
![]()
· Informes Especiales · Diccionario Ecológico · Sitios de Interés · Publique sus Artículos · Premios y Menciones ![]()
|
El agua, patrimonio común de la humanidad, no puede convertirse en objeto de lucro, ni de monopolio por las grandes empresas. La problemática del agua plantea una serie de desafíos que han llevado a un intenso proceso de discusión, ya que el futuro se torna incierto por su forma de utilización, distribución, aprovechamiento y retorno a la naturaleza. Los principales problemas que comienzan a plantearse devienen de lo limitado de este recurso natural frente al crecimiento acelerado de su consumo, manifestándose este hecho en la escasez, la contaminación, el monopolio del agua, su privatización y su exportación. Son precisamente estos puntos en los que pusimos énfasis Volney Zanardi, director del Departamento de Recursos Hídricos Sema/RS y Dieter Wartchow, director de la CORSAN/RS y yo, Alcides Faria, secretario ejecutivo de la Coalición Ríos Vivos; quienes fuimos disertantes del panel "Gestión de las Aguas" realizado el 29 de enero como parte de las actividades del Foro Preparatorio para Río + 10, previo al Foro Social Mundial (FSM) en Porto Alegre. El monopolio del agua es una nueva visión que comienzan a establecer empresas transnacionales, ya que el agua tiende a escasear en el futuro, lo que les representa mayores ganancias. De este modo consideran al agua como una mercancía, con la cual se puede jugar en el mercado de valores. Con esta visión mercantilista se aprecia la verdadera esencia del neoliberalismo que afirma que el agua debe ser privatizada para que pueda tener un precio de mercado y renovada gestión. Así se ve facilitada la posibilidad de que las grandes compañías puedan trasladar grandes volúmenes de agua hacia regiones carentes, pero no con la intención de mejorar la calidad de vida de las poblaciones o el ambiente, sino más bien en perspectiva de mejorar sus condiciones de lucro. Frente a esta situación se plantean alternativas para mejorar la gestión del agua a escala mundial, tomando este recurso como bien social, garantizando el acceso a un determinado volumen como un derecho humano. Según este criterio el agua no puede ser una mercancía, debe mantenerse en la esfera pública; son las comunidades las que deben gestionarla para garantizar el acceso equitativo a este valioso recurso. Esto fue claramente planteado por los dos expositores de Rio Grande do Sul, Zanardi y Wartchow. Destaqué los problemas que acarrea el represamiento de los ríos para la generación de energía eléctrica, interrumpiendo de manera indiscriminada procesos ecológicos y, consecuentemente, económicos. Otros proyectos que producen graves impactos ambientales son los destinados a transformar algunos ríos en canales navegables, como vía de transporte y exportación, fundamentalmente de soja a Europa. Finalmente puso especial énfasis en la necesidad de un sistema de gestión de los recursos hídricos basado en el concepto de cuenca hidrográfica, gestión descentralizada y participativa, que permita el control social del uso de este recurso finito y vulnerable, esencial para la conservación de la vida. La implementación de este sistema es fundamental para las estrategias en favor del desarrollo sustentable. Lo que se busca con el manejo sustentable del agua es asegurar su existencia en calidad y cantidad. Esto depende de la sustentabilidad del manejo territorial, que jamás será adecuado sin una efectiva participación de las comunidades dentro de estrategias que consideren sus conocimientos tradicionales. @ (*) Alcides Faria es integrante de la ONG Coalición Ríos Vivos. Más información: www.riosvivos.org.br - Teléfono: (55 67) 9984-8667 |
![]() |
![]() |
www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com |