[ Publicidad 1 ]
Principal | Staff | Vidriera Virtual | Buscador Temático | Ediciones Anteriores | Sitios Recomendados | Correo


 Sumario:

  Editorial

  Columnistas

  Opinión

  Investigación

  Información General

  Agenda 21

  Salud

  Flora

  Fauna

  Publicaciones

  Cartas de los Lectores






[ Publicidad 2 ]

[ Publicidad 3 ]

[ Publicidad 4 ]
   Edición 72 / Julio del 2000

Publicaciones


El Globo



Aprovechamientos Hidroeléctricos
de Reducida Potencia



Por Prof. Ing. Carlos Avogadro
ciavogadro@ciudad.com.ar

Argentina


Las obras hidroeléctricas de menos de 70. 000 kW pueden ser una solución adecuada para poblaciones alejadas de las redes de distribución eléctrica y con disponibilidad del recurso hídrico. Entre otras ventajas, además de su bajo costo, el aporte al desarrollo regional y su condición de energía renovable, tienen nulo efecto sobre el ambiente.

Las características geográficas, hídricas y demográficas que presenta la Argentina y en general los países de América del Sur, hacen que este tipo de obras, constituyan propuestas de importancia para contribuir a activar las economías regionales, aprovechando las variadas riquezas naturales que disponen.

Países con una gran extensión territorial, importantes recursos hídricos y una heterogénea distribución de la población, requieren de elementos dinamizadores para promover un desarrollo más homogéneo.

En el último Censo Nacional de Población y Vivienda realizado por el INDEC, se observó que el 47% de la superficie total del país presenta una densidad que no supera los 5 habitantes/km2, con una marcada tendencia migratoria hacia áreas urbanas.

Los Aprovechamientos Hidroeléctricos de Reducida Potencia son óptimamente adecuados para abastecer las necesidades de energía eléctrica de pequeñas poblaciones que disponen del recurso hídrico en cantidad y regularidad acorde para esos fines. Asociándolos en su funcionamiento con una planta potabilizadora, estas obras, permiten además optimizar el suministro y control de agua potable, hecho relevante para una buena calidad de vida.

La posibilidad de obtener beneficios adicionales a la generación eléctrica, tales como la mencionada provisión de agua potable, riego, recreación y turismo, definen el carácter multipropósito de las obras.

Se destacan, por otro lado, cualidades de particular importancia como producción de energía limpia, breve período de construcción, reducida inversión y beneficios económico-sociales observables en el corto plazo, con lo cual se cumple con el gran desafío de acceder al desarrollo económico sustentable.

Numerosas localidades disponen de recursos hidroenergéticos en pequeña y mediana escala que no resultan por su magnitud atractivos para las grandes empresas del sector Sin embargo generarían desarrollo e integración a la actividad productiva de comunidades que viven en condiciones de precariedad económica-social histórica.


Características de la Central

Un aprovechamiento hidroeléctrico de reducida potencia, desde el punto de vista eléctrico, es una obra hidráulica que utiliza un recurso renovable para producir energía eléctrica, adoptando convencionalmente como límite superior de potencia instalada los 10.000 kW. Se los denomina genéricamente pequeños aprovechamientos hidráulicos, clasificándolos, en base a la potencia instalada en:

  • Micro, hasta 100 kW
  • Mini, entre 101 kW y 500 kW
  • Pequeños, entre 501 kW y 10.000 kW

La central generalmente consta de:

  • Una presa o azud, con la obra de toma incorporada,
  • La conducción libre,
  • El desarenador y cámara de carga,
  • El vertedero de la cámara de carga,
  • La tubería forzada,
  • La casa de máquinas, y
  • El canal de restitución que empalma con el cauce natural del río o arroyo.

La presa o azud permite elevar el nivel de agua del río o arroyo para su posterior derivación parcial hacia la central hidroeléctrica con el fin de generar energía. A continuación el caudal turbinado es restituido al cauce natural. La obra de toma puede estar integrada a la presa o azud, o ser exterior

La conducción libre se realiza a través de un canal o tubería. El canal puede estar revestido, o no, dependiendo de las características del terreno, pendiente y cantidad de agua disponible. Para el caso de emplear una tubería, ésta puede ser de hormigón o PVC. La conducción libre suele ser extensa con reducida pendiente.

El desarenador decanta los sedimentos que hasta allí llegan, los que pueden ser de significativa importancia, según las características del río o arroyo.

La cámara de carga cumple funciones de amortiguador para evitar sobrepresiones en la conducción forzada, ésta última generalmente es de chapa de acero soldada, asbesto cemento, hormigón o PVC, y empalma con la casa de máquinas, desarrollándose en una gran pendiente.

