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   Edición 84 / Mayo - Agosto del 2002

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El Profundo Trabajo de los Defensores de la Naturaleza

Un Informe Para el Optimismo


Por Osvaldo Bayer
bayer@ecoportal.net

Alemania


En la mayoría de los países, el mercado para productos biológicos es todavía relativamente pequeño, pero va creciendo en todos lados. Existen cálculos, por los cuales, el mercado interno, hasta el 2005, va a crecer hasta representar entre un cinco y un diez por ciento del mercado total.


Dentro de tanta información de hechos negativos, de abierta derrota de los derechos humanos, esto: El profundo estudio de Helga Willer titulado "El cultivo ecológico crece y florece en Europa", publicado en Alemania. Los diarios alemanes dieron noticias del estudio y el "Frankfurter Rundschau" lo ha publicado completo.

Helga Willer es una de las estudiosas más profundas del proceso de la ecologización de la naturaleza europea. Primero fue cuentista en la Fundación Ecología y Cultivo de la Tierra de Bad Dürkheim, Alemania, y ahora en el Instituto de Investigaciones para Cultivos Biológicos (FIBL) en Suiza.

En el estudio se señala que en casi todos los países de Europa el cultivo ecológico de la tierra crece anualmente en un veinticinco por ciento. Sin ninguna duda, Suiza es la nación pionera en los cultivos biológicos y los consumidores gastan el doble de dinero en alimentos ecológicos que el resto de los habitantes europeos. Pero una sorpresa: Italia es la que cuenta con más cultivadores biológicos, y en Austria es donde se dedica más superficie a esta clase de cultivos.

Dice el estudio que el 2001 pasará a la historia del cultivo biológico como el año más brillante y progresista. El disparador fue, sin ninguna duda las enfermedades vacunas, que invadieron a fines del 2000 el continente europeo y que, por ejemplo, motivó en Alemania la renuncia de dos ministros. En los comienzos del 2001, cuando el interés en la producción ecológica ascendió en forma rasante comenzó, se puede decir, una nueva era para el cultivo biológico de la tierra.

Por primera vez, en mayo del 2001, fue discutida la idea de un plan de acción de alcance europeo para la agricultura ecológica, en reuniones conjuntas de ministros del agro y representantes del bio-sector privado. De acuerdo a los primeros cálculos, el cultivo ecológico en todas los pueblos de Europa dio un verdadero salto positivo.

Ese cultivo se había desarrollado en forma muy dinámica en casi todos los pueblos europeos. Las cuotas de crecimiento anual, en la última década, fueron de un promedio del 25 por ciento. De acuerdo a un cálculo de la Fundación Ecología y Agricultura, al 31 de diciembre del 2000, en la Unión Europea existían 130 empresas que trabajaban ecológicamente 3,8 millones de hectáreas. Es decir, casi tres por ciento de la superficie agraria existente y un dos por ciento de las empresas en general.

Pero -dice el estudio de Helga Willer- existe grandes diferencias entre cada país: Si bien en Suiza se trabaja ecológicamente un diez por ciento de la superficie dedicada al agro, en otros países es apenas de menos del uno por ciento. Alemania, con el 3,2 por ciento, apenas si supera el promedio de los países de la Unión Europea. Las naciones que se hallan a la vanguardia son los países alpinos Liechtenstein, Suiza y Austria, seguidos por los escandinavos, e Italia, con un millón de hectáreas, marcha a la cabeza de todos.

Sorprende el dato pero, tanto en el número de empresas, como en la superficie, Italia es el bio-país vanguardia en Europa. De toda la superficie europea, aquí se encuentran más de un tercio de las empresas biotécnicas y un cuarto de la bio-superficie europea. Se trabajan biológicamente más de un millón de hectáreas, y esto si se tiene en cuenta que Italia tiene una joven historia en ecología en el contexto europeo.

En las décadas del setenta y ochenta se empezó con el cultivo biológico de los productos mediterráneos típicos para el mercado nord-europeo, por ejemplo: Vino, aceite de oliva, cítricos, verdura de estación. Hasta hoy, el cincuenta por ciento de esos productos son exportados. Entretanto va creciendo también el mercado interno, en especial, en el Norte del país.

Los supermercados de la zona septentrional, tienen un gran interés en bio-productos, y la variedad es decididamente mejor que, por ejemplo, en los supermercados alemanes. Ha sido muy exitoso el empleo de productos tratados ecológicamente en las cantinas escolares. También el interés del Estado italiano en la agricultura ecológica es de gran interés. Una de las formas de promoverla es volcando en el cultivo ecológico de la tierra las entradas que se perciben con el impuesto a los pesticidas.


