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   Edición 80 / Julio - Septiembre del 2001

Columnistas



"La Vinchuca . . . Transmisora de
la Enfermedad de Chagas - Mazza"



Por Dr. Diego José Carpintero,
Dr. Antonio Di Rienzo, y
Dr. José Ricardo Pigani
pigani@ciudad.com.ar

Argentina



RECOPILACIÓN

La única endemia transmitida por insectos que tiene importancia epidemiológica en nuestro país, por el alto número de individuos, infectados, es la enfermedad de Chagas - Mazza, dolencia americana que se extiende desde el Sur de EE.UU., estado de California hasta el Norte de nuestra Patagonia. La produce un protozoario, el Trypanosoma cruzi , el que es transmitido al hombre, así como a los mamíferos silvestres y domésticos, por varias especies de triatóminos.


Estos son insectos hemípteros, hematófagos, conocidos por el nombre de vinchucas. Al chupar la sangre de mamíferos infectados por el Trypanosoma, las vinchucas se infectan a su vez y luego pueden transmitir el germen a otro individuo en un nuevo repasto sanguíneo.


¿Cómo son las vinchucas?

Como en todos los insectos, el cuerpo de las vinchucas está compuesto por tres regiones: Cabeza, tórax y abdomen. Exteriormente podemos observar que la cabeza posee los órganos sensoriales y el aparato chupador, en el tórax están insertados los órganos locomotores y en el abdomen el aparato reproductor y las aberturas respiratorias. Vinchuca

La cabeza es alargada, fusiforme en la mayoría de las especies. Posee un par de ojos compuestos, los que son globosos y salientes, y un par de ojos menores, los ocelos, y un par de antenas, órganos receptores de sensaciones que no han sido bien determinadas aún. Como continuación del extremo anterior de la cabeza -pero normalmente plegado sobre la parte inferior- observamos una especie de pico recto, denominado rostro, el que es tan largo como la longitud total de la cabeza.

El tórax muestra en su aspecto dorsal el pronoto y el escudete. Hacia los ángulos posteriores del pronoto se insertan dos pares de alas, de los que sólo son visibles el par anterior, ya que el posterior está cubierto por aquél. Las alas del par anterior se denominan hemiélitros, debido a que la parte basal (corio) es coriácea, y la apical (membrana) membranosa. En la cara ventral del tórax se insertan las patas; son delgadas y relativamente largas.

Gran parte del dorso del abdomen está cubierto por las alas. Queda descubierto el conexivo, reborde que rodea el abdomen y se destaca por mostrar manchas transversales claras. En el extremo posterior del abdomen están los órganos externos del aparato reproductor, visto dorsalmente, el ovopositor de la hembra prolonga el cuerpo en forma de cono; en el macho el aparato copulador está ubicado en la cara ventral, encerrado en una cápsula y no se lo ve cuando se observa la faz dorsal. La diferencia en la forma terminal del abdomen permite distinguir a simple vista la hembra del macho; en éste, es redondeado.

Algunos insectos predadores, parientes de las vinchucas (hemípteros de la familia Reduviidae) son muy parecidos a ellas. La diferencia más fácilmente apreciable se observa en el "pico", que en las vinchucas es recto y en aquellos, es curvo. Hay también chinches fitófagas que viven en los árboles, a las que con frecuencia se confunden con vinchucas; se diferencian también en el rostro, en las vinchucas es corto y consta de tres segmentos (el pico chupador) siendo apreciablemente más largo y de cuatro segmentos en aquellas chinches.


Desarrollo de las vinchucas

Como es general en los insectos, las vinchucas se reproducen por huevos. Miden entre dos y tres milímetros; tienen aspecto semejante en las distintas especies; son ovoides y poseen opérculo, que se destapa para dar salida a la pequeña ninfa. La ovoposición es parcelada y se prolonga por unos cuatro meses. No hay cuidado maternal, aunque la madre procura ponerlos en lugares protegidos. El huevo, blanco cuando recién puesto, se cambia a rosado al adelantar el desarrollo del embrión, cuya evolución se completa entre 20 y 50 días, conforme sea la temperatura.

Desde que sale del huevo hasta que alcanza la condición de imago o adulto, esta cría cambia cinco veces de piel, pasando así por cinco estadíos ninfales en los que carece de alas; las ninfas de los distintos estadíos son muy parecidas entre sí. La ninfa de 5º estadío muestra bien evidentes las vainas en las que desarrolla las alas, las que se despliegan en la forma adulta, con la última muda.

