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   Edición 84 / Mayo - Agosto del 2002

Columnistas



No Habrá Desarrollo Sustentable
Sin Sistema Científico-Tecnológico




Aportado por Lic. Guillermo F. Urribarri
Miembro del Consejo Asesor del MAE
Autoría por Mabel Müller
Senadora de la Nación Argentina
gurriba@senado.gov.ar

Argentina


En las sociedades contemporáneas las actividades científicas y tecnológicas, mediante su conexión con el sistema productivo, se han constituido en el motor principal del crecimiento económico y en un fuerte dinamizador del desarrollo.


Nuestro país tuvo una etapa de esplendor, promovida por el ex-presidente Juan Domingo Perón, en la que se comenzó a construir un importante sistema de Ciencia y Tecnología para ser aplicado a la producción y al crecimiento, pero diversos factores internos y externos imposibilitaron su consolidación.

En la actualidad, nuestra economía está basada fundamentalmente en la producción de materias primas y en la explotación de recursos renovables y no renovables, y de ser el país con mayor desarrollo científico de América Latina, pasamos a ubicarnos en el cuarto puesto, detrás de Costa Rica, Brasil y Cuba.

Un dato distintivo y preocupante de tal situación es la cantidad de investigadores formados en nuestro país que se encuentran trabajando en el exterior. Al respecto, debemos tener claro que este hecho deriva en un perjuicio múltiple a nuestro sistema científico, pues no sólo significa que perdemos la posibilidad de aprovechar los resultados de las inversiones realizadas, sino también la formación de nuevos científicos que esos investigadores van capacitando en su lugar de trabajo.

Sin embargo, más allá de estos aspectos desalentadores, se reconoce en nuestro país la existencia de tres áreas en las que se ha trabajado con continuidad y logrado notables éxitos; estas son la tecnología nuclear, las actividades espaciales y la biotecnología. Por lo tanto, debemos ser inteligentes en el futuro próximo para explotar este "patrimonio intelectual", aportándole a estos sectores el impulso necesario que nos permita posicionarnos como generadores de tecnología de punta.

Si se brindan las herramientas necesarias para que los desarrollos actuales redunden en un beneficio concreto para la sociedad, ésta percibirá la importancia que tiene este sector y, seguramente, exigirá y se comprometerá a darle un nuevo impulso.

Asimismo, el incentivo al desarrollo de empresas de base tecnológica, entendiendo por éstas a las que toman el conocimiento como herramienta de su crecimiento y base de la innovación, que impliquen la obtención de productos con mayor valor agregado, el mejoramiento en la calidad de los procesos productivos, la disminución en los costos o que generen tecnologías de bajo impacto ambiental, debe ser una política estratégica del Estado Nacional.

Además, dicha política deberá contemplar el conocimiento técnico, la infraestructura pública y la calidad de las instituciones necesarias para alcanzar las metas fijadas.

Un aspecto clave sobre el cual debe ponerse especial atención lo constituye la transferencia de conocimientos entre los centros de investigación y el sector productivo, de manera tal que se generen enlaces dinámicos y efectivos que resulten eficientes para lograr significativos provechos en la calidad de vida de toda la sociedad.

Ciertamente, este camino es el que nos llevará al desarrollo de empresas que compitan sobre la base de su tecnología, elaborando productos diferenciados, que incorporen alto valor agregado, en contraposición de la producción de commodities y otros bienes primarios.

La especialización en actividades basadas en recursos naturales no es un destino ineludible, y en esto consiste la resolución de la dicotomía entre ser meros proveedores de productos primarios o reales competidores en un mundo cada vez más especializado.

En el convencimiento de que la fuente para el cambio y el despegue hacia la sustentabilidad económica, social y ecológica lo constituyen, en buena medida, una competitividad basada en el desarrollo científico-tecnológico, sumo mi compromiso desde el parlamento nacional para trabajar en la creación de las herramientas y los mecanismos necesarios para incentivar y fortalecer nuestro Sistema Científico Nacional, que como objetivo primario debe promover y acompañar el crecimiento de la producción y el trabajo en todas las regiones de nuestro país. @





 

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