Editorial
Columnistas
Opinión
Investigación
Información General
Salud
Fauna
Flora
Publicaciones
Carta de los Lectores



   · Informes Especiales

   · Diccionario Ecológico

   · Sitios de Interés

   · Publique sus
     Artículos


   · Premios y Menciones






   Edición 81 / Octubre - Diciembre del 2001

Columnistas


Responsabilidades del Accionar en el Manejo de Plagas

Una Discusión Acerca del Alcance
de la Acción y la Omisión

Por Dr. Fernando O. Kravetz
fok@bg.fcen.uba.ar

Argentina


LAS CAUSAS Y LAS SITUACIONES

Existen situaciones en las que efectos nocivos, e incluso graves, suceden a acciones que no han sido tomadas o han sido tomadas equivocada o malévolamente.


A lo largo de la historia, los premios y castigos por los efectos de la acción o inacción de los responsables han cambiado, a veces en sentidos inversos, más de una vez. Sin animo de explorar tales variaciones en las actitudes (desde el linchamiento a la ignorancia), es claro que existen ámbitos de acción privada y pública donde se calibra de diferente manera los efectos de nuestras acciones.

En el ámbito privado, todos conocemos el tremendo impacto que un error de diagnóstico o de procedimiento puede tener ("mala praxis") sobre el patrimonio o aún la libertad de un médico en muchos países con sólidas historias de poderes judiciales independientes.

Los delitos, infracciones y desmanejos ambientales están siendo considerados en forma creciente en tales países. Diversos mecanismos de acción pública permiten cada vez más prevenir y corregir acciones que afecten en forma irremediable tanto la salud de la población como la subsistencia de una especie o un ecosistema como un todo.

Junto a una creciente conciencia del derecho a un ambiente sano existen dos factores, que junto a un sistema judicial medianamente eficiente, motorizan estos cambios: una legislación que incluye al ambiente como un bien a defender, dando poder de ser parte interesada a un ciudadano que se siente afectado, y la existencia de organismos no gubernamentales de influencia creciente que generan conciencia de los derechos ciudadanos en oposición a los intereses particulares de corporaciones.

En Argentina se avanza en este sentido. La legislación incluye el derecho al ambiente sano como un bien jurídicamente tutelado (Art. 41 CN y 26 de la CCBA), dando la facultad al afectado a interponer acción de amparo en defensa de ese derecho (Art. 43 CN y 14 CCBA). La legitimación activa tanto en el ámbito nacional como en la Ciudad de Buenos Aires comprende también a las asociaciones y al Defensor del Pueblo. Por otra parte existen organismos no gubernamentales de influencia creciente que generan conciencia de los derechos ciudadanos en oposición a los intereses particulares de corporaciones

Por ello no es de extrañar que sean cada vez más importantes las acciones de individuos y grupos de individuos frente a la cuestión ambiental y que una catarata de juicios contra instituciones, personas y el estado comiencen como resultado de la madurez de estas organizaciones.

En este punto estimo pertinente explorar que situaciones podrían generarse en el corto plazo frente a problemas concretos que existen o se vislumbran respecto al papel de particulares y funcionarios en el control de plagas.

La primer pregunta es si las inacciones o malas acciones evidentes e imprevisiones que ocurren en el manejo de plaga son por falta de conocimiento, negligencia, dolo o por dificultades no imputables a particulares o funcionarios como la falta de medios, o tiempos para la acción. La respuesta es amplia y compleja.

La acción Equivoca o la Inducción a la Generación de Problemas

Varias especies de murciélagos existen en las ciudades argentinas cada una de ellas con diferente valencia epidemiológica. Uno de los lugares más comunes en el que se encuentran los murciélagos en las ciudades son los taparrollos, grietas en altura en paredes de fabricas, altillos y otros lugares poco accesibles para el hombre pero disponibles como refugios donde pueden pasar los 10 o 20 años de su vida.

