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   Edición 80 / Julio - Septiembre del 2001

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Curiosos por Naturaleza



Plantas Carnívoras . . .

Seductoras Mortales


Por Lucía Torres
Editora de
"Curiosos por Naturaleza"
andares@onenet.com.ar

Argentina




Atraen a sus presas mediante colores y aromas irresistibles. Una vez que ellas se posan en sus hojas, éstas se convierten en trampas infalibles que devoran desde insectos hasta ranas.


Por nuestro planeta se desparraman unos 250.000 tipos de plantas con flores. Entre ellas hay unas 600 variedades, dotadas de un atractivo enigmático que suele ser fatal. Cazan para comer: A diferencia del resto de los vegetales, se nutren de proteínas animales.

Desde siempre alimentaron leyendas espeluznantes sobre especies devoradoras de hombres y toda clase de supersticiones. En algunas zonas rurales de Europa, aún se dice que el líquido contenido en las pequeñas hojas de la pequeña Drosera, conocida como "Rocío de Sol", hace invisible a quien la pisa.

Más allá de los desbordes de la imaginación popular, lo cierto es que existen vegetales que comen desde insectos hasta ranas. El proceso biológico que desencadenó la mutación de sus hábitos alimentarios empezó hace 130 millones de años: Para explicar semejante metamorfosis los botánicos se apoyan en un fenómeno conocido como alimentación adicional.

Plantas con pequeñas depresiones de las hojas, donde el agua del rocío o la lluvia queda retenida, ahogan a muchos insectos. Las bacterias descomponen sus cuerpos y los minerales disueltos son absorbidos por la planta que así recibe raciones extra de nitrógeno y fósforo.

Como el hábitat de las variedades carnívoras se caracteriza por la escasez de nutrientes, los científicos suponen que la evolución habría ido transformando sus hojas en sofisticadas trampas: Cepos sensitivos, gotas viscosas, ventosas aspirantes. También le dio bellos colores y aromas irresistibles para atraer a muchos insectos.


Pérfidas Glotonas

La Venus atrapamoscas (Dionaea muscípula) vive en los pantanos de Carolina del Norte (EE.UU.) Durante la estación cálida sus tallos se alzan veinte centímetros para exhibir elegantes flores blancas. Muchos de los insectos que se disputan el honor de fecundarlas caen víctimas de su apetito. Sus hojas, sustentadas por un largo pecíolo, están formadas por dos lóbulos soldados en media Luna, con bordes recubiertos por una hilera de resistentes y puntiagudas cerdas que impiden que las presas puedan escapar.

El mecanismo que activa el cepo corre por cuenta de tres capilares sensoriales. Una Mosca puede deambular por la plataforma mortal, pero basta que roce dos cerdas para que la hoja se cierre de inmediato. Los movimientos desesperados de la presa activan la secreción de los jugos digestivos y empieza un lento banquete que dura varios días. Y, aunque no ocurre frecuentemente, su tamaño les permite devorar ranas sin mayor problema.

La insectívora drosera o hierba de la gota (Drosera rotundifolia) es una especie que florece en verano y prospera en lechos montañosos y húmedos de distintas partes del mundo. Tiene hojas encarnadas y un poco cóncavas, recubiertas por finos tentáculos que terminan en una esfera de color carmín, encargadas de segregar un fluido viscoso con aroma parecido al de la miel.

Cuando un díptero capta los brillantes reflejos y la dulce fragancia del ogro vegetal -capaz de consumir dos mil insectos por verano-, vuela irresistiblemente hacia él y no bien aterriza queda atrapado. Mientras bate sus alas para zafar, se va cubriendo de un pegajosos ungüento y muere por asfixia. Después los tentáculos de la Drosera se curvan hacia adentro, la hoja se cierra y empieza a digerir el bicho.


Mecanismos Letales

Las Nepentáceas, familia que agrupa decenas de especies distribuidas por el archipiélago Malasio, Sri Lanka, Madagascar y las islas Seychelles, constituyen otro grupo espectacular. Proliferan en farallones calizos con mucha humedad, ciénagas y campos arenosos.

Algunas, como las epifitas, cuelgan de los árboles. Sus hojas se han convertido en ánforas (por eso les dicen plantas jarro) hermosamente coloreadas. En la punta tiene una tapa que se abre sólo cuando la hoja está madura, para evitar que la lluvia desborde su contenido y que los insectos salgan volando. Las vistosas ánforas cuelgan, por lo general, de largos pecíolos enrollados en zarcillos. Cuando un insecto se posa en la entrada, resbala y cae en su interior, donde lo espera un caldo viscoso de enzimas y bacterias que lo disuelve.

Las Sarracenias, típicas del litoral de América del Norte (desde Florida hasta Canadá) emplean las mismas argucias que las Nepentáceas. Sus hojas se han convertido en trompetas con paredes internas recubiertas de cerdas que hacen imposible la salida de la víctima.

En cambio, la Utricularia vulgaris, común en lagos, charcas y márgenes de ríos de la península ibérica, posee vistosas flores amarillas que emergen del agua para permitir su polinización. Bajo la superficie acecha su follaje, ramificado en forma de odres de medio centímetro de diámetro. Sus paredes inferiores contiene capilares que extraen el agua contenida en el odre y crean un vacío parcial, mientras que otras cercas controlan la apertura de una válvula que bloquea la entrada. Basta que una Dafnia, -criatura microscópica de aguas dulces-, roce la trampa para que la válvula se abra: Entonces la diferencia de presión provoca una fuerte corriente que absorbe la presa. Ésta es digerida en 15 a 40 minutos, según su tamaño.

A lo largo de millones de años, las plantas carnívoras fueron transformando sus hojas en ingeniosas trampas y así pudieron adaptarse a diversos medios que les eran adversos. En la actualidad, la contaminación y la desecación de zonas húmedas amenazan con la extinción a muchas especies. Por suerte otras variedades, cultivadas en invernaderos, se han hecho populares. Así otras generaciones podrán seguir admirando a esas criaturas vegetales que, mediante un alarde de ingeniería genética, cambiaron sus hábitos alimentarios para sobrevivir. @


Artículo generado por Elba Vercellini







Datos Curiosos


  • Las Mambas Negras Africanas, son consideradas las serpientes más veloces y venenosas del mundo. Pueden atacar a una distancia de 4,5 metros en menos de un segundo.

  • La mordedura de una Cobra Real puede matar a un Elefante en 4 horas y a una persona en 15 o 20 minutos. Sigilosa y tranquila, se torna agresiva cuando defiende sus huevos. Puede llegar a medir 4,5 metros.

  • La Ballena Azul es el mamífero acuático más grande del mundo. Mide hasta 30 metros y pesa 150 toneladas. Su lengua, por sí sola, pesa 4 toneladas.

  • Algunas Termitas africanas hacen nidos de 8 metros de altura, para 5 millones de habitantes cada uno.

  • El Onagro o Asno Salvaje, puede alcanzar velocidades de 65 km/h. Aguanta dos o tres días sin beber, lo que le ayuda a sobrevivir en la sequedad de los desiertos y estepas.

  • El Perezoso Tridáctilo Sudamericano camina sólo 2 metros por minuto. En los árboles es algo más veloz, alcanzando una velocidad máxima de 3 metros por minuto.

  • El Charrán Ártico recorre 26.000 kilómetros en su viaje de ida y vuelta desde el Ártico a la Antártida.







"Curiosos por Naturaleza"
Página Web de Divulgación Ambiental
editada por Lucía Torres

Antártida 2557
(5010) Córdoba, Argentina
andares@onenet.com.ar




 

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