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   Edición 74 / Septiembre del 2000

Publicaciones



Argentina Nuclear




Japón Frente
al Desarme Nuclear



El Embajador del Japón en la República Argentina, Teruo Kijima expuso, el 23 de septiembre de 1999, sobre la política nuclear de su país frente a la temática de la "No Proliferación y el Desarme", en la Comisión de Asuntos Nucleares del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Publicamos algunos conceptos expresados por el diplomático.

La política del Japón sobre armas nucleares, coherente con su política de usar la energía nuclear exclusivamente con fines pacíficos, se basa en tres principios fundamentales: no poseerlas, no fabricarlas y no permitir su ingreso al territorio nacional. Además, siendo nuestro país la única víctima de la bomba atómica, resulta inconcebible fabricar armas nucleares a la luz del sentimiento nacional. De este modo, Japón se ha convertido en un miembro entusiasta del Tratado de No Proliferación (TNP).

El TNP, que prohíbe la posesión de armas nucleares a todos los Estados parte excepto a los cinco poseedores, ha sido y sigue siendo objeto de críticas por parte de los países no poseedores por su carácter discriminatorio. Japón, sin embargo, no cree oportuno limitarse a criticar este aspecto del tratado perdiendo de vista su meta final que es reducir progresivamente las armas nucleares en el mundo. De este modo, Japón se integra al TNP y, dentro del mismo, sostiene fervientemente la opinión de que los países poseedores deben reducir su armamento existente.

Durante el año próximo se celebrará la "Conferencia de Revisión de los Estados parte del TNP año 2000". Japón está considerando presentar en esta conferencia un proyecto de compromiso internacional para mantener y fortalecer el sistema del TNP.

En materia de relaciones multilaterales, desde 1994 y por iniciativa del Japón, en la Asamblea General de las Naciones Unidas se viene aprobando la "Resolución Relativa a la Reducción de Armas Nucleares con miras a la Eliminación Definitiva de las Mismas". En 1998 se presentó un proyecto de resolución con un nuevo contenido, indicando pasos concretos a seguir para lograr la reducción y no proliferación de armas nucleares. La propuesta cuenta con el apoyo de la gran mayoría de los países, incluso de los poseedores de armas nucleares (160 a favor, ninguno en contra y 11 abstenciones).

Humildemente considero que este resultado es fruto de la diplomacia de mi país. El aspecto más novedoso de esta resolución consiste en haber señalado un nuevo camino hacia la reducción y la no proliferación de armas nucleares a través de la inmediata entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBT); el pronto acuerdo en las negociaciones para celebrar el Tratado de Prohibición de la Producción de Material Fisionable (FMCT); la inmediata entrada en vigor del Tratado de Reducción de las Armas Estratégicas (START II); y un debate multilateral sobre las futuras medidas a adoptarse para la reducción de las armas nucleares y negociaciones entre países poseedores, para la reducción del armamento nuclear.

Por su parte, Japón creó y participo activamente en el denominado "Foro de Tokio". El mismo tiene por objeto la reafirmación y el fortalecimiento de un régimen de no proliferación de armas nucleares sobre todo en el sur de Asia y el estudio y la concreción de propuestas sobre la forma de impulsar la reducción nuclear a escala global. Este proyecto fue propuesto y llevado a cabo por iniciativa del entonces Primer Ministro Hashimoto y del Canciller Qbuchi en ocasión de las pruebas nucleares realizadas por India y Paquistán, y contó con la participación de unos 20 países conocedores de la problemática nuclear de los principales países. Dicho Foro impulsó la necesidad de consolidar y reforzar el régimen de la no proliferación nuclear a nivel internacional y propuso una serie de medidas concretas.


Situación actual del desarme nuclear en Asia Oriental y medidas tomadas por Japón al respecto

1) La relación con China

En julio de 1996 China suspendió sus pruebas nucleares, y Japón reanudó la asistencia financiera no reembolsable o ese país a partir de marzo de 1997.

Para China, la construcción de su economía interior ha sido el tema prioritario desde la década del '70.

Como este país necesita de una atmósfera internacional estable para poder promover su política de reforma y apertura, es de suponer que no desea sufrir ninguna perturbación en sus relaciones con los países vecinos. Por eso creo que es importante que China aumente la transparencia de su política de defensa y de seguridad a través de conversaciones bilaterales y multilaterales. Para el logro de este fin, creo que el Foro Regional de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y el diálogo bilateral sobre la seguridad (incluyendo reuniones entre las autoridades de defensa nacional de China y de Japón) son fundamentales.

2) La relación con Corea del Norte

La sospecha acerca del desarrollo nuclear de Corea del Norte entre 1994 y 1996 llamó la atención del mundo entero y provocó la conformación de la Organización para el Desarrollo Energético de la Península de Corea (KEDO). La KEDO fue fundada por Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, para crear fondos para un proyecto de construcción de un reactor nuclear de agua liviana y para proveer de petróleo pesado a Corea del Norte, y se inauguró oficialmente en 1995 cuando EE.UU. y Corea del Norte firmaron un acuerdo para solucionar los problemas nucleares y mejorar le relación bilateral sobre la base del "esquema acordado" en 1994. Posteriormente, en agosto de 1998 Corea del Norte disparó un misil balístico (TAEPODONG) hacia Japón, lo cual provocó gran alarma en Japón y afectó la relación bilateral.

El 21 de octubre de 1998 el Gobierno del Japón reanudó la asistencia a la organización KEDO con el fin de no dar excusas a Corea del Norte para lograr su desarrollo nuclear a partir de la suspensión de la asistencia. El desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte es la principal preocupación de seguridad que nuestro país enfrenta y, a la vez, es el problema más grave que afecta al régimen del TNP y a la seguridad internacional. Nuestro país, como miembro original de la KEDO, ha tomado la iniciativa de desempeñar un papel significativo de apoyo financiero (se ha comprometido a proveer a la KEDO de mil millones de dólares, de los cuales ya ha desembolsado 35,76 millones) y además participa activamente en las decisiones de la política de la organización.

