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   Edición 82 / Enero - Febrero del 2002

Investigación


¿Puede Contaminar la Luz?
Un Inmenso Despilfarro de Energía



Por Mabel B. Santoro (*)
Licenciada en Geografía
bottellisantoro@arnet.com.ar

Argentina

Ley de Ordenamiento Ambiental del Alumbrado de Exteriores


FUNDAMENTOS

La iluminación artificial de las vías públicas, zonas peatonales, comerciales y de entretenimientos durante la noche es un requisito imprescindible de toda zona urbana. Sin embargo, un diseño o un uso inadecuado de los aparatos de iluminación puede provocar contaminación lumínica.


"La contaminación lumínica es el brillo o resplandor de luz en el cielo producido por la difusión y reflexión de la luz artificial en los gases y partículas de la atmósfera."

La abundancia de partículas en suspensión aumenta la dispersión de la luz, de modo que cuanto más contaminado está el aire de la ciudad, más intenso es el fenómeno.

La causa principal de este problema es el uso de luminarias o aparatos de iluminación que dispersan su luz por encima del nivel del horizonte. Los artefactos tipo globo, sin ninguna clase de pantalla u opacamiento del hemisferio superior, son un buen ejemplo: La luz sale en todas direcciones, cumpliendo sólo en parte la función de iluminar hacia el suelo. Se gasta gran cantidad de energía en iluminar algo que no es lo deseado: El cielo.

Los distintos tipos de lámparas también tienen efectos diversos en el ambiente, porque serán más o menos contaminantes del cielo según la zona del espectro en que emiten la luz. Pero también es necesario tener en cuenta su eficiencia energética y vida útil, y la composición y disposición de las mismas una vez convertidas en residuos.

En efecto, las lámparas que emiten en una pequeña zona del espectro visible, como las de vapor de Sodio de baja presión, son menos contaminantes del cielo que las que emiten también en el ultravioleta -como las de Mercurio-, porque la radiación ultravioleta, invisible al ojo humano, es una onda de gran energía que tiene gran alcance y molesta mucho en las observaciones astronómicas.

Asimismo, el ojo del insecto nocturno ve el ultravioleta y ve más el violeta y el azul que el hombre, y son prácticamente ciegos al rojo y anaranjado. Por ello se propone emplear fuentes de luz de exteriores con radiación preponderante en amarillos y anaranjados, con poco de azul y ultravioleta, para minimizar su influencia a los insectos.

Por lo tanto, la contaminación lumínica tiene varias consecuencias:

  1. El despilfarro de energía eléctrica, que tiene a su vez dos consecuencias directas: La económica, porque se gasta más de lo que se necesita; y la ambiental, porque al consumir energía de más, se están consumiendo recursos naturales agotables y se está contribuyendo a la emisión de gases contaminantes a la atmósfera de manera innecesaria.
  2. La inseguridad vial y las molestias visuales, producto del encandilamiento o deslumbramiento, que se produce cuando los artefactos están mal orientados.
  3. La intrusión lumínica, o sea la invasión de luz proveniente del exterior en los espacios privados, que penetra a través de las ventanas y provoca molestias, por ejemplo, para dormir.
  4. Efectos en el ecosistema urbano, dado que la luz nocturna artificial altera la actividad de algunos seres vivos, como insectos y aves. La fotosíntesis y el crecimiento de las plantas se desequilibra pudiendo producir envejecimiento prematuro de algunas especies.
  5. Impedimento para las observaciones astronómicas, ya que el resplandor producido por la luz que se escapa de las instalaciones de alumbrado de exterior, produce un incremento del brillo del fondo natural del cielo disminuyendo el contraste, lo que impide ver los objetos astronómicos con un brillo similar o inferior al del fondo.

Todas estas razones, unidas a la progresiva concientización ciudadana para la protección del medio, justifican la necesidad de regular, mediante esta Ley, los mecanismos necesarios que permitan dar respuesta a la problemática que plantea una iluminación nocturna inadecuada que derive en formas de contaminación lumínica, pero teniendo siempre presente la importancia que el alumbrado nocturno tiene para la vida comercial, turística y recreativa, y para las condiciones de seguridad de las zonas habitadas. Ahora bien, es necesario poner de relieve que una regulación adecuada del alumbrado nocturno ha de contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

A continuación se adjunta un informe del Instituto Astrofísico de Canarias, explicitando algunos conceptos de utilidad para la interpretación de este proyecto de ley, y que sirven de fundamento técnico, respecto del flujo luminoso y las características de las lámparas que se usan en alumbrado de exteriores:


El flujo luminoso

La forma en que la luz artificial es enviada hacia el cielo puede dividirse en dos partes.

  • Directa, desde la propia fuente de luz (lámpara ó bombilla).
  • Por reflexión en las superficies iluminadas.

Por refracción en las partículas del aire

  • La refracción suele tener un impacto muy despreciable con respecto a las otras dos y su influencia depende del tamaño y cantidad de partículas del aire entre la fuente de luz y la zona iluminada. Disminuye con la distancia entre la fuente y la zona iluminada.
  • La reflexión suele tener un impacto inferior a 10 veces el impacto Directo. La diferencia principal con el Directo es que tiene un bajo brillo (millares de veces inferior). Su impacto es importante en grandes instalaciones o en pequeñas cuando se encuentra cercano al Observatorio (distancias inferiores a 10 Km.). Su impacto no se puede eliminar totalmente pero puede reducirse evitando excesos en los niveles de iluminación ó reduciendo estos a altas horas de la noche cuando no se necesiten niveles elevados. También puede disminuirse reduciendo los índices de reflexión de las superficies iluminadas (colores oscuros).
  • El impacto Directo es el más perjudicial.

    Principalmente es producido por focos o proyectores simétricos (alumbrado de grandes áreas, zonas deportivas, puertos, aeropuertos, fachadas de edificios, etc.) con elevada inclinación (superior a 20º) donde parte del flujo de la lámpara (bombilla) es enviado directamente sobre el horizonte, desperdiciando energía luminosa.

    Estos casos son especialmente graves pues en general utilizan lámparas de gran vataje. (400 W.- 2000 W.) con un elevado paquete luminoso, de forma que un sólo proyector puede impactar más que una población iluminada de 1.000 habitantes.