Si bien los más comunes murciélagos de las ciudades templadas son insectívoros o frugívoros, y sólo raramente se observa un ejemplar hematófago, sus implicancias sanitarias son alarmantes.

Cada vez que un niño o un viejo o un inmunodeprimido levanta una persiana en cuyo taparrollo hay un murciélago está expuesto a un polvillo formado por pelos, heces de murciélagos, hongos que se desarrollan en tales heces, restos de artrópodos que integraban esas heces y hasta sangre del Murciélago, sobre todo en la época de parición.

Es creciente el interés que está despertando en el mundo la transmisión de enfermedades por murciélagos por vías totalmente distintas a la mordedura. Se han descripto en Australia casos de rabia en caballos de establos donde había murciélagos no hematófagos, la transmisión vía sangre durante el parto de murciélagos sería la forma de contagio.

Este año en México alrededor de 35 alumnos y docentes secundarios que concurrieron de visita a una caverna adquirieron histoplasmosis, o enfermedad de las cavernas, la que si no es adecuadamente diagnosticada puede tener graves consecuencias. Por ello sí bien parecen ser raros los mecanismos directos de transmisión de la rabia o de la enfermedad de las cavernas un grave problema sanitario puede ocurrir si estos u otros patógenos humanos se generalizan en la población de murciélagos urbanos.

Sin embargo hemos podido leer solicitadas, afiches y propagandas orales de Institutos epidemiológicos, Municipalidades y grupos ambientalistas, que exponen sólo los aspectos positivos de los que los murciélagos dando a entender que no son peligrosos para los habitantes de la ciudad. No hablan de la importancia de que no vivan con chicos o viejos a los que, el polvillo mencionado, además de otras enfermedades causan alergias y favorecen el desarrollo de enfermedades respiratorias.

Tampoco se exploró la conveniencia de acciones integradas con los arquitectos para explicarles la importancia del problema y que utilicen sistemas constructivos que impidan su domiciliación, no hay preocupación para la detección de alergia a los murciélagos, ni se alerta al público y médicos por la eventualidad de enfermedades ligadas a los murciélagos.

Por supuesto, con estos antecedentes es claro que si el patógeno que causa una enfermedad "emergente" llegara a una población de murciélagos, la epidemia resultante será también responsabilidad de los funcionarios que no lo previeron.

Por su papel en la polinización, dispersión de semillas y control de insectos, creo que los murciélagos no deberían ser muertos, sino que estimulada su relocalización en refugios artificiales adecuadamente construidos y ubicados. En caso de que un particular sea afectado por los mecanismos descriptos, entonces los Institutos, Municipalidades, Organizaciones no Gubernamentales y en particular sus directores o responsables deberán lidiar con el reproche personal, o judicial. Deberán demostrar si su acción fue o no dolosa, si hubo o no-intención de generar daño.

De una u otra manera deberán pagar el error, sin dudas no voluntario, de su propaganda institucional. No será sencilla la situación del personal responsable. La expuesta no es una mera acción política en cuyo caso el responsable podría fácilmente transferir la responsabilidad al instituto.

Es claro que el primer objetivo en cualquier juicio será el responsable técnico, en particular pues el estado puede suspender los juicios en su contra o sus efectos, cosa que no pueden hacer los funcionarios u organismos no estatales, cuando la responsabilidad de su acción cae sobre ellos. Aquí también como en la mala praxis se afectará en primer término al profesional que al sanatorio u hospital.


LA INACCIÓN EN EL CONTROL DE PLAGAS COMO RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL

1. Ignorancia vs. Displicencia u Omisión Culposa

Es mi hipótesis que en la Argentina la ignorancia no es la causa por la que no se atienden la mayoría de las situaciones de plagas riesgosas para bienes y personas.

Hace muchos años los funcionarios de las municipalidades, y de las empresas de control de plagas participan en reuniones como esta donde se presentan los conocimientos y los contactos dentro del país para encarar con éxito el control de estas situaciones de riesgo.

