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   Edición 85 / Septiembre - Diciembre del 2002

Columnistas



El Peligro de los
Fantasmas Ambientales






Por Lic. Alberto M. Bertona
Director Coordinador del MAE
bertona@ambiente-ecologico.com

Argentina


La historia de la ciencia ligada a la industria está plagada de errores y horrores. Las actividades industriales y el desarrollo han creado y utilizado una muy amplia variedad de sustancias y compuestos a lo largo de los años. Muchas veces se desconocían sus consecuencias, no siempre por desidia.


Henry Ford no pensó que su invento sería una de las mayores fuentes de contaminación móvil del aire. Los errores no se pueden poner en duda, pero tampoco es posible generar una diversidad de fantasmas ambientales detrás de cada industria, detrás de cada compuesto, detrás de cada sustancia.

Hay muchas especies animales que tiene el hábito de llamar la atención de un intruso que está cerca de su nido haciendo un alboroto o movimientos visiblemente molestos.... pero lejos del nido o donde están las crías! Esta táctica hace que el intruso -generalmente un predador- justamente se guíe por el instinto y se dirija hacia donde los animales están "defendiendo"... y sin embargo el nido o las crías están alejadas o a resguardo.

En cuestiones de contaminación, esto también ha sido usado profusamente. Muchas empresas han utilizado esta táctica para desviar la información y evitar que se les mirara "debajo de la alfombra", descubriendo hechos mucho más críticos.

Pero no sólo las empresas lo hacen. Seguramente muchas ONG's que viven de las dádivas y aportes de sus "clientes" utilizan casos emblemáticos, caóticos y apocalípticos, para convencer a sus legionarios de que les aporten capital para seguir por la "defensa del ambiente".

Como la clásica canción infantil conocida como "Antón pirulero"... cada cual, cada cual, atiende su juego.

Hace relativamente poco tiempo estuve en presencia de una auditoría ambiental en una empresa, la cual su casa matriz había contratado a una consultora internacional. Esta consultora envió un profesional internacional y un profesional local.

Generalmente donde no existe demasiada legislación ambiental, el consultor internacional trae una carga importantísima de información y de experiencia, mientras que en los casos donde hay una considerable variedad de legislación, el profesional local cobra mayor importancia y el internacional funciona como globalizador.

Luego de un día de trabajo reviendo la amplia gama de legislación ambiental con que cuenta el país donde resido y fundamentalmente la provincia donde ejerzo, saliendo ya de la planta nos detuvimos frente a un arroyo donde visiblemente se observaba una tenue película tornasolada sobre el agua: Indica presencia de hidrocarburos.

El profesional internacional miró, meneó la cabeza y comentó, palabras más, palabras menos, algo así como que "a un hombre recién rescatado del medio del desierto comenzamos por tratar de curarle la caspa".

Si no fuera por que no era yo quien lo dijo, hubiera pensado que ese profesional era yo mismo diciéndolo. Cada vez más observo que se van generando normativas y legislando sobre temas tan puntuales, específicos, acotados y exigiendo tal grado de exactitud y precisión que finalmente pareciera que se busca "curar una caspa" en vez de fijarnos en lo más importante.

Me estoy refiriendo que muchas veces se focaliza sobre un tema en particular mientras lo global, como ser algo mucho más simple como el control de los efluentes de las industrias, no se ejerce como correspondería. Es decir, sería como llegar a una casa que no conoce, se para frente a la puerta y se percata de que la misma está finamente tallada, con un altísimo grado de trabajo artesanal, detalles de riqueza única, pero cuando abre la puerta se encuentra con que el piso es de tierra.

Hay que ocuparse primero de lo global, de lo amplio, y luego ir descendiendo de escala, de lo contrario, la tendencia será a incumplimientos, tanto sea por el excesivo celo como así también por los altos costos necesarios para el cumplimiento.

Detrás de todo esto, uno, como profesional con amplia experiencia en el tema, mastica una cierta molestia ya que se reconoce que se están malgastando recursos en áreas que son quizás menos importantes, o mejor dicho, que implican una prioridad menor en comparación con otras.

Reconozcamos, el ambiente es TODO importante. Pero cuando uno debe elegir, porque los recursos son escasos, debemos colocarnos en jueces y decidir. Quien no pueda hacerlo, desde mi punto de vista, carece totalmente de capacidad de dirección.

