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Por Eduardo A. Esquivel Ríos
eesquivelrios@hotmail.com
Desde hace varios años, se inició una serie de investigaciones sobre el posible uso de especies nativas para reforestar la Cuenca del Canal de Panamá. El problema de las especies exóticas como la Teca, Acacia Australiana, Caoba Africano y Pino, es que ninguna de estas especies encaja en los hábitats de la selva tropical húmeda y su presencia masiva causa enormes desequilibrios ecológicos y daños ambientales. Por ejemplo, ninguna de las especies mencionadas producen frutos o nueces alimenticias para las especies de nuestra fauna, aspecto esencial de los bosques nativos.
Ya desde hace algunos años se habían introducido algunas especies cuya madera es más preciada, como el Caoba Nacional (Swietenia macrophylla); el Cedro Espino (Bombacopsis quinata); el Cedro Amargo (Cedrella odorata); el Roble Sabanero, (Tabebuia rosea); y el Guayacán, (Tabebuia guayacan). Más recientemente se empezó con la reforestación en pequeñas parcelas de Laurel Negro (Cordia alliodora); Cocobolo (Dalberghia retusa); y Nazareno, (Peltogyne purpurea). Estas dos últimas consideradas entre las maderas más finas del Mundo.
El vivero TRÓPICA también empezó a reproducir y a establecer pequeñas parcelas con algunos productores, de Quira (Platymiscum pleytostachium); Peronil (Ormisia panamensis); Madroño (Calycophylum candidissimum); Espave (Anacardium exelsa); Mora (Clorophora tinetoria); Jacarandá (Jacaranda mimoseifolla); Guachapalí (Albizzia guachapale); Corotú (Enterolobium ferruginea); Amargo Amargo (Vatairea guyanensis); Pegle (Vochysia ferruginea); Cañafistulo (Cassia moschata): Carbonero (Mosquitoxylon jamaicense); Cabimo (Copaifera langsdortú); y otras especies menores.
También se está experimentando con especies consideradas "no maderables" como el Barrigón (Pseudobombax barrigon); Yuco de Monte (Ceiba sp.); Cuipo (Canavallesia platanifolia); Almácigo (Bursera simarouba); Guarumo (Ceropia peltata); Guásimo (Guazuma ulmifolla) y otras, en técnicas de recolección de semillas y reproducción de vivero, ya que se considera que en la reconstrucción de un bosque tropical húmedo, se debe incluir todas éstas especies que son importantes en los hábitats y las complicadas cadenas alimentarias que allí se dan.
La mayoría de estas especies producen frutos o bayas comestibles, inclusive para seres humanos. También muchas de estas especies producen madera de muy buena calidad, como el Corotú o el Guachapalí, que actualmente son despreciadas, pero que en otros países de Centroamérica sirven para hacer muebles de excelente calidad. @
Tomado del diario El Siglo, Panamá Oct. 06/00 - siglonet@pananet.com - www.elsiglo.com
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