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   Edición 82 / Enero - Febrero del 2001

Información General


Ciclorruta Defiende a Córdoba

Por Humedales Bogotanos
salvemosloshumedales@hotmail.com

Colombia


Nadie se alcanza a imaginar el espectáculo de las aves migratorias viajando desde Norteamérica y Canadá hasta los humedales de Bogotá. Entonces los patos canadienses tenían más de 50.000 hectáreas de un hábitat que compartían, transitoriamente, con especies maravillosas como tinguas, monjitas, cucaracheros, garzas azules; curíes, murciélagos; ranas verdes, lagartijas o moluscos. Algunas eran únicas en el mundo. Pero hoy el panorama es devastador: De esas 50.000 quedan poco menos de 800 hectáreas.


Hay esfuerzos de personas como el profesor Jorge Zamudio, que ha luchado a capa y espada para evitar la invasión del humedal de Capellanía. De la misma forma la fundación La Conejera trabaja con los vecinos para proteger el ecosistema. A pesar de esto, los humedales parecieran ser tierra de nadie. En apariencia algunos de ellos están en buenas condiciones, pero en el fondo, son vertederos de física y pura materia fecal. El de Córdoba, ubicado al norte de la calle 127 siguiendo al sur entre las avenidas Córdoba y Suba, es un ejemplo de eso.

La prestigiosa ONG Conservación Internacional -capitulo Colombia-, en el estudio sobre "la recuperación de los humedales de la Sabana de Bogotá, alternativa hacia su viabilidad ecológica y social", advierte que este humedal recibe basuras y escombros indiscriminadamente; que hay ocho vertimientos de alcantarillado de aguas negras, que los gatos y perros callejeros atacan las aves -tinguas especialmente- y que incluso algunos llevan ganado bovino y equino para pastoreo extensivo.


DE MIERDERO A PARQUE ECOLÓGICO

Ante esta situación el Distrito Capital, a través de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, se lanzó a la tarea de iniciar la recuperación y protección del humedal de Córdoba. Por esto lo involucró con la construcción del parque lineal más grande de América Latina, una extensa y larga franja verde que conecta los cerros orientales de Usaquén con el parque de La Florida, cerca al río Bogotá. Todo un corredor ambiental con más 40 Km de longitud, 493 hectáreas verdes, más de 35.000 árboles nativos y 40 Km de sendero y ciclorruta.

Sin embargo un puñado de personas, habitantes del barrio Niza- Sur, logró que las cortes colombianas frenaran la recuperación de las 40 hectáreas del humedal. La Junta de Acción Comunal demandó al Distrito ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca para evitar la recuperación, protección, mantenimiento y adecuación del deteriorado ecosistema.

La pregunta que nos hacemos es ¿por qué este puñado de personas se opone al parque en Córdoba?

Lo que ellos no quieren es que miles de jóvenes, de mujeres, de ancianos de otros barrios disfruten de una amplia zona verde como sucede hoy en el humedal Santa María del Lago, que pasó de ser una cloaca a un hermoso ecosistema público protegido por la ciclorruta y el sendero peatonal. Tampoco quieren que otros niños jueguen con los suyos; temen que les levanten la cancha de tenis que está sobre el humedal; buscan que la parte que tienen privatizada se mantenga en sus manos y que se convierta en su pequeño club.

Y para lograrlo, utilizaron la ley con el argumento de que las obras atentan contra la zona de preservación ambiental. El fallo fue apelado por el Distrito ante el Consejo de Estado pero, desafortunadamente, los magistrados confirmaron la decisión que tomó el Tribunal basados en la protección ecológica y el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución.

Pero ni los senderos ni la ciclorruta, como sostienen los vecinos de Niza -Sur, afectan el humedal. Al contrario, como se ve en las fotos, sirven como linderos, como barrera y no permiten que se siga invadiendo. Se respeta el cuerpo de agua, la ronda y en general la zona de preservación ambiental.

Y aquí queremos llamar la atención porque el verdadero temor es que en Bogotá la decisión se extienda a los otros humedales (Torca, Guaymaral, Juan Amarillo, Santa María del Lago, Jaboque, Burro, La Conejera, Techo, Tibanica, Meandro del Say, Vaca y Capellanía), y que no se permita la protección ni la recuperación de lo poco que queda de estos ecosistemas entre acuáticos y terrestres. @

Por estas razones si usted está a favor de la recuperación, adecuación y protección de este y de los otros humedales, envíe su opinión a:


Antanas Mockus, Alcalde Mayor:
alcalde@alcaldiabogota.gov.co

Juan Mayr, Ministro del Ambiente:
jmayr@minambiente.gov.co

Julia Miranda, Directora del Dama:
dama01@latinonet.co


 

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