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   Edición 72 / Julio del 2000

Publicaciones


El Mercurio de la Salud


Su Incidencia en la Diversidad Biológica

Alimentos Transgénicos

Por Santiago Besuschio
y José Sáez Capel

mareal@sminter.com.ar

Argentina



Hace algunos meses se instaló en Europa una discusión entre países de la Unión Europea (UE) y EE.UU. sobre los alimentos transgénicos, luego de una proposición de moratoria sobre su utilización, lanzada por Grecia ante la UE para reglamentar las directivas europeas respecto de la difusión de plantas transgénicas en el viejo continente. La opinión pública es contraria al consumo de organismos genéticamente modificados (OGM), pero los responsables políticos se enfrentan a presiones económicamente ligadas a la magnitud del mercado de los OGM que arribaría en el año 2000 a 18 mil millones de francos franceses.

Estados Unidos, principal productor, se opone a los controles que quieren imponer los europeos, rechazando el principio de un acuerdo internacional protocolizando sobre la biodiversidad, específico para los OGM. Para los americanos la cuestión de dichos organismos es un simple problema comercial que debía ser rechazado por la Organización Mundial del Comercio en las frustradas discusiones en Seattle, en el pasado noviembre.

Por supuesto que en esta controversia existen numerosos aportes y observaciones publicadas que consideran favorables las manipulaciones genéticas que confieren resistencia a plagas como el Geminivirus o bien minimizan los riesgos asegurando que la biotecnología contribuiría a la futura seguridad alimentaria en el siglo XXI o exaltan los beneficios de los OGM, mencionando que cuando los granos resistentes a herbicidas son plantados las malezas son fácilmente controladas.

Con éstos, se necesita menor tarea de labranza, y se minimiza la erosión de los suelos, o que las cosechas puedan mejorar en suelos ricos en metales, ayudando además a otras plantas a liberarse de la contaminación por metales o la producción del mundo subdesarrollado que se beneficiaría con cosechas de granos no tradicionales para obtener alimentos, fibras, combustible y medicinas o la producción de granos modificados genéticamente en sus aceites, proteínas y carbohidratos que aumentaría su valor como alimento y por último el desiderátum de la salud nutricional y el bienestar humano manipulando la síntesis de micronutrientes que es baja según los autores en la agricultura tradicional.

En EE.UU. existe un indudable apoyo oficial, evidente en las palabras del Secretario de Agricultura Dan Glickman dirigidas al Club de la Prensa Nacional en Washington, el 13 de Julio de 1999: "... La biotecnología en la agricultura posee un enorme potencial para ayudar a combatir el hambre (...) La Biotecnología puede ayudar a resolver algunos de los más acuciantes problemas ambientales (...) Pero, como para cualquier nueva tecnología, el camino a recorrer no es fácil. Actualmente, en algunas partes del mundo existe una gran resistencia del consumidor y un gran cinismo hacia la biotecnología (...) En Europa quienes protestan han destruido test de prueba en terreno de cosechas derivadas de la biotecnología y algunas de las mayores compañías de alimentos en Europa han suspendido el uso de OGM en sus productos ...".

El autor Ad Van Dommelen, Consultor Holandés en Ambiente y Economía, ha publicado un libro titulado Hazard ldentification of Agricultural Biotechnology, en el que propone un enfoque científico con "identificación inicial de cuestiones a investigar que los científicos consideren relevantes, los que clasificarían el potencial riesgo o seguridad en la acción evaluada de los OGM". Quienes comentan esta nota dicen como corolario: "Como la historia nos enseña, la ideología y la opinión mundial no será fácilmente influenciada por los resultados de la investigación científica".

La concentración del sector agropecuario

La nueva tecnología produce semillas resistentes que elevan la producción. Pero el productor debe comprarlas para cada siembra, no pudiendo utilizar las provenientes de la cosecha anterior. Negocio para las multinacionales mientras se cruza el discurso ecológico y el proteccionismo europeo.

