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El compromiso de la industria con el ambiente es una realidad mundial que cada vez gana más adeptos, y por convertirse en un importante factor de competitividad, los empresarios deben tenerlo en cuenta. La Argentina tiene una escasa tradición en la protección del ambiente, y aún no se ha encarado con la seriedad necesaria, y esto no se debe fundamentalmente porque la inexistencia de legislación ambiental. El problema radica en la escasa concienciación de la población en la problemática ambiental, lo cual no permite crear un mercado verde de importancia; la falta de personal capacitado en los municipios y organismos provinciales e incluso nacionales, que puedan realizar las tareas de inspección y control en las empresas o en cualquier emprendimiento privado o estatal que pueda tener un potencial efecto sobre el ambiente, etc. Sin embargo, a pesar de presentar un panorama poco halagüeño; las empresas argentinas, en especial las grandes, han comenzado, poco a poco, a incorporar la gestión ambiental. El objetivo de este articulo es realizar una descripción breve de la situación de las empresas argentinas respecto a la incorporación de la estrategia ambiental en la gestión empresarial. En una entrevista (Ecología&Negocios, 1998), la Dra. María del Carmen Galloni (1) expresa que "podemos decir sin equivocarnos que, en general, las empresas en la Argentina están tratando de adecuarse al signo de los tiempos ocupándose del cuidado del ambiente, al pensar que es pertinente adaptarse a la generalización del uso de instrumentos económicos que permitan la ecoeficiencia". Pero uno podría preguntarse si todas las empresas por igual han incorporado la cuestión ambiental como una de las prioridades o esto se ha dado en algún segmento especial. De acuerdo con estudios realizados por el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) se ha detectado que el área empresarial reclama personal capacitado en temas que hasta hace algunos años (no muchos) no eran considerados prioritarios, como informática, telecomunicaciones, ecología, uso de energías alternativas y control técnico de procesos educativos. Asimismo además de los especialistas en disciplinas duras o concretas (física) hay un interés por las disciplinas blandas, es decir, aquellas que atraviesan horizontalmente todos los campos del conocimiento y permiten coordinar los procesos complejos e interdisciplinarios de la industria actual. La Unión Industrial Argentina (UIA) ha expresado una declaración de compromiso ambiental donde promociona entre otros ítemes:
En nuestro país, muchas grandes empresas, debieron incorporar la protección del ambiente. Esto se produjo por dos razones fundamentales; la primera para ganar mercados en el exterior, y la segunda, por exigencia de empresas multinacionales, ya que algunas empresas son filiales y otras son simplemente proveedoras de grandes empresas mundiales que obligan a quienes les suministran de insumos, a minimizar los impactos ambientales. Como ejemplo de lo antes dicho, nos encontramos con firmas como Ford (mundialmente reconocida por su actividad ambiental) y la distribuidora de energía Edenor, que desarrollan actividades orientadas a asegurar la calidad y la gestión ambiental; sobre la base de las normas ISO (International Standard Organization) en coordinación con sus proveedores. Ambas empresas aspiran a que sus esfuerzos por llevar adelante un Sistema de Gestión Ambiental y una producción ambientalmente sustentable sean plenamente compartidos por el conjunto de sus abastecedores, más de un centenar para Ford y cerca de treinta para Edenor. Ford, se convirtió, en 1998, en la primera empresa automotriz con todas sus plantas certificadas con las normas ISO 14001 de gestión ambiental, en todo el mundo, y sus proveedores deberán cumplir con la misma. La importancia de este propósito es evidente si se tiene en cuenta que esa firma automotriz tiene en el país 120 proveedores, de los cuales 100 se ocupan del abastecimiento de materiales productivos (material que se va con el vehículo: pistones, engranajes, etc.) y el resto de material no productivo (lubricantes, solventes, etc.). Para el Ingeniero de Calidad Ambiental de Ford en Argentina, la estrategia de calidad de la empresa "no es gasto para los proveedores, sino una oportunidad de ahorro, ya que invertir en ambiente brinda beneficios económicos". Dado que el proceso de adecuación de las empresas proveedoras requerirá tiempo e inversión, Ford acordó que los proveedores que posean sólo una planta, deberían certificarla con la ISO 14001 para diciembre de 2001. En caso de que estos tengan más de una planta, estas deberán estar certificadas con dicha norma el 1 de julio de 2003. Esto es obligatorio de modo que el proveedor que no cumpla con este compromiso no será tenido en cuenta