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FRIENDS OF THE EARTH INTERNATIONAL a través de una resolución presentada AMIGOS DE LA TIERRA ESPAÑA en su última Asamblea mundial celebrada en Washington, critica duramente el Plan Hidrológico Nacional presentado por el Ministerio del Ambiente e insisten en la necesidad de variar la estrategia de gestión de la oferta y de -obra pública- por una política de gestión del agua basada en la demanda y en un desarrollo sostenible de nuestra agricultura, principal demandante de agua en nuestro país.
AMIGOS DE LA TIERRA ESPAÑA quiere llamar la atención sobre las contradicciones que el Plan Hidrológico Nacional tiene con relación a la Estrategia Española de Biodiversidad. AMIGOS DE LA TIERRA ESPAÑA se plantea si los presupuestos que promueve el Plan Hidrológico Nacional, es decir, la política centrada en trasvases y embalses, concuerda con los planteamientos de la propia Estrategia Española de Biodiversidad, lanzada por el Ministerio del Ambiente a bombo y platillo en su momento y hoy olvidada en los cajones de los escritorios.
¿Es razonable plantear poner los recursos (agua) a disposición de los usos (agricultura) a un alto coste ambiental y social, sin saber cuál es el marco de sostenibilidad de los ecosistemas (salinización, alteraciones hidrológicas, canalizaciones,...) ni cuáles los requisitos de un sector sostenible (agricultura sostenible)? ¿No atenta contra los planteamientos del desarrollo sostenible poner la oferta forzada y ambientalmente gravosa de los recursos por delante de una demanda a la que se renuncia a gestionar? ¿Es razonable trazar más proyectos de embalses y cañerías (trasvases) antes de tener un marco sostenible de usos (Plan de regadíos que cumpla criterios de sostenibilidad y racionalidad territorial, social y ambiental)?
En el anejo X de la estrategia española de biodiversidad se recoge textualmente que -Estas previsiones (en referencia a los crecimientos de regadíos y zonas agrícolas) deberán ajustarse en el Plan Hidrológico Nacional y, en todo caso, someterse a evaluación estratégica previa en la que la conservación de la diversidad biológica y el uso sostenible del propio recurso hídrico tuvieran un papel definitivo- (página 125 de la estrategia). Y ello porque la política del agua -tiene una relevancia capital para la conservación de la diversidad biológica y su posible uso sostenible- (estrategia española de biodiversidad).
El propio convenio exige que las políticas sectoriales (como la del agua) integren los planteamientos y objetivos del convenio en materia de conservación y uso sostenible de la biodiversidad. De hecho la estrategia española se orienta a desarrollar acciones a través, entre otros, de planes sectoriales a elaborar y aplicar, identificando, explícitamente, a la política hidrológica entre ellos (página 81 de la estrategia).
Eso querría decir que la política hidrológica debería ser el plan sectorial que incluyera la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, incluyendo todos los efectos de aquella sobre ésta. Algo que no cuadra con el Plan Hidrológico Nacional, que limita el plan a un enfoque de trasvases (un gran nuevo trasvase en realidad) y más embalses.
¿Encaja esto en lo que dice que hay que hacer la estrategia española de biodiversidad? ¿Dónde esta la consideración de los fines del convenio y los objetivos y principios orientadores de la estrategia española de biodiversidad (páginas 8 a 11) en el Plan Hidrológico Nacional? ¿Dónde está él -en todo caso, someterse a evaluación estratégica previa en la que la conservación de la diversidad biológica y el uso sostenible del propio recurso hídrico tuvieran un papel definitivo- del que habla la estrategia española?
El Plan Hidrológico Nacional entre otros muchos aspectos, incumple, ignora, desprecia y actúa en contra de los planteamientos de la estrategia española de biodiversidad que el propio gobierno aprobó. ¿Para que sirve entonces la estrategia? ¿De qué manera está cumpliendo el Gobierno español el Convenio de Biodiversidad? ¿Dónde se encuentra alguna noción de uso sostenible, desarrollo sostenible o planificación ambiental de los recursos?.
El Gobierno español reniega implícitamente de los planteamientos del desarrollo sostenible que España firmó en Río de Janeiro hace ocho años (1992), pero, aún más, reniega y actúa en contra de su propia Estrategia de Biodiversidad, presentada clamorosamente hace poco más de un año. Por todo ello y sumado a las críticas ya realizadas por AMIGOS DE LA TIERRA y otros grupos ecologistas y sociales, rechazamos este Plan Hidrológico Nacional. @
Fuente: The-Ecotimes
Jordi Roura Ariño
CEDAM
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