Hace muchos años que se ofrece a las municipalidades el saber de las Universidades para ayudar a controlar roedores, mosquitos, etc. Sin embargo son contadas las ocasiones en que estas ofertas y consejos se aceptan.


Un Ratón Como Muestra

Desde el año 1988 vengo ofreciendo a diversas Municipalidades, en particular a la Ciudad de Buenos Aires, el realizar una acción coordinada con el apoyo de nuestro laboratorio.

He informado a funcionarios nacionales, provinciales y municipales del más alto rango que existe las bases biológicas para la irrupción de problemas ligados a roedores. Sugerí que, por ejemplo, enfrente a la existencia de casos de síndrome pulmonar por hantavirus o de presencia de hantavirus en roedores, o con hábitat que favorecen el desarrollo de los roedores reservorios se debería contar con cierta información y alertar a la población.

Así se debería:

  • Verificar si en lugares de amplia concurrencia de público como en balnearios, reservas y parques hay roedores reservorios de hantavirus u otras zoonosis
  • En caso de haberlos saber si los roedores portan virus
  • En cualquiera de los casos tomar medidas de información a los ciudadanos alertando sobre riesgos eventuales
  • Informar al visitante de la reserva, parque o balneario sobre los riesgos, o síntomas que se debería tener en cuenta.

Tener en claro:

  • Cuál es la responsabilidad institucional (Concesionario, Municipios, Provincia, Nación) derivada del uso de la reserva, parque o balneario sobre los problemas sanitarios que se puedan derivar.
  • Cuál es el nivel de responsabilidad de quienes organizan visitas guiadas.
  • Quiénes realizan las visitas de alumnos a dicho parque, reserva o balneario deben saber cual es la situación con estos roedores y que transmitir a los visitantes.
  • Debe planificarse el manejo de la reserva, parque o balneario en función de lo expuesto.
  • Debe explicitarse cuales son las épocas del año o condiciones del hábitat que favorecen los riesgos mencionados.

Sin duda un solo caso de Hantavirus en estos ambientes, en particular si los mismos tienen un alto interés inmobiliario, (como por ejemplo la reserva Costanera Sur en Buenos Aires) conseguirá el efecto de destrucción de una reserva necesaria que no pudieron tantos incendios, en especial si es que la ciudadanía es expuesta a este riesgo ignorando la situación.


Roedores, Roedores, Roedores

Si bien no existe un estudio sistemático global de la abundancia de roedores en la ciudad de Buenos Aires el Laboratorio de Ecología de Poblaciones de la FCEN, ha realizado estudios con sus alumnos en varios barrios porteños. Sorprendentemente un alto número de encuestados ha manifestado haber observado roedores en los 3 meses previos a la encuesta.

En un seminario de Control de roedores, realizó un rápido estudio en la Costanera Norte de la ciudad de Buenos Aires donde se observaron áreas con una densidad de 1 cueva de cada 6 m2. Resulta asombroso el contraste entre una "bicisenda" prolijamente delimitada y un paisaje dantesco de miles de cuevas de la Rata de Noruega, especie que mostró, en el cercano puerto de Buenos Aires, una prevalencia de casi el 10% de Hantavirus tipo Seúl que causa el Síndrome Renal por Hantavirus.

El Dr. Polop, muestra en plena ciudad de Río Cuarto una muy alta densidad de lauchas que son reservorios del virus de la Fiebre Hemorrágica Argentina y de Hantavirus, entre otras decenas de enfermedades.

En estos días en la Mesopotamia, en particular en algunas ciudades de Entre Ríos se ha observado una irrupción de Rata Colorada (Holochilus brasiliensis), y un brote de Leptospirosis, presumiblemente asociado a esta condición. Podía preverse esta situación. ¿A qué costo?