El ciclo evolutivo de la vinchuca varía de tres meses a más de un año, dependiendo la duración de los períodos, de la especie de la que se trate, de la temperatura y de las posibilidades de alimentación; si durante este período ingiere sangre de un mamífero infectado con Trypanosomas, ya está en condiciones de transferir la enfermedad, lo que en muchos casos desorienta es su aspecto, sin alas, que lleva a pensar de que no se trata de una vinchuca.

Hay más de un centenar de especies de vinchucas; de ellas, 21 habitan en nuestro país (Fuente: Dr. Diego J. Carpintero), pero no todas tienen la misma importancia epidemiológica en la transmisión al hombre del Trypanosoma cruzi ; un grupo de especies tiene hábitos silvestres y además es vector del tripanosoma entre los mamíferos silvestres. Otros grupos suelen invadir la zona peridoméstica, estableciéndose en gallineros, corrales, conejeras, etc.; se alimentan sobre los animales domésticos, participando en la transmisión del germen de la enfermedad al perro, gato y otros mamíferos que se crían en la casa.

En nuestro país la especie de vinchuca que más coloniza las viviendas del hombre y se alimenta de su sangre es la: Triatoma infestans, llamada "Vinchuca Doméstica", "Vinchuca Negra" o "Chinche Gaucha". El adulto mide entre dos y tres centímetros; el macho es algo menor que la hembra. Una manera bastante segura de diferenciar la Vinchuca Doméstica de otras especies, es observar las bases de las patas (coxa, trocanter y extremo basal del fémur) , que presentan, un color amarillo que se destaca del negro de la coloración general del insecto.


¿Cómo se disemina la vinchuca?

En su forma adulta se propaga por el vuelo, en el que si bien alcanza poca distancia, logra arribar a las casas vecinas y así las infesta. El viento suele facilitarles el desplazamiento a mayor recorrido. Otra forma de difusión de este insecto, sin límites de distancia, lo realiza el hombre con el traslado de muebles y enseres domésticos. Exámenes realizados en algunas áreas evidenciaron que un quince por ciento del total de bultos que la gente desplaza desde zonas infestadas por el insecto, llevaban huevos, ninfas o adultos de vinchucas. Esto explica cómo suelen aparecer infestadas casas recién construidas, alejadas de cualquier otra vivienda humana en el campo.

Esto, y el vérselas llegar a veces de noche, hace que la gente crea que la Vinchuca Doméstica vive solamente en el monte, se la ha encontrado en nidos de pájaros y cotorras, cuevas de mamíferos (mulitas, vizcachas, etc.), huecos y cortezas de árboles y cualquier otro posible refugio en el que pudieran alojarse vinchucas, hasta conviviendo con una Yarará (Bothrops alternata) -Un crotálido sin cascabel, como los otros miembros de su género-, junto con tras especies silvestres.

Las inmediaciones de los refugios de la Vinchuca se reconocen por las deyecciones secas que manchan las paredes como gotas de "tinta china". En las temporadas cálidas o templadas y aún en las noches templadas del invierno, cuando los habitantes se retiran a descansar y apagan la luz, las vinchucas comienzan a salir de sus refugios; si están en los techos o en la parte alta de las paredes, se arrojan, siendo característico el ruido que hacen al caer.

En algunas regiones en donde las vinchucas abundan, los moradores de los ranchos se ven obligados a dormir con luz para evitar la agresión de estos chupadores que pocas veces se atreven a salir si no es en la oscuridad. Muchos moradores se cubren con diarios, para sentir el ruido de la Vinchuca que cae desde el techo. Para llegar al hombre dormido la Vinchuca suele demostrar bastante astucia; por eso, cuando se procure proteger de su ataque con mosquiteros, conviene meter los extremos de la colgadura debajo del colchón, pues el insecto encontrará cualquier lugar descuidado para penetrar.