Hay otros que dicen "que no nos obliguen a elegir, no queremos opciones, queremos el todo..." y ahí parten con sus naves inventadas detrás del ideal. ¿Está mal? No, pero finalmente malgastan su tiempo buscando el ideal sin aprovechar el presente, y muchas veces mueren en su propio derrotero.

La realidad es que la mayoría de las veces uno debe administrar, y eso significa elegir y por lo tanto priorizar. No es lo más adecuado, no es el ideal, pero mientras se encuentra el ideal, es mejor ser parte del grupo decisor antes que estar a la cabeza del grupo que busca afanosamente el ideal y que muchas veces pierde el control de la situación.

¿Mi posición? Administrar el recurso escaso y luchar paralelamente para lograr el ideal.

Existen modismos escondidos detrás de información masiva, cuyas consecuencias obligan a tomar medidas muchas veces sin un fundamento real y como suele suceder en los países donde la dirigencia política prefiere rodearse de asesores-parientes en lugar de asesores reales, prefieren apoyarse en normativas demagógicas y extremas.

La desinformación de muchos medios masivos tiende a dar la nota sobre lo extraño pero más aún si es catastrófico, y según su grado lo mostrarán aún en mayor medida. De todas maneras la mayoría del público tiende a inclinarse por ese tipo de información en lugar de preguntarse, ¿"Hacia dónde me quiere llevar esta gente?"

Quizás sea demasiado pedir, uno también cae en algunas de estas redes. Y no siempre es que hay que buscar un culpable, es una suma de situaciones, desde el sensacionalismo barato hasta la rigidez científica que muchas veces no encuentra los canales adecuados para exponer la realidad de forma clara y sencilla.

La historia de la ciencia ligada a la industria está plagada de errores y horrores. Las actividades industriales y el desarrollo han creado y utilizado una muy amplia variedad de sustancias y compuestos a lo largo de los años. Muchas veces se desconocían sus consecuencias, no siempre por desidia.

Henry Ford no pensó que su invento sería una de las mayores fuentes de contaminación móvil del aire. Los errores no se pueden poner en duda, pero tampoco es posible generar una diversidad de fantasmas ambientales detrás de cada industria, detrás de cada compuesto, detrás de cada sustancia.

Por supuesto, detrás de todo esto esta seguramente la desesperación de alguien. Con ello los medios de comunicación juegan un juego en un equilibrio muy instable, porque uno ve muchas veces que la información dura hace a veces de potenciadora de que salga a la luz un problema, pero muchas veces se es tan tendencioso que se termina desviando la información y en el transcurso se malgastaron muchísimos recursos sin sentido.

Imagino a alguien que sufre una enfermedad y que esté atribuida a un componente del ambiente, a un caso de contaminación ambiental. Muchas veces es como cuando muchos médicos no pueden emitir un diagnóstico preciso y nos cierran el diálogo diciendo "es un virus". Puede ser verdad, hay millones de virus. Puede ser cualquiera.

Imagino la gente que sufre esa enfermedad y no encuentra el por qué, ni el filosófico "por qué a mí" ni el medicinal "me pasó por ingerir / estar en contacto con esto..."

Y la desesperación es inimaginable, y no es criticable. Lo que si es criticable es el juego en que se entra, utilizando ese hecho como un proceso de venta.

Y la peor consecuencia es que se desvía la información, ya que no se buscan las causas más reales y se busca un chivo expiatorio. Algo que "explique" los por qué.

Hay cientos de casos de contaminación ambiental visible, y sin embargo muchas veces se hace mayor hincapié en lo difícilmente probable. ¿Por qué? y, es simple... cuanto antes se resuelva el misterio, antes se agotará la incertidumbre y por lo tanto, las ventas.

Así como muchas empresas buscan el mayor provecho económico sin importar las consecuencias ambientales de sus acciones, hay medios de comunicación que utilizan esto para crear el caso... o gobernar... mientras le genere ingresos.

Cuidado con los fantasmas ambientales, nos asustan muchas veces sin sentido y su peor consecuencia es que hacen malgastar recursos muchas en la dirección equivocada. @


Hasta la próxima









 

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