    Otras instalaciones muy impactantes por su tamaño y proliferación son los alumbrados decorativos u ornamentales en los que el flujo de luz de la luminaria sale en todas las direcciones, especialmente sobre el horizonte, como son las bolas o globos y faroles con la lámpara (bombilla) en el medio del farol.

    El impacto Directo puede eliminarse totalmente dirigiendo la luz sólo allí donde se necesite evitando enviar flujo hacia el cielo.

    En los casos de alumbrados de fachadas o monumentos, donde es inevitable que parte del flujo salga fuera del escenario a iluminar, deberían ser apagados en las horas que no hay ciudadanos en la calle para observarlos.

    Los letreros luminosos deberían apagarse de igual forma o realizarse de forma que su luz se proyecte totalmente por debajo del horizonte donde realmente el ciudadano lo va a percibir (similar a las luminarias empotradas en techos de oficinas).

    La eliminación del impacto Directo suele suponer como mínimo un aumento del 25% en los niveles de iluminación usando la misma lámpara, por lo que se puede reducir el número de luminarias o el consumo de las lámparas para obtener los mismos niveles anteriores con menos energía.


    Características del flujo luminoso. Lámparas

    No todos los tipos de lámparas (bombillas) impactan de igual forma en la calidad astronómica. Cuanto mayor sea la zona del espectro donde emite, mayor es su impacto al invadir mayor zona del espectro de observación astronómica.

    También depende de la zona del espectro donde emite. Una lámpara emitiendo en la zona del ultravioleta (no útil para el ojo humano) impacta más que cualquier otra con el mismo flujo. La radiación ultravioleta es una onda de gran energía con gran alcance y llega con mucha más fuerza a las instalaciones telescópicas. Por esta misma razón, esta zona del espectro es muy importante astronómicamente por la información que los astrónomos obtienen de los astros lejanos.

    De los tipos de lámparas que actualmente existen en el mercado, atendiendo a sus espectros, las podemos clasificar de la siguiente forma:

    a.- Poco contaminantes:

    • Vapor de Sodio a Baja Presión: Emite prácticamente sólo en una estrecha zona del espectro, dejando limpio el resto. Su luz es amarillenta y monocromática. Es recomendable para alumbrados de seguridad y carreteras fuera de núcleos urbanos. Son las más eficientes del mercado y carece de residuos tóxicos y peligrosos.
    • Vapor de Sodio a alta Presión: Emiten sólo dentro del espectro visible. Su luz es amarillenta con rendimientos de color entre 20% y 80%, dependiendo del modelo. Es recomendable para todo tipo de alumbrado exterior. Son las más eficientes del mercado después de las de baja presión.

    b.- Medianamente contaminantes:

    • Lámparas incandescentes: No emiten en el ultravioleta pero si en el infrarrojo cercano. Su espectro es continuo. Su luz es amarillenta con un rendimiento de color del 100%. No es recomendable para alumbrado exterior, excepto para iluminar detalles ornamentales. Son las más ineficaces del mercado.
    • Lámparas incandescentes halógenas. Son iguales que las incandescentes pero emiten algo más en el ultravioleta si no va provista de un cristal difusor (son peligrosas sin este cristal por emitir en el ultravioleta duro). Son algo más eficaces que las incandescentes.
    • Lámparas fluorescentes en tubos y compactas (vapor de mercurio a baja presión): Emiten en el Ultravioleta. Su luz es blanca con rendimientos cromáticos entre el 40% y el 90%. Es recomendable para alumbrados peatonales y de jardines. Tienen una alta eficiencia.
    • Estas lámparas son medianamente contaminantes si no se usan en grandes instalaciones y convenientemente apantalladas evitando emisión de luz sobre el horizonte.
    • Debido a sus bajos paquetes de lúmenes, si se usan compactas con vatajes de hasta 25 W. (o incandescentes hasta 60 W.), de forma discreta y separadas a más de 15 m. unas de otras, no representan un impacto apreciable si están a más de 10 Km. de las instalaciones telescópicas, siempre y cuando no se superen los niveles de iluminación recomendados (10-5 lux de media y 20 lux de máxima puntual).
    • Por otro lado, la sensibilidad del ojo humano se desplaza hacia el azul con niveles bajos de iluminación por lo que las lámparas fluorescentes son más adecuadas para instalaciones que requieran un alumbrado tenue y de señalización (en paseos, jardines) con entornos oscuros.

    c.- Muy contaminantes:

    • Lámparas de Vapor de Mercurio a alta presión: Tienen una elevada emisión en el ultravioleta. Su luz es blanca con rendimientos de color inferiores al 60%. Es recomendable para zonas peatonales y de jardines. Son las menos eficientes del mercado en lámparas de descarga.
    • Lámparas de halogenuros metálicos: Tienen una fortísima emisión en el ultravioleta. Su luz es blanca azulada con rendimientos de color entre el 60% y el 90%. Es recomendable para eventos deportivos importantes y grandes zonas donde se requiera un elevado rendimiento cromático. Son muy eficaces, parecidas al sodio de alta presión, pero de corta vida.

    En nuestro país, la contaminación lumínica ha comenzado a abordarse por la búsqueda de la eficiencia energética en la iluminación. Desde Julio de 1.999, la Argentina forma parte de la Iniciativa para la Iluminación Eficiente (Efficient Lighting Initiative, ELI), programa desarrollado por la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Grupo Banco Mundial, y financiado por el Fondo para el Ambiente Mundial (Global Environment Facility, GEF).

    Su acción principal consiste en acelerar la introducción de lámparas, luminarias y equipos auxiliares que contribuyan a iluminar consumiendo menos energía. Este Programa, que es de adhesión voluntaria, aún no ha motivado la redacción de normativa en dicho sentido.

    Muchos países y ciudades del mundo, conscientes de la problemática de la contaminación lumínica, ya han regulado su alumbrado exterior. En efecto, las Islas Canarias, de España, han sido pioneras en la materia. La extraordinaria calidad de sus cielos para las observaciones astronómicas ha hecho que en estas islas se instalen importantes observatorios.

    Sin embargo, el uso inadecuado de las instalaciones de alumbrado exterior estaba dificultando el desarrollo de esta noble actividad. En el año 1988 se promulga la Ley sobre Protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias.

    Con el mismo objetivo, Chile dicta en 1998 el Decreto Nº 686, para prevenir la contaminación lumínica de los cielos nocturnos de la II, III y IV Región.

