Editorial
Columnistas
Opinión
Investigación
Información General
Salud
Fauna
Flora
Publicaciones
Carta de los Lectores



   · Informes Especiales

   · Diccionario Ecológico

   · Sitios de Interés

   · Publique sus
     Artículos


   · Premios y Menciones






   Edición 83 / Marzo - Abril del 2002

Cartas de los Lectores


Cartas de los Lectores

Sobre el artículo
"Posicionamiento del CODA
Contra la Captura Fringílidos"


Señor Director:

Después de leer su artículo me gustaría hacer unas pequeñas reflexiones sobre el mismo.

¿Cómo es posible mantener y defender que solamente la captura hace descender el número de fringílidos.

Yo tengo 58 años y siempre me han gustado los fringílidos por su melodioso canto. Desde los 14 años he venido observando la naturaleza y como ustedes he comprobado la disminución de esta especie. Es cierto que su descenso es notable, También es cierto que hay furtivismo... etc., pero no es justo cargar todo el peso de este problema a los silvestristas. Antaño la venta de estas aves y su consumo se hacía por necesidad, como economía de subsistencia, pero hoy, casi estoy seguro, que los silvestristas practicamos de esta afición por puro romanticismo.

Soy de la Comunidad Valenciana y me gustaría que ustedes visitasen un huerto de naranjos en la época de su fumigación. Ustedes hablan de que la red no es selectiva, yo les diría que con la red no se mata ningún pájaro, los no permitidos por la Ley, se sueltan. ¿Saben ustedes qué sobrevive después de una fumigación, NADA. Esta acción, si que NO ES SELECTIVA.

A mi de pequeño como a todos los niños de aquellos años, nos gustaba ir por el campo y observar los nidos de los verdecillos y verderones en los naranjos y los nidos de jilgueros en los almendros, de mayor cada vez que iba al cementerio me deleitaba con el canto de los verderones que me obsequiaban desde los estirados cipreses.

¿Qué ha sido de todo aquello? ¿Quiénes lo hemos destruido? ¿Saben ustedes que la mayoría de la gente joven no distingue el canto de un jilguero de una cotorra.

¿No han visto ustedes alguna vez, al abuelito cuidando su jilguero y sacarlo al sol. Los jóvenes han perdido la sensibilidad por el canto de estas aves, porque no las conoce, pero no se puede culpar de esta situación sólo a un grupo de románticos que practicamos esta afición llamada SILVESTRISMO y que nos gusta saber y disfrutar de estas aves y sus maravillosos cantos.

El artículo es tendencioso, sólo refleja una parte muy pequeña del problema, que puede que en algunos aspectos estoy de acuerdo, Es como si se quisiera buscar un "cabeza de turco" o responsable de la situación, pero ustedes, saben que el problema es complejo y tal vez sea el resultado de una sociedad excesivamente materialista y cuyo fin es sólo el económico.

Una vez mas, no es justo cargar la culpa de una situación, que aunque cierta, no tiene un sólo culpable como en ese artículo parece reflejar.

Estudien más las verdaderas causas, que las hay, y muchas, y publíquenlas. Su coordinadora está dedicada al estudio del Ambiente. Esto sería otro tema.

No dudando de la buena intención y su interés por la defensa de la Naturaleza reciban un saludo. @

Manuel Artola Traver
martolaver@ono.com

 

© Copyright 1996 - 2010, Multimedios Ambiente Ecológico - MAE. ISSN 1668-3358
www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com