Un seguimiento de las condiciones meteorológicas regionales, y el pronóstico de un verano cálido y seco, podían hacer que se focalice el estudio de los roedores desde septiembre, y viendo su abundancia y estructura poblacional, y si las hembras están o no preñadas, disponer de información de base para prever la ratada. Con esa información se podrían intentar medidas en las ciudades de prevención y en los campos de manejo del ambiente y alerta sobre síntomas de enfermedades asociadas a roedores.

¿Qué hace falta para ello? Simplemente saber cual es la situación normal para una población de roedores, lo que requiere una captura periódica, y sostenida en los años, de roedores en lugares representativos, todo esto a un costo de dos biólogos y cuatro técnicos trabajando a lo largo del año para cubrir con razonable seguridad buena parte de las provincias de Entre Ríos y Corrientes.

Por supuesto debe al mismo tiempo haber a quien decirle lo que pasa y que se haga cargo del manejo de las situaciones.

Conociendo la experiencia de ciudades como Chicago o Budapest, donde equipos de biólogos gerenciaron la reducción a menos de un 1% de la densidad de ratas, no se entiende que, hasta hoy, la ciudad de Buenos Aires y otras no hayan contestado las ofertas de estudio y generación de las condiciones de base para encarar un sistema para el adecuado monitoreo y control de roedores, y menos aún que no los hayan solicitado.


La Responsabilidad por el Daño Económico Provocado

Los Problemas de Plaga no se Agotan en la Órbita de las Municipalidades o la Nación

Las ratas que de algún lado invaden un local comercial y generan un incendio, o contaminación de la producción, o rotura de envases pueden ser estudiadas y determinado el origen de las mismas. Para ello se puede utilizar la genética. Los métodos genéticos son cada vez es más rápidos y baratos para identificar progenies de mamíferos. Por ello el rol de espacios que atraviesan la ciudad como ferrocarriles, subtes, alcantarillas, arroyos entubados, etc., puede ser evaluados no tan sólo por la observación de roedores u otras plagas, sino por la relación de parentesco entre individuos que han invadido un predio previamente no infestado como los locales mencionados con los de la presunta fuente de roedores.

El costo, al margen de multas para quienes sean los generadores del problema será: Abogados, desprestigio, antecedentes negativos a tener en cuenta en la renovación del servicio, compensación de los daños que ocurran los cuales pueden ser simplemente pecuniarios o, en caso de actitud sospechosa de malévola por existir constancias de reclamos anteriores puede llevar a sufrir sanciones judiciales de diversa gravedad de acuerdo al daño a la propiedad, a las empresas afectadas (por ejemplo una alimentaria invadida), o a la salud de las personas.


Los Mosquitos, el Dengue y los Institutos Sanatoriales

Una visita a institutos de salud, nacionales, provinciales, municipales y privados suele mostrar sitios donde van los bidones vacíos, cacharros de diverso tipo, la tapa de los bidones, todo ello en diferente estado de orden o desorden.

Sabemos que en tales hábitats puede oviponer y desarrollarse el vector del dengue el mosquito Aedes aegypti.

Aún cuando una Ciudad no tenga aún dengue autóctono, es claro que tanto por el tráfico comercial, como por el intercambio familiar o turismo, el patógeno puede ingresar, con un paciente que manifieste su enfermedad en nuestro país en uno de los institutos donde criamos Aedes, los que posiblemente contagien a sus parientes, a otros pacientes y desprevenidos paseantes que cruzan por la vereda.

La situación es ridícula. No hay en el país, un hospital que no mencione al dengue y a como prevenirlo pese a que en ellos se genera una situación de especial riesgo de generación de una epidemia de dengue.

¿Por qué pasa esto? Una hipótesis es que los Directores de las instituciones no hacen un seguimiento de los detalles, y que en los detalles están agazapados muchos problemas graves. Es como sí la función de un Director fuera de una visión lejana y superficial. Posiblemente un sistema de ordenanzas o de limpieza consciente de los problemas liberaría al Director de esta cuestión. No se puede aceptar ignorancia o desconocimiento de la situación por parte del Director. A él le cabe hacer instrumentar la sencilla solución de deshacerse de los recipientes peligrosos.

