Editorial
Columnistas
Opinión
Investigación
Información General
Salud
Fauna
Flora
Publicaciones
Carta de los Lectores



   · Informes Especiales

   · Diccionario Ecológico

   · Sitios de Interés

   · Publique sus
     Artículos


   · Premios y Menciones






   Edición 83 / Marzo - Abril del 2002

Opinión



La Costa de Avellaneda y
los Negocios de su Degradación




Por Ing. Jorge Trevín (*)
asur@movicombs.com.ar

Argentina


Ausencia de toda transparencia y participación. Cambios de límites de delegaciones municipales. Complacencia con los negocios inmobiliarios de CEAMSE y su contratista SYUSA. Basurales clandestinos en predios del municipio. Urbanizaciones encubiertas. Expedientes secretos. Violencia en el Concejo Deliberante. Funcionarios municipales en listas opositoras truchas.


Negocios nuevos y métodos viejos en la Gestión Laborde, que trata de impulsar la urbanización salvaje de las últimas áreas verdes de Avellaneda a espaldas de la mayoría de la gente.


La Costa de Avellaneda

Son quinientas cincuenta hectáreas y cuatro kilómetros de costa que comienzan a apenas treinta cuadras de la Capital Federal. Cuatrocientas hectáreas son quintas, la mayoría de ellas abandonadas, entre los canales Sarandí y Santo Domingo. Más al sur está la franja costera de Villa Domínico y Wilde, ciento cincuenta hectáreas de selva marginal que han sido o están siendo ilegítimamente transferidas por CEAMSE a su contratista SYUSA, que jamás cumplió con el objeto de su contrato.


La salvación atiende en Puerto Madero

La zona de quintas se está degradando en un proceso favorecido por el propio Gobierno municipal. El mayor basural clandestino en la zona es operado sobre varios predios de propiedad del municipio a orillas del Canal Sarandí. Allí funciona una operación de cirujeo en gran escala. Nada es casual, sin embargo. Desde su despacho en Puerto Madero, el empresario que construyó el shopping Alto Avellaneda sobre el bosque de lo que fue el Mercado de Lanares, decía a un periodista en junio del 2000: "... Recuerde cómo estaba el predio que hoy ocupa el Alto Avellaneda. Me refiero al Mercado de Lanares. Era una zona devastada, en la que se estaban metiendo malvivientes. Un lugar sucio y descuidado".

La Costa se acerca hoy a la misma situación, provocada directamente por quienes tienen intereses en que termine como el Mercado de Lanares. Si hasta algún actor principal para esta segunda función puede llegar a ser el mismo.

La punta de lanza de la urbanización de la zona de quintas es el traslado del Mercado de Abasto. El mercado ocupa hoy una hectárea en el centro de Avellaneda y su relocalización es necesaria. El municipio lo quiere llevar a la Costa. Pero para eso dice, increíblemente, que necesita urbanizar veintidós hectáreas. Y a tal fin aprobó una propuesta de la empresa Integral Avellaneda (U.T.E.), que se quedará con todas las parcelas afectadas a cambio de que le permitamos ganar mucho dinero en el lugar.

Un negocio redondo que no es para contarlo a cualquiera. Para impedir que el público tenga acceso al expediente del traslado del mercado, el 16.937/99 HCD, los funcionarios del Dr. Laborde invocan un bando de la Dictadura Militar, la Ordenanza 267/80. Es cierto que ese recurso no les va a servir por mucho tiempo, pero mientras tanto la gente no se entera de lo que no le conviene al Gobierno municipal que se entere. Y de paso en el mismo Gobierno sienten menos nostalgia por una época que ya pasó.

Luego de anunciar en su plataforma electoral que toda la zona de quintas se manejaría y desarrollaría como un área verde protegida, el Intendente le asignó a esa promesa el valor que para él realmente tiene. Por un lado podía cumplir con su palabra y elaborar en forma participativa un plan para desarrollar un espacio verde único, en un Partido que apenas tiene 0,4 metros cuadrados de área verde pública por habitante. Pero por otro lado se podía conversar el tema entre unos pocos funcionarios y amigos y algún gran empresario de la construcción, y luego informarnos a través del gran diario argentino de lo que conviniera informarnos. El Dr. Laborde consideró que la cosa no era para pensarla demasiado.

Hay cosas que era necesario arreglar, sin embargo. Las instituciones a veces opinan, exigen, molestan. En Avellaneda hay Consejos Vecinales compuestos por docenas de organizaciones de la comunidad. Están distribuidos geográficamente a la par de las Delegaciones municipales. Los límites de la Delegación Municipal Sarandí llegaban hasta el río. La Gestión Laborde se ocupó de corregir esto, redibujó los límites de Sarandí e inventó una Delegación municipal para la Costa, donde viven menos de cien familias.