Quién comercializa las semillas y los agroquímicos, en forma de paquete, ingresa en el circuito de acumulación agraria partiendo de los mayores rendimientos obtenidos. Es que en el debate sobre las transgénicas no se discute la posición dominante de las multinacionales que se apropian del excedente agrario, sino que se cruzan, como prioritarias, posiciones ecologistas y proteccionistas.

El fallido protocolo de Cartagena sobre diversidad biológica

Luego de tres años de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de bioseguridad referente a los organismos genéticamente modificados, de acuerdo con el Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, se ha producido un fracaso en la Conferencia de Cartagena del año pasado.

En la misma, las delegaciones del sur (salvo Argentina, Chile y Uruguay, que forman parte del Grupo Miami, con Australia, Canadá y EE.UU.) presentaron un protocolo de bioseguridad que incluía:

  1. El protocolo debía alcanzar a todos los organismos y productos transgénicos.
  2. Exigían un principio tutelar, mediante el cual pudieran rechazar la introducción de organismos o productos transgénicos sino existía certeza científica sobre su seguridad. Este principio ha sido recepcionado por leyes nacionales de varios países de la UE e instrumentos internacionales como la Convención sobre Diversidad Biológica y la Comisión sobre Desarrollo Sustentable. Por otra parte su inclusión en el protocolo de Cartagena, hubiere impedido que la OMC pudiera impugnar cualquier rechazo de importación de OMG.
  3. El derecho de los países de tomar medidas más estrictas que las establecidas en el protocolo.
  4. Se establecen sanciones y mecanismos de compensación para el caso de violación a las normas y los procedimientos acordados por la comunidad internacional.
  5. Separación y etiquetado de los productos transgénicos, esta última condición esencial del derecho de los consumidores para elegir el tipo de alimento que desean consumir.
  6. Los países deberán poder evaluar el impacto de los OMG.
  7. Estos países del sur entendieron imprescindible establecer disposiciones relacionadas con la salud humana. Así el uso frecuente de marcadores genéticos contra antibióticos ha sido asociado con la creciente resistencia a estos fármacos, consecuencia de lo cual podrían resurgir enfermedades infecciosas y emerger otras nuevas.
  8. Y resulta fundamental para estos países que el protocolo es negociado en el marco de la Convención sobre Diversidad Biológica por lo que no pueden estar sometidos a otros instrumentos como la OMC, que promueve el libre comercio sin tener en cuenta los efectos sanitarios y ambientales.

Tanto por la postura del llamado Grupo Miami, la poderosa industria biotecnológica de los Estados Unidos que se había opuesto a la firma del protocolo, y la cambiante posición europea, que cedió posiciones claves para la protección ambiental y la salud humana a cambio de la eliminación de la cláusula que subordina el protocolo a la Organización Mundial de Comercio, es que el mismo ha fracasado.

Situación en Argentina

La postura de Argentina junto con la de Uruguay, difirió de la de los otros dos socios del MERCOSUR.

No obstante ello, la Secretaría de Agricultura, se ha visto obligada a dictar la Resolución 739/99 (B.O. 29178) por la que se suspende la producción y comercialización de maíz y productos provenientes de variedades e híbridos resistentes al herbicida glufosinato de amonio, derivado del evento de transformación T.14. Ello así, este tipo de maíz transgénico ha llevado a la pérdida del mercado europeo, tal como ya acontece con dos millones ochocientos mil toneladas de dicho grano.

Estudios que han puesto en duda la inocuidad de las simientes transgénicas

En el Reino Unido, el Departamento del Ambiente, lanzó en 1999 una experiencia que opone la biotecnología agroalimentaria a la agricultura convencional para verificar cual de las dos es menos nociva. El experimento que va a durar cuatro años va a girar en torno de tres plantas genéticamente modificadas para resistir herbicidas de amplio espectro.