Debe también colocárselo de manera tal que, al dormir, los brazos y las piernas no se pongan en contacto con el tul, a través del cual suelen picar las vinchucas. Cuando ha logrado acercarse a la persona, perro, gato gallina u otro animal doméstico aprovechando su reposo, la vinchuca endereza su pico, que normalmente lleva plegado sobre la parte inferior de la cabeza, apoya su extremo en la piel y por medio de unos "pelos sensibles" detecta la temperatura de su víctima, introduce dos de sus cuatro largos estiletes, inyecta su saliva irritante y anticoagulante, introduce sus restantes estiletes y comienza a chupar sangre hasta 2 cm3 los adultos, operación que puede durar más 15 minutos en algunos casos.

La picadura no le produce a la víctima la menor molestia en ese momento, y es así cómo la vinchuca puede hartarse de sangre y retirarse sin ser advertida. Después de la picadura, la región afectada suele presentar una ligera hinchazón rojiza que produce escozor; a veces se hace algo dolorosa, pero luego pasa sin más consecuencias. Una vez repleta, atiborrada de sangre hasta presentar el aspecto de una uva, no puede volar, regresa a su refugio caminando por el piso y sube luego por la pared, tarea en la que, por frecuentes descansos, emplea largos minutos y aún horas.

Si pensamos en los centenares y hasta millares de vinchucas que suelen estar alojadas en los ranchos muy infestados, (en un rancho del Noroeste de la Provincia de Córdoba se encontraron 5.000 vinchucas, es común encontrar 1.000 vinchucas), en la temporada de mayor actividad las vinchucas suelen realizar dos ingestas por semana. La resistencia de estos insectos al ayuno es notable: La ninfa de primer estadío vive hasta tres meses sin haber probado alimento; la máxima resistencia se observa en la ninfa de 5º estadío, que puede soportar hasta 200 días de ayuno.


Transmisión de la enfermedad de Chagas-Mazza

La transmisión del tripanosoma que produce la enfermedad no se produce por picadura directa de la vinchuca. Cuando uno de esos insectos chupa sangre a una persona o animal infectado, ingiere los tripanosomas. En el aparato digestivo del hemíptero los parásitos se multiplican; cuando la Vinchuca se alimenta posteriormente, luego de atiborrarse, deyecta; los tripanosomas salen en gran número en las deyecciones y caen sobre la piel del individuo; si éste se rasca, provocado por el picor posterior a la succión de la vinchuca, se produce con las uñas escoriaciones en la piel por las que pueden penetrar los tripanosomas, produciéndose la infección.

Muchas veces la transmisión se produce al picar el insecto en el rostro; las deyecciones se ponen en contacto con el ojo, penetrando los parásitos a través de la conjuntiva. Se produce en este caso, gran hinchazón de los párpados, los que llegan a cerrar por completo el ojo. A este síntoma de puerta de entrada ocular se denomina "Signo de Romaña".

Ya conocemos sus costumbres; vemos que se desarrolla en la vivienda y en el peridomicilio (su entorno), sabemos que se aloja, anida y multiplica en los refugios que le brinda el rancho y las casas mal construidas, y los muebles y enseres que no se limpian, es un problema creado por la mala vivienda. Si allí está el mal y allí se origina, allí debemos buscar la solución. Lo primero que debemos hacer es eliminar los refugios en los que pueda alojarse. Con los mismos materiales que usa el hombre de campo para construir un rancho común, puede preparar un buen rancho.

Si se revocan las paredes y la parte interior del techo, el rancho será una buena vivienda antivinchuca. Una buena mano de barro bien trabajado para el revoque, una lechada del mismo material después, y una o dos manos de cal al final, cumplen este propósito. Un rancho con paredes y techos bien revocados y blanqueados elimina los principales refugios de las vinchucas. Una limpieza a fondo cada semana mantendrá la morada libre de los insectos que hayan entrado desde la vecindad. En el exterior no dejar que se amontonen escombros o pilas de ladrillos, pues allí se alojarán las vinchucas. Controlar los gallineros y corrales periódicamente.

La Vinchuca es una prueba de descuido en la higiene del hogar. Las vinchucas que tenemos en nuestra casa son producto de nuestra desidia: "Son vinchucas nuestras", y a las que mantenemos con nuestra sangre y la de nuestros hijos, a costa de nuestra salud. @


Los recopiladores de este artículo son miembros de la Fundación Di Rienzo - Viamonte 1742, 3º. Buenos Aires - Argentina; Tel. (54 11) 4374-2520, Int.213. - E-mail: pigani@ciudad.com.ar




 

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