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   Edición 81 / Octubre - Diciembre del 2001

Opinión


La Protección de los Humedales:
Una Necesidad Impostergable


Por Carlos Bracchi - Presidente
Leonardo Cermelo - Secretario
Fundación Reserva Natural
Puerto Mar del Plata
inforeserva@argenet.com.ar

Argentina


Documento preparado por el Departamento Técnico de la Fundación Reserva Natural Puerto, contiene información suministrada por la Dirección de Recursos Acuícolas e Ictícolas de la Nación y de Wetlands Internationals - Américas.


Introducción

Los humedales, esos sitios que durante tanto tiempo olvidamos o que mutilamos irreparablemente, recién hoy en el siglo XXI comienza a ocupar el lugar que se merecen.

Por humedales entendemos a una amplia variedad de hábitat interiores, costeros y marinos que se los identifica como zonas que se inundan temporariamente, donde la napa aflora en la superficie o en suelos de baja permeabilidad cubiertos con aguas poco profundas. Coinciden en una propiedad fundamental, en que el agua juega un rol fundamental en la determinación de la estructura y las funciones ecológicas del ecosistema.

Según el Convenio sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971) los define como "las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean estas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros."


Ignorancia, el primer enemigo de las zonas húmedas

Cuando antaño se ignoraba la dinámica de estos ambientes, se sostenía -y en algunos casos hasta hoy - que los mismos eran la fuente de innumerables problemas sanitarios o que se trataba de áreas desaprovechadas para el desarrollo económico o urbano. Nada más alejado de la realidad...

Los humedales son necesarios para el correcto funcionamiento de una intrincada serie de procesos ambientales, fundamentalmente hidrológicos y ecológicos. Entre ellos la recarga de acuíferos, favorecer la mitigación de inundaciones, además a través de la retención, transformación y/o remoción de sedimentos, nutrientes y contaminantes, por lo que constituyen un eslabón fundamental en los ciclos de la materia y en la mejora de la calidad del agua y el aire.

Desde el punto de vista económico es una fuente de variados recursos que van desde la producción de materias primas hasta su explotación como centros recreativos y de esparcimiento.

La obtención de agua dulce se evidencia como uno de los problemas mas graves de los años por venir, dado que la existencia de agua limpia está relacionada con el mantenimiento de ecosistemas sanos, la conservación y su protección con un uso racional se vuelve una necesidad impostergable.

Además representan los ecosistemas mas amenazados por la rica diversidad animal y vegetal que sustentan. Como ejemplo basta decir que desempeñan un papel clave en la supervivencia de las aves. La llegada del invierno inicia un espectacular movimiento en masa, el mayor de toda la tierra: de Sur a Norte y de Norte a Sur, la migración anual de un sinnúmero de aves que recorren distancias de hasta 20.000 Km.


Las soluciones

En los últimos treinta años en el mundo y los últimos veinte en nuestro país la recuperación de los humedales se ha transformado en un estandarte que precede a la conservación de los distintos ambientes y la vida silvestre en que ella habita.

Existe una estrecha relación entre los ecosistemas acuáticos permanentes, los temporariamente húmedos y los terrestres adyacentes, lo que determina que los humedales son vulnerables a los impactos negativos que ocurren fuera de ellos.

No hablamos de vedar su utilización, sino, de acuerdo a sus características y a la relación antes planteada, conservarlos y darles un uso sustentable apropiado desde un punto de vista integrado.

Si bien tras años de lucha, las Organizaciones No Gubernamentales han logrado esta instancia de propender al cuidado de los humedales, es preciso que los dirigentes, -ya sean gubernamentales o empresarios-, entiendan la importancia que revisten, que desempeñan una función ambiental clave y que son productivos para la economía.

Es necesario que comprendan que el deterioro y la destrucción de los humedales ocasionan en última instancia mayores gastos que su conservación.

El Estado Argentino si bien ha comprometido su esfuerzo para la conservación de los humedales, primero suscribiéndose a la Convención Ramsar en 1991 y ratificando la postura en la cumbre de Río '92, aún no termina de endurecer su posición frente al expolio de estos ecosistemas, cuestión que pueda deberse a una mala política de descentralización operativa, donde las provincias deben jugar un rol clave en la protección de sus ecosistemas representativos y estos a su vez protegidos localmente por los respectivos municipios. Nuestro papel como ciudadanos es fundamental, al conocer mejor el tema, mejor lo comprenderemos y nos familiarizaremos mas con las cuestiones que se plantean, la conciencia pública lleva a que la gente influya positivamente sobre las gestiones a nivel local.


Nuestro pequeño ejemplo

En la zona contamos con varias áreas húmedas, la mas representativa sin duda alguna la Reserva de Biosfera Mar Chiquita en el vecino partido de Mar Chiquita, y por supuesto en nuestro Partido de Gral. Pueyrredón, la Reserva integral Laguna de los Padres. Pero, hay una zona muy pequeña de apenas unas 40 hectáreas que representa el esfuerzo de la naturaleza por persistir, la Reserva Natural Puerto Mar del Plata.

Este humedal costero constituye un espacio verde de características muy particulares al tratarse de un ambiente silvestre rodeado por una ciudad.

Pocas partes del mundo tienen el privilegio de contar con un ecosistema, donde es posible encontrar vida silvestre en contacto directo con el medio urbano.

Este lugar se erige como una muestra de la importancia de los humedales, donde es posible observar la dinámica de estos ecosistemas, los cambios que ha sufrido a lo largo del tiempo y la vida que contiene.

Tan sólo la biodiversidad que alberga la transforma en un sitio digno de conservar y preservar.

A la fecha se han contabilizado ciento de especies animales y vegetales representativas, pero sin duda el hecho que la ruta migratoria Panamericana Atlántica la atraviese, nos da la posibilidad de observar aves migratorias que la utilizan para su reposo después de su largo desplazamiento desde América del Norte o desde el Sur de nuestro país. Entre residentes y migratorias, la Reserva cuenta con mas de 140 especies de aves, muchas de ellas en situación crítica... y esto en ese pequeño espacio centro de una zona de gran actividad.

Las agresiones que recibe son constantes y todas frutos del accionar humano, contaminación, erosión de la zona costera, pesca, caza, son algunas de ellas.

Aunque con el creciente interés de la población y los trabajos voluntarios que la Fundación Reserva Natural Puerto viene realizando estos problemas han ido disminuyendo, aún resta dotar a la Reserva de una serie de protecciones que van desde lo jurídico, con el respaldo de una ley o decreto que le brinde el status de área protegida, a lo estructural, o sea la infraestructura necesaria para un buen manejo del área (senderos, límites, observatorios, entre otras).

Finalmente, las características de este humedal, le otorgan la posibilidad de un uso sostenible, pues naturalmente se transforma en un centro de fácil accesibilidad, que sirve entre otras actividades a la Educación Ambiental y el Eco-Turismo. Este hecho no solo posiciona a la Reserva con una función ambiental sino le agrega una función social.

Resulta un desafío para todos los actores involucrados preservar nuestro patrimonio natural, y lograr que la Reserva sea un icono del desarrollo armónico con la naturaleza.

Por último cerremos los ojos por un instante - en cualquier parte del mundo donde nos encontremos - y pensemos en esas lagunas o bañados que conocemos, que apreciamos por su paz y su belleza.

Imaginemos ahora que son cubiertos en su totalidad por distintas construcciones...

¿Siente el rumor del viento fresco...?

¿Percibe el murmullo del agua...?

¿Escucha el canto de las aves...?

La decisión de proteger los humedales también está en nosotros. @





 

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