para futuros contratos de servicios o compras de productos. Además, la exigencia de las grandes empresas en cuanto a que sus proveedores obtengan la ISO 14000, producirá un incremento en el nivel general de certificaciones. En el área energética, Edenor lleva adelante su programa de calidad y ambiente con el propósito de desarrollar una estrategia agrupada en conjunto con su red de proveedores y subcontratistas (unas 30 empresas). Esta red recibe asesoramiento técnico del Instituto de la Calidad de España, de ENDESA (Empresas Nacional de Electricidad de España) y de EDF (Electricité de France). El programa que comenzó en enero de 2000, prevé que sus proveedores certifiquen dichas normas a finales de 2001. En el rubro de la industria cementera, la empresa Loma Negra S.A. desarrolla una política de gestión que se orienta a la reducción de impactos tales como: consumo de energía, consumo de recursos, emisiones, aprovechamiento de subproductos y residuos industriales, apuntando en el largo plazo al ideal de cero residuos. Las acciones más destacadas son: Uso de combustibles alternativos (2) que permiten un ahorro energético y la disposición de residuos de otras industrias (Cáscara de girasol, Recyfuel, Carbonilla residual de destilación de coque de petróleo) y uso de subproductos industriales (3) que genera un impacto positivo en la optimización de recursos, aumenta la vida útil de la cantera, reduce el consumo de energía, aumenta la capacidad de la planta y produce una mejora en la calidad del producto final. Loma Negra, invierte en tecnologías limpias, con la nueva Planta de fabricación de cemento (Proyecto La Amalí) con una inversión de u$s 240.000.000, donde se destinará más de un 7% de la inversión total a la instalación de equipos de última generación, para el control de emisiones particuladas y gaseosas, ajustándose a los más altos estándares a nivel mundial. Fiel a esta política el Grupo Fortabat (Loma Negra) en conjunto con el Grupo Techint (Siderar), han iniciado la construcción de la primera planta productora de cemento basada en el bajo consumo de energía y en el cuidado del ambiente. Ecocemento S.A., tiene un ingrediente económico-ambiental: este cemento ecológico tiene como insumo esencial un residuo (la escoria de la industria siderúrgica) y los resultados de su uso son muy satisfactorios con relación a otros cementos. Permite disminuir de este modo la utilización de los recursos no renovables y el consumo de energía con relación al cemento común. La nueva planta, con capacidad inicial para producir 300.000 toneladas anuales, demandó una inversión de 25 millones de dólares y ocupa un predio de 33,5 hectáreas ubicado en las cercanías de las ciudades de Ramallo y San Nicolás en la provincia de Buenos Aires. Ecocemento S.A. cuenta con el primer molino vertical para la mezcla de cemento de América del Sur, especialmente diseñado para la molienda de cementos con y de escoria, aplicando tecnología de punta y logrando con este tipo de equipamiento un menor consumo específico de energía. Desde Loma Negra se asegura que el nuevo producto posee un nivel de calidad que excede con holgura los requisitos de la norma IRAM (Instituto de Racionalización Argentino de Materiales) 1636, superando en muchos aspectos las características del cemento normal. "De esta manera (afirman) Loma Negra, empresa líder en el mercado de cementos de Argentina, se mantiene a la vanguardia de los procesos productivos de cemento, con especiales ventajas competitivas en consumo energético y protección ambiental". La presidente de Loma Negra, señaló durante el acto de inauguración de la planta: "Este proyecto se enmarca dentro de una política que ha mantenido nuestra empresa: Cuidar el ambiente. Dentro de los avances tecnológicos, es necesario respetar al hombre. Las fábricas son algo bello, porque crean para el hombre, pero no deben transformarse en destructoras de él". "Por eso (agregó) este emprendimiento es un orgullo para Loma Negra, ya que no sólo puede brindar un excelente suministro de cemento con escoria, sino que, además, brinda una nueva muestra del compromiso ambiental y conciencia ecológica, con los cuales siempre ha encarado sus procesos productivos". Otro ejemplo es Toyota Argentina S.A., que ha inaugurado, en su planta de Zárate, un laboratorio para análisis de emisión de gases contaminantes. Es el primero de su tipo en el país, e implica para la empresa un eslabón más en la producción sustentable, que se suma a la certificación de su Sistema de Gestión Ambiental del establecimiento bajo la norma ISO 14001 (1999). Esta norma es un requisito que Toyota Motors Corp. exige a todas las plantas de producción en el mundo. También, la empresa cervecera Isenbeck (llegada a Argentina en 1994), mantiene una postura proteccionista hacia el ambiente. Aún no ha recibido la ISO 14.000, aunque en