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EL monóxido de carbono (CO) es un gas altamente tóxico que se genera por combustión incompleta en las fuentes de calor de uso común en las viviendas: cocinas a gas, estufas, calefactores, calefones, termo-tanques, etc. Cuando estos electrodomésticos no son ventilados o mantenidos correctamente, pueden emitir CO.
Investigaciones médicas recientes indican que la exposición de monóxido de carbono a niveles altos puede amenazar la vida, y a niveles bajos ocasionar serios problemas de salud. Teniendo en cuenta que hoy en día muchas casas cuentan con sistemas de seguridad en aberturas, incluso una pequeña pérdida puede ser peligrosa, sobre todo en temporada invernal, periodo en el que habitualmente Las ventanas se mantienen cerradas.
Los síntomas de envenenamiento por CO se confunden con los de la gripe, provocando aL principio dolores leves de cabeza y náuseas. Los síntomas posteriores incluyen vómitos, fatiga, somnolencia, confusión y aceleración deL ritmo cardíaco. Cuando eL CO alcanza la mayor concentración en el ambiente (800 ppm) produce convulsiones, pérdida de conocimiento e incluso la muerte.
Cuando se produce la fijación de este gas en los glóbulos rojos, la hemoglobina se transforma en carboxihemoglobina. Al inhibir la capacidad de la sangre de llevar oxígeno al cuerpo, este gas quita a los tejidos y órganos el oxígeno necesario para funcionar adecuadamente.
Según fuentes médicas, los niños son el grupo más vulnerable debido a su reducida aptitud para responder y la escasa capacidad de sus pulmones en niños afectados por envenenamiento de CO han registrado problemas neurológicos, de aprendizaje, pérdida de la memoria y cambios de personalidad.
Estadísticamente, este gas es el causante de alrededor de 10.000 casos de envenenamiento accidental y de cientos de muertes cada año en EE.UU.
DETECTORES
EL monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro e insípido, por lo que los seres humanos no pueden detectarlo. Para vigilar y alertar sobre los niveles altos y bajos de CO se utilizan detectores de tres tipos de tecnología. Las opciones son numerosas y cada una ofrece diferentes beneficios en el funcionamiento de los equipos.
De cualquier modo, todos los detectores de CO están preparados para activar La alarma antes de que aparezcan Los síntomas (en los modelos más comunes, ésta se activa cuando el nivel de carboxihemoglobina se encuentra entre el 2,5 y el 10%).
Los tres tipos básicos de detectores son el biomimético (nombre que designa la imitación del camino de respuesta de la sangre ante el CO), eL semiconductor de óxido metálico (que funciona por oxidación calentando el dióxido de estaño a 300º C por minuto), y el electroquímico (en eL que tres electrodos de platino son colocados en una solución electrolítica para formar un sensor).
Las ventajas y desventajas de los distintos detectores se miden por su sensibilidad a la Humedad, cambios de temperatura, precisión y por su tecnología probada o no.
En efecto, la fiabilidad o calidad de funcionamiento de los detectores ha sido recientemente cuestionada, aunque la opinión de distintos expertos coincide en recomendar el uso de los mismos. @

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