La casa de máquinas contiene las turbinas, generadores, reguladores, tableros y equipos auxiliares de la central. El tubo de aspiración sigue a la turbina y desemboca en el canal que empalma con el cauce del río o arroyo, restituyendo a éste el agua turbinada.

Este tipo de obras, a pesar de su simplicidad constructiva -comparada con los de mayor magnitud-, requieren de cierta información de base en cuanto a características del terreno y curso de agua, necesarios para elaborar un proyecto adecuado, lo cual evitará inconvenientes durante la construcción y vida útil de la obra.

Otro aspecto que definirá un buen proyecto es maximizar la participación de materiales y mano de obra locales, lo que brinda ventajas en cuanto a costos e intereses comunitarios de la población. El equipamiento de turbinas se obtiene de las características del salto (desnivel entre aguas arriba de la obra de toma y salida del tubo de aspiración) y del caudal utilizable del río o arroyo, parámetros con los que se determina el tipo de turbina mas adecuado.

Existe una variedad estandarizada de máquinas que sirve para cubrir los parámetros indicados, sin necesidad de incurrir en costos de ingeniería de producto (diseño, ensayos, etc.), que si necesitan las turbinas de mayor magnitud. Ello contribuye a reducir los costos, compensando plenamente su menor rendimiento.


Suma de Ventajas

Se puede sintetizar la conveniencia de la construcción de estas obras considerando los siguientes aspectos:

  • Riqueza hídrica de la Argentina y países de América del Sur, poco aprovechada
  • Pequeños núcleos de poblaciones distribuidos geográficamente a lo largo de todo el país, con bajo nivel económico, y marginados en sus posibilidades de incorporarse a la actividad productiva de la región,
  • Razonable rentabilidad, reducidos tiempos de construcción, baja inversión y costo operativo,
  • Posibilidad de tener beneficios adicionales, como provisión de agua potable, riego, y recreación y turismo,
  • A nivel internacional existe una variada oferta de financiamiento en condiciones preferenciales,
  • Al comparar esta generación eléctrica con una central térmica equivalente, se observan estas ventajas:
  • Utiliza recurso renovable, sin costo de combustible ni gastos de flete por transporte
  • Permite utilizar el combustible para fines de mayor utilidad, como la industria, el transporte o la exportación,
  • No tiene efectos contaminantes para el ambiente y la salud humana,
  • Las reservas de los combustibles fósiles son finitas, a la vez que su combustión contribuye a originar polución, lluvia ácida, efecto invernadero y calentamiento global
  • Generalmente, la inversión en energía hidroeléctrica es superior a la térmica, pero se compensa plenamente durante su vida útil,
  • Su operación y mantenimiento requieren menor cantidad de personal e insumos.

Antecedentes Históricos

Las Pequeñas Centrales Hidráulicas comenzaron a construirse en el país a fines del siglo pasado, con su mayor desarrollo de 1930 a 1950. Posteriormente, la instalación de grupos diesel resulto más conveniente, por el bajo costo del petróleo y la reducida inversión inicial.

Después de 1973, con la crisis internacional del petróleo, se comenzó a rever esta situación, optando por centrales hidráulicas, pero motivos económicos y de política de las empresas eléctricas del estado (nacional o provincial), determinaron que se construyeran pocas obras tanto hidráulicas como térmicas para abastecer a pequeñas localidades aisladas.

La falta de inversión en el sector eléctrico para dichas localidades redujo la expansión y calidad de servicio, lo cual unido a otras causas, originó un movimiento migratorio de la población hacia zonas urbanas o polos de desarrollo industrial. Esta tendencia continua, según se puede observar en los datos de los últimos censos nacionales de población y vivienda.

Las provincias de Neuquén y Misiones comenzaron en la década del '80 con planes de construcción de Pequeñas Centrales Hidroeléctricas para fomentar a pequeñas comunidades. En general, estas obras tuvieron participación de materiales y mano de obra del lugar En algunos casos se instalaron turbinas reacondicionadas obtenidas de centrales fuera de servicio, lo que redujo costos facilitando el objetivo propuesto. @


(*) El autor es ingeniero consultor y profesor universitario en aprovechamientos hidroeléctricos.



El Globo

Es una publicación de
Hernando Albornoz, Editor

Av. Belgrano 624, 9º Piso, oficina 91
C1092AAT Buenos Aires - Argentina
Teléfono: 54 11 4334-8317
Fax: 54 11 4334-1975

elglobo@movi.com.ar






Principal | Staff | Vidriera Virtual | Buscador Temático | Ediciones Anteriores | Sitios Recomendados


Comuníquese con Nosotros Si tiene alguna duda o sugerencia,
comuníquese con nosotros!!!



© Copyright 2000, Multimedios Ambiente Ecológico
http://www.ambiente-ecologico.com / info@ambiente-ecologico.com