En este caso las culpas son concurrentes pero la responsabilidad central es del responsable médico del establecimiento posiblemente con responsabilidad solidaria de sus superiores y eventualmente el Estado.

Una vez que el brote se genere será difícil asignar fehacientemente la responsabilidad sobre el mismo. Salvo una epidemia intrahospitalaria, y un rápido levantamiento de pruebas, es difícil demostrar la relación causal entre el desorden y el brote. De todas formas, los ciudadanos y ONG podrían accionar contra estas instituciones y sus directores, presentando un recurso de amparo para remover las condiciones que favorecieron el problema, con los costos de desprestigio y honorarios de abogado o eventualmente multas e indemnizaciones, costas que podría cargar la institución y también el funcionario.


Los Establecimientos Sanitarios: Otros Problemas

Para no alejarnos de los hospitales, no hubo uno que yo recorra en diversas provincias que no tuvieran gatos. Los gatos no prestan atención al tipo de paciente de la sala que visitan. Quien es responsable de la toxoplasmosis, micosis, u otras enfermedades que un organismo debilitado puede adquirir de los gatos, sus pelos, sus heces y orina, y sus ectoparásitos.

No es inusual observar cucarachas en terapias intensivas, o comedores de tales instituciones.

La presencia de arañas, escorpiones y pulgas no son inusuales en los institutos sanatoriales. Estos artrópodos pueden actuar como fomites (transportes pasivos de patógenos), o como vectores. Sus picaduras pueden agregar enfermedad, molestia y dolor a la enfermedad.

En un ámbito donde existen personas debilitadas, muchas de ellas infectadas, la presencia de otros organismos como las plagas descriptas, que son excelentes vehículos de enfermedades, puede actuar como un detonador. Debe evitarse, en lo posible, que haya otra especie más allá de los enfermos en los establecimientos de salud.

Es claro que todo lo expuesto merecería la atención por el Defensor del Pueblo, de las instituciones vecinales, de los organismos de defensa del consumidor y otros organismos no gubernamentales, que podrían recurrir a la justicia para enderezar estas situaciones.


Palomas y Otras Aves

Las palomas participan de la erosión de frentes y estatuas. Sus deyecciones corroen el mármol y otros tipos de materiales. Además de sus efectos estéticos, las palomas están asociadas a numerosas enfermedades. Sus nidos son refugios de ácaros, otros artrópodos incluidas las vinchucas y cucarachas, arácnidos, por mencionar sólo algunos de los comensales más conocidos.

Por supuesto que es razonable pensar que la fauna asociada a las palomas dejará el nido cuando las condiciones así lo aconsejen: Al aumentar sus propias densidades, al abandonar el nido las palomas, por muerte de estas, o por otros factores ambientales o de manejo (limpieza, movimientos, cambios de temperatura atmosférica, etc.).

En esas circunstancias la fauna asociada a las palomas causará molestias, alergias o enfermedades en los habitantes de los edificios donde están las palomas. Este problema se agrega a las alergias que causan en muchas personas las plumas de las palomas o sus propias deyecciones.

Quien es responsable de estas molestias: Depende del caso. Si alguien alquila una casa en estas condiciones, el dueño puede ser uno de los responsables. En un hotel, en un hospital o un colegio los responsables son en primer término sus directivos.


2. Cuanto Tiempo es Responsabilidad Anticipar

La calidad de vida de los ciudadanos se basa en gran medida en su habilidad para prevenir acontecimientos. Los pronósticos meteorológicos, a corto mediano y largo plazo nos sitúan en los futuros escenarios de los problemas a prevenir.

Las imágenes de la temperatura del Pacifico permiten prever acerca de años más lluviosos o más secos, más cálidos o más fríos. Esta información es valiosa para la asignación adecuada de los pocos recursos del estado. Un verano relativamente seco y cálido como el que hemos tenido nos alerta que los arácnidos incrementaran sus números y los mosquitos no serán el principal problema. Por ello prevenir la irrupción de arañas y escorpiones suena como una prioridad con tal pronóstico.

