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En la búsqueda de una vacuna o un fármaco que detenga al Helicobacter pylori, que afecta a la mitad de la población mundial. La Bacteria que Produce las Úlceras Gástricas la Trajeron a América los Conquistadores, Revela Estudio
En el camino de la búsqueda de la cura a las úlceras gástricas y de duodeno, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Washington en San Luis, Missouri, descubrieron que los españoles podrían haber traído a América la bacteria Helicobacter pylori, responsable de un buen número de casos de dicho mal.
El estudio encontró elementos genéticos en cepas de la bacteria Helicobacter pylori obtenidas en Perú, muy parecidas a otras obtenidas en España, pero muy distintas a las del este del continente asiático.
Douglas Berg, profesor de microbiología molecular y de genética, y autor del estudio, sostuvo que la bacteria no existía, por tanto los primeros habitantes de América, que emigraron desde Asia hace más de 10 mil años la pudieron haber traído.
Berg y científicos de Guatemala, Perú, España, China, Japón, India, Reino Unido, Suecia, Sudáfrica y otras partes de Estados Unidos publicarán la investigación en el número de junio de la revista Journal of Bacteriology.
La bacteria es portada por más de la mitad de la población mundial y es capaz de vivir dentro del estómago durante años. Las investigaciones se realizan en la búsqueda de fármacos o una vacuna contra esta bacteria.
Si bien algunas personas no sufren consecuencias al convivir con dicha bacteria, muchas otras desarrollan úlceras pépticas. El cáncer gástrico, que es la principal causa de muerte en algunos países, ha sido asociado también con la acción de esta bacteria.
H. pylori, como es mejor conocida entre los especialistas, disminuye la capacidad de la pared de la mucosa gástrica para defenderse de la acción del ácido clorhídrico, necesario para los procesos digestivos.
Con otros factores, como los hábitos alimenticios con alto contenido de irritantes, uso continuo de alcohol y estrés, la bacteria es factor decisivo en la ruptura de vasos y tejidos en la pared de estómago y el duodeno, la primera parte del intestino delgado. Para encontrar una vía útil en la confección de un fármaco o de una vacuna que sirva en todas las cepas de H. pylori, investigadores de todo el mundo analizan el DNA de más de 500 cepas obtenidas en los cinco continentes, Berg y sus colegas se concentraron en una región de la bacteria conocida como la "isla de patogenicidad".
Una parte de esta región contiene genes rudimentarios y varia en tamaño, dado que algunas cepas han perdido trozos de DNA, en tanto otras tienen una especie de injertos. Además, algunos pares basales han sido sustituidos por otros.
Además de medir el tamaño del segmento rudimentario, los investigadores examinaron las secuencias de DNA del cagA y del vacA, un par de genes vecinos de esta región.
El primer gen codifica una proteína que altera el sistema de comunicación interna de las células humanas, y el otro una proteína tóxica.
El análisis de DNA clasificó a la bacteria en cinco tipos. El primer tipo predomina en cepas de España, Perú, Guatemala y África. El segundo fue más común en las cepas de China y Japón, en tanto las del tercer tipo predominó en las cepas de la India.
Cada uno de los tres primeros patrones estuvo también presente en las cepas de Europa del norte. El cuarto tipo apareció solamente en las cepas inglesas y en dos cepas de Estados Unidos, y el quinto tipo apareció en algunas cepas de la India.
"De esta manera hemos podido tipificar cepas de diferentes procedencias a partir de diferencias en el DNA. Una de las diferencias más pronunciadas las encontramos entre las cepas de Asia y las de los amerindios de Perú", dijo Berg.
Consideró que la bacteria podría haber infectado a los humanos cuando la agricultura puso a las personas y a los animales en contacto más cercano.
"Muchas otras enfermedades, la tuberculosis, la tos ferina, el sarampión, las paperas y la varicela, son de origen animal y aparecieron cuando nuestros ancestros se enfocaron en la agricultura y su densidad de población aumentó", explicó el científico.
Hasta ahora, la ciencia había asumido que los seres humanos adquirieron la bacteria de la úlcera durante su evolución como especie.
"Pero nadie había prestado atención a la posibilidad que la infección provocada por esta bacteria hubiera surgido en un periodo mucho más reciente de nuestra historia", dijo Berg. Los resultados de este trabajo son compatibles con la idea de que las diferencias genéticas entre las cepas de distintos orígenes, reflejan el proceso de selección en las distintas clases de proteína cagA, en distintos portadores animales.
"Por ejemplo, los ancestros de las cepas europeas podrían haber provenido de ratones o de ovejas, en tanto los ancestros de las cepas asiáticas provendrían de gatos o cerdos", señaló. @
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