FUTURO DEL DESARROLLO DEL MERCADO

En la mayoría de los países, el mercado para productos biológicos es todavía relativamente pequeño, pero va creciendo en todos lados. Existen cálculos, por los cuales, el mercado interno, hasta el 2005, va a crecer hasta representar entre un cinco y un diez por ciento del mercado total.

Dentro de la Unión Europea -medido en cifras absolutas- Alemania posee el mercado más grande (cerca de dos mil millones de Euros). Su participación en el mercado total de alimentos es del 1,6%. Mayores cifras que esas, se han logrado en Dinamarca, Austria y Suiza.

En algunos países, grupos de bio-productos han alcanzado ya el cinco por ciento del mercado total. El consumo europeo cada vez más grande significa un factor importante para el desarrollo futuro del cultivo biológico de la tierra.

El total de operaciones comerciales con productos biológicos se elevó, en el 2000 -de acuerdos a datos del International Trade Center (ITC), una oficina perteneciente a la World Trade Organisation (WTO)- a 20 mil millones de Euro. Es decir, que se ha duplicado desde 1997. En Europa llegaron a 8 mil millones de Euro.

La empresa consultora Organic Monitor presentó cifras para el 2001, por las cuales el volumen de mercado llegó, en Europa, a 13,6 mil millones de Euros. Algunos señalan que esas cifras son muy altas pero que representan, seguramente, un indicio que en el 2001 el interés de los consumidores de bioproductos se ha elevado fuertemente.

En lo que atañe a la comercialización, los distintos países han seguido caminos diferentes. En Alemania, por ejemplo, tienen mucha importancia el comercio directo, del productor al consumidor, y a través de las tiendas de productor natural. Por la cadena del comercio de alimentos sale sólo la tercera parte de productos biológicos. En Gran Bretaña, Dinamarca y Suecia, en cambio, la mayor parte de esos productos naturales se venden a través de las cadenas de supermercados.

Los expertos han llegado a la conclusión, que en los países en los cuales los víveres biológicos son vendidos por medio del comercio general muestran un crecimiento de mercado más grande que cuando esa clase de alimentos son vendidos por tiendas dedicadas a los productos ecológicos. Como segundo factor importante para una alta venta es la existencia de una marca que los distinga en todo el país.


PERSPECTIVAS

Como decíamos, el cultivo de la tierra en forma ecológica ha ido ganando a través de los años en importancia. Los principales factores para ello fueron el fomento de superficies trabajadas ecológicamente a través de la Unión Europea con sus disposiciones en defensa de la agricultura natural y del ambiente, la protección mediante la ley de los productos biológicos a través de las Disposiciones Europeas de la Agricultura Ecológica y un fuerte crecimiento de mercado.

En Alemania, por ejemplo, con el comienzo del cambio de la política agraria a principios del presente año, se dio un real paso adelante para la realización de muchos de los proyectos y medidas de fomento del cultivo. Con más premios de acuerdo a la superficie, las ayudas a las inversiones, el programa federal del cultivo ecológico y la Campaña del Sello Biológico, una gran parte de los establecimientos biológicos aumentarán su producción y alcanzarán muy pronto el proyectado veinte por ciento de la superficie total de cultivos.

Sin ninguna duda, en este año 2001 (año que se realizó el estudio), el ecocultivo europeo se encuentra en el comienzo de una nueva época -prosigue diciendo el estudio de Helga Willer- y para seguir llevando adelante su crecimiento se hace necesaria una estrategia a largo plazo. En este sentido el proyectado Plan de Acción Europeo puede aquí prestar una ayuda de gran importancia.

Ese plan deberá ser desarrollado con los actores del cultivo ecológico. Deberá contemplar la estrategia del comercio de alimentos biológicos y la aplicación de dineros para la investigación precisamente del tema de la tierra ecológica.

Con respecto a este punto será de gran importancia, que el tema del cultivo ecológico en la agricultura no permanezca siendo algo sólo perteneciente al resorte de los consumidores y del Ministerio de Agricultura sino que penetre en amplios sectores de la política y de la sociedad y que los representantes democráticos sean portadores de estos verdaderos conceptos del progreso. Y esto vale preferentemente para los sectores de la Educación, de la Investigación, de la Salud así como de la protección del ambiente y de la naturaleza en general.

Como vemos, hay sectores que producen armas y para ellos la política de la humanidad sólo se refiere a intereses económicos, de esferas de influencias y de fronteras. Pero hay amplios sectores que se dedican a la salud del futuro pensando en el ser humano y su paisaje en el mundo venidero. @


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