    En el año 2000 en Lombardía, Italia, también se regula la contaminación lumínica, pero ya no sólo con el objetivo de preservar las observaciones astronómicas, sino también para reducir el consumo energético innecesario y conservar el equilibrio ecológico.

    En el mismo sentido, municipios de España como Córdoba y Burgos, dictan ordenanzas de protección del cielo nocturno e instalaciones de alumbrado exterior. Tal vez la última norma aprobada sobre esta temática sea la de Cataluña, España, el 31 de Mayo de 2001.

    Toda esta normativa ha servido de modelo para la elaboración de este proyecto de Ley. Sin embargo, ninguna contempla la regulación de la intrusión lumínica, aunque es tenida en cuenta en la enumeración de los objetivos de la norma de Cataluña, por ejemplo.

    Existe en la nuestra ciudad una cantidad de denuncias sobre problemas de intrusión lumínica, o de deslumbramiento, que afectan a muchos vecinos: Carteles luminosos que se "cuelan" por las ventanas, al igual que la luz de potentes proyectores que iluminan algo más que una instalación deportiva; alumbrado público mal orientado que invade la intimidad de la vida privada, o superficies brillantes que encandilan a plena luz del día, como son las membranas impermeabilizantes o los tanques de aluminio. Algunas de estas molestias se han denunciado ante la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

    Al no haber una normativa que regule las intensidades de luz exterior que pueden penetrar hacia el interior, o en qué casos se considera deslumbramiento y debe ser sancionado, no es posible dar curso favorable a estas demandas, más allá de lo que establece el Código Civil en su artículo 2.618, cuando dice: "Las molestias que ocasionen el humo, calor, olores, luminosidad, ruidos, vibraciones o daños similares por el ejercicio de actividades en inmuebles vecinos, no deben exceder la normal tolerancia teniendo en cuenta las condiciones del lugar y aunque mediare autorización administrativa para aquéllas."

    En materia de ruidos y vibraciones, por ejemplo, tenemos una normativa que define lo que se considera como una molestia normal. La necesidad de contar con una normativa equivalente referida a los aspectos lumínicos ha sido el motivo de este proyecto de Ley.

    La abundante bibliografía consultada me ha enriquecido en el conocimiento sobre la problemática de la contaminación lumínica. Y el primer objetivo que tuvo este proyecto, el de regular la intrusión lumínica, pasó a ser un objetivo más del fin último que es procurar evitar la contaminación lumínica.

    Combatir la contaminación lumínica es perseguir un bien común y preservar el derecho de las generaciones futuras a tener un ambiente más puro, de acuerdo con la Carta por los Derechos de las Generaciones Futuras (UNESCO). Todos tenemos derecho a observar las estrellas, y todos tenemos la obligación de no consumir mas energía que la justa.

    "El cielo ha sido y es una inspiración para toda la humanidad. Sin embargo, su contemplación se hace cada vez más difícil e, incluso, para las jóvenes generaciones empieza a resultar desconocido. Un elemento esencial de nuestra civilización y cultura se está perdiendo rápidamente, y esta pérdida afectará todos los países de la tierra."(Extraído de la Declaración de la IAU/ICSU/UNESCO sobre la Reducción de los Impactos Ambientales Adversos para la Astronomía. París, 2 de Julio de 1992).

    De acuerdo con lo que se ha señalado, la Ley prevé la regulación de las luminarias o instalaciones de alumbrado exterior en cuanto a niveles de iluminación y al flujo de hemisferio superior que se permite emitir, de acuerdo con los usos del alumbrado. Así se prohíben determinado tipo de luminarias altamente contaminantes del cielo nocturno.

    Se establecen pautas con respecto a las fuentes de luz a utilizar y al régimen estacional y horario de uso del alumbrado exterior, como así también para el alumbrado publicitario y artístico monumental.

    En el proyecto de ley se incluyen, desde luego, disposiciones sobre intrusión lumínica y deslumbramiento.

    Se crea una Comisión Asesora integrada por todos los sectores interesados, con el fin de dar apoyo técnico a la Autoridad de Aplicación.

    También se establecen las obligaciones de la administración pública con la finalidad de poder cumplir los objetivos que persigue la Ley; se prevén las ayudas económicas necesarias para apoyar las operaciones de adaptación de los alumbrados existentes a las nuevas prescripciones; se regula el correspondiente régimen sancionador y, finalmente, se debe destacar que se prevé el impulso de campañas ciudadanas de concientización hacia la problemática ambiental que plantea la contaminación lumínica.

    Toda esta regulación ha de permitir dar un paso más hacia delante en el compromiso global de toda la sociedad en la defensa y la conservación del medio, insertada en el marco de un desarrollo sostenible que haga posible el crecimiento del bienestar económico y social. Por todo lo expuesto, se solicita la aprobación del presente proyecto de Ley. @


    BIBLIOGRAFÍA

    • Informes de la OFICINA TÉCNICA PARA LA PROTECCIÓN DE LA CALIDAD DEL CIELO del Instituto de Astrofísica de Canarias, España:
    • Resumen de criterios a seguir en las instalaciones de alumbrado que afectan a la calidad del cielo de Tenerife y La Palma.

    Conceptos sobre la contaminación lumínica.

    • La Contaminación Lumínica. Lámparas.
    • La Contaminación Lumínica. Luminarias
    • La Contaminación Lumínica. Normas Básicas.
    • La Contaminación Lumínica. Ventajas y Beneficios.
    • La Contaminación Lumínica. Proyectores.
    • La Contaminación Lumínica. Adaptaciones.
    • Ing. Juan Eder. Polución luminosa, limitación de la luz fuera de control en zonas habitadas. Publicación del LiTG Nº 12-2-96, 2° Edición corregida Sep. 1996
    • Alumbrado público que limita sus efectos sobre los insectos nocturnos. Publicación de OSRAM GmbH.
    • Grupo Cielo Oscuro, España: Informe sobre Manifiesto para Conseguir que el Cielo sea Declarado Patrimonio de la Humanidad.
    • David Galadí-Enríquez, Dulcinea Otero-Piñeiro: Cádiz, capital europea de la contaminación lumínica
    • Roger Leiton. Polución lumínica: Un problema de todos. Cerro Tololo Interamerican Observatory - Departamento de Física, Universidad de La Serena. 1.998
    • GEA (Grupo de Estudios Astronómicos de Cataluña) Informe sobre contaminación lumínica.
    • Prof. Gonzalo Vicino. "Polución Luminosa": Montevideo, 1.996
    • Pere Horts "¿Quién nos ha robado la Vía Láctea?. El problema de la Contaminación Lumínica.". 1.998
    • Generalitat de Catalunya, Departamento de Medio Ambiente: Medidas para reducir la contaminación lumínica en el alumbrado público. 1.998