La progresiva tropicalización de buena parte del territorio argentino, también debe decirnos algo acerca de la preparación de nuestras instalaciones e instituciones con vistas a 15 o 20 años, que como dice el tango, no son nada.

El cambio climático implica mayores o menores lluvias de acuerdo a la ciudad, y llevará a una adecuación de sistemas de desagües, cambios en la velocidad de desarrollo de plagas, cambios en las especies plagas, etc. Toda obra presente que implique algo respecto de las plagas debe ser versátil como para no encarecer o aumentar los esfuerzos que se deban hacer en el futuro previsible en su control.

Cada vez más las exigencias de la sociedad serán más eficacia y eficiencia en el corto plazo y más previsión a mediano y largo plazo.


CONCLUSIONES

  1. Queda claro que la desatención de los problemas de plagas no se debe en general a ignorancia de su importancia por parte de los funcionarios responsables. Ellos incurren muchas veces en acciones y omisiones que afectan la salud y los bienes de las personas. En esos casos, los responsables deberían, y sin duda lo harán, tener que pagar en forma personal el mal desempeño en su accionar público. Los funcionarios que asumen un cargo asumen una responsabilidad y las cargas que de ésta se derivan. Al aceptar el cargo queda implícito que saben que hacer con él.
  2. Nuestra población está expuesta a graves situaciones de riesgo sanitario actual y potencial. El ignorarlo, y más aún tras diversas advertencias es una mala política, tanto para la gente como para los funcionarios.
  3. Advertir de los problemas no es sembrar alarma, un conocimiento adecuado de la estructura del problema favorece las medidas para su solución o mitigación. Hay problemas que no tienen una solución totalmente efectiva, pero hay una gran diferencia entre enfrentar al ciudadano a los problemas habiendo hecho lo que se podía para evitarlos, y/o advertirlos, que actuar espasmódicamente, para justificar sobre los hechos porque no se impidió su irrupción.
  4. Actualmente la gran distancia entre los organismos que producen conocimiento o simplemente conocen sobre el efecto que diferentes especies y condiciones ambientales tienen sobre la economía y salud de los ciudadanos resulta en que sean encaradas acciones a veces contradictorias, otras redundantes y generalmente a posteriori de la manifestación de los problemas.
  5. Sería conveniente que las instituciones responsables encaren estos temas en conjunto con la Universidad, que apoyen estudios aplicados, y divulguen situaciones como las descriptas a fin de permitir a los ciudadanos e instituciones encarar las medidas que sean pertinentes. Este es un atajo económico que permitiría con bajo costo encarar adecuadamente los problemas de plagas y mejorar sustancialmente la calidad de vida de la población.
  6. La comunicación fluida entre técnicos y políticos, y atención debida a los problemas puntuales, nos ayudará a que dejemos de mirar desde arriba las cosas para encararlas con eficacia de una vez por todas.

La casi obviedad de mucho de lo arriba expuesto es un botón de muestra de lo que sucede en nuestra sociedad. La ineptitud, la displicencia y el no atender a lo cotidiano caracterizan a cada uno de los problemas arriba expuesto. Como agravante muchas veces esa actitud no se basa en el desconocimiento del papel de las especies plagas. Esto me lleva a preguntar si todos somos conscientes que hay una disyuntiva trascendente y es que:

  • O nos comportarnos como ciudadanos responsables en el desarrollo de nuestra actividad diaria, no encarando aquello para lo que no estamos capacitados para atender diligentemente ni aceptando que otros actúen con impericia o displicencia
  • O pasivamente dejemos que errores y omisiones continúen arruinando nuestro presente e hipotecando nuestro futuro. @





 

© Copyright 1996 - 2003, Multimedios Ambiente Ecológico
http://www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com