdalena, provocado por un "envenenamiento" cuyo origen estaría en manos del Municipio de dicha jurisdicción. Los vecinos de la zona, acusaron de la masacre a los efectivos del Serenazgo, quienes, al parecer y por órdenes del alcalde, Juan Domingo Núñez, arrojaron "comida envenenada" a las aves, con el fin de que "dejen de ensuciar los monumentos de la plaza".

Cuentan los testigos, que las pobres palomas "caían a los techos desde los árboles" donde se encontraban postradas, mientras que otras "estaban agonizantes en las veredas y en las pistas". Lo peor de todo es que los "serenos" no dejaron que la gente se acercase a ayudar y salvar la vida de estas criaturas, provocando aún más, la indignación de todos los presentes.

Sin embargo, uno se preguntará por qué escribir todo esto, si la vida de estos seres ya no volverá a recuperarse. Esta breve reseña, lo único que pretende es ratificar la condición del hombre como el animal más mortífero de todos. Nuestra especie ha destruido tantos hábitats y ha provocado la extinción de tantos animales como cualquier otro desastre natural. Es por eso que nos corresponde salvar lo que queda de la diversidad biológica de nuestras ciudades y nuestros bosques.

Actos como estos, sólo pueden ser entendidos por la irracionalidad de las personas y la poca tolerancia a la convivencia con otros seres vivos. Necesitamos hacer comprender a la gente el daño que está haciendo y recuperar lo poco que se tiene. Depende de nosotros conservar nuestra calidad de seres humanos. @







 

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