    Normativa

    • LEY 31/1988 de 31 de octubre, sobre Protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias.
    • REAL DECRETO 243/1992, de 13 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 31/1988, de 31 de octubre, sobre protección de la calidad astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias.
    • NOM-013-ENER-1996 de Méjico. Eficiencia energética en sistemas de alumbrado para vialidades y exteriores de edificios.
    • DECRETO Nº 686 de Chile del 7 de Diciembre de 1.998 que establece norma de emisión para la regulación de la contaminación lumínica.
    • ORDENANZA de Tárrega (Lleida), España para la protección del cielo oscuro.
    • LEY Nº 17 del 27 de Marzo de 2.000 de Lombardía, Italia, sobre ahorro energético, iluminación exterior y contaminación lumínica.
    • Reglamento de Lombardía, Italia para el mejoramiento de la iluminación pública y privada exterior.
    • ORDENANZA Municipal de Burgos sobre regulación de las instalaciones de alumbrado exterior. 15 de Octubre de 2.000
    • ORDENANZA sobre Protección del Cielo Nocturno de Córdoba, España.
    • Ley 6/2001 del 31 de Mayo de 2.001 de ordenación ambiental del alumbrado para la protección del cielo nocturno de Cataluña.

    Proyectos normativos

    • Proyecto de Ley italiano Nº 4515 presentado en la Cámara de Diputados sobre disposiciones en materia de iluminación exterior para la protección del ambiente, de las observaciones astronómicas y de la contaminación lumínica. 1998
    • Proposición No de Ley aprobada por unanimidad el 27/10/99 por el Congreso de Diputados español sobre contaminación lumínica.
    • Propuesta de reglamento de protección del cielo nocturno y ahorro energético de Tárrega.

    Artículos periodísticos

    • Diario El Mundo, 14 de agosto de 1.999.La contaminación lumínica impidió ver bien las Perseidas. Las farolas sin visera derrochan sólo en Madrid 2.500 millones anuales. Gustavo Catalán Deus.
    • Diario La Verdad de Alicante. 5 de marzo de 2.001. El ayuntamiento ahorraría 165 millones al año en luz sólo con cambiar el tipo de farolas. Fernando N. Colorado
    • Diario La Verdad de Alicante, 17 de agosto de 2.000. La mala regulación de la iluminación pública deja farolas encendidas de día. Fernando N. Colorado.
    • Diario La Verdad de Alicante. 19 de junio de 2.000. ¿Por qué derrochamos con el alumbrado público?
    • Diario Información. 19 de octubre de 1.999.Apuntar hacia el suelo. José María Perea
    • Diario Información, 13 de diciembre de 1.999. Un informe cuestiona el alumbrado de Alicante. Vicente López
    • Diario Información 17 de octubre de 1999. Iluminar sin derrochar.





    Los fundamentos del proyecto de ley sobre contaminación lumínica, elaborado por la Lic. Mabel Santoro fueron tomados por el Presidente de la Comisión de Ecología, Dr. Miguel Doy para su tratamiento legislativo en la Legislatura de la ciudad Autónoma de Buenos Aires.






    ¿Un país que despilfarra energía?

    Ley de Ordenamiento Ambiental del Alumbrado de Exteriores

    TÍTULO I: Disposiciones generales

    CAPÍTULO I: Ámbito de Aplicación

    Art. 1°. La presente ley regula las instalaciones, aparatos e instrumentos de alumbrado exterior público y privado, en lo que respecta a aspectos relativos a la contaminación lumínica que pueden llegar a producir, y que se encuentran en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

    Art. 2°. Se excluyen del ámbito de aplicación de esta ley los siguientes aparatos e instalaciones:

  • Puertos y aeropuertos e instalaciones vinculadas a vías ferroviarias, carreteras y autopistas de titularidad estatal.
  • Instalaciones y dispositivos de señalización de costas.
  • Instalaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad, y de carácter militar.
  • Vehículos a motor.
  • En general, aquellas infraestructuras que lo requieran para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

    Art. 3°. Se excluye del ámbito de aplicación de esta ley la luz producida por combustibles sin finalidad de alumbrado.


    CAPÍTULO II: Objeto

    Art. 4°. La presente ley se aplica con el objeto de:

    1. Evitar la intrusión lumínica del entorno doméstico minimizando las molestias y/o perjuicios.
    2. Promover la ecoeficiencia mediante el ahorro de energía en el ámbito de las instalaciones y dispositivos de alumbrado exterior público y privado, sin hacer que mengue la seguridad.
    3. Mantener al máximo posible las condiciones naturales de las horas nocturnas, en beneficio de la fauna, de la flora y de los ecosistemas en general.
    4. Prevenir y corregir los efectos de la contaminación lumínica sobre la visión del cielo.
    CAPÍTULO III: Definiciones

    Art. 5°. A los efectos de esta ley, se entiende por:

    Cielos Nocturnos: Son aquellos que se producen desde una hora después de la puesta de sol y hasta una hora antes de su salida.

    Contaminación lumínica: Emisión de flujo luminoso de fuentes artificiales nocturnas en intensidades, direcciones y/o rangos espectrales donde éste no es necesario para la realización de las actividades previstas en la zona en que se han instalado las luminarias.

    Difusión hacia el cielo: Forma de contaminación lumínica consistente en la emisión de flujos luminosos que se difunden hacia el firmamento.

    Eficacia Luminosa: Es la relación existente entre el flujo luminoso y la potencia absorbida. Se expresa en lúmenes/watio.

    Emisión Lumínica: Es la emisión de flujo luminoso.

    Flujo de hemisferio superior instalado: Flujo radiado por un aparato de iluminación o por un cuerpo, edificio o elemento lumínico, en direcciones por encima del plano horizontal que pasa por la fuente.