La soja transgénica, adoptada por los agricultores argentinos en estos tres últimos años, contiene un gen tolerante al glufosinato, empero según algunos autores, "sería probable que la utilización del glufosinato aumentara el nivel de estrógenos. Los estrógenos suelen afectar a los mamíferos, incluido el hombre con riesgos oncogénicos. De hecho el incremento de la producción de grasa en la leche de vacas alimentadas con soja transgénica es consecuencia directa de los niveles de estrógeno producidos en esas sojas". Autores como Rissler y Mellon, Krimsky y Wrubel refieren como los riesgos ecológicos más serios:

  • La expansión de estos cultivos amenaza la diversidad genética por la simplificación de los sistemas de cultivo y la promoción de la erosión genética. La superficie cultivada con OGM en millones de hectáreas en el mundo comparando los avances entre 1998 y 1999 se expresa en las cifras siguientes:
  • La potencial transferencia de genes de cultivos resistentes a herbicidas (CRHS) a variantes silvestres o parientes semidomesticados pueden crear supermalezas.
  • CRHS voluntarios se transforman subsidiariamente en malezas.
  • El traslado horizontal vector-mediado de genes y la recombinación para crear nuevas razas patogénicas de bacteria.
  • Recombinación de vectores que generan variedades de virus más nocivas, sobre todo en plantas transgénicas diseñadas para resistencia viral en base a genes virales.
  • En Science, un artículo pone en evidencia la resistencia de ciertos insectos destructores del mismo maíz transgénico, paradójicamente utilizado para la lucha contra el parásito destructor del maíz.
  • Las plagas de insectos desarrollan rápidamente resistencia a los cultivos que contienen la toxina Bt (Maíz Bt significa maíz que contiene una proteína insecticida originada en la bacteria "Bacillus Thuringien-sis", el cual por su polen pone en riesgo la existencia de la oruga y de la mariposa denominada Monarca. La colorida y magnífica imagen de la mariposa Monarca ha sido motivo del poster generado por el movimiento contrario a los alimentos genéticamente modificados, de Mayo de 1999, luego de la primer publicación del entomólogo John Losey y colaboradores de la Universidad de Cornell en Nature, después desvalorizada por los mismos autores. A pesar que desde hace años se sabía que la bacteria Bt rociada como pesticida afectaba a mariposas, recién ante la publicación de Nature, esta tuvo la virtud de alarmar a los observadores de los avances biotecnológicos).
  • El uso masivo de la toxina Bt en cultivos puede desencadenar interacciones potencialmente negativas que afecten procesos ecológicos y a organismos benéficos.

Recomendaciones

Por todo ello es recomendable que nuestro país al igual que sus socios del MERCOSUR:

  1. Prohiban el patentamiento de organismos, familias de células y genes, no reconociendo el patentamiento hecho por otros países.
  2. Suspendan temporariamente la liberación al ambiente de cultivos y alimentos transgénicos para humanos y animales.
  3. Promuevan a nivel mundial una investigación científica, pública e independiente sobre el futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria, teniendo en cuenta la amplia gama de hallazgos científicos y sus implicancias éticas y socioeconómicas.
  4. Por su parte la República Argentina debería junto con la Rou dejar de pertenecer al grupo Miami y promover con sus socios del MERCOSUR el reinicio de un nuevo protocolo de bioseguridad dentro del Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, con base en los principios referidos en los puntos a/h del apartado 2.

Es necesario por último destacar que los avances científicos y tecnológicos son sindicados como responsables, por grandes comunidades de población, de las consecuencias desfavorables que generan. Se debe desmitificar este aserto para evitar culpar a la ciencia y la técnica, que son ni más ni menos que útiles al alcance del hombre para el progreso humano, y a la vez culpar e identificar a los responsables de dichas desfavorables consecuencias, generadas por reducidos grupos humanos con grandes responsabilidades económico-sociales, por acción u omisión. @





El Mercurio de la Salud

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