breve la obtendrá. Mantiene un control de los vertidos a las aguas del río Paraná, creó programas específicos de reciclaje de materiales (papeles, cartones, plásticos, metales, el aceite de las maquinas, etc.). Además, la compañía tiene exigencias ambientales con los proveedores; como la reciclabilidad de todo material empleado en el packaging o la ausencia de PCB en sus transformadores eléctricos. Asimismo los subproductos son reutilizados (Por ejemplo: Las cascarillas de malta se emplean como alimento de ganado vacuno). En el área de los servicios, podemos encontrar también ejemplos de la incorporación de la gestión ambiental. La Empresa TGN (Transportadora de Gas del Norte) no ha certificado su Sistema de Gestión Ambiental y de calidad bajo las normas ISO, pero optó por diseñar un sistema integral propio, que incorporó los principales conceptos empleados por TransCanada, una de las empresas que tiene acciones de TGN. A diferencia de esta, TGS (Transportadora de Gas del Sur), es la única empresa del rubro de América Latina que cuenta con la certificación ISO 14.000. Estos son solo algunos ejemplos de lo que las grandes empresas están haciendo en Argentina "a favor del ambiente", lógicamente por presiones del mercado externo, o de empresas multinacionales. Otro indicador de la inclinación de las empresas grandes argentinas por el ambiente son las certificaciones (4) ISO 14001 de Sistemas de Gestión Ambiental (5). El total de certificaciones ISO 14000 en Argentina (6) otorgadas al 30 de octubre de 2000 era de 102, el mayor porcentaje lo lleva la industria química, petroquímica, gas y petróleo (40), seguida por la de servicios (26), la metalmecánica (12), electro-electrónica, informática y telecomunicaciones (11), productos de caucho (3), productos de alimentación (3), metalúrgica (3), celulosa y papel (1) y otras (3). Las certificaciones desde 1996, han aumentado, en ese año se otorgaron 5 certificaciones, en 1997 fueron 9; en 1998 aumentaron a 23; en 1999 el número fue de 47; y en 2000 (hasta octubre) sumaban 18, marcando una leve caída. Esto demuestra, aunque lentamente, una preocupación de las empresas por certificar sus sistemas de gestión ambiental. Además de estos ejemplos concretos de la actuación de ciertas grandes empresas en Argentina; y por la falta de estudios profundos de la relación empresa-ambiente en nuestro país; se presenta a continuación la información aportada por una encuesta realizada por la firma Consulta&Opiniones (en la Revista Ecología&Negocios, 1998), donde se sondearon a 80 referentes ambientales pertenecientes a empresas de primer nivel. En la tabla Nº 1 se presentan los aspectos que las empresas argentinas, según su opinión, necesitan apuntalar para poder competir en un mercado internacional cada vez más verde. Se observa al management o gerenciamiento ambiental como el más importante, ya que este permite organizar a la empresa para lograr reducir los niveles de impacto de la misma sobre el ambiente. En segundo lugar aparecen las Certificaciones ISO 14000, de calidad ambiental en general, luego de las ISO 9000 de calidad del producto. Las empresas intentan que sus productos además de ser competitivos en cuanto a la calidad lo sean también en términos ambientales. Por último aparece la higiene y seguridad, aspecto que tiene controles y normativas muy fuertes; las relaciones comunitarias y el marketing verde, este aparece en último lugar posiblemente porque aún en el mercado interno no se ha instaurado el consumo de productos verdes con fuerza, por lo tanto las empresas no necesitan hacer demasiada publicidad ecológica, al menos por el momento. En la tabla Nº 2 aparecen las dificultades que encuentran los empresarios para introducir la gestión y los aspectos ambientales en la empresa. En este caso surgen las cuestiones culturales muy por encima de las económicas, esto se debe fundamentalmente porque se trata de información perteneciente a grandes empresas. En el caso de las PyMEs tiene un peso también importante el aspecto financiero, porque consideran a la inversión en materia de gestión ambiental como un gasto y no como una inversión. Para las grandes empresas, los gastos en gestión ambiental rápidamente dan sus frutos; por ejemplo en Petroquímica Cuyo (Grupo Pérez Companc) se invirtieron en conceptos de consultoría, certificaciones, etc. u$s 352.500 en el período 1994/96 y en un año lograron beneficios cuantificados por un valor de u$s 630.000 ahorrando en energía, agua, productos químicos, etc.; Además, podemos sumar aquellos beneficios no cuantificados como el cumplimiento de la ley, concientización del personal, mejora en calificación de riesgo en ART, etc. También surge el problema en la oferta de capacitación como un obstáculo para establecer en las empresas una conciencia ambiental.
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