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Estimado señor director:
Hace algunos días, caminaba paseando a mi perro como lo hago todas las mañanas, y al cruzar una esquina, se produce un hecho fortuito que llamó mi atención.
El mismo, fue a consecuencia de que, al intentar pasar por esa esquina me encontré con una cuadrilla de trabajadores que estaban realizando una conexión de la red telefónica. Como a mi perro, en ese momento, se le ocurrió levantar su pata trasera para orinar sobre el cúmulo de tierra que se había removido para efectuar dicho empalme, me acerqué a evitarlo porque estaban trabajando allí. Esa acción, produjo un estado de hilaridad entre los trabajadores y mi persona, produciéndose algunas chanzas sobre la actitud y el deseo del perro reprimidos por mí y la contaminación perruna que se había evitado.
Luego, mantuve una conversación con ellos y me pusieron al tanto de lo qué estaban efectuando. Me informaron que esta cuadrilla, pertenecía a una empresa contratada por Telefónica de Argentina S.A. para realizar el tendido y conexiones de los conductores por fibra óptica en una zona determinada del centro porteño. Mi curiosidad, cuando escuché fibra óptica fue tal, que gustosamente me dieron una clase de su funcionamiento, la practicidad de los mismos y las múltiples funciones en que pueden aplicarse.
En medio de esa conversación, y roto el hielo inicial gracias al perro, vi como estaban abriendo una conexión-empalme, y de la cual, se derramó un líquido que se depositó en el fondo del pozo. Ante mi pregunta ¿qué es eso?, recibí como respuesta, que era silicona que se coloca en los empalmes de ese tipo para evitar que ingrese humedad y aire a la fibra óptica por ser ésta muy delicada. Mi segunda pregunta dejó de ser inocente como la primera y pregunté: ¿y no contamina la silicona?. Su respuesta fue que es altamente contaminante pero como luego se entierra en el pozo no pasa nada, todo queda allí abajo.
Señor director, ante mí, vi cómo se derramaban más de 10 litros de silicona que eran tapado por la tierra y puesto hormigón, para luego ponerles los baldosones encima. Esa silicona, cómo dicen ustedes ¿no "percola" y va a parar a las napas freáticas contaminándolas? ¿Quién nos protege de este tipo de contaminaciones encubiertas? ¿La empresa Telefónica de Argentina S.A. sabe que se utiliza esta metodología de trabajo y la contaminación que produce? ¿O es tan cómplice como sus contratistas cerrando los ojos, total va tapado? Personalmente creo que sí.
Reprimí al animal porque se tentó con un atractivo montículo de tierra. Faltaban unos pocos metros para llegar a la zona que implementó el Gobierno de la Ciudad para que los perros hagan sus necesidades, y que dicho sea de paso, ¿por qué los propietarios de los canes no utilizan los servicios e implementos de usos libres y gratuitos que el Gobierno está implementando en todas las plazas? Creo que eso demuestra el grado de la incultura, la ignorancia y la insensibilidad de la gran mayoría de esas personas, porque los perros, no tienen la culpa.
Atentamente. @
Dr. Miguel Ángel Da Vinci
Abogado
Buenos Aires - Argentina
madavinci@uol.com.ar
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