    Flujo Luminoso: Magnitud derivada del flujo radiante por la evaluación de la radiación, según su acción sobre un receptor selectivo, cuya sensibilidad espectral se define por las eficiencias luminosas espectrales normalizadas (visión fotópica).

    Flujo Luminoso Nominal: Flujo declarado por el fabricante, en lúmenes.

    Flujo Radiante: Potencia emitida, transportada o recibida en forma de radiación.

    Fuente de luz: Dispositivo o elemento, que permite transformar la energía eléctrica en radiación energética luminosa. Es sinónimo de lámpara.

    Fuente Emisora: Lámpara instalada en una luminaria que emite flujo hemisférico superior.

    Horario nocturno: La franja horaria que va desde la hora fijada reglamentariamente hasta que sale el sol.

    Iluminancia: Cantidad de luz que recibe por segundo una unidad de superficie. Se mide en luxes.

    Índice de reproducción cromática: Es la capacidad que tiene una fuente luminosa de reproducir los distintos colores del objeto iluminado con referencia a la luz solar.

    Instalación de alumbrado exterior: Instalación prevista para iluminar superficies situadas fuera de espacios cubiertos.

    Intrusión lumínica: Forma de contaminación lumínica consistente en la emisión de flujos luminosos que exceden del área donde son útiles para la actividad prevista, invadiendo zonas en que no son necesarios y pueden causar molestias o perjuicios.

    Lámpara: Dispositivo construido con el fin de producir luz.

    Lumen: Unidad del Sistema Internacional del Flujo Luminoso emitido en la unidad de ángulo sólido (estéreo-radián) por una fuente puntual uniforme que tiene una intensidad luminosa de una candela.

    Luminaria: Aparato que distribuye, filtra o transforma toda fuente de luz que incorpore.

    Lux: Unidad de iluminancia que equivale a la iluminancia de una superficie que recibe normalmente, y uniformemente repartida, un flujo luminoso de 1 lumen por metro cuadrado.

    Proyector: Luminaria en la cual la luz se concentra en un ángulo sólido determinado por medio de un sistema óptico (espejos o lentes), con el fin de producir una intensidad luminosa elevada.

    Temperatura de color: Temperatura en grados Kelvin a la cual un cuerpo negro debe ser calentado para que emita luz estable con un color determinado. La luz amarilla o la rojiza tiene una temperatura de color de unos 3.000 grados Kelvin, en cambio la luz azul tiene una temperatura de color de unos 10.000 grados Kelvin.

    Usos del alumbrado exterior:

    • Vial: Las superficies iluminadas están destinadas al tráfico de vehículos.
    • Vial y peatones: Las superficies iluminadas están destinadas al tráfico de vehículos y de las personas en sus desplazamientos.
    • Para peatones: Las superficies iluminadas están destinadas al uso de las personas en sus desplazamientos.
    • Ornamental: Las superficies están iluminadas por su efecto estético.
    • Industrial: Las superficies iluminadas forman parte de una actividad industrial.
    • Comercial y publicitario: Las superficies iluminadas forman parte de una actividad comercial y/o publicitaria.
    • De instalaciones deportivas y recreativas: Las superficies iluminadas forman parte de una actividad deportiva o recreativa.
    • De seguridad: Se iluminan superficies para facilitar su vigilancia y control.
    • Exterior de edificios: Las superficies iluminadas que, aunque forman parte de la propiedad de una finca, son externas a las edificaciones en general.
    • De equipamientos: Las superficies iluminadas que aunque forman parte de la propiedad de una finca, son externas a las edificaciones de un equipamiento público o privado.
    TÍTULO II: Disposiciones sobre alumbrado exterior

    CAPÍTULO I: Luminarias

    Art. 6°. El flujo de hemisferio superior instalado y los niveles de iluminación se han de regular por vía reglamentaria de acuerdo con los siguientes usos de alumbrado exterior:

  • Vial
  • Vial y peatones
  • Para peatones
  • Ornamental
  • Industrial
  • Comercial y publicitario
  • De instalaciones deportivas y recreativas
  • De seguridad
  • Exterior de edificios
  • De equipamientos
  • Cualquier otra que se determine reglamentariamente.

    Art. 7°. El alumbrado interior, público y privado, se ajusta a los niveles de iluminación y flujos de hemisferio superior determinados de acuerdo con lo establecido en el artículo 6°, en caso que los mismos provoquen intrusión lumínica hacia el exterior.

    Art. 8°. Los valores indicados en los artículos anteriores, se irán ajustando en función de resultados obtenidos y avances técnicos en los sistemas de distribución luminosa en las luminarias del mercado.

    Art. 9°. Tanto los porcentajes de flujo de hemisferio superior como las intensidades máximas indicadas en artículos anteriores, deberán ser certificados por laboratorio competente, para cada tipo de luminaria a utilizar.

    Art. 10°. Están prohibidas:

  • Las luminarias, integrales o monocromáticas, con flujo de hemisferio superior emitido que supere el 50% de este, excepto en casos de interés histórico o artístico especial.
  • Las fuentes de iluminación mediante proyectores o láseres que proyecten por encima del plano horizontal, excepto en casos de interés histórico especial.
  • Los cañones de luz dirigidos hacia el cielo.

    Art. 11°. Los aparatos y las instalaciones de iluminación deben estar diseñados, instalados y deben contar con los componentes necesarios para prevenir la contaminación lumínica y favorecer el ahorro, el uso adecuado y el aprovechamiento de la energía.

    Art. 12°. La Autoridad de Aplicación establece por vía reglamentaria las prescripciones aplicables a los aparatos de iluminación, si es necesario, según los usos del alumbrado fijados de acuerdo con el artículo 6°, en especial en lo que respecta a:

  • Inclinación y dirección de la luminaria, características de su cierre o necesidad de su apantallamiento para evitar valores excesivos de flujo de hemisferio superior instalado, de alumbrado o de intrusión lumínica.
  • Tipos de lámparas que se deben utilizar o de uso preferente.
  • Sistemas de regulación del flujo luminoso en horarios especiales, en aquellos casos en que sean de aplicación.

    Art. 13°. Las características de los aparatos e instalaciones de iluminación han de conservarse en el tiempo y adoptar los programas de mantenimiento necesarios.

