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   Edición 72 / Julio del 2000

Opinión




Hacia una Filosofía General
de la Recreación








Por Dr. Antonio José Morales Rojas (*)
morales@cantv.net

Venezuela


"Ya no sabremos divertirnos ni distraernos de la vida si alguien no nos lo organiza y si no tenemos dinero suficiente para consumir lo organizado".

La iniciativa, la imaginación, la creatividad, la comunicación y el diálogo, la ilusión de preparar tus planes, la tertulia y la espontaneidad, lo hermoso de las cosas pequeñas hechas en grupo, la carcajada de los chistes entre amigos, el sabor del ambiente, todo sé ira perdiendo a cambio de una entrada, una pantalla, un "whisky" en un ambiente a media luz o con luces psicodélicas, un juego de maquinitas, un "bingo" o un deporte.

Nuestro crecimiento personal lo habremos delegado en manos de la industria del ocio. Nuestra persona se habrá industrializado. O, como podría decir la organización de consumidores y usuarios, seremos millones de consumidores "consumidos".

Podríamos decir que la recreación se parece a la gripe. Casi todo el mundo es afectado por ella, todo el mundo habla de ella, pero nadie sabe lo que es, se trata de un concepto "hospital", una policlínica en la que todas las enfermedades del siglo tienen su cama.

La palabra ha estado presente para recrear obras literarias, en la recreación de los espacios que el pintor imaginaba. Recrear para alegrar, hacer más amable, recrear para informalizar, también para embellecer, recrear para dar a entender sentimientos de libertad, de gozo, de placer, pero también para evadir, consumir e incluso alienar.

La recreación y su significado están ligados a la historia, a las escuelas del pensamiento, en modelos y teorías pero con gran interés en las ciencias sociales a partir de los movimientos humanistas de finales de siglo XIX, aunque el fenómeno solo empezó a ser objeto de estudio después de los años cincuenta.

Aún hoy subsisten tendencias que se refieren a la recreación igual que al ocio, al tiempo libre y que de alguna manera día a día su estudio se hace más cercano al objeto de estudio del Loisir, del Leisure y del Lazer aún cuando en todos ellos subsisten de igual manera diversos enfoques e incluso consideraciones triviales sobre su importancia y sus efectos.

Sin lugar a dudas antes de finalizar el presente siglo habremos renunciado a su estudio analógico por el ocio no solo por considerarlo un término antiguo sino por su profunda relación con la acepción vulgar que lo emparienta con la vagancia y la desocupación con tal fuerza que su discusión aún hiere a los empresarios igual que a los moralistas, que ven en él, la "madre de todos los vicios". De igual manera el concepto de tiempo libre cada día se acerca más a una pretensión teórica que a una realidad práctica, con lo cual tanto la recreación como otras disciplinas humanísticas habrán de enfocarse a la búsqueda de ese tiempo de libertad tanto en lo individual como social y, entonces habremos logrado definir a la recreación como género y lo específico, fenómenos como el deporte, el turismo y los servicios culturales así como el juego y la creatividad desde una perspectiva de la vida en el tiempo social.

Muchos libros se llaman del ocio o del tiempo libre más por capricho de los traductores que por la realidad que encierran. Así por ejemplo, el texto pionero en la sociología de la recreación, en la sociología del tiempo libre o en la sociología del ocio, apareció publicado en español como la "La Civilización del Ocio", cuando su autor -Joffre Dumazedier- escribió realmente "Hacia una Civilización del Loisir" que en aquella época -1957- podía significar tiempo libre, hoy día no estaríamos seguros de traducirle con dicho título.

La recreación tiende a ser un concepto que reúne a todos ellos, siempre y cuando la realidad de los fenómenos que le son propios no sea mayor a las esperanzas por encontrar en ella una disciplina estratégica hacia el auto descubrimiento y la participación como mínimos objetivos de realización humana.

Este mundo vendedor de felicidad por horas, o industria del ocio se ha especializado hasta definir espacios para los ídolos del cine, del deporte, de la canción en una cadena que hace tiempo libre, tiempo para consumir y para gastar comprando -como dice Morin- cosas, aunque después no quede tiempo para disfrutarlas. Estas "recreaciones" son ahora interminables y lo serán más con el aumento de ese "tiempo libre" como ocurre con las vacaciones.