A propósito, la Argentina se afilió a la KEDO el 10 de septiembre de 1996 y ha aportado la suma de 100 millones de dólares a la organización, acto que ha sido altamente calificado como una contribución a la estabilización del Extremo Oriente.


La importancia del uso de la energía nuclear con fines Pacíficos

En nuestro país la estructura del suministro de energía es extremadamente frágil por el hecho de que dependemos de la importación del 80% de la energía prima por falta de recursos propios de energía. Tomamos real conciencia de esta situación durante las "Crisis petrolera? de 1973 y 1979 y, a partir de entonces, el país entero ha realizado todos los esfuerzos posibles para el desarrollo de la energía sustituta y para el uso racional de la energía.

El resultado es que mientras el Producto Bruto Interno se hizo 2,5 veces más grande entre 1973 y 1998, el uso del petróleo como energía sigue estable al nivel de 300 millones de kilolitros. El total del suministro de la energía prima creció 1,6 veces durante el mismo periodo. Dentro de esta cifra, la proporción de la energía atómica aumentó del 0,6% al 12% y, por el contrario, la del petróleo y el gas natural en su conjunto bajó del 79% al 63%. Lamentablemente, con excepción de la energía atómica, ninguna energía sustituta como la solar, eólica ni geotérmica ha desempeñado un papel significativo. Es decir, la generación de electricidad por medio de la energía atómica es la clave para el éxito en el uso racional de la energía y la protección del ambiente.

Para aprovechar el uso pacífico y seguro de la energía atómica es menester velar por todos los aspectos de la seguridad y ganar la confianza y el apoyo tanto de la sociedad internacional como de la opinión pública local. En este sentido, considero que la conducta del Gobierno del Japón constituye un modelo a nivel mundial.

En primer lugar, los reactores atómicos, además de los amplios recaudos de seguridad en sus materiales e instrumentos, están diseñados de modo tal que ofrezcan la mayor seguridad y, ante una eventual anormalidad en su funcionamiento, inmediatamente se activa en ellos el "sistema de alarma temprana" junto con las 'medidas múltiples' para detener al instante la irregularidad e impedir la ampliación de la misma. Además, se cumplen estrictamente los controles periódicos. De este modo, bajo nuestro sistema no es posible que ocurran explosiones como la de Chernobyl ni accidentes como el de Three Mile Island.

Asimismo, como Japón es una nación expuesta a los sismos, este factor se tiene muy especialmente en consideración para fijar los estándares de diseño de los reactores. Como resultado de este esfuerzo, las centrales nucleares del Japón registran la menor frecuencia tanto de problemas como en paradas no programadas en comparación con el resto del mundo y gozan de un alto grado de confiabilidad en su funcionamiento.

En cuanto al reciclado de los combustibles usados, la tecnología adoptada por Japón consiste en lo siguiente: vitrificación de los desechos con alto nivel de radiactividad, bituminificación de los desechos con mediano nivel de radiactividad y reutilización del plutonio. En la práctica, se puede aumentar el aprovechamiento del uranio entre 2 y 60 veces recuperando el plutonio del combustible usado y volviendo a utilizarlo como combustible. En caso de no reciclarse el combustible nuclear y si se mantuviese el actual nivel de consumo, agotaríamos el recurso ya en el siglo XXI (la extracción de uranio pude prolongarse durante sólo 72 años).

Actualmente Japón envía al exterior (Reino Unido y Francia) la mayoría del combustible usado para su re-procesamiento. El transporte hacia el Japón del combustible reciclado en el exterior no presenta problemas de seguridad alguno puesto que para él se emplean envases fijados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAAE) y buques preparados bajo normas de la Organización Marítima Internacional (IMO), los que son escoltados para prevenir actos de piratería.

Para que el transporte de materiales nucleares llegue a buen término es imprescindible contar con la comprensión de los países ribereños y con un sistema de transporte seguro. Mi país se viene esforzando para adoptar todas las medidas se seguridad y mantener comunicaciones fluidas con los países ribereños. Asimismo, se está preparando para reciclar en su territorio combustible usado para lo cual se están construyendo, en la provincia de Aomori, instalaciones que han requerido una enorme inversión.

En tercer lugar, en lo que hace a la difusión de información para la opinión pública, considero que es natural que el público sienta intranquilidad e incluso cierta aversión a las centrales nucleares. Por ello, resulta imprescindible informar a la población respecto de su seguridad, ganando así su confianza. En mi país, tanto el Gobierno como los operadores de electricidad realizan grandes esfuerzos proveyendo información a través de folletos, sitios web, bibliografía, conferencias, programas de video y materiales didácticos e incluso han instalado puestos de monitoreo alrededor de las centrales para que los habitantes de la zona puedan conocer diariamente los datos sobre la radioactividad.

Tras estos esfuerzos, en años recientes, más del 70% de la población reconoce la necesidad de contar con la energía atómica y más del 60% está de acuerdo en que se mantenga e incluso se incremente el funcionamiento de las actuales centrales. Empero, mientras el 21% de la opinión pública considera segura a la energía atómica, el 40% aún no la considera muy segura. Esto ocurre en parte debido a los accidentes habidos en el exterior y revela la necesidad de continuar con la tarea de concientización y difusión de información junto con el mantenimiento de estrictas medidas de seguridad. @




Argentina Nuclear

Publicación bimestral editada por
Editorial Nueva Ciencia S.R.L.

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