    España también tira energía al cielo


    CAPÍTULO II: Régimen estacional y horario de usos del alumbrado exterior

    Art. 14°. La Autoridad de Aplicación regula los criterios generales de régimen de usos estacional y horario de las instalaciones de alumbrado exterior, en que se fijen los condicionantes aplicables a la iluminación en horario nocturno de los monumentos o en el caso de otros supuestos de interés cultural, histórico y turístico especial.

    Art. 15°. Las instalaciones de alumbrado exterior de propiedad pública o privada en zonas comerciales, industriales o residenciales han de mantenerse apagadas en horario nocturno, excepto en los casos siguientes:

  • Finalidades de seguridad o de iluminación de calles, de caminos, de viales, de lugares de paso, de zonas de equipamiento y de estacionamiento, mientras dure este uso.
  • Usos comerciales, industriales, deportivos o recreativos, mientras dure este uso. Se exceptúa de este punto la iluminación publicitaria.
  • Otros motivos que justifiquen el alumbrado en horario nocturno, y que se deben determinar por vía reglamentaria.

    Art. 16°. Para los acontecimientos nocturnos singulares, festivos, feriales, deportivos o culturales al aire libre, se ha de regular su régimen singular de alumbrado, bajo el principio de compatibilizar la prevención de la contaminación lumínica y el ahorro energético con las necesidades derivadas de los citados acontecimientos.

    Art. 17°. Los letreros publicitarios y luminosos en general deben apagarse a las 24 hs, salvo aquellos que estén situados en locales que permanecen abiertos al público luego de dicho horario. Los mismos se permiten encendidos hasta la hora del cierre del local.


    CAPÍTULO III: Fuentes de luz

    Art. 18°. La elección de una determinada fuente de luz, debe atender a criterios luminotécnicos tales como temperatura de color e índice de reproducción cromática, a criterios energéticos como flujo luminoso y eficacia luminosa, a criterios de mantenimiento tales como vida útil y depreciación luminosa y a criterios contaminantes en función de que la emisión del espectro emitido se encuentre más o menos separado de la radiación ultravioleta, compatibilizando los criterios en procura del ahorro energético.

    Art. 19°. Para alumbrado público viario debe considerarse como fuente de luz apropiada las lámparas de vapor de sodio de alta presión y baja presión; debiendo limitarse el uso de lámparas de vapor de mercurio con exclusividad para zonas peatonales e históricas.

    Art. 20°. En caso de querer utilizarse otro tipo de lámparas, tales como de inducción, vapor de sodio blanco, de halogenuros metálicos, vapor de mercurio baja presión, fluorescentes compactas, etc. deberán justificarse los criterios de elección, quedando supeditado su aceptación a los criterios de la Autoridad de Aplicación.


    CAPÍTULO IV: Alumbrado publicitario.

    Art. 21°. El alumbrado publicitario, tanto de recintos exteriores privados, como en fachadas o vallas publicitarias, debe atenuar, mediante los medios técnicos adecuados, la contaminación lumínica que provoquen, siendo imprescindible la autorización de la Autoridad de Aplicación correspondiente para su instalación.

    Art. 22°. De acuerdo con lo dispuesto en el art. 17, el alumbrado publicitario se apagará a las 24 horas, y excepcionalmente a la hora de cierre oficial de los establecimientos en el caso de discotecas, pubs, bares, etc.


    CAPÍTULO V: Alumbrado artístico monumental.

    Art. 23°. Los sistemas de proyección que se instalen en el alumbrado artístico monumental de la ciudad, deben evitar que los haces luminosos escapen de las superficies a iluminar, empleando para ello rejillas, proyectores asimétricos, paralúmenes frontales o laterales, etc. El flujo luminoso se dirigirá siempre que sea posible de arriba hacia abajo.

    Art. 24°. No existe limitación en cuanto al empleo de las distintas fuentes de luz que se estime conveniente para conseguir los efectos deseados en la iluminación artístico monumental, si bien es imprescindible que los proyectos que se presenten a la aprobación por parte de la Autoridad de Aplicación, contemplen una justificación técnica de las soluciones adoptadas y de los efectos que se espera conseguir, con justificación de la iluminancia en paramentos verticales y del impacto luminotécnico que se obtendrá en las calzadas y viviendas adyacentes.

    Art. 25°. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 14°, el horario de funcionamiento será el que arbitre la Autoridad de Aplicación en función de la época del año y festividades a considerar. Es por tanto imprescindible que la alimentación eléctrica, su protección y mando, sea independiente del alumbrado público viario.


    TÍTULO III. Disposiciones sobre intrusión lumínica y deslumbramiento.

    CAPÍTULO I: Intrusión lumínica. Valores en lux permitidos.

    Art. 26°. Los valores máximos en lux permitidos en las ventanas de viviendas o en paredes limítrofes de balcones y terrazas producidas por instalaciones de alumbrado exterior, serán establecidos por la reglamentación de esta ley.

    Art. 27°. A los fines del artículo 26°, se considera que una luz es constante cuando su ciclo de encendido-apagado excede los 5 minutos. Si el ciclo es menor a los 5 minutos se consideran como luces variables.

    Art. 28°. Para luces variables, los valores máximos permitidos serán establecidos por la reglamentación de esta ley, y deberán ser mas estrictos que los establecidos para el artículo 26.

    Art. 29°. Para luces de colores, los valores máximos permitidos serán establecidos por la reglamentación de esta ley, y deberán ser mas estrictos que los establecidos para el artículo 26.


    CAPÍTULO II: Mediciones

    Art. 30°. Al momento de la medición la atmósfera debe ser clara, sin nieblas y no debe llover.

    Art. 31°. Los horarios de medición deberán ser dentro del período de uso de las fuentes de luz polucionantes, en la ventana con mayor ingreso de luz buscando en ella su mayor valor, o en las superficies límites de balcones o terrazas.

    Art. 32°. En ventanas que pueden abrirse las mediciones se harán con éstas abiertas o desde afuera, en la superficie del vidrio. En ventanas cerradas debe medirse desde adentro.

    La presencia simultánea de otras luces deben apantallarse o bien descontarse por diferencias en las mediciones.


    CAPÍTULO III: Deslumbramiento

    Art. 33°. Se debe regular las intensidades de brillantez permitidas para instalaciones de alumbrado exterior y objetos de superficie brillante capaces de provocar encandilamiento y deslumbramiento por su orientación o por reflexión de la luz solar.


