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   Edición 83 / Marzo - Abril del 2001

Información General



Grameen Bank


Por Emanuel Jaralampidis
emanuel-j@gmx.net


La brecha digital seguramente será más acentuada si no hay intervención social. Las diferencias de conocimientos se ampliarán, las habilidades se ampliarán y con ello las oportunidades. El microcrédito y el acceso a las nuevas tecnologías tienen en común la capacidad de abrirles nuevos caminos a los pobres".


Las frases de marras pueden parecer poco reveladoras, incluso trilladas o demagógicas pero cobran otro sentido en boca de Muhammad Yunus, director del Grameen Bank, mundialmente conocido como el "banquero de los pobres".

Yunus ha detectado en Internet una herramienta vital que, bien aprovechada, podría contribuir a la "dignidad e independencia a los más necesitados". Este bengalí de 60 años comenzó a ganar fama en 1976 con la creación del Grameen Bank una institución apuntada a brindar microcréditos a los aldeanos pobres de su país, Bangladesh. El modelo de negocio que él inició rompió con las reglas de la banca.

Pequeñas sumas de 20 a 300 dólares podían convertirse en la piedra basal para salir de la exclusión, ayudándolos a comprar herramientas, materias primas, y "desarrollar proyectos productivos". La iniciativa se convirtió rápidamente en un éxito: Hoy, más de 2,5 millones de personas han superado la línea de indigencia gracias a él y el modelo se ha replicado en unos cuarenta países, entre ellos la Argentina donde desembarcó en 1999 bautizada como la fundación "Aldeas"

Con el tiempo, el banquero bengalí fue incorporando nuevas estrategias a su red, todas ellas funcionales a lo que él entiende es el negocio de la lucha contra pobreza. "Buscamos soluciones de mercado a los problemas sociales", subraya, convencido de que esta es una de las grandes falencias del capitalismo. Yunus cuenta hoy con su banco y una serie de programas que se extienden desde la atención médica hasta novedosas redes de telecomunicaciones basadas en la energía solar. Las "tecnologías de la información" lo seducen particularmente: "Será el instrumento que permita cambiar la visión del mundo de los más pobres", asegura.

En esa dirección apunta la propuesta de Grameen Cyber Net, una compañía de Yunus fundada en 1996, que en poco tiempo se convirtió en el proveedor de Internet más importante de Bangladesh. Desde entonces la firma ha logrado significativos avances mirando a las zonas más alejadas de un país con 130 millones de habitantes, buscando acercarles una herramienta fundamental para la comunicación, los negocios y la educación. También lo está haciendo a través de la Grameen Telecom, "comprometida a llevar los beneficios de la revolución en las telecomunicaciones a las zonas rurales de Bangladesh".

La meta de Yunus es tener al menos un teléfono y con el tiempo una conexión a Internet en cada una de las 65.000 aldeas del país. Su táctica es mantener el servicio barato para que llegue tanto al pobre como a la elite urbana. Ya ha conseguido tender una red de fibra óptica de Dhaka (capital de Bangladesh) hasta Calcuta y trabaja denodadamente para convencer a grandes compañías (Hewlett Packard, entre ellas) de la necesidad de crear un sistema de salud online, una red bancaria y una estructura de educación a distancia pensando siempre en la población marginal.

Grameen incorporó otro eslabón a su cadena de sitios en combate contra la pobreza. Es la página de las oportunidades laborales, una típica red de empleo en la que se encuentran empresas y trabajadores, pero que se diferencia por criterio de selección de Grameen, que conforma su base de aspirantes con personal formado bajo la tutela del proyecto. Ya cuenta con una base de datos con 30.000 candidatos, muchos de ellos aldeanos, que están en condiciones de trabajar para las grandes impresas desde la red, una de las premisas de Yunus.

"Combinando el acceso al crédito y a la información vamos a cambiar las reglas de juego para la gente pobre", sentencia el banquero, avizorando los beneficios de la educación, la capacitación y la eliminación de intermediarios como modo de acelerar el crecimiento de los sectores marginales. Al momento, sus proyectos no tienen límites. El futuro, tampoco. Por eso, en algunas aldeas de Bangladesh ya se habla de la Internet sin cables, la energía solar y la conectividad de las zonas rurales. @




 

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