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   Edición 84 / Mayo - Agosto del 2002

Salud



Enfermedades del Conejo



Por Dr. Médico Eduardo Rosa Larrieu (*)
rlarrieu@imagine.com.ar
www.imagine.com.ar/edu.larrieu

Argentina


El Animal Sano

El conejo, generalmente, goza de buena salud. El animal sano come siempre toda su ración todos los días, tiene una posición de reposo elegante, una mirada atenta, su pelo esta limpio y brilloso y su expresión general muestra orgullo y seguridad.


El criador atento, nota sin embargo, al animal enfermo inmediatamente y "a simple vista", como ocurre con nuestras madres que inmediatamente notan por la "carita" que su hijo esta enfermo.

Al recorrer por las mañanas el criadero y notar algo en un animal, lo primero que se hace es revisar su comedero ya que un animal enfermo deja de comer o come muy poco de su ración diaria. Lo segundo es revisar las heces que tienen que ser redonditas, consistentes y de tamaño característico.


El Animal Enfermo

Este se encuentra acurrucado en un rincón de la jaula con el cuerpo arqueado y el pelo puede estar erizado. Cuando sufre algún dolor emite un leve sonido porque relincha con los dientes. Los ojos están levemente cerrados y la mirada revela una expresión de malestar.

Cuando el caso no se ve tan grave conviene esperar hasta el día siguiente, principalmente a estar atentos si el animal empieza a comer normalmente, esto seria signo de mejoría.

Pero si el animal se ve grave hay que aislarlo inmediatamente en una jaula de cuarentena o bien sacrificarlo para evitar riesgos de contagio. Por supuesto que su jaula anterior debe ser desinfectada.


¿Por qué aparecen las enfermedades?

Las enfermedades de los conejos son especificas de los conejos, esto quiere decir que únicamente se contagian de un conejo a otro. Por ejemplo la sarna de estos animales no es la misma que la del perro y el perro no le puede contagiar su sarna al conejo ni viceversa.

Entonces hay que tener muy en cuenta que la única posibilidad de que ingrese una enfermedad al criadero es que la traiga un animal ingresado desde afuera. Para que esto no ocurra hay que tomar las siguientes precauciones:

  • Comprar animales únicamente de una cabaña seria donde uno pueda recorrer y verificar la sanidad e higiene de todo el criadero. No comprar animales de varios lugares porque esto aumenta las posibilidades de introducir enfermedades.
  • Separar los animales recién adquiridos un mes para observación y cuarentena.
  • El criador que presente en exposiciones tienen que tratar de vender todos sus animales para evitar que vuelvan al criadero.
  • No permitir el ingreso de otro criador que se sepa que tiene mala sanidad en su criadero.
  • No llevar a cruzar las propias conejas afuera ni permitir efectuar servicios para otros criadores.

Cuando aparecen las enfermedades

Aparte de lo visto anteriormente hay que tener en cuenta cuatro parámetros que son: la cantidad de animales, la densidad de animales, la higiene del criadero y la desinfección.

Cantidad de animales: En un criadero chico de menos de 50 animales, si se toman las debidas precauciones, prácticamente no van a existir las enfermedades. Pero a medida que el criadero se va agrandando van apareciendo los problemas irremediablemente. Esto es inevitable ya que sigue la ley de ecología elemental.

Densidad de animales: Es fácil darse cuenta que en sí en una jaula, por más grande que sea, los conejos están muy amontonados y apretados, estos tenderán a enfermarse. Las jaulas para las madres y machos cuanto más grande mejor.

Cuando se diseña el criadero conviene distribuir las conejeras lo mas ampliamente posible y tratar de separarlas en bloques.

Higiene del criadero: Es muy importante y lo mismo sucede con las personas. Pero, además, si se declara una enfermedad, no va a poder expandirse con rapidez gracias a la limpieza de las instalaciones.

La desinfección: La higiene es importante en todo momento pero la desinfección es fundamental para combatir y eliminar una enfermedad del criadero. La jaula donde estuvo el animal enfermo hay que desinfectarla. Si una enfermedad se expande por el conejar hay que desinfectar las instalaciones una y otra vez, esta inversión siempre será menor que las pérdidas causadas por las bajas de animales.

Para desinfectar se utiliza cal, lavandina, formol, otros químicos de veterinaria, el soplete o simplemente prender fuego un montón de pasto seco dentro de la jaula afectada. @


(*) El Dr. Eduardo Rosa Larrieu es médico, está realizando trabajos de investigación en el norte argentino además de su dedicación a la medicina preventiva en la población lugareña. Sus trabajos tocan temas ecológicos, sanitarios, sociales y culturales



 

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