Ayer superstición, hoy acción defensiva de nuestro cuerpo
Estornudar puede ser un reflejo inesperado y violento sobre el cual anteriormente las personas tenían supersticiones, ya que estaban convencidas de que se trataba de un acto lleno de significado.
Las creencias y la realidad
"Estornudar una vez era un deseo, dos veces era un beso y tres veces una carta", decía un viejo dicho acerca de lo que el estornudo le traería a la persona que estornudaba.
¿Estornudas antes del desayuno? Un extraño (o un conocido) vendrá pronto hasta tu puerta.
Y estornudar dos veces, por tres noches seguidas, presuntamente significaba que pronto moriría un miembro de la familia.
Hoy en día sí sabemos por qué estornudamos.
También sabemos que la mayoría de las personas estornudan lo suficientemente seguido -especialmente durante la polinización- y si realmente los viejos dichos fueran ciertos, familias enteras serían exterminadas durante las noches y muchas personas se apilarían en las puertas como si fuera Navidad en agosto.
¿Y si pensamos que estornudar dos veces seguidas es malo, qué tal estornudar miles de veces seguidas? El récord más grande registrado sobre un ataque de estornudos duró 978 días, o casi tres años.
Ese récord fue difundido por una compañía de pañuelos (probablemente deleitada).
El director da la señal
No importa lo que lo provoque, cada estornudo funciona casi de la misma manera. Las células nerviosas que se encuentran en la cubierta de la nariz se excitan y envían impulsos a la base del cerebro. (La base del cerebro controla acciones involuntarias, que se realizan sin pensar, como respirar).
El cerebro envía una señal a los músculos del pecho, y estos se convierten en un espasmo, apretando el aire de los pulmones.
Mientras tanto, los músculos de la faringe, un tubo que está detrás de la garganta, se cierran también. Esto hace más difícil (aunque no imposible) que el aire salga por la boca.
Aquí viene el estornudo: En el instante siguiente el aire sale disparado por la nariz (y también por la boca). Sorprendentemente, el aire que sale disparado por tu nariz durante un estornudo, puede alcanzar velocidades de... ¡hasta 100 millas por hora!
Tratar de detener un estornudo a la mitad, al cerrar tus labios o picar tu nariz, puede crear una presión de aire tremenda en tu boca y garganta.
Esta presión puede forzar a las bacterias de tu nariz a volver a las cavidades cubiertas de mucosa de los senos paranasales que se encuentran en los huesos de tu cara, o hacia las trompas de eustaquio y hacia adentro de los oídos. El resultado puede ser una fuerte infección.
Función del purificador
¿Por qué estornudar? La nariz es el purificador de aire del cuerpo. Cuando el aire entra por la nariz, se entibia, se humedece y se limpia de partículas y bacterias, de manera que dentro de lo posible los pulmones obtengan una provisión fresca, tibia y húmeda.
Sin embargo, en algunas ocasiones, el mecanismo de autolimpieza de la nariz es perturbado. Cuando por ejemplo sopla una nube de polvo en tu cara, las terminales nerviosas de la nariz se irritan instantáneamente.
Cuando estornudas, lanzas fuera de tus fosas nasales y de tu boca todas las partículas de polvo como si fueras un caballo que resopla. Un estornudo constituye también el intento que hace tu cuerpo por deshacerse de los virus y las bacterias, como lo hace durante un resfriado.
El estornudar también es un indicador de una reacción alérgica. Por ejemplo el festival de estornudos del verano en la temporada de la fiebre del heno cuando el polen de Ambrosía flotante en el aire se mete dentro de la nariz y de la garganta.
Los ataques de estornudos son provocados por la histamina, que es un químico producido por el sistema inmunológico del cuerpo, que por cierto es muy activo.
La histamina provoca que nuestros ojos estén llorosos, y que se irriten los oídos cuando la cantidad de polen es alta. @
Kathy Wollard L.A. Times, Univision Online, 1 de Septiembre 2000

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