Editorial
Columnistas
Opinión
Investigación
Información General
Salud
Fauna
Flora
Publicaciones
Carta de los Lectores



   · Informes Especiales

   · Diccionario Ecológico

   · Alimentos y Nutrición

   · Cultura de la Paz

   · Ecoturismo

   · Sitios de Interés

   · Denuncias
     Ambientales


   · Publique sus
     Artículos


   · Premios y Menciones






   Edición 84 / Mayo - Agosto del 2002

Cartas de los Lectores


Cartas de los Lectores

Denuncia en Los Antiguos


Rada Tilly (Chubut - Argentina), 14 de abril de 2002


Estimado señor Director:

Desde hace 45 de mis 53 años, pesco en forma deportiva; desde las palometas, bagres y tarariras en una lagunita a 8 cuadras de mi casa en La Plata, donde me llevaba mi abuelo, que no era pescador y sí un viejo fantástico; hasta el último fin de semana.

Con intervalos a lo largo de la vida la pesca ha sido fuente de entretenimiento, motivo de aprendizaje, inicio de amistades memorables y por que no, de orgullo, ante alguna captura de buen porte.

Desde que vivo en la Patagonia, me fui inclinando a la pesca de la trucha y en ella a la pesca con mosca, desde hace años, pesco única y exclusivamente con mosca. Personalmente creo que todas las modalidades de pesca deportiva son válidas y que cada uno puede elegir la que mejor se acomode a su estilo o personalidad. Siempre respetando las reglamentaciones vigentes.

Durante el fin de semana de Semana Santa, como tantas otras veces partimos con amigos y familia hacia Los Antiguos, por supuesto con el equipo de pesca.

Todos los que nos acercamos a ríos o lagos a pescar sabemos de permisos y reglamentos, nos pueden gustar o no y son con todos los defectos que puedan tener nuestra guía y organización para la actividad. Están hechos sobre la base del bien común y tienden, por suerte, cada vez más a la preservación del recurso.

En este fin de semana al llegar a orillas del río Los Antiguos encontré una cantidad de "¿pescadores?" Que con lazos de alambre y robadores enganchaban uno tras otros ejemplares de trucha marrón y arco iris, algunos machos otras hembras, en fin lo que viniera. Las truchas se refugiaban en la sombra de los sauces cerca de la orilla y sin la menor oportunidad pasaban a engrosar el acopio en la orilla. Si bien me pareció mal, pensé en que serían consumidas por los "Pescadores" por lo que hasta cierto punto justifique la actitud de seres ignorantes y hambrientos.

Por la madrugada del lunes 1º de Abril llegue al río al mismo sitio a pescar alrededor de las 6 de la mañana ya había gente enlazando truchas. Como fui caminando lento, sin hacer ruido escuche una conversación en la que se decía que las truchas eran pescadas o enlazadas por encargo. Uno dijo: Me encargaron 9, después volví y saque cuatro más. En eso se escucha el sonido de un motor y preguntó que marca como previendo la llegada de algún control o inspección.

A otro pescador estaba con waders y equipo de pesca con mosca, le pregunté por la pesca y me contesto que si venía algún inspector pescaba con mosca. Estas actitudes demuestran que se conoce el reglamento, no se cumple y se engaña. Me pregunto, ¿sabrán? Los que enlazan y venden una trucha de más de 3 kg por 5 pesos cada una, que una trucha viva produce una ganancia de más de u$s 500 por temporada. Echo demostrado en el 4º Congreso de la Fundación Challhuaco de Río Negro.

¿Sabrán los habitantes de los Antiguos que encargaron enlazar truchas para agregar a algún menú, que un pescador que pesca una trucha de más de 5 kg como la que pude ver, jamás olvida esa captura y vuelve vez tras vez para gozar nuevamente de un hecho similar? Por último ¿Sabrán los habitantes de Los Antiguos que están matando por 5 pesos por trucha un recurso genuino, renovable que representa ingresos de miles de dólares por año?.

Tristemente, creo en el fondo que si lo saben, lo que agrega a la ignorancia y el desprecio por la Ley a la hipocresía.

Lo que humildemente creo deben saber los habitantes de Los Antiguos es que el río que cruza el pueblo es una oportunidad única de hacer en pocos km una zona de pesca maravillosa con todos los servicios disponibles y en vez de pagar una trucha $ 5 conviene enseñar a los pescadores a cuidarlas o cuidar el río, preservar los pozones que hay o aun hacerlos como hacen en otros países conocedores de la riqueza de poseer truchas salvajes de esos tamaños.

Los pescadores deben llegar a Los Antiguos pescar, comer, dormir dejar su dinero en el pueblo y llevarse solo recuerdos de una pesca memorable. Felices de encontrar animales como los que se enlazaban el pasado fin de semana.

Pienso que aunque parece difícil, los cambios están en nosotros mismos, apelo a la inteligencia de la gente de Los Antiguos, un hermoso lugar, privilegiado por la naturaleza y en el que esa inteligencia desarrolló un vergel.

Cambien y aprovechen los que les es dado, para ustedes y para generaciones futuras.@


Gracias


Edgardo J. Rolleri
apmcr@apmcr.org.ar

 

© Copyright 1996 - 2010, Multimedios Ambiente Ecológico - MAE. ISSN 1668-3358
www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com