
![]()
· Cultura de la Paz · Informes Especiales · Diccionario Ecológico · Alimentos y Nutrición · Ecoturismo · Reservas y Parques · Sitios de Interés · Denuncias Ambientales · Publique sus Artículos · Premios y Menciones ![]()
|
La creciente preocupación que hoy existe en el mundo por la protección de los recursos naturales, ha orillado a que diferentes sectores de la sociedad opinen al respecto. No es casual que cada día aparezcan nuevos productos "ecológicos" de igual forma que los discursos políticos se hable en un tono "verde" y que decir de las noticias en los medios masivos de comunicación sobre "desastres" naturales. Una cosa es cierta, el Siglo XX se ha caracterizado por los avances tecnológicos y científicos que han hecho posible lo que hasta hace muy poco tiempo se creía imposible, por ejemplo la conquista de la Luna, pero también ha sufrido la destrucción en la Primera y Segunda Guerra Mundial y ha visto florecer la abundancia de alimentos a través de la llamada Revolución Verde. Lejos de hacer una apreciación sobre cada uno de los aspectos antes mencionados, es necesaria la reflexión de un factor común: Los recursos naturales; y es que cualquier actividad o satisfacción humana directa o indirectamente nos remite a ellos. Tanto para llegar a la Luna, como en las guerras mundiales y en la revolución verde se echo mano de los recursos naturales; tal vez en diferente magnitud, diferentes recursos y con diferentes resultados, pero la idea debe ser clara el hombre a lo largo de toda su historia ha tenido que vivir de los recursos naturales. La disponibilidad, abundancia y calidad de agua, suelo, plantas, animales, minerales, entre otros, limitan o favorecen el desarrollo humano en cada región del planeta. Sin embargo, la lógica del desarrollo hegemónico que actualmente impera está basado en un conjunto de valores y actitudes que cristalizan en la idea de que el hombre lucha contra la naturaleza para extraer de ella los materiales necesarios para el crecimiento productivo, partiendo de la base de un hombre propietario de la naturaleza y de una naturaleza fuente inagotable de recursos. Por tanto, las causas que ocasionan los problemas ambientales se asocian a los diferentes estilos de concebir, aprovechar y usar los recursos naturales, y también se relaciona con los modelos tecnológicos, la organización social y la estructura económica y regional. Así mismo, la presión sobre los recursos naturales ha aumentado con el incremento de la población humana demandante de un nivel de vida originado por los nuevos patrones culturales, confundiéndose continuamente crecimiento con desarrollo. Existen por lo menos tres formas de relación entre el hombre y el ambiente: El emotivo (sensaciones generadas por la naturaleza, disfrute recreativo), la relacionada a los aspectos productivos (la naturaleza considerada como fuente de recursos) y la ligada a los aspectos cognoscitivos (intentos de comprensión y explicación). En nuestros días la presión es tal sobre los recursos naturales que se ha generado una discusión sobre la llamada crisis de civilización. Su principal manifestación es la escasez y mala calidad de los recursos naturales, resultado de la alteración de los ciclos biológicos (agua, carbono, nitrógeno) y las actividades productivas demandantes de grandes cantidades de energía, así como el cambio climático, que pone en gran riesgo la vida humana. En fin la problemática ambiental que se vive a escala mundial es innegable, convirtiéndose en una necesidad de suma importancia que debe ser atendida bajo una lógica diferente a lo convencionalmente establecido. Bajo la premisa de pensar globalmente para actuar localmente se puede establecer un marco de referencia para enfrentar la problemática de la región noroeste de México. Caracterizada como una de las regiones agrícolas más importantes del país, el noroeste de México sufre de por lo menos tres grandes problemas originados por los sistemas de producción agrícola practicados hasta la fecha: Deterioro de los suelos (empobrecimiento y ensalitramiento), contaminación y abatimiento de los mantos freáticos y cambio en el uso del suelo (el ecosistema natural es transformado en uno artificial como puede ser un agrosistema). La pregunta es: ¿Qué hacer? Desde una perspectiva que pretende ser amplia, se reconocen diferentes actores que de una u otra forma contribuyen o son parte de la problemática ambiental y que por supuesto deben ser considerados en la formulación de una propuesta viable para la región noroeste. Gobierno (federal, estatal, municipal), organizaciones gubernamentales, instituciones de investigación y enseñanza, fuentes de financiamiento y la población local, son mínimamente los actores a considerar. En la idea que cada uno realiza actividades en pro de los recursos naturales se trata de unir y dirigir los diferentes esfuerzos hacia una misma meta: Manejo sostenible de los recursos naturales. Es innegable el trabajo que ya se realiza en la búsqueda de alternativas, según el ámbito correspondiente para cada uno de los actores identificados, sin embargo es necesario el replanteamiento de las formas de vida y los patrones culturales que se han fomentado y predominan en nuestros días. Dado que la educación es un proceso por el cual se aprenden y validan valores, comportamientos y actitudes, al sistema educativo se le atribuyen dos objetivos básicos: Preparar a los ciudadanos para su inserción en una parte del proceso productivo en función de las necesidades del sistema de producción establecido; y formar las estructuras mentales de los mismos, para que den en su momento una serie de respuestas con cierto comportamiento para el mantenimiento y reproducción de la ideología dominante, y por tanto, de todo el sistema. Si bien es cierto, el sistema dominante actualmente promueve y hace una explotación inmoderada de los recursos naturales y que la educación es uno de sus elementos para fomentarlos, la educación debe ser uno de los elementos más importantes para ser atendidos en la reconversión de una nueva forma de relación entre el hombre y el ambiente. La llamada educación ambiental nace con el fin de fomentar relaciones armónicas y de respeto hacia nuestro entorno, por lo que se considera como un elemento estratégico, para construir los cimientos de una cultura en que exista el respeto por la naturaleza y por los seres humanos, con un punto de partida desde el medio local con sus características particulares en los planos ecológico, social, cultural, político, económico y geográfico; incluyendo desde el principio a los actores de la región con el fin de unir esfuerzos y caminar hacia un mismo rumbo: El Desarrollo Sostenible. @ (*) Guillermo Ramírez-García, es Master en Ciencias, Profesor-Investigador del Centro Regional Universitario del Noroeste, Colima 163 Norte, Colonia Centro, Cd. Obregón, Sonora, México. Telefax: 01 (644) 4137171. ![]() |
![]() |
![]() |
www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com |