El Presidente de la única institución vecinal de la Costa es a la vez funcionario municipal. Preocupada por este antecedente, en septiembre la Mesa Directiva del Consejo Vecinal de Wilde tuvo que enviar una nota al Intendente solicitando que se expida ratificando los límites de Wilde. En dos ediciones locales del diario Clarín se habían publicado mapas de Wilde sin su área costera y citando a la Municipalidad de Avellaneda como fuente de información.

El Concejo Deliberante podía ser otro problema, sobre todo luego de elecciones en medio de una mala gestión. Pero sin duda la mayoría de los votantes del ARI en Avellaneda desconocían que quien encabezaba la lista de candidatos a concejales era funcionaria del mismo Gobierno municipal contra quien votaban. Como era de esperar, los concejales que en Avellaneda se hacen llamar del ARI votan hoy con la Alianza en el Concejo Deliberante. Algunas dudas que al respecto tenía el segundo concejal de esa lista fueron clarificadas a golpes y amenazas el viernes 7 de diciembre en las oficinas del mismo Concejo, de donde se retiró sacado por una ventana.


Los que corren y ganan con SYUSA

El 8 de abril el Intendente de Avellaneda se puso la camiseta de SYUSA y salió a transpirarla. Ya se la había puesto el año anterior. Al maratón "Corra y Gane Vida", organizado por SYUSA, también asistió la mitad del gabinete de esta administración municipal, los secretarios de Gobierno, de Hacienda y de Obras Públicas.

Ese día la Asociación Civil Ambiente Sur informó en el lugar que el basural operado por SYUSA y CEAMSE emitía 267 millones de metros cúbicos de metano por año, además de gases cancerígenos. Se recordó además la alta incidencia de leucemia juvenil en zonas cercanas. El maratón fue un acto de hipocresía apoyado por funcionarios que por sus obligaciones no podían alegar ignorancia.

La relación entre SYUSA y el Intendente no es esencialmente deportiva. En declaraciones publicadas en varios medios quedó confirmado que el municipio no cuestiona ni cuestionará la escandalosa transferencia a SYUSA de toda la costa de Villa Domínico y Wilde. Esto a pesar de que esa transferencia se realiza en pago de un contrato de recuperación y forestación cuyo objeto nunca se cumplió, e involucra tierras que, en la terminología del Contrato, no fueron jamás "recuperadas" por el contratista. Lo que se lleva SYUSA a cambio de la contaminación del aire, el suelo y las aguas de Avellaneda y Quilmes, que fue además pagada con las tarifas de la basura desde 1978 a la fecha, es más de cuatro kilómetros de costa en ambos partidos.

Más allá de las docenas de hectáreas de tosqueras construidas ilegalmente con complacencia municipal, y que son en realidad una primera etapa de los amarraderos de yates (marinas) en los barrios privados que intenta hacer, SYUSA no tiene planes de iniciar la construcción de barrios en la zona en los próximos cinco o seis años. Esto es porque la continuidad del basural y los niveles actuales de contaminación en la costa afectarían las ventas y el retorno rápido de la inversión.

Por eso es tan llamativo el interés de SYUSA en "cerrar" cuanto antes los aspectos de zonificación de estos ghettos privados con la actual gestión municipal. Ciertamente, y a pesar de los reclamos de las organizaciones vecinales y ambientalistas de Avellaneda en general, que se han manifestado contra el proyecto de SYUSA y a favor de zonificar y desarrollar la zona como una reserva natural con fines recreativos y de conservación para el público, SYUSA tiene mucha fe en que la Gestión Laborde no la va a defraudar.

Esta perversa relación Municipio-CEAMSE-SYUSA se desarrolla mientras el Intendente repite toda vez que puede su supuesta falta de jurisdicción sobre CEAMSE y SYUSA. Cuando, por el contrario, la Ley del Ambiente de la Provincia de Buenos Aires en sus Artículos 74 y 75 le da el poder de Policía suficiente sobre ambos, una facultad que el municipio decidió hasta hoy no utilizar. @


(*) Jorge Trevín es Ingeniero Forestal, experto en Recursos Naturales y Presidente de la ONG Ambiente Sur. Este artículo fue publicado en Diario La Calle, Avellaneda, provincia de Buenos Aires - Argentina, el 8 de febrero del 2002, página 2, a cuyo editor, agradecemos su autorización de publicación.

 

© Copyright 1996 - 2018, Fundación Multimedios Ambiente Ecológico - MAE. ISSN 1668-3358
www.mae.org.ar / info@mae.org.ar