    TÍTULO IV: Administración

    CAPÍTULO I: Funciones y Atribuciones de la Autoridad de Aplicación Art. 34°. Compete a la Autoridad de Aplicación:

    1. Establecer los niveles de iluminación, los porcentajes de flujo de hemisferio superior permitidos en las luminarias y las prescripciones aplicables a las mismas para cada tipo de uso del alumbrado exterior.
    2. Fijar el régimen de usos estacional y horario de las instalaciones de alumbrado exterior.
    3. Ejecutar planes, proyectos y programas que procuren minimizar los efectos negativos que producen la contaminación lumínica en el ambiente nocturno.
    4. Evaluar los proyectos presentados por particulares en el marco de esta ley, su reglamentación y la normativa complementaria.
    5. Otorgar subvenciones o líneas de ayuda con el fin de adaptar las instalaciones de alumbrado exterior a las disposiciones que esta ley establece.
    6. Instrumentar las medidas necesarias tendientes al ahorro y la eficiencia energética en el alumbrado público y privado de exteriores.
    7. Constituir la Comisión para la prevención y corrección de la contaminación lumínica, de acuerdo con lo establecido en el artículo 64° de la presente ley.
    8. Prevenir y controlar la intrusión lumínica proveniente del alumbrado exterior en las propiedades privadas.
    9. Contratar servicios con terceros para realizar estudios y controles cuando no se cuente con los medios técnicos y la infraestructura suficiente.
    10. Ingresar en forma inmediata y sin restricciones a los lugares públicos o privados que posean alumbrado exterior y sean pasibles de control.
    11. Aceptar donaciones y usar dinero proveniente de financiación nacional e internacional.
    12. Recibir denuncias respecto del alumbrado de exteriores en lo que atañe a la presente ley.
    13. Realizar campañas de difusión y concientización ciudadana respecto de la contaminación lumínica.
    14. Realizar convenios con organismos del Gobierno de la Ciudad y de otras jurisdicciones.
    15. Administrar el Fondo para la protección del medio contra la contaminación lumínica.
    16. Establecer los plazos de adaptación del alumbrado de exteriores existente.
    17. Ejercer todas las demás atribuciones y facultades que esta ley le confiere.

    Art. 35°. La Autoridad de Aplicación debe promover campañas de difusión y concientización ciudadana en relación con la problemática que comporta la contaminación lumínica.


    CAPÍTULO II: Comisión Asesora

    Art. 36°. En el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de esta ley, se debe regular y constituir una Comisión para la prevención y corrección de la contaminación lumínica.

    Art. 37°. La Comisión estará integrada en partes iguales por representantes del sector académico, entidades ambientalistas y asociaciones de luminotecnia y afines.

    Art. 38°. La Comisión tendrá entre sus funciones:

    1. Impulsar la aplicación de esta ley.
    2. Asesorar a la Autoridad de Aplicación en la determinación de los niveles de iluminación, flujos de hemisferio superior permitido y demás prescripciones aplicables a las luminarias, de acuerdo con los distintos usos del alumbrado exterior.
    3. Intervenir en la disposición del Fondo para la protección del medio contra la contaminación lumínica.
    4. Asesorar a la Autoridad de Aplicación en la evaluación de los proyectos técnicos que se presenten para su aprobación.
    5. Ejercer todas aquellas otras funciones que se le atribuyan.
    CAPÍTULO III: Régimen de intervención de la Administración Pública

    Art. 39°. En los proyectos técnicos que acompañen la solicitud de categorización de impacto ambiental, o, en su caso, la comunicación de la actividad para su habilitación, se ha de hacer constar las características de las instalaciones de alumbrado exterior, que se han de ajustar a lo que dispone esta ley y la normativa que la desarrolle.

    Art. 40°. Se establece como criterio en la contratación administrativa de la administración pública, incluir en sus pliegos de cláusulas administrativas de obras, servicios y suministros los requerimientos necesarios para que los aparatos y dispositivos de alumbrado exterior se ajusten a los criterios de prevención y de corrección de la contaminación lumínica establecidos en esta ley y la normativa que la desarrolle.

    Art. 41°. El financiamiento público de construcciones, instalaciones y viviendas ha de incluir entre sus condicionantes que el alumbrado exterior, si se prevé disponer, se ajuste a los criterios de prevención de la contaminación lumínica, de acuerdo con lo que se dispone en esta ley.


    CAPÍTULO IV: Régimen de inspección y control

    Art. 42°. La Autoridad de Aplicación tienen la potestad de inspección y control de las instalaciones y aparatos que puedan ser fuentes potenciales de contaminación lumínica. Esta potestad es ejercida por el personal acreditado al servicio de la respectiva Administración que tendrá la condición de autoridad.

    Art. 43°. Los hechos constatados en el acta de inspección levantada por el personal acreditado tienen valor probatorio, sin perjuicio de las pruebas que puedan aportar los interesados.

    Art. 44°. Las entidades o personas inspeccionadas está obligadas a dar la máxima facilidad para el desarrollo de los trabajos de inspección y control.


    TÍTULO V: Régimen económico

    CAPÍTULO I: Fondo económico

    Art. 45°. Créase el Fondo para la protección del medio contra la contaminación lumínica. El mismo es administrado por la Autoridad de Aplicación.

    Art. 46°. El fondo se nutre de los siguientes recursos:

    1. El importe de los ingresos provenientes de las sanciones impuestas por la Autoridad de Aplicación respecto de esta ley.
    2. Los aportes y ayudas otorgadas por particulares, empresas e instituciones publicas o privadas y administraciones públicas.

    CAPÍTULO II: Régimen de ayudas

    Art. 47°. La recaudación proveniente del Fondo para la protección del medio contra la contaminación lumínica se afecta a la concesión de ayudas, subvenciones y, en general, a la realización de gastos destinados a la implantación de las medidas reguladas en esta ley y la normativa que la despliegue.

    Art. 48°. Se pueden establecer líneas de ayuda específicas para promover la adaptación de los alumbrados exteriores a las prescripciones de esta ley.

    Art. 49°. Ha de ser criterio preferente de otorgamiento en las líneas de ayuda el hecho que la adaptación de los alumbrados exteriores afecte el entorno de observatorios astronómicos o provoquen intrusión lumínica en las residencias vecinas.

    Art. 50°. Las solicitudes que, de acuerdo con lo que regulan los artículos anteriores de este capítulo, se formulen para adaptar los alumbrados exteriores, han de presentarse acompañadas del proyecto técnico de la instalación y de su presupuesto.