Ya se trate de televisión, fútbol u otras competiciones deportivas, de vacaciones o turismo, de cine o discotecas, este concepto de recreación busca tener al hombre "entretenido", a fin de hacerlo feliz - o al menos conformista-. Es tiempo libre para adaptarlo e inducirlo a aceptar lo establecido. ¿Qué otra cosa podríamos esperar? Si un hombre trabaja sin una relación genuina con lo que está haciendo, si compra y consume mercancía de manera abstracta, ¿Cómo podrá hacer uso de su tiempo libre, activamente y con sentido creativo?.

Un segundo ejemplo del mismo concepto sobre la recreación como utilización del tiempo libre, se concibe como "tiempo social estratégico", en otras palabras tiempo de recreación como instrumento para asegurar la autonomía y libertad del individuo. Aquí se lucha contra la estandarización y se reconoce la recreación como modelo de participación sociocultural.

Si se tiene en cuenta que las actividades del tiempo libre influyen profundamente en todos los sectores de la vida, es decir en los papeles ejercidos dentro de la familia, en la religión, en la escuela, en el trabajo, en la política, en las asociaciones de toda naturaleza y en la economía, no es exagerado decir que para la mayor parte de la población está subyacente a todas las actividades ejercidas un modelo de inserción en la sociedad, basado en un modelo de utilización del tiempo libre. Aunque frecuentemente encontraremos estados de miseria económica, cultural, ignorancia de todo tipo, opresión política, falta de condiciones mínimas de salubridad, de todos modos no se puede ignorar la importancia estratégica de la recreación, sea como un hecho que encierra en si una necesidad, sea como instrumento para otros tipos fundamentales de participación en la vida social.

La utilización de este "tiempo social estratégico" encuentra en la recreación grandes posibilidades para estimular la participación, lo cual satisface la necesidad humana de relacionarse. Por ejemplo, el interés por el arte o por el deporte trae consigo el interés por relaciones sociales frente a frente, así pues, resulta difícil la separación entre el interés por los contenidos de una actividad y el interés por la sociabilidad simple y pura conseguido a través de estos contenidos.

La recreación ocupa un tiempo privilegiado de las relaciones personales voluntarias. Sin embargo como todos los demás contenidos culturales, tales contenidos pueden ocurrir de modo conformista al reproducir los patrones de desigualdades, de sumisión, de consumo existente; pueden ocurrir aún de forma cuestionadora y creativa, y provocar el ejercicio de la libertad y el florecimiento de los intereses legítimos de la persona, su auto descubrimiento, creatividad, lo que traduce fácilmente un real conocimiento respecto a todos los sectores de la vida en sociedad.

Este mismo concepto de recreación tiene otras interpretaciones que incluyen para muchos afirmar que el tiempo libre es un asunto personal y que cada cual puede recrearse a su manera, característica ésta de las escuelas subjetivas que confunden recreación con ocio.

Lo cierto es la ambigüedad del término, y la incidencia de los conceptos que se tengan de él, lo importante de una teoría es su salida a la práctica. Ideas, conceptos e interpretaciones producen resultados con lo cual el valor del pensamiento en la búsqueda del conocimiento será siempre preocupación del investigador.

No obstante surgen otras inquietudes sobre la conveniencia de formular una filosofía general de la recreación que reúna y estructure las relaciones de sus diferentes fenómenos y nos acerque al conocimiento del hombre, de sus relaciones lúdicas, la expresión de sí mismo y de la compleja visión de su tiempo. @



(*) El Dr. Antonio José Morales Rojas:
Estudios. Maestro de Educación Primaria, Mención Deportes, Ciclo Diversificado Mario Briceño Iragorry, Barquisimeto. Profesor de Educación Física, egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Bar-quisimeto.
Postgrados: Especialidad en Recreación y Deporte Participativo, Universidad del Zulia - Instituto Panamericano de Educación Física, Maracaibo. Maestría en Recreación y Deporte Participativo, Universidad del Zulia - Instituto Panamericano de Educación Física, Maracaibo. Maestría en Gerencia Pública, Mención Descentralización de los Servicios Educativos, Universidad Fermín Toro, Barquisimeto. Maestría en Planificación Turística, Universidad Francisco de Miranda, Coro. Doctor en Ciencias de la Educación, Universidad Bicentenaria de Aragua, Maracay. Acreditado por la UNESCO como Experto en el Área de Deportes para Todos y Recreación.
E-mail: morales@cantv.net.





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