    TÍTULO VI: Régimen sancionador

    CAPÍTULO I: Infracciones sancionables, monto de la sanción.

    Art. 51°. Constituyen infracciones pasibles de ser sancionadas administrativamente las acciones y las omisiones que contravienen las obligaciones que establece esta ley.

    Art. 52°. Son infracciones leves las acciones o las omisiones siguientes:

  • La vulneración del régimen horario de uso del alumbrado establecido en un tiempo de hasta dos horas.
  • La vulneración del flujo de hemisferio superior instalado autorizado, en un porcentaje de hasta el 20%.
  • Incurrir en cualquier otra acción u omisión que infrinja las determinaciones de esta ley y de la reglamentación que la despliegue y que no sea calificada de infracción grave o muy grave.

    Las infracciones leves son sancionadas con multas en dinero equivalente al doble del importe total del servicio de energía eléctrica facturado al local, residencia o establecimiento del que incurre en infracción en el período en que la misma fue denunciada o detectada de oficio.

    Art. 53°. Son infracciones graves las acciones o las omisiones siguientes:

  • La vulneración del régimen horario de uso del alumbrado establecido a partir de más de dos horas.
  • La vulneración del flujo de hemisferio superior instalado autorizado, a partir de un porcentaje superior al 20%.
  • La instalación de aparatos y dispositivos de alumbrado exterior que no cumplan los requisitos establecidos por esta ley y la normativa que la desarrolle.
  • Llevar a cabo una modificación del alumbrado exterior que afecte a la intensidad, espectro o flujo de hemisferio superior instalado sin adaptarse a las prescripciones de esta ley y a la normativa que la desarrolle.
  • La obstrucción de la actividad de control o de inspección de la Autoridad de Aplicación
  • La reincidencia en infracciones leves.

    Las infracciones graves son sancionadas con multas en dinero equivalente a cuatro veces el importe total del servicio de energía eléctrica facturado al local, residencia o establecimiento del que incurre en infracción en el período en que la misma fue denunciada o detectada de oficio.

    Art. 54°. Son infracciones muy graves las acciones o las omisiones siguientes:

  • La comisión de una infracción tipificada en el artículo 54° que cause un perjuicio grave al medio.
  • La reincidencia en infracciones graves.

    Las infracciones muy graves son sancionadas con multas en dinero equivalente a seis veces el importe total del servicio de energía eléctrica facturado al local, residencia o establecimiento del que incurre en infracción en el período en que la misma fue denunciada o detectada de oficio.

    Art. 55°. Las molestias ocasionadas entre particulares por intrusión lumínica se regulan de acuerdo con lo establecido en el artículo 2.618 del Código Civil.

    Art. 56°. Son responsables de las infracciones las personas físicas y jurídicas que han participado en la comisión del hecho infractor.


    CAPÍTULO II: Procedimiento

    Art. 57°. La potestad sancionadora para las infracciones tipificadas en esta ley corresponde a la Autoridad de Aplicación.

    Art. 58°. La imposición de las sanciones establecidas por esta ley se rige por la normativa vigente en materia de procedimiento sancionador.

    Art. 59°. Las sanciones correspondientes a cada clase de infracción se gradúan teniendo en cuenta los criterios siguientes:

  • La alteración causada por la infracción
  • La intencionalidad de la persona infractora.
  • El grado de participación en el hecho por título diferente al de autor.
  • La capacidad económica de la persona infractora.

    Art. 60°. Tendrá consideración de circunstancia atenuante de la responsabilidad, la adopción espontánea, por parte del infractor, de medidas correctoras con anterioridad a la incoación del expediente sancionador.

    Art. 61°. Una vez detectada la existencia de una actuación contraria a las determinaciones de esta ley, de oficio o ante una denuncia, la Autoridad de Aplicación lo intimará para que cese en su accionar y fijará un plazo a tal efecto.

    En el caso de que el requerimiento sea desatendido, la Autoridad de Aplicación, puede llevar a cabo las actuaciones necesarias para desconectarlo y/o, si es necesario, precintar la instalación de alumbrado exterior.

    Las medidas previstas en los apartados anteriores de este artículo pueden adoptarse simultáneamente a la incoación del procedimiento sancionador o en cualquier momento de su curso.

    Art. 62°. Cuando se haya producido un daño a la biodiversidad del medio, el responsable del mismo está obligado a repararlo, en la medida de lo posible, sin perjuicio de las sanciones previstas en los artículos 53°, 54° y 55°.


    TÍTULO VII: Disposiciones transitorias, adicionales y finales

    CAPÍTULO I: Disposiciones transitorias

    Art. 63°. Las instalaciones de alumbrado exterior existentes se han de adaptar a las prescripciones de esta ley y de la normativa que la despliega en los plazos que se fijen reglamentariamente, que se determinarán atendiendo, entre otros, los criterios siguientes:

    1. Tipos de usos de alumbrado.
    2. Perjuicios para el medio y/o los ciudadanos
    3. Magnitud de las reformas que se hayan de llevar a cabo.
    4. Costos económicos previsibles.

    Art. 64°. El plazo máximo de adaptación del alumbrado exterior existente no puede superar los ocho años, contados a partir de la entrada en vigor del Reglamento que desarrolle esta ley.


    CAPÍTULO II: Disposiciones adicionales

    Art. 65°. Los alumbrados exteriores existentes a la entrada en vigor de esta ley pueden continuar con su actual condición, en los términos que establece la disposición transitoria, pero han de ajustarse al régimen de usos horarios que se determina en esta ley y en la normativa que la despliega.

    Art. 66°. Cualquier modificación substancial de los alumbrados exteriores que afecte la intensidad, espectro o flujo de hemisferio superior instalado que se lleve a término con posterioridad a la entrada en vigor de esta ley, ha de ajustarse a sus prescripciones y a las de la normativa que la despliegue.


    CAPÍTULO III: Disposiciones finales

    Art. 67°. La reglamentación de esta ley se efectuará en el plazo de nueve meses a partir de su entrada en vigor.

    Art. 68°. Esta ley entra en vigor a los treinta días de su promulgación.

    Art. 69°. De forma.


    (*) La Lic. Mabel Santoro es Asesora del Defensor del Pueblo Adjunto de la Ciudad de Buenos Aires
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